Curso-Taller de Sentimientos, Desarrollo y Derechos Humanos. Benetti

TALLER de SENTIMIENTOS, DESARROLLO Y DDHH

Bibliografía: www.formacion-integral.com.ar

Lic. Santos Benetti

Nuestro punto de partida es que la acción familiar, comunitaria, social y política debe partir de un concepto integral del ser humano, que tenga en cuenta todos los aspectos del hombre y de la mujer.

Por eso vemos al Hombre bajo 3 dimensiones:

Como parte de la naturaleza, del cosmos

Como ser viviente, animal y mamífero

Cómo ser racional, libre y creativo.

Pero para vivir estas tres dimensiones en forma armónica, el Hombre dispone de una cualidad esencial: las emociones y los sentimientos. O sea: lo importante no es conocer todo esto, sino sentirlo y vivirlo. Sintiendo que somos seres cósmicos y vivos, amaremos y respetaremos a la naturaleza, a los vegetales y animales, también ellos dotados de sensibilidad.

Y sintiendo que somos todos seres humanos libres, creativos y racionales, amaremos a la humanidad y buscaremos construir una sociedad solidaria y justa.

I. Somos miembros de la Naturaleza y del Cosmos. Por eso: Armonía con la naturaleza. Derechos y deberes

Hoy la ciencia nos dice que somos fruto de una evolución cósmica que se inició hace casi 15 mil millones de años y todo lo que hoy existe está constituido por los mismos elementos que se originaron desde el comienzo (big bang) hasta nuestros días: oxígeno, carbono, hidrógeno, nitrógeno, calcio, fósforo, etc. Nuestro cuerpo no sólo está formado por estos elementos sino que los necesita para vivir: sin oxígeno y sin agua nos morimos, como también necesitamos otros nutrientes de la tierra (hierro, cloro, potasio, etc.) y de la vida vegetal.

El ser humano, pues, está sometido a ese gran proceso; no está afuera del Universo, es parte integrante de él.Y está sometido a las cuatro grandes fuerzas cósmicas:

1. La fuerza gravitatoria que provoca la atracción que se ejercen todas las masas entre sí y es la responsable de los movimientos planetarios, estelares y de las galaxias.

2. La electromagnética que tiene que ver con mantener unidos los átomos, las moléculas, las células y el mismo cuerpo; con la luz, la electricidad, con todas las ondas del espectro electromagnético y con las reacciones químicas.

3. La nuclear fuerte, la más poderosa de las cuatro,la que mantiene unidos a los quarks y a los núcleos atómicos.

4. La nuclear débil, la que provoca la radioactividad de los elementos radioactivos, como el uranio.

Estas cuatro fuerzas están presentes en nosotros en nuestra vida diaria. Por ejemplo, la gravitatoria nos mantiene sobre la Tierra o nos hunde en el agua si no nadamos; la electromagnética tiene que ver con los fotones de luz que llegan a mi ojo y que excitan a los electrones de mi retina; la nuclear en los protones y neutrones que forman los núcleos de los átomos con los que estamos formados.

Y con la creación del cerebro, obra maestra del cosmos, el hombre resulta ser el mismo cosmos evolucionado que toma conciencia de sí mismo.

Somos, pues, la conciencia del universo, y con ella podemos sentirlo y pensarlo, darle color y sonido. Por eso el universo tardó cerca de 15 mil millones de años en la construcción de un cerebro humano.

Somos hijos del universo y al mismo tiempo sus “creadores” mediante la percepción subjetiva del mismo. Un cosmos interpretado desde nuestra mirada individual y cultural, y desde las muchas miradas culturales.Y también somos quienes podemos modificar a la naturaleza cósmica mediante la tecnología, la ciencia y el trabajo.

En este primer plano o círculo cósmico: los seres humanos

– somos todos iguales, con los mismos componentes y con el mismo origen, sin diferencias entre ricos y pobres, blancos o negros; con más de 60 elementos químicos (oxígeno, carbono, hidrógeno, nitrógeno, calcio, fósforo, potasio, azufre, sodio, cloro, hierro, cobre, zinc, yodo, aluminio, plomo, etc. etc.), que conforman el agua, las proteínas, los glúcidos y lípidos de nuestro cuerpo-materia. Un cuerpo que ocupa espacio, con peso y volumen, sometido al tiempo.

– con las mismas necesidades fundamentales, de aire, agua, calor (sol), nutrientes, etc.

– y sometidos a las mismas leyes cósmicas: de la gravedad, de la presión, de la fuerza, de la velocidad y movimiento, etc. y las de la física cuántica.

– y con los mismos derechos y deberes. Por lo tanto: con los mismos principios éticos. Estamos en unión con el cosmos, la madre original, no como simples observadores sino como parte integrante de esta gran familia. Bien lo dice “La Carta de Belgrado en 1975”:

“Necesitamos una nueva ética global, una ética de los individuos y de la sociedad que correspondan al lugar del hombre en la biosfera; una ética que reconozca y responda con sensibilidad a las relaciones complejas, y en continua evolución, entre el hombre y la naturaleza y con sus similares”.

Somos, pues, responsables de nuestro macro-cuerpo-cósmico, hoy en deterioro constante.Así aparece nuestro primer derecho y primer deber:

derecho a existir con nuestra estructura cósmica (natural) utilizando los insumos que el mismo cosmos nos proporciona (agua, oxígeno, tierra, vegetación, etc.), y

deber de cuidar ese ambiente sano para nosotros y otras generaciones. Deber de cuidar y cuidarnos. Sin ese derecho morimos al instante; sin ese deber nos destruimos y comprometemos la vida de las futuras generaciones.

Ese primer derecho y deber que lo ejercemos desde nuestra concepción y nacimiento, fue tardíamente reconocido por las Naciones Unidas (ONU) como “desarrollo sustentable”, ya que las naciones eran inconcientes aún de la destrucción cósmica que ellas mismas habían provocado especialmente en los últimos siglos:

Sustentabilidad significa satisfacer las necesidades de las generaciones actuales sin comprometer la capacidad y las oportunidades de las futuras. De esta manera implica equidad tanto intra-generacional como inter-generacional.…” (PNUD Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo,1998)

Bien lo dice la Conferencia de las NU sobre el Medio Ambiente, Estocolmo, 1972:

El hombre es a la vez obra y artífice del medio que lo rodea, el cual le da el sustento material y le brinda la oportunidad de desarrollarse intelectual, moral, social y espiritualmente…

Los recursos naturales de la Tierra, incluidos el agua, la tierra, la flora y la fauna, y especialmente muestras representativas de los ecosistemas naturales, deben preservarse en beneficio de las generaciones presentes y futuras, mediante una cuidadosa planificación.

Los recursos no renovables de la Tierra deben emplearse de forma que se evite el peligro de su futuro agotamiento y se asegure que toda la humanidad comparta los beneficios de tal empleo”

A su vez “La conservación y gestión de los recursos para el desarrollo comprende:

protección de la atmósfera, la lucha contra la deforestación, la lucha contra la desertificación, atención de las necesidades agrícolas sin destruir las tierras, utilización segura de los productos químicos tóxicos,

gestión ecológicamente racional de la biotecnología, protección y administración de los recursos de agua dulce, gestión de los desechos peligrosos, búsqueda de soluciones para el problema de los desechos sólidos y gestión de desechos radiactivos.”(Agenda 21 de la Conferencia de Río, 1992)

Por eso: “La meta de la acción ambiental es: Mejorar todas las relaciones ecológicas, incluyendo la relación de la humanidad con la naturaleza y de las personas entre sí.

Formar una población mundial consciente y preocupada con el medio ambiente y con los problemas asociados, y que tenga conocimiento, aptitud, actitud, motivación y compromiso para trabajar individual y colectivamente en la búsqueda de soluciones para los problemas existentes y para prevenir nuevos

(Carta de Belgrado 1975)

La educación ambiental no es neutra, sino ideológica. Es un acto político, basado en valores para la transformación social.

La educación ambiental debe tener una perspectiva holística, enfocando la relación entre el ser humano, la naturaleza y el universo de forma interdisciplinaria.

La educación ambiental debe estimular la solidaridad, la igualdad y el respeto a los derechos humanos, valiéndose de estrategias democráticas e interacción entre las culturas.

La educación ambiental debe promover la cooperación y el diálogo entre individuos e instituciones, con la finalidad de crear nuevos modos de vida, fundados en la comprensión de las necesidades básicas de todos, sin distinciones étnicas, físicas, de género, edad, religión, clase, mentales, etc.” (Agenda 21)

En síntesis: nuestra primera tarea es amar (sentimiento básico) la naturaleza, no sólo para cuidarla y mantenerla, sino porque si la destruimos, como está sucediendo actualmente, nos perjudicamos seriamente (enfermedades de todo tipo y muerte) y perjudicamos seriamente a las generaciones futuras.

Por eso: cuidar el medio ambiente sano en la familia y educación de los hijos (agua no contaminada, aire puro, higiene, alimentación nutritiva, etc.) como en el barrio, municipio, etc.

Pensemos y sintamos estos datos de Naciones Unidas:

1 Si el medio ambiente fuera más saludable, cada año se podrían evitar hasta 13 millones de muertes.

2 En los niños menores de cinco años, un tercio de las enfermedades son causadas por factores ambientales como la insalubridad del agua y la contaminación del aire.

3 Cada año se podría salvar la vida a cuatro millones de menores de cinco años –la mayoría en los países en desarrollo– previniendo riesgos ambientales como el agua insalubre y la contaminación del aire.

4 En los países en desarrollo, las principales enfermedades de origen medioambiental son las enfermedades diarreicas, las infecciones de las vías respiratorias inferiores, los traumatismos involuntarios y la malaria.

5 Un mejor saneamiento del medio permitiría evitar un 40% de las muertes por malaria, 41% de las muertes por infecciones de las vías respiratorias inferiores y 94% de las muertes por enfermedades diarreicas: las tres causas principales de mortalidad en la niñez en todo el mundo.

6 En los países menos adelantados, un tercio de las muertes y las enfermedades se deben directamente a causas ambientales.

7 En los países desarrollados, un medio ambiente más saludable permitiría reducir considerablemente la incidencia de cánceres, enfermedades cardiovasculares, asma, infecciones de las vías respiratorias, enfermedades osteomusculares, lesiones por accidentes de tránsito, intoxicaciones y ahogamientos.

8 Los factores ambientales influyen en 85 de las 102 categorías de enfermedades y traumatismos enumeradas en elInforme sobre la salud en el mundo.

9 Una gran parte de esas muertes, enfermedades y discapacidades podrían evitarse mediante intervenciones bien focalizadas como el fomento del almacenamiento seguro del agua doméstica, una mayor higiene y la utilización de combustibles más limpios y seguros”

-Escasez de agua, según cifras de las Naciones Unidas:

La disponibilidad de agua dulce por habitante descenderá de 7 300 m3 en 1995 a 4 800 en el 2025.

En la próxima década, unos 2.700 millones de personas vivirán en zonas con escasez de agua y cerca de 1.700 millones (casi un tercio de la población mundial) no disponían de agua potable.

Se estima que a principios del presente siglo una cuarta parte de los habitantes sufrirá escasez crónica de agua, problema que será más agudo en las megaciudades. Por otro lado, el incremento de la duración de los períodos de sequía y lluvias es una de las consecuencias más perniciosas de los cambios en el clima.

-Deforestación

El planeta ha perdido tres cuartas partes de los bosques templados y la mitad de los tropicales. El Fondo Mundial para la Naturaleza ha advertido que, de continuar la tendencia actual de tala inmoderada de árboles, la mayor parte de los 3 mil millones de hectáreas de bosque que cubren un tercio de los suelos del planeta habrán desaparecido para el 2040.

En Misiones: a principios del siglo XX había 2.500.000 ha de selva virgen. Hoy sobrevive el 40%, incluidas especies exóticas.

Los males que sufre hoy la madre tierra:

2. Esta hermana nuestra madre tierra.clama por el daño que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella. Hemos crecido pensando que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla. La violencia que hay en el corazón humano, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Por eso, entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra, que «gime y sufre dolores de parto» (Rom8,22). Olvidamos que nosotros mismos somos tierra. Nuestro propio cuerpo está constituido por los elementos del planeta, su aire es el que nos da el aliento y su agua nos vivifica y restaura.

Contaminación, basura y cultura del descarte

20. Existen formas de contaminación que afectan cotidianamente a las personas. La exposición a los contaminantes atmosféricos produce un amplio espectro de efectos sobre la salud, especialmente de los más pobres, provocando millones de muertes prematuras. Se enferman, por ejemplo, a causa de la inhalación de elevados niveles de humo que procede de los combustibles que utilizan para cocinar o para calentarse.

A ello se suma la contaminación que afecta a todos, debida al transporte, al humo de la industria, a los depósitos de sustancias que contribuyen a la acidificación del suelo y del agua, a los fertilizantes, insecticidas, fungicidas, controladores de malezas y agrotóxicos en general. La tecnología que, ligada a las finanzas, pretende ser la única solución de los problemas, de hecho suele ser incapaz de ver el misterio de las múltiples relaciones que existen entre las cosas, y por eso a veces resuelve un problema creando otros.

21. Hay que considerar también la contaminación producida por los residuos, incluyendo los desechos peligrosos presentes en distintos ambientes. Se producen cientos de millones de toneladas de residuos por año, muchos de ellos no biodegradables: residuos domiciliarios y comerciales, residuos de demolición, residuos clínicos, electrónicos e industriales, residuos altamente tóxicos y radioactivos. La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería. En muchos lugares del planeta, los ancianos añoran los paisajes de otros tiempos, que ahora se ven inundados de basura. Tanto los residuos industriales como los productos químicos utilizados en las ciudades y en el agro pueden producir un efecto de bioacumulación en los organismos de los pobladores de zonas cercanas, que ocurre aun cuando el nivel de presencia de un elemento tóxico en un lugar sea bajo. Muchas veces se toman medidas sólo cuando se han producido efectos irreversibles para la salud de las personas.

El clima como bien común

23. El clima es un bien común, de todos y para todos. A nivel global, es un sistema complejo relacionado con muchas condiciones esenciales para la vida humana. Hay un consenso científico muy consistente que indica que nos encontramos ante un preocupante calentamiento del sistema climático. En las últimas décadas, este calentamiento ha estado acompañado del constante crecimiento del nivel del mar, y además es difícil no relacionarlo con el aumento de eventos meteorológicos extremos, más allá de que no pueda atribuirse una causa científicamente determinable a cada fenómeno particular.

La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo, para combatir este calentamiento o, al menos, las causas humanas que lo producen o acentúan.

Es verdad que hay otros factores (como el vulcanismo, las variaciones de la órbita y del eje de la Tierra o el ciclo solar), pero numerosos estudios científicos señalan que la mayor parte del calentamiento global de las últimas décadas se debe a la gran concentración de gases de efecto invernadero (anhídrido carbónico, metano, óxidos de nitrógeno y otros) emitidos sobre todo a causa de la actividad humana. Al concentrarse en la atmósfera, impiden que el calor de los rayos solares reflejados por la tierra se disperse en el espacio. Esto se ve potenciado especialmente por el patrón de desarrollo basado en el uso intensivo de combustibles fósiles, que hace al corazón del sistema energético mundial. También ha incidido el aumento en la práctica del cambio de usos del suelo, principalmente la deforestación para agricultura.

24. A su vez, el calentamiento tiene efectos sobre el ciclo del carbono. Crea un círculo vicioso que agrava aún más la situación, y que afectará la disponibilidad de recursos imprescindibles como el agua potable, la energía y la producción agrícola de las zonas más cálidas, y provocará la extinción de parte de la biodiversidad del planeta.

El derretimiento de los hielos polares y de planicies de altura amenaza con una liberación de alto riesgo de gas metano, y la descomposición de la materia orgánica congelada podría acentuar todavía más la emanación de anhídrido carbónico.

A su vez, la pérdida de selvas tropicales empeora las cosas, ya que ayudan a mitigar el cambio climático.

La contaminación que produce el anhídrido carbónico aumenta la acidez de los océanos y compromete la cadena alimentaria marina. Si la actual tendencia continúa, este siglo podría ser testigo de cambios climáticos inauditos y de una destrucción sin precedentes de los ecosistemas, con graves consecuencias para todos nosotros. El crecimiento del nivel del mar, por ejemplo, puede crear situaciones de extrema gravedad si se tiene en cuenta que la cuarta parte de la población mundial vive junto al mar o muy cerca de él, y la mayor parte de las megaciudades están situadas en zonas costeras.

El problema del agua

28. El agua potable y limpia representa una cuestión de primera importancia, porque es indispensable para la vida humana y para sustentar los ecosistemas terrestres y acuáticos. Las fuentes de agua dulce abastecen a sectores sanitarios, agropecuarios e industriales. La provisión de agua permaneció relativamente constante durante mucho tiempo, pero ahora en muchos lugares la demanda supera a la oferta sostenible, con graves consecuencias a corto y largo término.

Grandes ciudades que dependen de un importante nivel de almacenamiento de agua, sufren períodos de disminución del recurso, que en los momentos críticos no se administra siempre con una adecuada gobernanza y con imparcialidad.

29. Un problema particularmente serio es el de la calidad del agua disponible para los pobres, que provoca muchas muertes todos los días. Entre los pobres son frecuentes enfermedades relacionadas con el agua, incluidas las causadas por microorganismos y por sustancias químicas. La diarrea y el cólera, que se relacionan con servicios higiénicos y provisión de agua inadecuados, son un factor significativo de sufrimiento y de mortalidad infantil. Las aguas subterráneas en muchos lugares están amenazadas por la contaminación que producen algunas actividades extractivas, agrícolas e industriales, sobre todo en países donde no hay una reglamentación y controles suficientes.

No pensemos solamente en los vertidos de las fábricas. Los detergentes y productos químicos que utiliza la población en muchos lugares del mundo siguen derramándose en ríos, lagos y mares.

30. Mientras se deteriora constantemente la calidad del agua disponible, en algunos lugares avanza la tendencia a privatizar este recurso escaso, convertido en mercancía que se regula por las leyes del mercado. En realidad,el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos.

Este mundo tiene una grave deuda social con los pobres que no tienen acceso al agua potable, porque eso,es negarles el derecho a la vida radicado en su dignidad inalienable. Esa deuda se salda en parte con más aportes económicos para proveer de agua limpia y saneamiento a los pueblos más pobres.

Pero se advierte un derroche de agua no sólo en países desarrollados, sino también en aquellos menos desarrollados que poseen grandes reservas. Esto muestra que el problema del agua es en parte una cuestión educativa y cultural, porque no hay conciencia de la gravedad de estas conductas en un contexto de gran inequidad.

Pérdida de biodiversidad

32. Los recursos de la tierra también están siendo depredados a causa de formas inmediatistas de entender la economía y la actividad comercial y productiva. La pérdida de selvas y bosques implica al mismo tiempo la pérdida de especies que podrían significar en el futuro recursos sumamente importantes, no sólo para la alimentación, sino también para la curación de enfermedades y para múltiples servicios. Las diversas especies contienen genes que pueden ser recursos claves para resolver en el futuro alguna necesidad humana o para regular algún problema ambiental.

33. Pero no basta pensar en las distintas especies sólo como eventuales « recursos » explotables, olvidando que tienen un valor en sí mismas. Cada año desaparecen miles de especies vegetales y animales que ya no podremos conocer, que nuestros hijos ya no podrán ver, perdidas para siempre. La inmensa mayoría se extinguen por razones que tienen que ver con alguna acción humana. Por nuestra causa, miles de especies ya no darán gloria a Dios con su existencia ni podrán comunicarnos su propio mensaje. No tenemos derecho.

34. Posiblemente nos inquieta saber de la extinción de un mamífero o de un ave, por su mayor visibilidad. Pero para el buen funcionamiento de los ecosistemas también son necesarios los hongos, las algas, los gusanos, los insectos, los reptiles y la innumerable variedad de microorganismos. Algunas especies poco numerosas, que suelen pasar desapercibidas, juegan un rol crítico fundamental para estabilizar el equilibrio de un lugar. Es verdad que el ser humano debe intervenir cuando un geosistema entra en estado crítico, pero hoy el nivel de intervención humana en una realidad tan compleja como la naturaleza es tal, que los constantes desastres que el ser humano ocasiona provocan una nueva intervención suya, de tal modo que la actividad humana se hace omnipresente, con todos los riesgos que esto implica.

Suele crearse un círculo vicioso donde la intervención del ser humano para resolver una dificultad muchas veces agrava más la situación. Por ejemplo, muchos pájaros e insectos que desaparecen a causa de los agrotóxicos creados por la tecnología son útiles a la misma agricultura, y su desaparición deberá ser sustituida con otra intervención tecnológica, que posiblemente traerá nuevos efectos nocivos.

35. Cuando se analiza el impacto ambiental de algún emprendimiento, se suele atender a los efectos en el suelo, en el agua y en el aire, pero no siempre se incluye un estudio cuidadoso sobre el impacto en la biodiversidad, como si la pérdida de algunas especies o de grupos animales o vegetales fuera algo de poca relevancia.

Las carreteras, los nuevos cultivos, los alambrados, los embalses y otras construcciones van tomando posesión de los hábitats y a veces los fragmentan de tal manera que las poblaciones de animales ya no pueden migrar ni desplazarse libremente, de modo que algunas especies entran en riesgo de extinción. Existen alternativas que al menos mitigan el impacto de estas obras, como la creación de corredores biológicos, pero en pocos países se advierte este cuidado y esta previsión. Cuando se explotan comercialmente algunas especies, no siempre se estudia su forma de crecimiento para evitar su disminución excesiva con el consiguiente desequilibrio del ecosistema

40. Los océanos no sólo contienen la mayor parte del agua del planeta, sino también la mayor parte de la vasta variedad de seres vivientes, muchos de ellos todavía desconocidos para nosotros y amenazados por diversas causas. Por otra parte, la vida en los ríos, lagos, mares y océanos, que alimenta a gran parte de la población mundial, se ve afectada por el descontrol en la extracción de los recursos pesqueros, que provoca disminuciones drásticas de algunas especies. Todavía siguen desarrollándose formas selectivas de pesca que desperdician gran parte de las especies recogidas.

Están especialmente amenazados organismos marinos que no tenemos en cuenta, como ciertas formas de plancton que constituyen un componente muy importante en la cadena alimentaria marina, y de las cuales dependen, en definitiva, especies que utilizamos para alimentarnos.

42. Es necesario invertir mucho más en investigación para entender mejor el comportamiento de los ecosistemas y analizar adecuadamente las diversas variables de impacto de cualquier modificación importante del ambiente. Porque todas las criaturas están conectadas, cada una debe ser valorada con afecto y admiración, y todos los seres nos necesitamos unos a otros. Cada territorio tiene una responsabilidad en el cuidado de esta familia, por lo cual debería hacer un cuidadoso inventario de las especies que alberga en orden a desarrollar programas y estrategias de protección, cuidando con especial preocupación a las especies en vías de extinción.

Deterioro de la calidad de la vida humana y degradación social

43. Si tenemos en cuenta que el ser humano también es una criatura de este mundo, que tiene derecho a vivir y a ser feliz, y que además tiene una dignidad especialísima, no podemos dejar de considerar los efectos de la degradación ambiental, del actual modelo de desarrollo y de la cultura del descarte en la vida de las personas.

44. Hoy advertimos, por ejemplo, el crecimiento desmedido y desordenado de muchas ciudades que se han hecho insalubres para vivir, debido no solamente a la contaminación originada por las emisiones tóxicas, sino también al caos urbano, a los problemas del transporte y a la contaminación visual y acústica. Muchas ciudades son grandes estructuras ineficientes que gastan energía y agua en exceso.

Hay barrios que, aunque hayan sido construidos recientemente, están congestionados y desordenados, sin espacios verdes suficientes. No es propio de habitantes de este planeta vivir cada vez más inundados de cemento, asfalto, vidrio y metales, privados del contacto físico con la naturaleza.

46. Entre los componentes sociales del cambio global se incluyen los efectos laborales de algunas innovaciones tecnológicas, la exclusión social, la inequidad en la disponibilidad y el consumo de energía y de otros servicios, la fragmentación social, el crecimiento de la violencia y el surgimiento de nuevas formas de agresividad social, el narcotráfico y el consumo creciente de drogas entre los más jóvenes, la pérdida de identidad. Son signos, entre otros, que muestran que el crecimiento de los últimos dos siglos no ha significado en todos sus aspectos un verdadero progreso integral y una mejora de la calidad de vida. Algunos de estos signos son al mismo tiempo síntomas de una verdadera degradación social, de una silenciosa ruptura de los lazos de integración y de comunión social.

Al mismo tiempo, tienden a reemplazarse las relaciones reales con los demás, con todos los desafíos que implican, por un tipo de comunicación mediada por internet. Esto permite seleccionar o eliminar las relaciones según nuestro arbitrio, y así suele generarse un nuevo tipo de emociones artificiales, que tienen que ver más con dispositivos y pantallas que con las personas y la naturaleza. Los medios actuales permiten que nos comuniquemos y que compartamos conocimientos y afectos. Sin embargo, a veces también nos impiden tomar contacto directo con la angustia, con el temblor, con la alegría del otro y con la complejidad de su experiencia personal. Por eso no debería llamar la atención que, junto con la abrumadora oferta de estos productos, se desarrolle una profunda y melancólica insatisfacción en las relaciones interpersonales, o un dañino aislamiento.

Inequidad planetaria

48. El ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos, y no podremos afrontar adecuadamente la degradación ambiental si no prestamos atención a causas que tienen que ver con la degradación humana y social. De hecho, el deterioro del ambiente y el de la sociedad afectan de un modo especial a los más débiles del planeta: «Tanto la experiencia común de la vida ordinaria como la investigación científica demuestran que los más graves efectos de todas las agresiones ambientales los sufre la gente más pobre» (Obispos de Bolivia)

51. La inequidad no afecta sólo a individuos, sino a países enteros, y obliga a pensar en una ética de las relaciones internacionales. Porque hay una verdadera « deuda ecológica », particularmente entre el Norte y el Sur, relacionada con desequilibrios comerciales con consecuencias en el ámbito ecológico, así como con el uso desproporcionado de los recursos naturales llevado a cabo históricamente por algunos países. Las exportaciones de algunas materias primas para satisfacer los mercados en el Norte industrializado han producido daños locales, como la contaminación con mercurio en la minería del oro o con dióxido de azufre en la del cobre.

Especialmente hay que computar el uso del espacio ambiental de todo el planeta para depositar residuos gaseosos que se han ido acumulando durante dos siglos y han generado una situación que ahora afecta a todos los países del mundo.

El calentamiento originado por el enorme consumo de algunos países ricos tiene repercusiones en los lugares más pobres de la tierra, especialmente en África, donde el aumento de la temperatura unido a la sequía hace estragos en el rendimiento de los cultivos. A esto se agregan los daños causados por la exportación hacia los países en desarrollo de residuos sólidos y líquidos tóxicos, y por la actividad contaminante de empresas que hacen en los países menos desarrollados lo que no pueden hacer en los países que les aportan capital: «Constatamos que con frecuencia las empresas que obran así son multinacionales, que hacen aquí lo que no se les permite en países desarrollados o del llamado primer mundo. Generalmente, al cesar sus actividades y al retirarse, dejan grandes pasivos humanos y ambientales, como la desocupación, pueblos sin vida, agotamiento de algunas reservas naturales, deforestación, empobrecimiento de la agricultura y ganadería local, cráteres, cerros triturados, ríos contaminados y algunas pocas obras sociales que ya no se pueden sostener». (Obispos de Patagonia)

Causas humanas

El hecho es que «el hombre moderno no está preparado para utilizar el poder con acierto», porque el inmenso crecimiento tecnológico no estuvo acompañado de un desarrollo del ser humano en responsabilidad, valores, conciencia. Cada época tiende a desarrollar una escasa autoconciencia de sus propios límites. Por eso es posible que hoy la humanidad no advierta la seriedad de los desafíos que se presentan, y «la posibilidad de que el hombre utilice mal el poder crece constantemente » cuando no está « sometido a norma alguna reguladora de la libertad, sino únicamente a los supuestos imperativos de la utilidad y de la seguridad». El ser humano no es plenamente autónomo. Su libertad se enferma cuando se entrega a las fuerzas ciegas del inconsciente, de las necesidades inmediatas, del egoísmo, de la violencia. En ese sentido, está desnudo y expuesto frente a su propio poder, que sigue creciendo, sin tener los elementos para controlarlo. Puede disponer de mecanismos superficiales, pero podemos sostener que le falta una ética sólida, una cultura y una espiritualidad que realmente lo limiten y lo contengan en una lúcida abnegación.

107. Podemos decir entonces que, en el origen de muchas dificultades del mundo actual, está ante todo la tendencia, no siempre consciente, a constituir la metodología y los objetivos de la tecnociencia en un paradigma de comprensión que condiciona la vida de las personas y el funcionamiento de la sociedad. Los efectos de la aplicación de este molde a toda la realidad, humana y social, se constatan en la degradación del ambiente, pero este es solamente un signo del reduccionismo que afecta a la vida humana y a la sociedad en todas sus dimensiones. Hay que reconocer que los objetos producto de la técnica no son neutros, porque crean un entramado que termina condicionando los estilos de vida y orientan las posibilidades sociales en la línea de los intereses de determinados grupos de poder. Ciertas elecciones, que parecen puramente instrumentales, en realidad son elecciones acerca de la vida social que se quiere desarrollar.

111. La cultura ecológica no se puede reducir a una serie de respuestas urgentes y parciales a los problemas que van apareciendo en torno a la degradación del ambiente, al agotamiento de las reservas naturales y a la contaminación. Debería ser una mirada distinta, un pensamiento, una política, un programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad que conformen una resistencia ante el avance del paradigma tecnocrático. De otro modo, aun las mejores iniciativas ecologistas pueden terminar encerradas en la misma lógica globalizada. Buscar sólo un remedio técnico a cada problema ambiental que surja es aislar cosas que en la realidad están entrelazadas y esconder los verdaderos y más profundos problemas del sistema mundial.(Carta de Papa Francisco sobre el Cuidado de la Tierra)

II.Somos miembros del mundo viviente: vegetales y animales: ARMONÍA CON TODOS LOS SERES VIVOS.

En nuestra cultura, en general, cuando se nos pregunta por el ser humano, solemos responder simplemente que es “un animal racional”, aunque rápidamente pasamos por alto su animalidad y lo vemos simplemente como “un ser racional”. Tendemos a negar su animalidad y por tanto a negar que un elemento clave de los animales es que perciben la realidad a través de las emociones.

En el proceso evolutivo las emociones, especialmente en los mamíferos que nos incluyen a todos los seres humanos, son varios cientos de millones de años anteriores a la razón, que apenas lleva algunos miles de años.

Los seres humanos provenimos de la evolución de los vegetales y animales que nos precedieron. Como ellos gozamos del don de la vida, aparecida hace 3.500 millones de años. Y como ellos tenemos sensibilidad y la misma cualidad de reproducción que origina el ciclo de nacimiento, crecimiento y muerte.

Los vegetales además nos proporcionan la purificación del ambiente y la fertilidad de las tierras, necesarias para nuestra alimentación, favoreciendo además las lluvias.

Su destrucción ha provocado un daño irreparable…

Por su parte los animales más evolucionados que nos precedieron son los mamíferos, dotados de emociones, de cuya gran familia formamos parte. En efecto, los seres humanos somos mamíferos racionales. Los mamíferos por la reproducción en la placenta y por el amamantamiento establecen un contacto vincular físico afectivo placentero especial y más prolongado con la madre, lo que les confiere una matriz o estructura vincular para toda la vida. Necesitamos afectos para sobrevivir.

Surgen así las emociones sociales, que son impulsos o reacciones específicas de los animales mamíferos, desde hace más de 200 millones de años. Basta observar cómo se cuidan y miman, cómo viven en grupos, se defienden, buscan agua y pastos, etc.

Cuando es engendrado y nace un bebé, reproduce todas las etapas evolutivas en el mismo orden, comenzando por su cuerpo físico que siente necesidad de respirar el aire de la naturaleza en un ambiente cálido y de sentir los reclamos (emociones) de su animalidad y de su ser mamífero (mamar, defecar, dormir). Muy lentamente emergerá su ser racional. Este esquema lo acompañará toda su vida y si lo integra armónicamente, encontrará la felicidad de una vida plena.

Lo primero es lo primero: el ser humano es un ser totalmente dependiente de los elementos cósmicos que lo constituyen (su materia corpórea, oxígeno, agua) sin los cuales desaparece automáticamente.

Lo segundo: su materia-cuerpo orgánico-viviente reclama leche y otros elementos nutritivos para seguir viviendo, descubriendo que la mejor manera es por el contacto con el pecho de su madre, integrando alimento con el contacto físico-emocional, el afecto y el placer.

Finalmente, digamos que los animales no solamente nos pueden proporcionar alimentos, sino también compañía, defensa, cuidado, y todos tienen “derecho” a vivir. Convivir armoniosamente con ellos es una forma de desarrollar nuestros buenos sentimientos, como constatamos con los gatitos, perros y mascotas, en la vida familiar.

 

III. Armonía social y convivencia humana: desarrollo de las emociones y sentimientos, fundamentos de la Ética y de los Derechos Humanos. Desarrollo de la razón

El ser humano es, pues: cósmico – viviente – mamífero – racional.

Expliquemos brevemente qué son las emociones y los sentimientos.

Las emociones no solamente son anteriores a la razón en la evolución, sino que también preceden siempre a la razón en cualquier percepción que hoy hacemos de la realidad interior y exterior o en cualquier actividad, pues se originan en el sistema límbico del cerebro que en su formación es anterior al lóbulo frontal, sede de la racionalidad. Primero sentimos, y después pensamos o actuamos.

En consecuencia, son las emociones (y los sentimientos que las prolongan y desarrollan en el tiempo) las que orientan a la razón y condicionan su accionar.

Pero lamentablemente, especialmente en Occidente, el racionalismo nos llevó a olvidar, negar o reprimir el mundo de las emociones, con lo cual nuestra educación está amputada en su elemento más significativo, pues precisamente las “e-mociones” constituyen la energía que “mueve” todo nuestro pensar y accionar. Son, pues, las energías que “motivan” o mueven desde dentro, desde el inconciente más profundo, todo nuestro percibir la realidad, interpretarla, aprenderla y accionarla.

Y son las reacciones o sensaciones de animales y humanos que aparecen inmediatamente ante ciertos estímulos o situaciones frente a las cuales hay que dar una respuesta, especialmente si está en riesgo la vida y la supervivencia. Esas son las emociones más primitivas y demandantes, como el hambre o el miedo, por ejemplo.

Así, pues, la emoción es la forma más simple y natural de percibir cierta realidad externa o interna y de evaluarla rápida y automáticamente como perjudicial o beneficiosa. Así, un pajarillo vuela espantado ante un estruendo, en forma similar al ser humano…

“Todos los organismos vivos, desde la ameba hasta el ser humano, nacen con dispositivos diseñados para resolver automáticamente los problemas básicos de la vida, sin que se requiera el razonamiento adecuado. Dichos problemas son:

-encontrar fuentes de energía,

-mantener el equilibrio químico del interior compatible con el proceso vital;

-conservar la estructura del organismo mediante la reparación del desgaste natural; y

-detener los agentes externos de enfermedad y daño físico”(Damasio)

En esta regulación homeostática (de estabilidad y equilibrio), para resolver los problemas anteriormente dichos (conseguir alimentos, funcionamiento equilibrado de los órganos vitales, descanso, autoconservación, respuesta a elementos patógenos y dañinos…) hay varios niveles, de menor a mayor, de lo más primitivo y automático a lo más evolucionado y necesitado de constante aprendizaje.

A cada nivel corresponden algunas e-mociones, o sea, reacciones automáticas ante los estímulos.

Le damos, pues, a la palabra “emoción” un sentido amplio: es toda sensación que nace de nuestra ser corpóreo-viviente-fisiológico y que nos permite reaccionar automáticamente ante un estímulo interno o externo.

En este sentido, es emoción el hambre, la sed, el deseo de excretar, el sueño, un dolor físico, el miedo ante un peligro, los reflejos ante un estruendo o una luz intensa, etc. hasta llegar a las emociones sociales más evolucionadas como el cariño, la gratitud, etc.

En el nivel básico están, como lo señala el neurobiólogo Antonio Damasio, a quien seguimos en estos temas:

1.La Regulación metabólica de los órganos y sentidos, como ritmo cardíaco, respiración, digestión, equilibrio, etc.

2.Reflejos básicos ante un peligro o elementos extraños, como calor o frío extremos, exceso de luz, golpes…

3.Sistema inmune que detecta y combate virus y substancias tóxicas.

En el nivel medio:

4.Comportamientos de placer y dolor (recompensa y castigo) ante determinados objetos o situaciones… que significan beneficios, peligro o enfermedad.

5.Instintos básicos: hambre, sed, sexo, fuga, ataque, curiosidad, exploración…

En el nivel superior:

6.Emociones propiamente dichas:

– tanto las básicas: miedo, ira, asco, sorpresa, placer, felicidad;

– como las sociales: simpatía, turbación, vergüenza, orgullo, celos, envidia, gratitud, admiración, indignación, desdén.

7.Sentimientos: que son la expresión mental y constante de todos los niveles anteriores. Es la cumbre del equilibrio homeostático y de la armonía vital. Son específicos del ser humano que no solo siente, sino que “siente lo que siente”, que toma “conciencia” de sus emociones y las orienta adecuadamente.

Los niveles anteriores de regulación automática son comunes a todos los seres vivientes (vegetales, animales, humanos) en grados diversos.

En la larga evolución desde el origen de la vida hace 3.500 millones de años, cada nivel superior no eliminó al anterior, sino que lo asumió y mejoró para una mejor adaptación. Por eso vemos, por ejemplo, que instintos y emociones comunes a los animales (fase 4, 5 y 6) y sentimientos (fase 7) están íntimamente unidos en el ser humano y tienden a confundirse en sus manifestaciones psicosomáticas.

La paradoja del ser humano es que habiendo logrado la culminación evolutiva con el desarrollo de la mente, de la razón, de la conciencia y de los sentimientos,no deja de estar dependiente de los procesos de las etapas anteriores, no sólo de los mecanismos de organización bio-fisiológica (fases 1, 2 y 3) totalmente automatizados y necesarios para vivir, sino en particular de los instintos y emociones propias de ciertas especies animales, como la sexualidad y la agresividad.

En síntesis: las emociones, como las de felicidad, alegría, placer, tristeza, dolor, miedo, etc. son un “conjunto complejo de respuestas químicas y neurales” o impulsos producidos por el organismo (cerebro) cuando éste detecta un estímulo emocionalmente competente, o sea, un objeto o acontecimiento cuya presencia real o de recuerdo, desencadena la emoción.

Las respuestas son automáticas y siempre tienen múltiples manifestaciones somáticas (tensión muscular, palidez, gritos, alteración del ritmo respiratorio, digestivo y cardíaco, etc.) y síquicas (euforia, miedo, culpa, rabia, vergüenza, tono de voz…)

En los seres humanos (y aún en muchos animales), basta un recuerdo para que se genere la emoción similar a la primera vez en que se tuvo la experiencia del estímulo.

Es un dato muy importante a tener en cuenta en la educación:

el gran valor de las primeras emociones positivas (infancia con padres afectivos, con hermanos,vecinos, etc.) cuyo recuerdo perdurará en el tiempo y cuyo “mapa cerebral” se disparará ante una situación nueva similar.

Pero ¿qué sucederá si las primeras emociones ligadas a las experiencias de la vida (familia, vecinos, sexualidad, trabajo, etc.) son negativas?

Los sentimientos, por su parte, se registran en la mente cuando las emociones persisten y el sujeto toma conciencia de que “siente lo que siente”. Son imágenes mentales, invisibles a todos los que no sean su legítimo dueño, pues son la propiedad más privada del organismo en cuyo cerebro tiene lugar.

Resumiendo:

“Las emociones proporcionan un medio natural para que el cerebro y la mente evalúen el ambiente interior y el que rodea al organismo, y para que el organismo responda en consecuencia y de manera adaptativa.”

Lo importante: “Los sentimientos y las emociones, desempeñan un papel decisivo en el comportamiento social(Antonio Damasio)

En efecto, gracias a las emociones percibimos rápidamente un estímulo interior (dolor, sed…) o exterior (trueno, golpe, amenaza, alimento…) y reaccionamos en consecuencia casi sin necesidad de utilizar el razonamiento. En la vida diaria constantemente reaccionamos desde las emociones, tanto de las más orgánicas y primitivas (sed, hambre, sexo, dolor, curiosidad, luz, aire…) como de las más sociales y evolucionadas: en amistades, vocación, intereses sociales, deportes, política, religión, etc.

Pero mientras los animales reaccionan siempre automáticamente al impulso de sus emociones, el ser humano se encuentra constantemente ante situaciones más complejas en las que debe intervenir con la razón para no equivocarse y tomar una medida más ajustada a la realidad. Una tarea no tan simple ni automática, pues exige esfuerzo, dominio de sí y experiencia.

La gran utilidad de las emociones y sentimientos positivos (alegría, entusiasmo…) es que desarrollan al máximo nuestras capacidades y cualidades. Cuando nos mueven se siente menos cansancio y obtenemos mejores resultados. De allí el saber trabajar y vivir con sentimientos positivos.

Entre los beneficios derivados de experimentar emociones positivas se han descrito los siguientes: a)mejoran la forma de pensar;b)se relacionan con el estado de salud, mayor bienestar, calidad de vida y supervivencia;c)mejoran la capacidad de afrontamiento ante la adversidad.

La alegría, por ejemplo, anima a jugar en el sentido amplio de la palabra, a empujar los límites, a ser creativo y ello permite el desarrollo y el entrenamiento de habilidades físicas (fuerza, resistencia, precisión), de habilidades psicológicas e intelectuales (comprensión de normas, memoria, autocontrol) y de habilidades sociales necesarias para el establecimiento de relaciones de amistad y de apoyo.

Como dice Damasio:

“Los mapas mentales (esquemas aprendidos desde la infancia) asociados a la alegría (felicidad) significan estados de equilibrio para el organismo… significan la coordinación fisiológica óptima y la marcha tranquila de las operaciones de la vida. No sólo son propicios para la supervivencia, sino para la supervivencia con bienestar.

Los estados de alegría se definen asimismo por una mayor facilidad en la capacidad de actuar….”

Pero cuando los sentimientos son negativos (desinterés, aburrimiento, apatía, agresividad, etc.) estamos en una situación de depresión, abulia y enfermedad. La vida pierde interés…

Si no hay asombro por nuevos conocimientos, entusiasmo por aprender, vínculos agradables, ganas de triunfar, amor por lo que estudia o hace… la inteligencia no se moviliza (no se motiva) y cuánto más se le exige o castiga, menos responde. Los sentimientos negativos bloquean el flujo de la mente que se vuelve contra el individuo y le provoca abulia, cansancio, stress, neurosis.

Una tarea interesante en la práctica familiar, educativa y social es corregir ciertos mapas cerebrales distorsionados por una educación en el miedo (tan común en muchas familias y religiones) o por situaciones sociales, históricas y políticas que alimentaron odios “justificados” o conflictos hipotéticos que generan un estado general de intranquilidad, miedo, depresión o rabia y violencia generalizadas. Piénsese sin más en la relación entre árabes y judíos, blancos y negros, etc. o lo que se vive hoy con el bulling y tantas formas de agresividad social.

O lo que sucede con cierto estilo político de una constante confrontación entre unos, que se consideran los buenos patriotas, y otros que son denostados como agentes de desestabilización por tener ideas distintas. Todo el mundo político justifica sus agresiones e incluso sus actos corruptos, y acusa a los adversarios como únicos culpables. En este clima de “fanatismo” a ultranza, es imposible pedir racionalidad y coherencia. Los mapas están falsificados y cada uno actúa según su mapa, sin preguntarse si puede o no tener datos erróneos.

Lo mismo sucede con los mecanismos de los prejuicios de género, étnicos, religiosos o culturales.

Bien dice Damasio: “La reflexión inteligente sobre la relación entre fenómenos sociales y la experiencia de los sentimientos de alegría y pena (felicidad y dolor) parece indispensable para la actividad humana perenne de diseñar sistemas de justicia y organización política. Quizás más importante todavía, los sentimientos, en especial alegría y tristeza, pueden inspirar la creación de condiciones en ambientes físicos y culturales que promuevan la reducción del dolor y el aumento del bienestar para la sociedad”.

Dentro de la gama de sentimientos (y emociones) sociales no hay dudas que el amor es el fundamental. No hablamos de ese amor “sentimental y pasajero” sino de ese amor biológico al que el biólogo chileno Humberto Maturana define asi: El amor… es la aceptación del otro junto a uno en la convivencia yes el fundamento biológico del fenómeno social. Sin amor no hay socialización ni hay humanidad.”

El amor al otro “aceptándolo en la convivencia”, comienza a aflorar entonces como una expansión de los impulsos naturales de altruismo comunitario, precisamente como la condición necesaria de lo social. Los seres vivos son necesariamente solidarios como condición absoluta para existir y desarrollarse. En el amor los seres humanos expresamos nuestra pertenencia, en igualdad de derechos, a la naturaleza, al mundo viviente y al mundo humano social. Todos con el mismo origen, con el mismo término, y con los mismos elementos constitutivos. Eso nos da una semejanza esencial… La cultura particular nos da ciertas diferencias de menor grado y como elementos de identidad, pero nunca de superioridad.

Por lo tanto, “La Ética sólo se construye y aprende en una comunidad que vive y goza emociones y sentimientos positivos:asociados a eso bueno, a ese valor o a esa dignidad, a la vivencia de ese derecho o deber. Si no hay sentimientos, sólo quedan palabras huecas y vacías.

Nuestra vida debe regularse no solo por nuestros propios deseos y sentimientos, sino también por nuestra preocupación por los deseos y sentimientos de los demás, expresados como convenciones y normas sociales de comportamiento ético.

Las instituciones tienen como finalidad promover la vida y evitar la muerte, y aumentar el bienestar y reducir el sufrimiento. (A. Damasio)

En consecuencia: los sentimientos positivos, especialmente el amor, son los verdaderos constitutivos tanto de la conducta ética como de los derechos humanos.

Sin sentimientos positivos (amor, respeto, solidaridad, justicia) no hay ética ni forma alguna de cumplir con los derechos humanos.

Cuando los sentimientos son negativos (destructivos, agresivos…) sólo queda el remedio de la represión y del castigo.

Pero frente a los sentimientos negativos o excesivamente impulsivos, en todos los casos siempre disponemos de un instrumento regulador:“Podemos modular nuestra respuesta emocional. En efecto, uno de los objetivos clave de nuestro desarrollo educativo es interponer un paso evolutivo no automático entre los objetos causativos y las respuestas emocionales. Intentamos, al hacerlo, modelar nuestras respuestas emocionales y adecuarlas a los requerimientos de una cultura determinada…”

O sea, los seres humanos no somos esclavos de las emociones y a través del “desarrollo educativo” (lo dice un bioneurólogo…) podemos modularlas (no reprimirlas o negarlas…), socializarlas y controlarlas adecuándolas a nuestros objetivos, salud, conveniencia y valores culturales.

Entre la emoción impulsiva-instintiva y la acción a la que tienden hay una distancia. Una cosa es sentir un impulso (sexual, agresivo, por ejemplo) y otra cosa es llevarlo a cabo inevitablemente. En esto los humanos nos distinguimos de los animales.

Si bien el ser humano no es responsable de sus emociones e impulsos instintivos y de sentirlos, porque surgen automáticamente de su inconciente (con sede en el cerebro), sí es responsable de lo que decide y hace con ellos.

Esta es la cuestión clave para educadores y psicólogos, para la formación familiar y escolar y para la vida social y política: aprender a modular las emociones.

Y la gran pregunta: ¿cómo se hace?

Tradicionalmente ciertas emociones e instintos fueron considerados en muchas culturas como “tentaciones del demonio” y, por tanto, venidos de afuera del sujeto y malos de por sí.

Hoy entendemos que nacen de nuestro interior-inconciente (del cerebro más primitivo) y que de por sí tienen una finalidad necesaria para la vida (mantenerla, continuarla, defenderla). Pero el ser humano tiene:la insólita capacidad (libertad) de emplearlos “adecuadamente” para la vida y el bien social, o para la destrucción de sí mismo o de los otros.

Cómo lograr esta regulación o equilibrio, cuando las emociones ligadas a los instintos surgen con fuerza espontánea y arrolladora, es sin dudas la gran preocupación de la sociedad actual. Pero es una tarea que no termina sino al final de la vida…

Como ya es sabido por muchas investigaciones realizadas por los neurobiólogos, emociones e instintos tienen su sede en el sistema límbico del cerebro, y muy especialmente en la amígdala que está relacionada con el miedo, la cólera y el sexo, y con las emociones más primarias y más necesarias para la conservación de la vida.

Así el miedo es la “emoción que mueve” a la fuga ante el peligro;la cólera moviliza hacia el ataque al agresor; el sexo hacia la perpetuación de la vida y el placer.

De por sí son tres emociones necesarias y positivas, aunque no suficientemente controladas o moduladas pueden transformarse en individual y socialmente negativas; por ejemplo, miedo excesivo, fobias, baja estima; cólera desmedida, ataque indiscriminado a todo lo extraño o distinto, paranoia; sexualidad egocéntrica, dominante, abusiva, sin sentimientos ni respeto al otro.

Por su parte:la mente, la razón, desde la corteza cerebral y el lóbulo frontal, no sólo modula y controla las emociones básicas, sino que detecta y procesa estímulos más complejos relacionados con las emociones sociales, base de los sentimientos respectivos: empatía, compasión, afecto, tristeza, admiración, asombro, gratitud, felicidad, culpabilidad, vergüenza, indignación, desprecio. Hablamos de sentimientos cuando se siente que se siente y esa sensación permanece largo tiempo, aún toda la vida.

Precisamente hoy estamos ante situaciones nuevas que exigen respuestas éticas (saludables para el individuo y la sociedad) sobre cuyos alcances beneficiosos o perjudiciales existe amplia discusión, o cuyas consecuencias a corto o largo plazo desconocemos.

Basta citar el problema de inseminación artificial en humanos, matrimonios de homosexuales con hijos adoptivos, leyes que posibilitan ampliamente el aborto en menores, actitud y legislación sobre la pena de muerte; problemática de la prostitución, venta de órganos, trata de personas, tenencia de drogas, pornografía y un extenso etcétera que parece agobiarnos especialmente cuando tenemos que tomar decisiones sociales y políticas o ante nuestros hijos o educandos, por ejemplo, sobre uso indiscriminado de instrumentos electrónicos y redes sociales, relaciones sexuales precoces, métodos anticonceptivos, acceso a las drogas, violencias y discriminaciones…)

El cerebro humano, pues,es el instrumento que realiza todas estas complejas tareas:

-es quien produce y regula tanto las emociones relacionadas con el funcionamiento orgánico,

específicas de todos los animales, radicadas en el cerebro más primitivo o reptiliano.

-como también las emociones más específicas de los mamíferos mediante el sistema límbico, de unos 200 millones de años de antigüedad,

-y quien toma conciencia de las mismas y las regula y transforma en sentimientos.

Desde el punto de vista social esto es fundamental: los seres humanos que reaccionamos automáticamente frente a ciertos estímulos (sexuales, de miedo, de ira), podemos regular y modular esas reacciones y la consiguiente respuesta.

Para esto, antes que nada, el ser humano debe tomar conciencia de las emociones y sentimientos. Ponerle nombre a sus emociones, sean agradables o molestas, llámense ira, envidia, avaricia o deseo de dominar. Una tarea que no es, de por sí, automática, sino fruto de reflexión, aprendizaje y educación. Ser concientes de las propias emociones y de su causa u origen. Asumir esas emociones como propias y decidir qué trámite darles, sea expresándolas verbalmente, sea actuándolas en forma conveniente.

Y estamos de lleno en la tarea de educar y modular emociones y sentimientos.

Si los instintos y deseos básicos tienen sede en el cerebro primitivo, también la conciencia la tiene en el lóbulo frontal y en la corteza cerebral; y por la interrelación de los circuitos neurales de todo el cerebro, mediante billones de conexiones entre el sistema límbico y la corteza, se puede producir un equilibrio individual y social. El desarrollo de este complejo equilibrio es la tarea de padres y educadores.

La dificultad está en que el sistema límbico reacciona más rápidamente que la corteza, y en forma autónoma, de modo que la razón recibe el mensaje milésimas de segundo después, cuando ya los efectos se han producido, especialmente ante emociones fuertes e imprevistas, como ante ciertos ataques de ira o pánico, por ejemplo.

Lejos de ser perfecta y siempre positiva la evolución, la bipolaridad es una constante que nos acompaña y nos complica la vida. Nada es perfecto y se avanza entre aciertos y errores.

Por eso el ser humano no se rige solamente por el instinto de vida y conservación, pues tiene la capacidad de construir pero también de destruirse y destruir a los otros; de amar y odiar; de comunicarse sexualmente desde el amor y la ternura u oprimir, prostituirse o ser esclavizado; de buscar la verdad o esconderse en la mentira; de organizarse socialmente en forma armónica o de entrar en una espiral de incomprensiones, odios, guerras y destrucción.Por todo lo cual, la sociabilidad humana tiene la característica de algo que se debe aprender.

Es la tarea que ya lleva invertidos varios miles de años, pero ¿ha aprendido el ser humano a vivir con los otros en armonía, a pesar de las diferencias étnicas, culturales, de sexo, religión o lengua? ¿Cuál es la realidad que nos muestra el mundo actual?…

Por eso siempre necesitaremos ese vínculo y esa relación social mientras crecemos, nos educamos y durante toda la vida: recibir alimentos, protección, educación, conocimientos,y relacionarnos con los otros siempre desde un vínculo afectivo, desde un contacto físico, con acercamientos, con miradas, con lenguaje, con símbolos. Al aprender a recibir desde el vínculo afectivo, aprendemos también a dar desde ese mismo vínculo.

De allí la importancia que tiene la familia y la escuela como lugares de experiencias mamíferas, donde el afecto sano y bien expresado se aprende no desde una teoría sino en la misma relación vincular. Educadores (padres o docentes) o Dirigentes con buenos sentimientos y sanamente afectuosos, generan personas con buenos sentimientos. Así de simple. Esta es la ley fundamental de la pedagogía, ley que no está escrita en los libros sino inserta en nuestra misma naturaleza humana de seres biológico-sociales-mamíferos.

Precisamente nuestros hermanos (olvidados), los vegetales y animales, nos muestran ese camino sano de la vida: bien vinculados con los otros se vive mejor. Un vivir cuyas leyes fundamentales ellos saben cumplirlas: sin apuros, sin ansiedades, sin tensiones, respetando los ritmos vitales y los tiempos diurnos y nocturnos; alimentándose sanamente y dejando alimentos para los otros, sin acumular de más; durmiendo las horas necesarias, resguardándose de las inclemencias del tiempo, protegiéndose mutuamente, etc.

Porque lo dramático es que la misma sociedad, el mismo Estado que proclama los derechos humanos y los derechos del niño es el que viola sistemáticamente esos derechos de tantos niños y adolescentes que nacen y crecen sin alimentación sana, sin protección social, en barrios y casas altamente contaminados y antihigiénicos, en medio del ruido y de la vorágine ininterrumpida, cuando no viviendo en la calle y víctimas de la violencia y de los vicios que asolan nuestra sociedad.

Cómo pedirles que concurran a la escuela “para educarse” si han sido agredidos por la sociedad desde su nacimiento; cómo pedirles que crean en los adultos, si son los adultos los que maltratan su inocencia y generan una sociedad donde solo vale la competencia, la rivalidad y las agresiones, sin el menor aprecio por los sentimientos y las actitudes de solidaridad y justicia. Y no estoy hablando del respeto a los altos valores culturales o religiosos, estoy pidiendo simplemente que nuestros niños y adolescentes sean tratados según su naturaleza biológica, al menos como las flores silvestres y los pajarillos del bosque.

Como bien señala Damasio y otros expertos, este cuadro antisocial se debe a factores sociales y educativos. Es decir: una educación y un ambiente cultural no apropiados desde el punto de vista ético, carente de emociones positivas conectadas a situaciones vinculares y sociales (falta de afectos, de alegría, de buen trato, de arrepentimiento y reparación…), o cargada de emociones negativas (fruto de castigos, escándalos, violencias, desavenencias, agresiones físicas y síquicas, desprecios, burlas, malas influencias…), producirá efectos de inconducta ética y antisocial similares a los de sujetos con lesión cerebral.

El sujeto anti-social en diversos grados, carente de emociones y de sentimientos de empatía y dolor por el prójimo necesitado, de culpa y responsabilidad ante el mal realizado, de ausencia de experiencias de solidaridad y amor hacia el prójimo, es fruto de una educación y un ambiente socialmente enfermos, y especialmente carente de emociones y sentimientos positivos, o con exceso de autoritarismo, violencia física o síquica o frialdad, sin descartarse influencias del alcohol o de psicotrópicos que dañan al cerebro. Es un tema sobre el cual hay aún mucho que investigar.

Sólo nos queda una inquietante pregunta: ¿Nos estamos acercándonos a una sociedad sin emociones y sentimientos positivos? ¿Y qué podemos hacer en la familia, en la educación, en el campo político, social y religioso para revertir esta peligrosa situación?

Como muestra de lo que sucede cuando faltan los buenos sentimientos basta sentir y pensar en los siguientes datos:

-Violencia de género:

Cada 30 horas es asesinada una mujer en Argentina. Un total de 295 mujeres perdieron la vida por violencia de género durante el año 2013 en el país, lo que arroja un promedio de una aesinada cada 30 horas.

La mayor parte de los hechos fueron perpetrados por ‘conocidos‘ de las víctimas: 114 homicidios ocurrieron con responsabilidad de esposos, parejas, novios y amantes; 72 por ex esposos, ex parejas o ex novios; 7 por padres o padrastros; 22 por otros familiares; 15 por vecinos; y 8 por hijos.

¿Cómo fueron asesinadas las 295 niñas y mujeres víctimas de la violencia? 83 casos fueron baleadas, 64 apuñaladas, 37 golpeadas, 28 estranguladas, 17 incineradas, 13 degolladas, 9 ahorcadas,6 descuartizadas, 3 ahogadas, 3 empaladas y 19 bajo circunstancias desconocidas.

En el mundo hay 181 femicidios cada día, el 50% de casos corresponde a América Latina. La impunidad llega hasta el 98%. O sea: Alrededor de 66 mil mujeres fueron víctimas cada año de femicidios en el mundo entre el 2004 y el 2009, lo cual significa el 17% del total de asesinatos que se producen en el mundo.

Estadísticas del año 2013 (OMS, OIT) que nos dicen que esta violencia es una pandemia:

– A nivel mundial, una de cada tres mujeres (35%) ha sido golpeada, obligada a tener relaciones sexuales o fue víctima de algún tipo de abuso durante su vida.

Sin embargo, algunos estudios nacionales de violencia muestran que hasta un 70 por ciento de mujeres sufre violencia física y/o sexual a lo largo de su vida, a manos de una pareja o fliar.

– Entre las mujeres de 15 a 44 años de edad, la violencia doméstica es responsable de más muertes e incapacidades que la suma total atribuida al cáncer, los accidentes de tránsito, la guerra y violaciones combinadas. Las estadísticas demuestran que con el paso del tiempo la violencia doméstica se vuelve más frecuente y peligrosa.

-La trata sexual y laboral se convierte en una trampa para millones de mujeres y niñas, que pasan a ser esclavas en plena era moderna.

-Las mujeres y niñas representan el 55 por ciento del total de víctimas del trabajo forzoso, estimado en 20,9 millones de personas en todo el mundo, y el 98 por ciento de las personas que son explotadas sexualmente contra su voluntad (4,5 millones de personas)

-Maltrato a niños

En la región de América Latina y el Caribe, no menos de 6 millones de niñas, niños y adolescentes son objeto de agresiones severas y 80 mil mueren cada año por la violencia que se desata al interior del núcleo familiar.

En el mundo: el 71% recibe algún tipo de violencia de parte de su padre o madre y sólo un 29% no es víctima de maltrato en su hogar. Según el estudio, un 25,9% de los niños, niñas y adolescentes recibe violencia física grave, un 25,6% violencia física leve y un 19,5% violencia sicológica.

El 20% de las mujeres y entre el 5% y el 10% de los hombres sufrieron abusos sexuales durante la infancia.

Unos 126 millones de niños y niñas de 5 a 17 años de edad realizan trabajos peligrosos.

De los 12.3 millones de personas que son víctimas de trabajo forzoso en todo el mundo, 1.39 millones están involucradas en la prostitución infantil forzosa, y de un 40% a un 50% son niños y niñas.
En el mundo hay más de 130 millones de niñas y mujeres que han sufrido mutilación genital.
1.2 millones de niños y niñas son objeto de trata todos los años.

Impacto de la violencia

La violencia causa impacto en diferentes ámbitos de la vida de los niños y niñas que afecta su desarrollo y crecimiento. En general, tienen una peor relación sus padres, un menor rendimiento escolar,un mayor consumo de medicamentos para mejorar su desempeño y comportamiento escolar, una relación regular con sus compañeros y han estado más expuestos al consumo de alcohol y drogas.

En cuanto al rendimiento escolar, un 27,8% de los niños y niñas que son víctimas de maltrato físico grave han repetido algún curso, un 21% han consumido medicamentos para mejorar su rendimiento y/o comportamiento, un 13,2% se ha emborrachado una o más veces en el mes y un 7,2% ha consumido drogas una o más veces en el mes.

Los sentimientos negativos actúan en el deterioro de la vida humana y en la degradación social.

Deterioro de la calidad de la vida humana y degradación social

43. Si tenemos en cuenta que el ser humano también es una criatura de este mundo, que tiene derecho a vivir y a ser feliz, y que además tiene una dignidad especialísima, no podemos dejar de considerar los efectos de la degradación ambiental, del actual modelo de desarrollo y de la cultura del descarte en la vida de las personas.

44. Hoy advertimos, por ejemplo, el crecimiento desmedido y desordenado de muchas ciudades que se han hecho insalubres para vivir, debido no solamente a la contaminación originada por las emisiones tóxicas, sino también al caos urbano, a los problemas del transporte y a la contaminación visual y acústica. Muchas ciudades son grandes estructuras ineficientes que gastan energía y agua en exceso.

Hay barrios que, aunque hayan sido construidos recientemente, están congestionados y desordenados, sin espacios verdes suficientes. No es propio de habitantes de este planeta vivir cada vez más inundados de cemento, asfalto, vidrio y metales, privados del contacto físico con la naturaleza.

46. Entre los componentes sociales del cambio global se incluyen los efectos laborales de algunas innovaciones tecnológicas, la exclusión social, la inequidad en la disponibilidad y el consumo de energía y de otros servicios, la fragmentación social, el crecimiento de la violencia y el surgimiento de nuevas formas de agresividad social, el narcotráfico y el consumo creciente de drogas entre los más jóvenes, la pérdida de identidad. Son signos, entre otros, que muestran que el crecimiento de los últimos dos siglos no ha significado en todos sus aspectos un verdadero progreso integral y una mejora de la calidad de vida. Algunos de estos signos son al mismo tiempo síntomas de una verdadera degradación social, de una silenciosa ruptura de los lazos de integración y de comunión social.

Al mismo tiempo, tienden a reemplazarse las relaciones reales con los demás, con todos los desafíos que implican, por un tipo de comunicación mediada por internet. Esto permite seleccionar o eliminar las relaciones según nuestro arbitrio, y así suele generarse un nuevo tipo de emociones artificiales, que tienen que ver más con dispositivos y pantallas que con las personas y la naturaleza. Los medios actuales permiten que nos comuniquemos y que compartamos conocimientos y afectos. Sin embargo, a veces también nos impiden tomar contacto directo con la angustia, con el temblor, con la alegría del otro y con la complejidad de su experiencia personal. Por eso no debería llamar la atención que, junto con la abrumadora oferta de estos productos, se desarrolle una profunda y melancólica insatisfacción en las relaciones interpersonales, o un dañino aislamiento.

Inequidad planetaria

48. El ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos, y no podremos afrontar adecuadamente la degradación ambiental si no prestamos atención a causas que tienen que ver con la degradación humana y social. De hecho, el deterioro del ambiente y el de la sociedad afectan de un modo especial a los más débiles del planeta: «Tanto la experiencia común de la vida ordinaria como la investigación científica demuestran que los más graves efectos de todas las agresiones ambientales los sufre la gente más pobre» (Obispos de Bolivia)

51. La inequidad no afecta sólo a individuos, sino a países enteros, y obliga a pensar en una ética de las relaciones internacionales. Porque hay una verdadera « deuda ecológica », particularmente entre el Norte y el Sur, relacionada con desequilibrios comerciales con consecuencias en el ámbito ecológico, así como con el uso desproporcionado de los recursos naturales llevado a cabo históricamente por algunos países. Las exportaciones de algunas materias primas para satisfacer los mercados en el Norte industrializado han producido daños locales, como la contaminación con mercurio en la minería del oro o con dióxido de azufre en la del cobre.

Especialmente hay que computar el uso del espacio ambiental de todo el planeta para depositar residuos gaseosos que se han ido acumulando durante dos siglos y han generado una situación que ahora afecta a todos los países del mundo.

El calentamiento originado por el enorme consumo de algunos países ricos tiene repercusiones en los lugares más pobres de la tierra, especialmente en África, donde el aumento de la temperatura unido a la sequía hace estragos en el rendimiento de los cultivos. A esto se agregan los daños causados por la exportación hacia los países en desarrollo de residuos sólidos y líquidos tóxicos, y por la actividad contaminante de empresas que hacen en los países menos desarrollados lo que no pueden hacer en los países que les aportan capital: «Constatamos que con frecuencia las empresas que obran así son multinacionales, que hacen aquí lo que no se les permite en países desarrollados o del llamado primer mundo. Generalmente, al cesar sus actividades y al retirarse, dejan grandes pasivos humanos y ambientales, como la desocupación, pueblos sin vida, agotamiento de algunas reservas naturales, deforestación, empobrecimiento de la agricultura y ganadería local, cráteres, cerros triturados, ríos contaminados y algunas pocas obras sociales que ya no se pueden sostener». (Obispos de Patagonia)

Causas humanas

El hecho es que «el hombre moderno no está preparado para utilizar el poder con acierto», porque el inmenso crecimiento tecnológico no estuvo acompañado de un desarrollo del ser humano en responsabilidad, valores, conciencia. Cada época tiende a desarrollar una escasa autoconciencia de sus propios límites. Por eso es posible que hoy la humanidad no advierta la seriedad de los desafíos que se presentan, y «la posibilidad de que el hombre utilice mal el poder crece constantemente » cuando no está « sometido a norma alguna reguladora de la libertad, sino únicamente a los supuestos imperativos de la utilidad y de la seguridad». El ser humano no es plenamente autónomo. Su libertad se enferma cuando se entrega a las fuerzas ciegas del inconsciente, de las necesidades inmediatas, del egoísmo, de la violencia. En ese sentido, está desnudo y expuesto frente a su propio poder, que sigue creciendo, sin tener los elementos para controlarlo. Puede disponer de mecanismos superficiales, pero podemos sostener que le falta una ética sólida, una cultura y una espiritualidad que realmente lo limiten y lo contengan en una lúcida abnegación.

107. Podemos decir entonces que, en el origen de muchas dificultades del mundo actual, está ante todo la tendencia, no siempre consciente, a constituir la metodología y los objetivos de la tecnociencia en un paradigma de comprensión que condiciona la vida de las personas y el funcionamiento de la sociedad. Los efectos de la aplicación de este molde a toda la realidad, humana y social, se constatan en la degradación del ambiente, pero este es solamente un signo del reduccionismo que afecta a la vida humana y a la sociedad en todas sus dimensiones. Hay que reconocer que los objetos producto de la técnica no son neutros, porque crean un entramado que termina condicionando los estilos de vida y orientan las posibilidades sociales en la línea de los intereses de determinados grupos de poder. Ciertas elecciones, que parecen puramente instrumentales, en realidad son elecciones acerca de la vida social que se quiere desarrollar.

111. La cultura ecológica no se puede reducir a una serie de respuestas urgentes y parciales a los problemas que van apareciendo en torno a la degradación del ambiente, al agotamiento de las reservas naturales y a la contaminación. Debería ser una mirada distinta, un pensamiento, una política, un programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad que conformen una resistencia ante el avance del paradigma tecnocrático. De otro modo, aun las mejores iniciativas ecologistas pueden terminar encerradas en la misma lógica globalizada. Buscar sólo un remedio técnico a cada problema ambiental que surja es aislar cosas que en la realidad están entrelazadas y esconder los verdaderos y más profundos problemas del sistema mundial.(Papa Francisco)

Objetivo final de los sentimientos: EL DESARROLLO HUMANO INTEGRAL

Los sentimientos sociales tienden a una finalidad última: el desarrollo integral, tanto de las personas como de toda la sociedad. Ese desarrollo integral es como la síntesis y concreción de todos los derechos humanos y de toda conducta ética.

Todos los derechos humanos se resumen y concretan en uno solo y fundamental: el derecho a un Desarrollo Integral de la Persona y de la Comunidad.

La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó en 1986 una Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, al que define como

un proceso global, social, cultural, económico y político (luego se agregó el ecológico), que tiende al mejoramiento constante de toda la población y de todos los individuos sobre la base de su participación activa, libre y significativa, en el desarrollo y en la distribución justa de los beneficios que de él derivan”.

Según este mismo documento, el Desarrollo Humano es

Un derecho inalienable en virtud del cual todo ser humano y todos los pueblos están facultados para participar en el desarrollo social, cultural, económico y político, en el que pueden realizarse todos los derechos humanos y libertades fundamentales, a contribuir a ese desarrollo y a participar en él”.

El Desarrollo Humano sustentable pone a la gente y a cada ser humano en el centro, y busca simultáneamente el desarrollo y la distribución equitativa. Por lo tanto, es un desarrollo que prioriza a los sectores más endebles, vulnerables y necesitados.

Hay cuatro elementos claves para entender el nuevo concepto de Desarrollo Humano, muy diferente del simple desarrollo económico del Estado Capitalista o del Populismo asistencialista o de la actividad caritativa, incapaz de dar una respuesta a los problemas de la población.

En efecto, El DH es

-“de” todos, de la gente, para alcanzar niveles de vida adecuados. O sea, de cada uno y de todos. Derechos a ser alguien y a crecer con dignidad.

de “todo el hombre”: la reivindicación de la persona humana y su desarrollo pasa por todas las dimensiones de la vida del hombre y de la mujer. Por lo tanto, abarca a todas las necesidades del ser humano: naturales, culturales, materiales y económicas, políticas, psicológicas, espirituales y lúdicas. Nada que tenga que ver con el mejoramiento del ser humano en cualquier nivel, puede quedar afuera del desarrollo humano. Tanto a nivel social humano como a nivel cósmico y biológico.

-“para” toda la gente, o sea, es un desarrollo para todos, sin excepción alguna; no para ciertas minorías o elites, sean personas, grupos o países privilegiados. Todo el mundo es acreedor al DH.

-“por” la gente, de modo que todos sean actores y partícipes de su propio desarrollo. Este es un elemento clave: no basta ser beneficiados o ayudados (como lo hacen asistencialismo populista y otras instituciones benéficas o asistenciales); se necesita ser actor y sujeto creador del propio desarrollo. Por tanto, el DH supone el ejercicio de unademocracia realmente participativa y representativa.

Desarrollo INTEGRAL = de TODO el hombre – de TODOSPOR TODOS – PARATODOS

Según la Conferencia de Copenhague de 1995, son “objetivos mínimos del desarrollo:

la superación de la pobreza, el pleno empleo, el acceso de todos a la salud y a la educación, la eliminación de las discriminaciones, la integración social y el pleno respeto a la dignidad humana.

Se trata de “poner al ser humano en el centro del desarrollo y de orientar la economía para satisfacer más eficazmente las necesidades humanas… El objetivo primordial del desarrollo humano:es mejorar la calidad de vida de la gente…”

Como ya lo dijimos, el desarrollo humano integral supone el cumplimiento de todos los Derechos Humanos. Que los Derechos Humanos están lejos de cumplirse, lo prueban estos simples datos.

Datos estadísticos de los informes de Naciones Unidas del 2013 nos dicen que en el mundo:

-2.800 millones de personas, casi la mitad de la población mundial (6.800 millones), viven en pobreza

-Más de 1.000 millones de seres humanos viven con menos de un dólar al día

-El 20% de la población mundial, los más ricos, acapara el 90% de las riquezas

-840 millones de personas en el mundo no tienen suficientes alimentos; más que la población de EEUU y la UE juntas.

-98% de las personas con subnutrición viven en países en desarrollo.

-el 60% de las personas con hambre son mujeres.

-Cada 8 segundos muere una niña o un niño por desnutrición.

-Un niño de cada cinco no tiene acceso a la educación primaria.

-el 80% de los refugiados son mujeres y niños

-876 millones de adultos son analfabetos, de los cuales dos tercios son mujeres

-Cada día, 30.000 niños de menos de 5 años mueren de enfermedades que hubieran podido ser evitadas

-En los países en desarrollo, más de un niño de cada diez no llegará a cumplir los 5 años. Más de 500.000 mujeres mueren cada año durante el embarazo o en el parto

-Hoy en día, 42 millones de personas viven con el virus del SIDA, de las cuales 39 millones viven en países en desarrollo. Al horizonte del 2020, algunos países africanos podrían perder más de una cuarta parte de su población activa por causa del SIDA

-Más de 1.000 millones de personas no tienen acceso a agua potable y 2.400 millones de personas se ven privadas de instalaciones sanitarias satisfactorias.

-En 2013, en América Latina el número de personas en situación de pobreza ascendió a unos 164 millones, cifra que equivale a un 27.9% de la población.

-De ellos, 68 millones se encuentran en la extrema pobreza o indigencia, un 11.5% de los habitantes de la región, según proyecciones de la Cepal .

Los sentimientos se expresan en LAS NECESIDADES Y EN LOS DERECHOS HUMANOS

Seguramente que todos ya estamos de acuerdo en que son las emociones y los sentimientos el fundamento de la armonía social y de la ética de la convivencia.

Pero cuando hablamos de sentimientos positivos no nos referimos a cierto concepto popular de que se trata de un estado de ánimo interno sin mayor incidencia en la vida social, sino que entendemos que tanto las emociones como los sentimientos sólo son tales cuando provocan acciones correspondientes a esos impulsos.

Nadie puede decir, por ejemplo, que tiene el sentimiento del amor si no ama a nadie en particular y no está abierto efectivamente al respeto hacia cualquier otro ser humano. Las emociones y los sentimientos se reconocen en las acciones que proyectan, no en simples enunciados teóricos o impulsos internos. Bien lo expresa el biólogo y educador chileno Humberto Maturana:

“El amor, o si no queremos usar esta palabra fuerte, la aceptación del otro junto a uno en la convivencia, es el fundamento biológico del fenómeno social.”

Por lo tanto, si es necesaria la educación de los sentimientos, decimos al mismo tiempo que esa educación solamente puede realizarse en acciones y tareas que efectivamente reflejen y actúen esos sentimientos.

Insistimos en que los sentimientos y la ética no se enseñan sino que se aprenden solamente desde la práctica. Se aprende a amar amando a alguien concreto; se aprende el respeto, respetando a los seres humanos con quienes se convive; se aprende la solidaridad solamente siendo solidarios y así sucesivamente. Los llamados “valores” de la vida no se enseñan: se los vive y así se los aprende para luego poder reflexionarlos y profundizarlos.

Loa derechos humanos son, en primer lugar, universales, pues no hacen excepción con ningún ser humano, cualquiera sea su condición.

Son, además, derechos inalienables, que no pueden ser despojados por nadie, e
imprescriptibles, que nunca pueden caducar en forma temporal o total, aunque algunos de ellos pueden ser restringidos en algunas situaciones determinadas por la ley, como en el caso de los delincuentes que son privados de su libertad.

Los DH no dependen, por lo tanto, de la voluntad del Estado u otra autoridad, sino que nacen de la misma esencia de ser personas humanas; y son anteriores a toda legislación positiva, existiendo aún cuando no tengan apoyo en la legislación estatal o escolar, o éstas sean contrarias a los derechos humanos, como sucede tantas veces.

De allí su importancia como resguardo de la dignidad humana, en cualquier circunstancia histórica.

Al ser un derecho, siempre hay otro que está obligado a respetarlo y cumplirlo. En primer lugar, el Estado como garante de estos derechos; pero también los padres con relación a los derechos de sus hijos y viceversa, o los educadores con los educandos y viceversa, y en definitiva, todos tienen la obligación de respetar los derechos de los demás.

Por eso hablamos de derechos-deberes. Si todos reclaman sus derechos pero nadie está dispuesto a cumplir con los derechos ajenos (que son sus deberes), la vida social es imposible y se transforma en una simple lucha de poderes.

En algunos casos, se da colisión entre derechos de unos respecto a los derechos de otros, como el derecho de protestar en la vía pública obstaculizando el derecho de otros de circular libremente. Por tanto, los derechos no son algo de simple ejercicio individualista, sino que contemplan las relaciones sociales y los derechos de los demás, exigiendo en muchos casos algún camino de solución a través de consultas, mediadores o jueces.

Tales derechos suponen una sociedad democrática fundada sobre esos derechos, que los tutela, respeta y desarrolla. El Estado democrático es la garantía de que tales derechos serán respetados y promovidos, en igualdad de condiciones para todos y sobre la base de dignidad y libertad de la persona, respetuosa a su vez, de los derechos de los demás.

En consecuencia, los DH constituyen hoy, a nivel universal, un verdadero código ético que regula las conductas humanas, tanto a nivel personal, como ínter subjetivo y social.

Por primera vez en la historia, todas las naciones del mundo se han puesto de acuerdo en un código de normas y conductas, reconocido por todos, cualquiera sea su cultura, raza o religión. Y es un código de constante aplicación aún en la vida cotidiana, pues significa el respeto al otro y el respeto a toda norma de convivencia.

Es importante señalar que los DH no sólo se refieren a situaciones extremas vividas en ciertas dictaduras, guerras o accionar policial, de modo que se violan los DH en casos de torturas, prisión ilegítima, falta total de libertad política y ciudadana, etc.

En este caso se olvida que los DH son integrales y tienen que ver con la dignidad humana en su totalidad y en cualquier circunstancia. Por lo tanto aluden a la pobreza material de mucha gente cuyo derecho a una vida digna es violado; también se refieren al derecho a la salud, a una vivienda digna, a un ambiente sano e higiénico, a una buena educación, al descanso, a buenas relaciones, a tener trabajo y una justa retribución, a información veraz de parte de las autoridades, etc.

Es decir, toda necesidad humana fundamental, o sea imprescindible para vivir dignamente cuando es satisfecha, supone un derecho correspondiente.

Así, por ser libre e igual a los demás miembros de la comunidad, surge mi necesidad y derecho de ser oído, de participar en las decisiones, de opinar y publicar mis ideas, de participar en los beneficios de la economía, etc.

Por lo tanto, los DH no son “buenas ideas de gente amable y solidaria”, sinoreclamos exigibles para que podamos tener una vida digna, como personas y como miembros de una familia, de una comunidad local, nacional e internacional. Siempre que hay una necesidad humana no satisfecha,la dignidad de la persona se reduce o elimina, y por lo tanto allí hay un derecho exigible.

Existe, pues, una íntima relación entre necesidades humanas y derechos humanos, ambas caras de una misma moneda. El derecho humano reconoce que tal necesidad es fundamental y debe ser satisfecha.

Resumiendo: como idea central, podemos decir que los derechos humanos son

-aquellas exigencias o reclamos que

-surgen de la propia esencia,necesidad y situación del ser humano como tal,

sea hombre o mujer, adulto o niño, de cualquier raza, cultura, religión o nacionalidad.

Por lo tanto: allí donde hay una Necesidad Humana, hay un Derecho.

Las Necesidades se expresan en las emociones correspondientes, las que impulsan a acciones concretas para satisfacerlas. Por ejemplo, sentimos necesidad de respirar, de beber, de comer, de estar cobijados, de trabajar, de tener una familia, de conocer, etc. Esa necesidad se siente por la emoción correspondiente (sed, hambre, miedo, amor, etc.) que nos empuja a buscar la solución adecuada.

La acción política tiene el único objetivo de lograr el desarrollo humano integral de toda la comunidad

mediante el complimiento de los Derechos Humanos a través de los distintos Ministerios e Instituciones.

Los sentimientos impulsan hacia los objetivos generales, y

la razón ejercida por el poder político establece las Estrategias más adecuadas para conseguirlos.

Los Partidos Políticos, ONG, y demás instituciones sociales tienen todos la misma finalidad, pero pueden diferenciarse en el método a seguir, en las propuestas más convenientes y en cuál es la mejor forma de conducción. No son enemigos sino socios de un mismo proyecto.

Lamentablemente a menudo los Partidos se transforman en fines de sí mismos y de sus líderes.

Necesidades, Sentimientos y Derechos

¿Cuáles son las necesidades fundamentales del ser humano en nuestra cultura actual?

Hay muchas y varias formas de agruparlas. Nosotros seguiremos una que es muy didáctica y fue recogida por:el DocumentoDesarrollo a escala humana” de CEPAUR (1986), sobre escritos de Manfred Max Neef. El cuadro siguiente establece 9 necesidades, siendo las 3 primeras las más esenciales, y las otras más típicas del desarrollo cultural.

Se distingue entre necesidades y satisfactores, que son acciones o elementos que satisfacen a las necesidades. Las necesidades humanas son pocas y universales; en cambio los satisfactores son múltiples y variados, ya que dependen de cada cultura (estilos de vivienda, idiomas, formas de alimentarse, etc.)

Distinguimos 3 tipos: lo que Hay que tener, lo que Hay que hacer o Donde estar… para satisfacer las necesidades.

Es un esquema muy bueno para hacer un Diagnóstico completo de la comunidad.

En la primera columna enumeramos las necesidades y detallamos algunos sentimientos correspondientes.

En otra columna colocamos los artículos de los Derechos Humanos Universales que tienen que ver con cada necesidad. Puede hacerse lo mismo con los Derechos de los Niños.

Cuadro de necesidades, sentimientos, derechos

y satisfactores con algunos ejemplos

NECESIDADES y

EMOCIONES

DER HNOS

(1948)

SATIS

TENER

FAC

HACER

TORES

ESTAR

1 Subsistencia

en una vida digna

Hambre, sed, cuidado…

3-17-23-25 Alimentos

Salud

Trabajo

Comer

Crecer

Vivienda

Ambiente

2 Protección y

Seguridad

Inseguridad, miedo,

Intranquilidad

3-5-7-8-9-10-11-12-14-16.3-17-22-23-25-27.2-28- 30 Seguro S.

Higiene

Seguridad

Cuidar

Sanar

Defenderse

Casa

Hospitales

Barrio limp.

3 Afecto

Unión afectiva, pasión,

solidaridad, respeto,

Ser amado y cuidado…

16 Familia

Amistades

Pareja

Querer

Abrazar

Acariciar

Intimidad

Espacios

4 Entendimiento y

Educación

Asombro, curiosidad,

intuición…

8 -26 -27 Métodos

Maestros

Enseñar

Aprender

Escuelas

Bibliotecas

5 Descanso, Ocio

Cansancio, divertirse,

humor, tranquilidad

24 Juegos Divertirse Clubes
6 Igualdad y

Libertad

Autoestima, seguridad,

decisión, audacia

1-2-3-4-5-7-13-17-18-19-20-21.2-29

(deberes)

Derechos

Leyes.

Elegir

Debatir

Opinar

Partidos P.

Parlamento

7 Participación

Autoestima, entusiasmo,pasión,

solidaridad

20-21-23.4-27-29 Inquietudes

Responsab.

.Opinar

.Proponer

.Decidir

Barrio

Asociaciones

8 Creatividad

Autoestima, crecer, distinguirse, pasión,

curiosidad, audacia

27 .Destrezas

.Método

.Inventar

.Diseñar

Talleres
9 Identidad

Autoestima, decisión,

pertenencia, diferenciación.

2-6-15-18-19-20-26 .Lengua

.Religión

.Fiestas

.Integrarse

.Definirse

.Celebrar

.Ámbitos

.apropiados

DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS (1948)

Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad; y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias,

Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión, Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones, Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres; y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad, Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso,

La Asamblea General Proclama la presente Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

Artículo 1 Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2 Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

Artículo 3 Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 4 Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

Artículo 5 Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 6 Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

Artículo 7 Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Artículo 8 Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo, ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.

Artículo 9 Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado. Artículo 10 Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.

Artículo 11 Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.

Artículo 12 Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Artículo 13 Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso el propio, y a regresar a su país.

Artículo 14 En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 15 Toda persona tiene derecho a una nacionalidad. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.

Artículo 16 Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia; y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.

Artículo 17Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.

Artículo 18Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Artículo 19 Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículo 20 Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.

Artículo 21 Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.

Artículo 22 Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.

Artículo 23 Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

Artículo 24 Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.

Artículo 25 Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez y otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.

Artículo 26 Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

Artículo 27 Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

Artículo 28 Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.

Artículo 29 Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática. Estos derechos y libertades no podrán en ningún caso ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 30 Nada en la presente Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.

-Ver otros Derechos: del Niño, de la Mujer, No Violencia, Aborígenes, Discapacitados etc. en

www. Formacion-integral.com.ar (Clic en Documentos y en Doc. Internac.)

A título de ejemplos:

Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer . 1993

1 A los efectos de la presente Declaración, por “violencia contra la mujer” se entiende todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.

2 Se entenderá que la violencia contra la mujer abarca los siguientes actos, aunque sin limitarse a ellos: a) La violencia física, sexual y sicológica que se produzca en la familia, incluidos los malos tratos, el abuso sexual de las niñas en el hogar, la violencia relacionada con la dote, la violación por el marido, la mutilación genital femenina y otras prácticas tradicionales nocivas para la mujer, los actos de violencia perpetrados por otros miembros de la familia y la violencia relacionada con la explotación; b) La violencia física, sexual y sicológica perpetrada dentro de la comunidad en general, inclusive la violación, el abuso sexual, el acoso y la intimidación sexuales en el trabajo, en instituciones educacionales y en otros lugares, la trata de mujeres y la prostitución forzada;

Convención sobre los derechos del niño, 1989

Reconociendo que el niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, debe crecer en el seno de la familia, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión…

8 El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.

9 El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No será objeto de ningún tipo de trata. No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará ni se le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o su educación o impedir su desarrollo físico, mental o moral.

10 El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes.

12.1. Los Estados Partes garantizarán al niño que esté en condiciones de formarse un juicio propio el derecho de expresar su opinión libremente en todos los asuntos que afectan al niño, teniéndose debidamente en cuenta las opiniones del niño, en función de la edad y madurez del niño.

13.1. El niño tendrá derecho a la libertad de expresión; ese derecho incluirá la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o impresas, en forma artística o por cualquier otro medio elegido por el niño.

14. 1. Los Estados Partes respetarán el derecho del niño a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión.

15. 1. Los Estados Partes reconocen los derechos del niño a la libertad de asociación y a la libertad de celebrar reuniones pacíficas. 2. No se impondrán restricciones al ejercicio de estos derechos distintas de las establecidas de conformidad con la ley y que sean necesarias en una sociedad democrática, en interés de la seguridad nacional o pública, el orden público, la protección de la salud y la moral públicas o la protección de los derechos y libertades de los demás.

Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad (2007)
  1. h) Reconociendo también que la discriminación contra cualquier persona por razón de su discapacidad constituye una vulneración de la dignidad y el valor inherentes del ser humano,ÂÂÂ
  2. k) Observando con preocupación que, pese a estos diversos instrumentos y actividades, las personas con discapacidad siguen encontrando barreras para participar en igualdad de condiciones con las demás en la vida social y que se siguen vulnerando sus derechos humanos en todas las partes del mundo,

Artículo 1 Las personas con discapacidad incluyen a aquellas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás.

Artículo 25 Salud Los Estados Partes reconocen que las personas con discapacidad tienen derecho a gozar del más alto nivel posible de salud sin discriminación por motivos de discapacidad. Los Estados Partes adoptarán las medidas pertinentes para asegurar el acceso de las personas con discapacidad a servicios de salud que tengan en cuenta las cuestiones de género, incluida la rehabilitación relacionada con la salud. En particular, los Estados Partes:

d)Exigirán a los profesionales de la salud que presten a las personas con discapacidad atención de la misma calidad que a las demás personas sobre la base de un consentimiento libre e informado, entre otras formas mediante la sensibilización respecto de los derechos humanos, la dignidad, la autonomía y las necesidades de las personas con discapacidad a través de la capacitación y la promulgación de normas éticas para la atención de la salud en los ámbitos público y privado;

Artículo 27 Trabajo y empleo

  1. Los Estados Partes reconocen el derecho de las personas con discapacidad a trabajar, en igualdad de condiciones con las demás; ello incluye el derecho a tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente elegido o aceptado en un mercado y un entorno laborales que sean abiertos, inclusivos y accesibles a las personas con discapacidad. Los Estados Partes salvaguardarán y promoverán el ejercicio del derecho al trabajo, incluso para las personas que adquieran una discapacidad durante el empleo, adoptando medidas pertinentes, incluida la promulgación de legislación, entre ellas:

e)Alentar las oportunidades de empleo y la promoción profesional de las personas con discapacidad en el mercado laboral, y apoyarlas para la búsqueda, obtención, mantenimiento del empleo y retorno al mismo;

g)Emplear a personas con discapacidad en el sector público;

Derechos de los Pueblos Indígenas

2 Los pueblos y las personas indígenas son libres e iguales a todos los demás pueblos y personas y tienen derecho a no ser objeto de ninguna discriminación en el ejercicio de sus derechos que esté fundada, en particular, en su origen o identidad indígena.

3Los pueblos indígenas tienen derecho a la libre determinación. En virtud de ese derecho determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural.

4 Los pueblos indígenas, en ejercicio de su derecho de libre determinación, tienen derecho a la autonomía o el autogobierno en las cuestiones relacionadas con sus asuntos internos y locales, así como a disponer de los medios para financiar sus funciones autónomas.
5 Los pueblos indígenas tienen derecho a conservar y reforzar sus propias instituciones políticas, jurídicas, económicas, sociales y culturales, manteniendo a la vez su derecho a participar plenamente, si lo desean, en la vida política, económica, social y cultural del Estado.
9 Los pueblos y las personas indígenas tienen derecho a pertenecer a una comunidad o nación indígena, de conformidad con las tradiciones y costumbres de la comunidad o nación de que se trate. No puede resultar ninguna discriminación de ningún tipo del ejercicio de ese derecho.
11. 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a practicar y revitalizar sus tradiciones y costumbres culturales. Ello incluye el derecho a mantener, proteger y desarrollar las manifestaciones pasadas, presentes y futuras de sus culturas, como lugares arqueológicos e históricos, utensilios, diseños, ceremonias, tecnologías, artes visuales e interpretativas y literaturas.

-Ver Art. De la Const. Nacional, 75.22, Preámbulo y 14-14bis-15-16-17-18 -32-33-37-41-42-43 y 75.17 al 19 .

– Ver Const. de Misiones: especialmente art. 7 al 47.

Como podemos observar, si fueran satisfechas todas estas necesidades, lograríamos un Desarrollo Humano de alto grado de integralidad y de felicidad para las personas.

Para tal cumplimiento la comunidad debe

  1. a) organizarse adecuadamente y
  2. b) planificar su acción estratégica para cumplir sus objetivos apelando a todos sus recursos pero con el mínimo de errores y gastos.

Todo lo cual implica una democracia realmente participativa e igualitaria, combatiéndose el autoritarismo y toda forma de corrupción.

Como bien dice Maturana:

“La democracia no es un modo de convivencia en el cual se accede al poder a través de un acto electoral; la democracia no es un oportunidad para una lucha electoral por el poder; la democracia surge como un modo de convivencia en el cual todos los ciudadanos, cualquiera que sea el criterio de elección para ser ciudadano, tienen libre acceso a todos los temas de la comunidad, tanto para su observación y discusión, como para participar en las decisiones de acciones sobre ellos.

En la democracia, las elecciones de autoridades son sólo actos de delegación transitoria de responsabilidades, y configuran una operacionalidad destinada a evitar que nadie se apropie de los asuntos de la comunidad de modo que éstos puedan mantenerse públicos.

Cuando se habla de la vía electoral como un modo democrático de acceso al poder, se niega lo democrático, pues en la democracia no hay poder, hay colaboración y coparticipación en el decidir y en el hacer.Cuando se quiere defender la democracia con medidas de autoridad se niega la democracia, y se abre paso a la tiranía precisamente porque la democracia consiste en la legitimidad de todos los ciudadanos en la generación de acuerdos de convivencia. La democracia no se defiende, se vive.
Con frecuencia se dice que “la democracia es ineficiente, pero es lo mejor que tenemos”. Tal afirmación es falaz, porque juzga a la democracia con los criterios de eficiencia propios de los sistemas autoritarios. La democracia vivida como tal, y no meramente mencionada, hace lo que promete: genera una convivencia en el respeto mutuo, en la colaboración, y en la visión y corrección de los errores que se producen en ella”

Toda nuestra acción democrática en pro de los derechos humanos y del desarrollo integral constituye una auténtica Ecología Integral, bien expresada por el Papa Francisco:

“137. Dado que todo está íntimamente relacionado, y que los problemas actuales requieren una mirada que tenga en cuenta todos los factores de la crisis mundial, propongo que nos detengamos ahora a pensar en los distintos aspectos de unaEcología integral, que incorpore claramente las dimensiones humanas y sociales.

  1. Ecología ambiental, económica y social
  2. Cuando se habla de «medio ambiente», se indica particularmente una relación, la que existe entre la naturaleza y la sociedad que la habita. Esto nos impide entender la naturaleza como algo separado de nosotros o como un mero marco de nuestra vida. Estamos incluidos en ella, somos parte de ella y estamos interpenetrados. Es fundamental buscar soluciones integrales que consideren las interacciones de los sistemas naturales entre sí y con los sistemas sociales. No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental. Las líneas para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para cuidar la naturaleza.
  3. Debido a la cantidad y variedad de elementos a tener en cuenta, a la hora de determinar el impacto ambiental de un emprendimiento concreto, se vuelve indispensable dar a los investigadores un lugar preponderante y facilitar su interacción, con amplia libertad académica…
  4. Por otra parte, el crecimiento económico tiende a producir automatismos y a homogeneizar, en orden a simplificar procedimientos y a reducir costos. Por eso es necesaria una ecología económica, capaz de obligar a considerar la realidad de manera más amplia. Porque «la protección del medio ambiente deberá constituir parte integrante del proceso de desarrollo y no podrá considerarse en forma aislada».

Hoy el análisis de los problemas ambientales es inseparable del análisis de los contextos humanos, familiares, laborales, urbanos, y de la relación de cada persona consigo misma, que genera un determinado modo de relacionarse con los demás y con el ambiente. Hay una interacción entre los ecosistemas y entre los diversos mundos de referencia social, y así se muestra una vez más que «el todo es superior a la parte».

  1. Ecología cultural
  2. Junto con el patrimonio natural, hay un patrimonio histórico, artístico y cultural, igualmente amenazado. Es parte de la identidad común de un lugar y una base para construir una ciudad habitable. No se trata de destruir y de crear nuevas ciudades supuestamente más ecológicas, donde no siempre se vuelve deseable vivir. Hace falta incorporar la historia, la cultura y la arquitectura de un lugar, manteniendo su identidad original. Por eso, la ecología también supone el cuidado de las riquezas culturales de la humanidad en su sentido más amplio.
  3. La visión consumista del ser humano, alentada por los engranajes de la actual economía globalizada, tiende a homogeneizar las culturas y a debilitar la inmensa variedad cultural, que es un tesoro de la humanidad. Por eso, pretender resolver todas las dificultades a través de normativas uniformes o de intervenciones técnicas lleva a desatender la complejidad de las problemáticas locales, que requieren la intervención activa de los habitantes…

Hace falta incorporar la perspectiva de los derechos de los pueblos y las culturas, y así entender que el desarrollo de un grupo social supone un proceso histórico dentro de un contexto cultural y requiere del continuado protagonismo de los actores sociales locales desde su propia cultura.Ni siquiera la noción de calidad de vida puede imponerse, sino que debe entenderse dentro del mundo de símbolos y hábitos propios de cada grupo humano.

  1. En este sentido, es indispensable prestar especial atención a las comunidades aborígenes con sus tradiciones culturales. No son una simple minoría entre otras, sino que deben convertirse en los principales interlocutores, sobre todo a la hora de avanzar en grandes proyectos que afecten a sus espacios.Â

III. Ecología de la vida cotidiana

  1. Para que pueda hablarse de un auténtico desarrollo, habrá que asegurar que se produzca una mejora integral en la calidad de vida humana, y esto implica analizar el espacio donde transcurre la existencia de las personas. Los escenarios que nos rodean influyen en nuestro modo de ver la vida, de sentir y de actuar.

A la vez, en nuestra habitación, en nuestra casa, en nuestro lugar de trabajo y en nuestro barrio, usamos el ambiente para expresar nuestra identidad. Nos esforzamos para adaptarnos al medio y, cuando un ambiente es desordenado, caótico o cargado de contaminación visual y acústica, el exceso de estímulos nos desafía a intentar configurar una identidad integrada y feliz.

  1. Es admirable la creatividad y la generosidad de personas y grupos que son capaces de revertir los límites del ambiente, modificando los efectos adversos de los condicionamientos y aprendiendo a orientar su vida en medio del desorden y la precariedad. Por ejemplo, en algunos lugares, donde las fachadas de los edificios están muy deterioradas, hay personas que cuidan con mucha dignidad el interior de sus viviendas, o se sienten cómodas por la cordialidad y la amistad de la gente. La vida social positiva y benéfica de los habitantes derrama luz sobre un ambiente aparentemente desfavorable.

A veces es encomiable la ecología humana que pueden desarrollar los pobres en medio de tantas limitaciones. La sensación de asfixia producida por la aglomeración en residencias y espacios con alta densidad poblacional se contrarresta si se desarrollan relaciones humanas cercanas y cálidas, si se crean comunidades, si los límites del ambiente se compensan en el interior de cada persona, que se siente contenida por una red de comunión y de pertenencia. De ese modo, cualquier lugar deja de ser un infierno y se convierte en el contexto de una vida digna.

  1. También es cierto que la carencia extrema que se vive en algunos ambientes que no poseen armonía, amplitud y posibilidades de integración facilita la aparición de comportamientos inhumanos y la manipulación de las personas por parte de organizaciones criminales. Para los habitantes de barrios muy precarios, el paso cotidiano del hacinamiento al anonimato social que se vive en las grandes ciudades puede provocar una sensación de desarraigo que favorece las conductas antisociales y la violencia. Sin embargo, quiero insistir en que el amor puede más. Muchas personas en estas condiciones son capaces de tejer lazos de pertenencia y de convivencia que convierten el hacinamiento en una experiencia comunitaria donde se rompen las paredes del yo y se superan las barreras del egoísmo. Esta experiencia de salvación comunitaria es lo que suele provocar reacciones creativas para mejorar un edificio o un barrio.
  2. Hace falta cuidar los lugares comunes, los marcos visuales y los hitos urbanos que acrecientan nuestro sentido de pertenencia, nuestra sensación de arraigo, nuestro sentimiento de «estar en casa» dentro de la ciudad que nos contiene y nos une.

Es importante que las diferentes partes de una ciudad estén bien integradas y que los habitantes puedan tener una visión de conjunto, en lugar de encerrarse en un barrio privándose de vivir la ciudad entera como un espacio propio compartido con los demás. Toda intervención en el paisaje urbano o rural debería considerar cómo los distintos elementos del lugar conforman un todo que es percibido por los habitantes como un cuadro coherente con su riqueza de significados. Así los otros dejan de ser extraños, y se los puede sentir como parte de un « nosotros » que construimos juntos. Por esta misma razón, tanto en el ambiente urbano como en el rural, conviene preservar algunos lugares donde se eviten intervenciones humanas que los modifiquen constantemente.

  1. La falta de viviendas es grave en muchas partes del mundo, tanto en las zonas rurales como en las grandes ciudades, porque los presupuestos estatales sólo suelen cubrir una pequeña parte de la demanda. No sólo los pobres, sino una gran parte de la sociedad sufre serias dificultades para acceder a una vivienda propia. La posesión de una vivienda tiene mucho que ver con la dignidad de las personas y con el desarrollo de las familias. Es una cuestión central de la ecología humana. Si en un lugar ya se han desarrollado conglomerados caóticos de casas precarias, se trata sobre todo de urbanizar esos barrios, no de erradicar y expulsar.

Al mismo tiempo, la creatividad debería llevar a integrar los barrios precarios en una ciudad acogedora: «¡Qué hermosas son las ciudades que superan la desconfianza enfermiza e integran a los diferentes, y que hacen de esa integración un nuevo factor de desarrollo! ¡Qué lindas son las ciudades que, aun en su diseño arquitectónico, están llenas de espacios que conectan, relacionan, favorecen el reconocimiento del otro!.

  1. La calidad de vida en las ciudades tiene mucho que ver con el transporte, que suele ser causa de grandes sufrimientos para los habitantes. En las ciudades circulan muchos automóviles utilizados por una o dos personas, con lo cual el tránsito se hace complicado, el nivel de contaminación es alto, se consumen cantidades enormes de energía no renovable y se vuelve necesaria la construcción de más autopistas y lugares de estacionamiento que perjudican la trama urbana. Muchos especialistas coinciden en la necesidad de priorizar el transporte público.

Pero algunas medidas necesarias difícilmente serán pacíficamente aceptadas por la sociedad sin una mejora sustancial de ese transporte, que en muchas ciudades significa un trato indigno a las personas debido a la aglomeración, a la incomodidad o a la baja frecuencia de los servicios y a la inseguridad.

  1. El reconocimiento de la dignidad peculiar del ser humano muchas veces contrasta con la vida caótica que deben llevar las personas en nuestras ciudades. Pero esto no debería hacer perder de vista el estado de abandono y olvido que sufren también algunos habitantes de zonas rurales, donde no llegan los servicios esenciales, y hay trabajadores reducidos a situaciones de esclavitud, sin derechos ni expectativas de una vida más Cuando nos interrogamos por el mundo que queremos dejar, entendemos sobre todo su orientación general, su sentido, sus valores. Si no está latiendo esta pregunta de fondo, no creo que nuestras preocupaciones ecológicas puedan lograr efectos importantes.

Pero si esta pregunta se plantea con valentía, nos lleva inexorablemente a otros cuestionamientos muy directos: ¿Para qué pasamos por este mundo? ¿para qué vinimos a esta vida? ¿para qué trabajamos y luchamos? ¿para qué nos necesita esta tierra?

  1. Las predicciones catastróficas ya no pueden ser miradas con desprecio e ironía.

A las próximas generaciones podríamos dejarles demasiados escombros, desiertos y suciedad. El ritmo de consumo, de desperdicio y de alteración del medio ambiente ha superado las posibilidades del planeta, de tal manera que el estilo de vida actual, por ser insostenible, sólo puede terminar en catástrofes, como de hecho ya está ocurriendo periódicamente en diversas regiones. La atenuación de los efectos del actual desequilibrio depende de lo que hagamos ahora mismo, sobre todo si pensamos en la responsabilidad que nos atribuirán los que deberán soportar las peores consecuencias.

Educación ambiental

  1. Esta educación, llamada a crear una «ciudadanía ecológica», a veces se limita a informar y no logra desarrollar hábitos. La existencia de leyes y normas no es suficiente a largo plazo para limitar los malos comportamientos, aun cuando exista un control efectivo. Para que la norma jurídica produzca efectos importantes y duraderos, es necesario que la mayor parte de los miembros de la sociedad la haya aceptado a partir de motivaciones adecuadas, y que reaccione desde una transformación personal. Sólo a partir del cultivo de sólidas virtudes es posible la donación de sí en un compromiso ecológico. Si una persona, aunque la propia economía le permita consumir y gastar más, habitualmente se abriga un poco en lugar de encender la calefacción, se supone que ha incorporado convicciones y sentimientos favorables al cuidado del ambiente. Es muy noble asumir el deber de cuidar la creación con pequeñas acciones cotidianas, y es maravilloso que la educación sea capaz de motivarlas hasta conformar un estilo de vida.

La educación en la responsabilidad ambiental puede alentar diversos comportamientos que tienen una incidencia directa e importante en el cuidado del ambiente, como evitar el uso de material plástico y de papel, reducir el consumo de agua, separar los residuos, cocinar sólo lo que razonablemente se podrá comer, tratar con cuidado a los demás seres vivos, utilizar transporte público o compartir un mismo vehículo entre varias personas, plantar árboles, apagar las luces innecesarias. Todo esto es parte de una generosa y digna creatividad, que muestra lo mejor del ser humano. El hecho de reutilizar algo en lugar de desecharlo rápidamente, a partir de profundas motivaciones, puede ser un acto de amor que exprese nuestra propia dignidad.

  1. Los ámbitos educativos son diversos: la escuela, la familia, los medios de comunicación, la catequesis, etc. Una buena educación escolar en la temprana edad coloca semillas que pueden producir efectos a lo largo de toda una vida. Pero quiero destacar la importancia central de la familia, porque «es el ámbito donde la vida, don de Dios, puede ser acogida y protegida de manera adecuada contra los múltiples ataques a que está expuesta, y puede desarrollarse según las exigencias de un auténtico crecimiento humano. Contra la llamada cultura de la muerte, la familia constituye la sede de la cultura de la vida». En la familia se cultivan los primeros hábitos de amor y cuidado de la vida, como por ejemplo el uso correcto de las cosas, el orden y la limpieza, el respeto al ecosistema local y la protección de todos los seres creados. La familia es el lugar de la formación integral, donde se desenvuelven los distintos aspectos, íntimamente relacionados entre sí, de la maduración personal. En la familia se aprende a pedir permiso sin avasallar, a decir « gracias » como expresión de una sentida valoración de las cosas que recibimos, a dominar la agresividad o la voracidad, y a pedir perdón cuando hacemos algún daño. Estos pequeños gestos de sincera cortesía ayudan a construir una cultura de la vida compartida y del respeto a lo que nos rodea.

Amor civil y político

  1. El cuidado de la naturaleza es parte de un estilo de vida que implica capacidad de convivencia y de comunión. El amor fraterno sólo puede ser gratuito, nunca puede ser un pago por lo que otro realice ni un anticipo por lo que esperamos que haga. Por eso es posible amar a los enemigos. Esta misma gratuidad nos lleva a amar y aceptar el viento, el sol o las nubes, aunque no se sometan a nuestro control. Por eso podemos hablar de una:fraternidad universal.
  2. Hace falta volver a sentir que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo, que vale la pena ser buenos y honestos. Ya hemos tenido mucho tiempo de degradación moral, burlándonos de la ética, de la bondad, de la fe, de la honestidad, y llegó la hora de advertir que esa alegre superficialidad nos ha servido de poco. Esa destrucción de todo fundamento de la vida social termina enfrentándonos unos con otros para preservar los propios intereses, provoca el surgimiento de nuevas formas de violencia y crueldad e impide el desarrollo de una verdadera cultura del cuidado del ambiente.
  3. El amor, lleno de pequeños gestos de cuidado mutuo, es también civil y político, y se manifiesta en todas las acciones que procuran construir un mundo mejor. El amor a la sociedad y el compromiso por el bien común son una forma excelente de la caridad, que no sólo afecta a las relaciones entre los individuos, sino a «las macro-relaciones, como las relaciones sociales, económicas y políticas». Por eso, la Iglesia propuso al mundo el ideal de una «civilización del amor». El amor social es la clave de un auténtico desarrollo: «Para plasmar una sociedad más humana, más digna de la persona, es necesario revalorizar el amor en la vida social –a nivel político, económico, cultural–, haciéndolo la norma constante y suprema de la acción». En este marco, junto con la importancia de los pequeños gestos cotidianos, el amor social nos mueve a pensar en grandes estrategias que detengan eficazmente la degradación ambiental y alienten una:cultura del cuidadoque impregne toda la sociedad. Cuando alguien reconoce el llamado de Dios a intervenir junto con los demás en estas dinámicas sociales, debe recordar que eso es parte de su espiritualidad, que es ejercicio de la caridad y que de ese modo madura y se santifica.

(Carta del Papa Francisco)

Como síntesis de nuestra propuesta sentimos y reflexionamos algunos textos de ese gran documento llamado

CARTA DE LA TIERRA (2000)

“Debemos unirnos para crear una sociedad global sostenible fundada en elrespeto hacia la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y una cultura de paz

Debemos darnos cuenta de que, una vez satisfechas las necesidades básicas, el desarrollo humano se refiere primordialmente a ser más, no a tener más….

Para llevar a cabo estas aspiraciones, debemos tomar la decisión de vivir de acuerdo con un sentido de responsabilidad universal, identificándonos con toda la comunidad terrestre, al igual que con nuestras comunidades locales. Somos ciudadanos de diferentes naciones y de un solo mundo al mismo tiempo, en donde los ámbitos local y global, se encuentran estrechamente vinculados. Todos compartimos una responsabilidad hacia el bienestar presente y futuro de la familia humana y del mundo viviente en su amplitud.

El espíritu de solidaridad humana y de afinidad con toda la vida se fortalece cuando vivimos con reverencia ante el misterio del ser, con gratitud por el regalo de la vida y con humildad con respecto al lugar que ocupa el ser humano en la naturaleza.

Necesitamos urgentemente una visión compartida sobre los valores básicosque brinden un fundamento ético para la comunidad mundial emergente.

Por lo tanto afirmamos los siguientes principios interdependientes…:

  1. Respetar la Tierra y la Vida en toda su diversidad. Afirmar la fe en la dignidad inherente a todos los seres humanos y en el potencial intelectual, artístico, ético y espiritual de la humanidad.
  2. Cuidar la comunidad de la vida con entendimiento, compasión y amor.

Afirmar, que a mayor libertad, conocimiento y poder, se presenta una correspondiente responsabilidad por promover el bien común.

  1. Construir sociedades democráticas que sean justas, participativas, sostenibles y pacíficas. Asegurar que las comunidades, a todo nivel, garanticen los derechos humanos y las libertades fundamentales y brinden a todos la oportunidad de desarrollar su pleno potencial.

Promover la justicia social y económica, posibilitando que todos alcancen un modo de vida seguro y digno, pero ecológicamente responsable.

  1. Asegurar que los frutos y la belleza de la Tierra se preserven para las generaciones presentes y futuras.
  2. Afirmar la igualdad y equidad de género como prerrequisitos para el desarrollo sostenible y asegurar el acceso universal a la educación, el cuidado de la salud y la oportunidad económica…
  3. Defender el derecho de todos, sin discriminación, a un entorno natural y social que apoye la dignidad humana, la salud física y el bienestar espiritual, con especial atención a los derechos de los pueblos indígenas y las minorías…Afirmar el derecho de los pueblos indígenas a su espiritualidad, conocimientos…
  4. Fortalecer las instituciones democráticas en todos los niveles y brindar transparencia y rendimiento de cuentas en la gobernabilidad, participación inclusiva en la toma de decisiones y acceso a la justicia.Eliminar la corrupción en todas las instituciones públicas y privadas.
  5. Reconocer la importancia de la educación moral y espiritual para una vida sostenible.
  6. Promover una cultura de tolerancia, no violencia y paz. Alentar y apoyar la comprensión mutua, la solidaridad y la cooperación entre todos los pueblos tanto dentro como entre las naciones.

Reconocer que la paz es la integridad creada por relaciones correctas con uno mismo, otras personas, otras culturas, otras formas de vida, la Tierra y con el todo más grande, del cual somos parte….

El camino hacia adelante: Debemos profundizar y ampliar el diálogo global… puesto que tenemos mucho que aprender en la búsqueda colaboradora de la verdad y la sabiduría…”

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