La educación Infantil

 

“Todo lo que hacemos para el niño no solo lo hacemos para el momento presente, sino para toda la vida.”

Rudolf Steiner

 

A lo largo de los primeros tres años, los niños conquistan el equilibrio y el caminar de pie, la adquisición del lenguaje y el establecimiento de la base del pensamiento cognitivo, si a esto le añadimos la tarea de aprender a relacionarse, hemos de tratar estos logros con el respeto más profundo, dada su complejidad.
 
En la etapa del parvulario, se aprende sobre todo a través de la imitación y del juego. Los niños absorben el entorno y digieren sus experiencias de manera compleja y de manera implícita. Por lo tanto, necesitan un ambiente seguro, cariñoso y estructurado, donde las actividades ocurren en un contexto con sentido. Lo que experimentan convierte actividad y de esta manera la imitación educa su organismo, la lengua materna, los hábitos y los patrones de comportamiento.
 
El juego es una actividad vital, porque a través de ella se cultivan la creatividad, la imaginación y la iniciativa. En el juego, el niño aprende a relacionarse. Es por ello que en el periodo de educación infantil, la tarea fundamental radica en proporcionar un entorno saludable en el que se puedan establecer unos buenos hábitos de comportamiento, como la memoria, la admiración, el orden, la escucha y el disfrute del mundo natural.
 
Los niños notan si los adultos son sinceros en sus gestos y palabras. Observan las relaciones de los adultos y tienen una profunda necesidad de saber que el mundo es bueno. El Amor en mayúsculas es el elemento absolutamente esencial en la educación de estos primeros años.
 
Trabajando conscientemente con el ritmo-diario, semanal y el ciclo anual de las estaciones y festividades y utilizando la repetición rítmica como herramienta pedagógica, el maestro promueve y cultiva la voluntad con amor en el niño pequeño.
 
 

Elementos básicos que configuran el día a día de la escuela de educación infantil Waldorf

 
Respeto y acompañamiento del niño
En los primeros años de vida, el desarrollo físico, emocional y cognitivo del niño se encuentran unidos sutilmente y compleja. Esta visión sostiene e impregna nuestro currículum durante la etapa de Educación Infantil donde lo más importante es este respeto a la individualidad.
 
 
Imaginación e imitación
Se da el tiempo y el espacio para el juego creativo, se proporcionan juguetes "no acabados" y materiales naturales diversos que ayudan a desarrollar la imaginación del niño. La imitación es considerada como la herramienta fundamental del maestro de educación infantil. Los adultos que acompañan al niño toman conciencia de sus gestos porque merecen ser imitados.
 
 
Entorno Cálido
La escuela de educación infantil es un espacio acogedor, una suerte de segundo hogar para el niño. Es un espacio armónico que proporciona a los niños momentos para el juego simbólico, momentos para actividades artísticas y momentos para el reposo.
 
 
Arte, juego y movimiento
En el día a día del aula, el movimiento es primordial. Cada día se narra el cuento, se hacen representaciones con títeres, manualidades relacionadas con las diferentes estaciones del año, todas las semanas se preparan actividades artísticas como pintar con ceras y acuarelas, modelado, corros, juegos de dedos, etc .
 
 
 
Desarrollo de los sentidos
Los niños descubren el mundo a través de sus sentidos. La maestra vela para que tengan unos estímulos adecuados a su desarrollo.
 
 
Relación con la naturaleza
La naturaleza forma parte de la vida del niño en la escuela. Se hacen excursiones al bosque semanales, se cuida el jardín, se plantan árboles, se observa a los pequeños animales ...
 
 
Dar sentido a todo lo que se hace
La maestra, en su trabajo del día a día, intenta que todas las actividades que realiza con los niños tengan sentido en lo cotidiano (hacer el pan, barrer, lavar la ropa ...).
 
 
Vivir los ritmos
El ritmo es un principio educativo importante. La repetición, seguir un mismo ritmo diario durante la semana y durante el año, celebrar las fiestas estacionales, permite al niño reencontrar un orden y una seguridad necesarias para su posterior desarrollo integral.
 
En la etapa de educación infantil, el grupo clase es de 15 o 20 niños con una maestra y una ayudante, que permite una atención individualizada, necesaria en este período de la estructuración de los buenos hábitos. Los niños están mezclados de 3 hasta 5 años, para recrear un ambiente de familia, donde los pequeños observan con atención a los grandes y los grandes ayudan a los pequeños. Este compartir enriquece las experiencias del día a día y aporta ductilidad en las relaciones entre los niños y con los adultos que los acompañan.
 
"Permitir que crezca el sentido natural de admiración y curiosidad que el niño tiene, hace que se transforme en interés y entusiasmo para toda la vida y forma el núcleo para cualquier búsqueda del conocimiento posterior"