Taller de Sentimientos, Desarrollo y Derechos Humanos . Benetti

TALLER de SENTIMIENTOS, DESARROLLO Y DDHH

BREVE

Lic. Santos Benetti

Bibliografía: www.formacion-integral.com.ar

Nuestro punto de partida es que la acción familiar, comunitaria, social y política debe partir de un concepto integral del ser humano, que tenga en cuenta todos los aspectos del hombre y de la mujer.

Por eso vemos al Hombre bajo 3 dimensiones:

1.Como parte de la naturaleza, del cosmos

2.Como ser viviente, animal y mamífero

3.Cómo ser racional, libre y creativo.

1.1.SOMOS MIEMBROS DE LA NATURALEZA Y DEL COSMOS.POR ESO: ARMONÍA CON LA NATURALEZA. DERECHOS Y DEBERES

Hoy la ciencia nos dice que somos fruto de una evolución cósmica que se inició hace casi 15 mil millones de años y todo lo que hoy existe está constituido por los mismos elementos que se originaron desde el comienzo (big bang) hasta nuestros días: oxígeno, carbono, hidrógeno, nitrógeno, calcio, fósforo, etc. Nuestro cuerpo no sólo está formado por estos elementos sino que los necesita para vivir: sin oxígeno,y sin agua nos morimos, como también necesitamos otros nutrientes de la tierra (hierro, cloro, potasio, etc.) y de la vida vegetal.

Y con la creación del cerebro, obra maestra del cosmos, el hombre resulta ser el mismo cosmos evolucionado que toma conciencia de sí mismo, piensa, reflexiona y crea en libertad.

Somos, pues, la conciencia del universo, y con ella podemos sentirlo y pensarlo, darle color y sonido. Somos hijos del universo y al mismo tiempo sus “creadores” mediante la percepción subjetiva del mismo. Un cosmos interpretado desde nuestra mirada individual y cultural, y desde las muchas miradas culturales.Y también somos quienes podemos modificar a la naturaleza cósmica mediante la tecnología, la ciencia y el trabajo.

En este primer plano o círculo cósmico: los seres humanos

– somos todos iguales, con los mismos componentes y con el mismo origen, sin diferencias entre ricos y pobres, blancos o negros; con más de 60 elementos químicos que conforman el agua, las proteínas, los glúcidos y lípidos de nuestro cuerpo-materia. Un cuerpo que ocupa espacio, con peso y volumen, sometido al tiempo y a las leyes universales (gravedad, electromagnetismo, etc.)

– con las mismas necesidades fundamentales, de aire, agua, calor (sol), nutrientes, etc.

– y con los mismos derechos y deberes. Por lo tanto: con los mismos principios éticos. Estamos en unión con el cosmos, la madre original, no como simples observadores sino como parte integrante de esta gran familia. Somos, pues, responsables de nuestro macro-cuerpo-cósmico, hoy en deterioro constante.Así aparece nuestro primer derecho y primer deber:

derecho a existir con nuestra estructura cósmica (natural) utilizando los insumos que el mismo cosmos nos proporciona (agua, oxígeno, tierra, vegetación, etc.), y

deber de cuidar ese ambiente sano para nosotros y otras generaciones. Deber de cuidar y cuidarnos. Sin ese derecho morimos al instante; sin ese deber nos destruimos y comprometemos la vida de las futuras generaciones.

Como vemos: son los principios básicos para la igualdad, la inclusión, la fraternidad, la justicia social, el desarrollo integral y la convivencia democrática.

Bien lo dice la Conferencia de las NU sobre el Medio Ambiente de Estocolmo, 1972:

El hombre es a la vez obra y artífice del medio que lo rodea, el cual le da el sustento material y le brinda la oportunidad de desarrollarse intelectual, moral, social y espiritualmente…

Los recursos naturales de la Tierra, incluidos el agua, la tierra, la flora y la fauna, y especialmente muestras representativas de los ecosistemas naturales, deben preservarse en beneficio de las generaciones presentes y futuras, mediante una cuidadosa planificación.”

A su vez “La conservación y gestión de los recursos para el desarrollo comprende:

protección de la atmósfera, la lucha contra la deforestación, la lucha contra la desertificación, atención de las necesidades agrícolas sin destruir las tierras, utilización segura de los productos químicos tóxicos,

gestión ecológicamente racional de la biotecnología, protección y administración de los recursos de agua dulce, gestión de los desechos peligrosos, búsqueda de soluciones para el problema de los desechos sólidos y gestión de desechos radiactivos.”(Agenda 21 de la Conferencia de Río, 1992)

Por eso: “Necesitamos una nueva ética global, una ética de los individuos y de la sociedad que correspondan al lugar del hombre en la biosfera; una ética que reconozca y responda con sensibilidad a las relaciones complejas, y en continua evolución, entre el hombre y la naturaleza y con sus similares…

La meta de la acción ambiental es: Mejorar todas las relaciones ecológicas, incluyendo la relación de la humanidad con la naturaleza y de las personas entre sí.

Formar una población mundial consciente y preocupada con el medio ambiente y con los problemas asociados, y que tenga conocimiento, aptitud, actitud, motivación y compromiso para trabajar individual y colectivamente en la búsqueda de soluciones para los problemas existentes y para prevenir nuevos

(Carta de Belgrado 1975)

Todo lo cual exige una educación ambiental-ecológica-integral: humana y cósmica:

La educación ambiental no es neutra, sino ideológica. Es un acto político, basado en valores para la transformación social.

La educación ambiental debe tener una perspectiva holística, enfocando la relación entre el ser humano, la naturaleza y el universo de forma interdisciplinaria.

La educación ambiental debe estimular la solidaridad, la igualdad y el respeto a los derechos humanos, valiéndose de estrategias democráticas e interacción entre las culturas.

La educación ambiental debe promover la cooperación y el diálogo entre individuos e instituciones, con la finalidad de crear nuevos modos de vida, fundados en la comprensión de las necesidades básicas de todos, sin distinciones étnicas, físicas, de género, edad, religión, clase, mentales, etc.” (Agenda 21)

En síntesis: nuestra primera tarea es amar (sentimiento básico) la naturaleza, no sólo para cuidarla y mantenerla, sino porque si la destruimos, como está sucediendo actualmente, nos perjudicamos seriamente (enfermedades de todo tipo y muerte) y perjudicamos seriamente a las generaciones futuras.

Por eso: cuidar el medio ambiente sano en la familia y educación de los hijos (agua no contaminada, aire puro, higiene, alimentación nutritiva, etc.) como en el barrio, municipio, etc. Al decir “medio ambiente” incluimos el ambiente humano…en armonía con la naturaleza.

Sobre este tema: ver los aportes de la Carta ecológica Laudato Si del Papa Francisco.

2-3.LOS SERES HUMANOS SOMOS SERES BIOLÓGICOS-MAMÍFEROS-RACIONALES.

ARMONÍA SOCIAL Y CONVIVENCIA HUMANA

Dentro del cosmos, la evolución nos transformó en seres vivos (al igual que vegetales y animales), animales mamíferos (como otros muchos) y finalmente racionales. Los humanos provenimos de la evolución de los vegetales y animales que nos precedieron. Como ellos gozamos del don de la vida, aparecida hace 3.500 millones de años. Y como ellos tenemos sensibilidad y la misma cualidad de reproducción que origina el ciclo de nacimiento, crecimiento y muerte.

En nuestra cultura, tendemos a negar nuestra animalidad y por tanto a negar que un elemento clave de los animales es que perciben la realidad a través de las emociones.

En el proceso evolutivo las emociones, especialmente en los mamíferos que nos incluyen a todos los seres humanos, son 200 millones de años anteriores a la razón, que apenas lleva algunos miles de años.

En efecto, los seres humanos somos mamíferos racionales. Los mamíferos por la reproducción en la placenta y por el amamantamiento establecen un contacto vincular físico afectivo placentero especial y más prolongado con la madre, lo que les confiere una matriz o estructura vincular para toda la vida. Necesitamos afectos para sobrevivir. Surgen así las emociones sociales. Basta observar cómo se cuidan y miman, cómo viven en grupos, se defienden, buscan agua y pastos, etc.

Cuando es engendrado y nace un bebé, reproduce todas las etapas evolutivas en el mismo orden, comenzando por su cuerpo físico que siente necesidad de respirar el aire de la naturaleza en un ambiente cálido y de sentir los reclamos (emociones) de su animalidad y de su ser mamífero (mamar, defecar, dormir). Muy lentamente emergerá su ser racional. Este esquema lo acompañará toda su vida y si lo integra armónicamente, encontrará la felicidad de una vida plena.

Lo primero es lo primero: el ser humano es un ser totalmente dependiente de los elementos cósmicos que lo constituyen (su materia corpórea, oxígeno, agua) sin los cuales desaparece automáticamente.

Lo segundo: su materia-cuerpo orgánico-viviente reclama leche y otros elementos nutritivos para seguir viviendo, descubriendo que la mejor manera es por el contacto con el pecho de su madre, integrando alimento con el contacto físico-emocional, el afecto y el placer.

-Expliquemos brevemente qué son las emociones y los sentimientos.

Las emociones no solamente son anteriores a la razón en la evolución, sino que también preceden siempre a la razón en cualquier percepción que hoy hacemos de la realidad interior y exterior o en cualquier actividad, pues se originan en el sistema límbico del cerebro que en su formación es anterior al lóbulo frontal, sede de la racionalidad. Primero sentimos, y después pensamos o actuamos.

En consecuencia, son las emociones (y los sentimientos que las prolongan y desarrollan en el tiempo) las que orientan a la razón y condicionan su accionar.

Pero lamentablemente, especialmente en Occidente, el racionalismo nos llevó a olvidar, negar o reprimir el mundo de las emociones, con lo cual nuestra educación está amputada en su elemento más significativo, pues precisamente las “e-mociones” constituyen la energía que “mueve” todo nuestro pensar y accionar. Son, pues, las energías que “motivan” o mueven desde dentro, desde el inconciente más profundo, todo nuestro percibir la realidad, interpretarla, aprenderla y accionarla.

Y son las reacciones o sensaciones de animales y humanos que aparecen automáticamente ante ciertos estímulos o situaciones frente a las cuales hay que dar una respuesta, especialmente si está en riesgo la vida y la supervivencia. Esas son las emociones más primitivas y demandantes, como el hambre o el miedo, por ejemplo.

Así, pues, la emoción es la forma más simple y natural de percibir cierta realidad externa o interna y de evaluarla rápida y automáticamente como perjudicial o beneficiosa. Así, un pajarillo vuela espantado ante un estruendo, en forma similar al ser humano…

“Todos los organismos vivos, desde la ameba hasta el ser humano, nacen con dispositivos diseñados para resolver automáticamente los problemas básicos de la vida, sin que se requiera el razonamiento adecuado. Dichos problemas son:

-encontrar fuentes de energía,

-mantener el equilibrio químico del interior compatible con el proceso vital;

-conservar la estructura del organismo mediante la reparación del desgaste natural; y
-detener los agentes externos de enfermedad y daño físico”.

(Antonio Damasio)

En esta regulación homeostática (de estabilidad y equilibrio), para resolver los problemas anteriormente dichos (conseguir alimentos, funcionamiento equilibrado de los órganos vitales, descanso, autoconservación, respuesta a elementos patógenos y dañinos…) hay varios niveles, de menor a mayor, de lo más primitivo y automático a lo más evolucionado y necesitado de constante aprendizaje.

A cada nivel corresponden algunase-mociones, o sea, reacciones automáticas ante los estímulos.

Le damos, pues, a la palabra “emoción” un sentido amplio: es toda sensación que nace de nuestra ser corpóreo-viviente-fisiológico y que nos permite reaccionar automáticamente ante un estímulo interno o externo. En este sentido, es emoción el hambre, la sed, el deseo de excretar, el sueño, un dolor físico, el miedo ante un peligro, los reflejos ante un estruendo o una luz intensa, etc. hasta llegar a las emociones sociales más evolucionadas como el cariño, la gratitud, etc.

En síntesis: las emociones, como las de felicidad, alegría, placer, tristeza, dolor, miedo, etc. son un “conjunto complejo de respuestas químicas y neurales” o impulsos producidos por el organismo (cerebro) cuando éste detecta un estímulo emocionalmente competente, o sea, un objeto o acontecimiento cuya presencia real o de recuerdo, desencadena la emoción.

Las respuestas son automáticas y siempre tienen múltiples manifestaciones somáticas (tensión muscular, palidez, gritos, alteración del ritmo respiratorio, digestivo y cardíaco, etc.) y síquicas (euforia, miedo, culpa, rabia, vergüenza, tono de voz…) En los seres humanos (y aún en muchos animales), basta un recuerdo para que se genere la emoción similar a la primera vez en que se tuvo la experiencia del estímulo.

Es un dato muy importante a tener en cuenta en la educación: el gran valor de las primeras emociones positivas (infancia con padres afectivos, con hermanos,vecinos, etc.) cuyo recuerdo perdurará en el tiempo y cuyo “mapa cerebral” se disparará ante una situación nueva similar.

Pero ¿qué sucederá si las primeras emociones son negativas?…

En la vida diaria constantemente reaccionamos desde las emociones, tanto de las más orgánicas y primitivas (sed, hambre, sexo, dolor, curiosidad, luz, aire…) como de las más sociales y evolucionadas: en amistades, vocación, intereses sociales, deportes, política, religión, etc.

Pero mientras los animales reaccionan siempre automáticamente al impulso de sus emociones, el ser humano se encuentra constantemente ante situaciones más complejas en las que debe intervenir con la razón para no equivocarse y tomar una medida más ajustada a la realidad. Una tarea no tan simple ni automática, pues exige esfuerzo, dominio de sí y experiencia.

La gran utilidad de las emociones y sentimientos positivos (alegría, entusiasmo…) es que desarrollan al máximo nuestras capacidades y cualidades. Cuando nos mueven se siente menos cansancio y obtenemos mejores resultados. De allí el saber trabajar y vivir con sentimientos positivos.

La alegría, por ejemplo, anima a jugar en el sentido amplio de la palabra, a ser creativo y ello permite el desarrollo y el entrenamiento de habilidades físicas (fuerza, resistencia, precisión), de habilidades psicológicas e intelectuales (comprensión de normas, memoria, autocontrol) y de habilidades sociales necesarias para el establecimiento de relaciones de amistad y de apoyo.

Pero cuando los sentimientos son negativos (desinterés, aburrimiento, apatía, agresividad, etc.) estamos en una situación de depresión, abulia y enfermedad. La vida pierde interés…

Si no hay asombro por nuevos conocimientos, entusiasmo por aprender, vínculos agradables, ganas de triunfar, amor por lo que estudia o hace… la inteligencia no se moviliza (no se motiva) y cuánto más se le exige o castiga, menos responde. Los sentimientos negativos bloquean el flujo de la mente que se vuelve contra el individuo y le provoca abulia, cansancio, stress, neurosis.

Una tarea interesante en la práctica familiar, educativa y social es corregir ciertos mapas cerebrales distorsionados por una educación en el miedo (tan común en muchas familias y religiones) o por situaciones sociales, históricas y políticas que alimentaron odios “justificados” o conflictos hipotéticos que generan un estado general de intranquilidad, miedo, depresión o rabia y violencia generalizadas. Piénsese sin más en la relación entre árabes y judíos, blancos y negros, etc. o lo que se vive hoy con el bullyng y tantas formas de agresividad social.

O lo que sucede con cierto estilo político de una constante confrontación entre unos, que se consideran los buenos patriotas, y otros que son denostados como agentes de desestabilización por tener ideas distintas. Todo el mundo político justifica sus agresiones e incluso sus actos corruptos, y acusa a los adversarios como únicos culpables. En este clima de “fanatismo” a ultranza, es imposible pedir racionalidad y coherencia.Los mapas están falsificados y cada uno actúa según su mapa, sin preguntarse si puede o no tener datos erróneos.Lo mismo sucede con los mecanismos de los prejuicios de género, étnicos, religiosos o culturales.

Bien dice Damasio: “La reflexión inteligente sobre la relación entre fenómenos sociales y la experiencia de los sentimientos de alegría y pena (felicidad y dolor) parece indispensable para la actividad humana perenne de diseñar sistemas de justicia y organización política.Quizás más importante todavía, los sentimientos, en especial alegría y tristeza, pueden inspirar la creación de condiciones en ambientes físicos y culturales que promuevan la reducción del dolor y el aumento del bienestar para la sociedad”.

Dentro de la gama de sentimientos (y emociones) sociales no hay dudas que el amor es el fundamental. No hablamos de ese amor “sentimental y pasajero” sino de ese amor biológico al que el biólogo chileno Humberto Maturana define asi: El amor… es la aceptación del otro junto a uno en la convivencia,y es el fundamento biológico del fenómeno social. Sin amor no hay socialización ni hay humanidad.”

El amor al otro “aceptándolo en la convivencia”, comienza a aflorar entonces como una expansión de los impulsos naturales de altruismo comunitario, precisamente como la condición necesaria de lo social. Los seres vivos son necesariamente solidarios como condición absoluta para existir y desarrollarse. En el amor los seres humanos expresamos nuestra pertenencia, en igualdad de derechos, a la naturaleza, al mundo viviente y al mundo humano social.

Todos con el mismo origen, con el mismo término, y con los mismos elementos constitutivos. Eso nos da una semejanza esencial… La cultura particular nos da ciertas diferencias de menor grado y como elementos de identidad, pero nunca de superioridad.

Por lo tanto, “La Ética sólo se construye y aprende en una comunidad que vive y goza emociones y sentimientos positivos,asociados a eso bueno, a ese valor o a esa dignidad, a la vivencia de ese derecho o deber. Si no hay sentimientos, sólo quedan palabras huecas y vacías.

Nuestra vida debe regularse no solo por nuestros propios deseos y sentimientos, sino también por nuestra preocupación por los deseos y sentimientos de los demás, expresados como convenciones y normas sociales de comportamiento ético. Las instituciones tienen como finalidad promover la vida y evitar la muerte, y aumentar el bienestar y reducir el sufrimiento. (A. Damasio)

En consecuencia: los sentimientos positivos, especialmente el amor, son los verdaderos constitutivos tanto de la conducta ética como de los derechos humanos. Sin sentimientos positivos (amor, respeto, solidaridad, justicia) no hay ética ni forma alguna de cumplir con los derechos humanos. Cuando los sentimientos son negativos (destructivos, agresivos…) sólo queda el remedio de la represión y del castigo.

Por su parte,la mente, la razón, desde la corteza cerebral y el lóbulo frontal, no sólo modula y controla las emociones básicas, sino que detecta y procesa estímulos más complejos relacionados con las emociones sociales, base de los sentimientos respectivos: empatía, compasión, afecto, tristeza, admiración, asombro, gratitud, felicidad, culpabilidad, vergüenza, indignación, desprecio. Hablamos de sentimientos cuando se siente que se siente y esa sensación permanece largo tiempo, aún toda la vida.

Precisamente hoy estamos ante situaciones nuevas que exigen respuestas éticas (saludables para el individuo y la sociedad) sobre cuyos alcances beneficiosos o perjudiciales existe amplia discusión, o cuyas consecuencias a corto o largo plazo desconocemos. La razón, movida por los sentimientos, analiza la realidad, la evalúa o diagnostica y elige las estrategias más adecuadas para cumplir los objetivos.

 

DESARROLLO HUMANO INTEGRAL: el Objetivo

Todos los derechos humanos se resumen y concretan en uno solo y fundamental: el derecho a un Desarrollo Integral de la Persona y de la Comunidad.

La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó en 1986 una Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, al que define como “un proceso global, social, cultural, económico y político (luego se agregó el ecológico), que tiende al mejoramiento constante de toda la población y de todos los individuos sobre la base de su participación activa, libre y significativa, en el desarrollo y en la distribución justa de los beneficios que de él derivan”.

Según este mismo documento, el Desarrollo Humano es

Un derecho inalienable en virtud del cual todo ser humano y todos los pueblos están facultados para participar en el desarrollo social, cultural, económico y político, en el que pueden realizarse todos los derechos humanos y libertades fundamentales, a contribuir a ese desarrollo y a participar en él”.

Desarrollo INTEGRAL = de TODO el hombre – de TODOSPOR TODOS – PARA TODOS

Como idea central, podemos decir que los derechos humanos son aquellas exigencias o reclamos que

surgen de la propia necesidad, situación y esencia del ser humano como tal, sea hombre o mujer, adulto o niño, de cualquier raza, cultura, religión o nacionalidad.

Son, pues, universales, integrales e inalienables.

Las Necesidades se expresan en las emociones correspondientes, las que impulsan a acciones concretas para satisfacerlas.

La acción política no tiene más objetivo que lograr el desarrollo humano integral de toda la comunidad

mediante el complimiento de los Derechos Humanos a través de los distintos Ministerios e Instituciones.

Las emociones y sentimientos impulsan hacia los objetivos generales, y

la razón establece las Estrategias más adecuadas para conseguirlos.

NECESIDADES, SENTIMIENTOS y DERECHOS:

Las necesidades fundamentales del ser humano pueden ser reunidas en 9 categorías según el Documento «Desarrollo a escala humana» de CEPAUR (1986), sobre escritos de Manfred Max Neef.

Cuadro de necesidades, sentimientos, derechos,y satisfactores con algunos ejemplos

NECESIDADES

EMOCIONES (agregar)

DER HNOS

(1948)

Satisfact.

TENER

HACER

ESTAR

1.Subsistencia

en una vida digna

3-17-23-25

Alimentos

Salud

Trabajo

Comer

Crecer

Vivienda

Ambiente

2.Protección

Seguridad

3-5-7-8-9-10-11-12-14-16.3-17-22-23-25-27.2-28- 30

Seguro S.

Higiene

Seguridad

Cuidar

Sanar

Defenderse

Casa

Hospitales

Barrio limp.

3 Afecto

16

Familia

Amistades

Pareja

Querer

Abrazar

Acariciar

Intimidad

Espacios

4 Entendimiento y

Educación

8 -26 -27

Métodos

Maestros

Enseñar

Aprender

Escuelas

Bibliotecas

5 Descanso, Ocio

24

Juegos

Divertirse

Clubes

6 Igualdad y

Libertad

1-2-3-4-5-7-13-17-18-19-20-21.2- 29 (deberes)

Derechos

Leyes

Elegir

Debatir

Opinar

Partidos

Parlamento

7 Participación

20-21-23.4-27-29

Inquietudes

Responsab.

Opinar

Proponer

Decidir

Barrio

Asociaciones

8 Creatividad

27

Destrezas

Método

Inventar

Diseñar

Talleres

9 Identidad

2-6-15-18-19-20-26

Lengua

Religión

Fiestas

Integrarse

Definirse

Celebrar

Ámbitos

apropiados

-Ver otros Derechos: del Niño, de la Mujer, No Violencia, Aborígenes, Discapacitados etc. en

www. Formacion-integral.com.ar (Clic en Documentos y en Doc. Internac.)

-Ver Art. De la Const. Nacional, 75.22, Preámbulo y 14-14bis-15-16-17-18 -32-33-37-41-42-

43 y 75.17 al 19 .

Const. de Misiones: especialmente art. 7 al 47

A modo de síntesis: CARTA DE LA TIERRA (2000)

Debemos unirnos para crear una sociedad global sostenible fundada en el respeto hacia la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y una cultura de paz…

Debemos darnos cuenta de que, una vez satisfechas las necesidades básicas, el desarrollo humano se refiere primordialmente a ser más, no a tener más….

Para llevar a cabo estas aspiraciones, debemos tomar la decisión de vivir de acuerdo con un sentido de responsabilidad universal, identificándonos con toda la comunidad terrestre, al igual que con nuestras comunidades locales. Somos ciudadanos de diferentes naciones y de un solo mundo al mismo tiempo, en donde los ámbitos local y global, se encuentran estrechamente vinculados. Todos compartimos una responsabilidad hacia el bienestar presente y futuro de la familia humana y del mundo viviente en su amplitud.

El espíritu de solidaridad humana y de afinidad con toda la vida se fortalece cuando vivimos con reverencia ante el misterio del ser, con gratitud por el regalo de la vida y con humildad con respecto al lugar que ocupa el ser humano en la naturaleza.

Necesitamos urgentemente una visión compartida sobre los valores básicos que brinden un fundamento ético para la comunidad mundial emergente.

Por lo tanto afirmamos los siguientes principios interdependientes…:

1. Respetar la Tierra y la Vida en toda su diversidad. Afirmar la fe en la dignidad inherente a todos los seres humanos y en el potencial intelectual, artístico, ético y espiritual de la humanidad.

2. Cuidar la comunidad de la vida con entendimiento, compasión y amor. Afirmar, que a mayor libertad, conocimiento y poder, se presenta una correspondiente responsabilidad por promover el bien común.

3. Construir sociedades democráticas que sean justas, participativas, sostenibles y pacíficas. Asegurar que las comunidades, a todo nivel, garanticen los derechos humanos y las libertades fundamentales y brinden a todos la oportunidad de desarrollar su pleno potencial.

Promover la justicia social y económica, posibilitando que todos alcancen un modo de vida seguro y digno, pero ecológicamente responsable.

4. Asegurar que los frutos y la belleza de la Tierra se preserven para las generaciones presentes y futuras.

11. Afirmar la igualdad y equidad de género como prerrequisitos para el desarrollo sostenible y asegurar el acceso universal a la educación, el cuidado de la salud y la oportunidad económica…

12. Defender el derecho de todos, sin discriminación, a un entorno natural y social que apoye la dignidad humana, la salud física y el bienestar espiritual, con especial atención a los derechos de los pueblos indígenas y las minorías…Afirmar el derecho de los pueblos indígenas a su espiritualidad, conocimientos…

13. Fortalecer las instituciones democráticas en todos los niveles y brindar transparencia y rendimiento de cuentas en la gobernabilidad, participación inclusiva en la toma de decisiones y acceso a la justicia. Eliminar la corrupción en todas las instituciones públicas y privadas.

14. Reconocer la importancia de la educación moral y espiritual para una vida sostenible.

16. Promover una cultura de tolerancia, no violencia y paz. Alentar y apoyar la comprensión mutua, la solidaridad y la cooperación entre todos los pueblos tanto dentro como entre las naciones.

Reconocer que la paz es la integridad creada por relaciones correctas con uno mismo, otras personas, otras culturas, otras formas de vida, la Tierra y con el todo más grande, del cual somos parte….

El camino hacia adelante: Debemos profundizar y ampliar el diálogo global… puesto que tenemos mucho que aprender en la búsqueda colaboradora de la verdad y la sabiduría…

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