Desarrollo Humano Integral.Conceptos. Documentos. Condiciones. Benetti

DESARROLLO HUMANO INTEGRAL Y SOCIAL

Lic. Santos Benetti

Fuentes: Se utilizaron como fuentes para el tema de Desarrollo Humano, los Informes anuales del PNUD, material del Senado de la Nación y artículos del ICHE de Chile

1. CONCEPTO DE DESARROLLO SOCIAL (Des. Humano Integral)

La dimensión humana del desarrollo es una concepción ética conforme a la cual todas las personas deben participar -en tanto sujetos activos de desarrollo- en la transformación de las relaciones de poder.

El DH sustentable pone a la gente y a cada ser humano en el centro, y busca simultáneamente el desarrollo y la distribución equitativa. Por lo tanto, es un desarrollo que prioriza a los sectores más endebles, vulnerables y necesitados.

Hay cuatro elementos claves para entender el nuevo concepto de Desarrollo Humano, muy diferente del simple desarrollo económico del Estado Desarrollista o del Estado Benefactor o de la actividad asistencialista. incapaz de dar una respuesta a los problemas de la población..

En efecto, El DH es

-“de” todos, de la gente, para alcanzar niveles de vida adecuados. O sea, es el conjunto de todos los derechos de cada uno y de todos. Derechos a ser alguien y a crecer con dignidad.

-de “todo el hombre”: la reivindicación de la persona humana y su desarrollo pasa por todas las dimensiones de la vida del hombre y de la mujer. Por lo tanto, abarca a todas las necesidades del ser humano: culturales, materiales y económicas, políticas, psicológicas, espirituales y lúdicas. Nada que tenga que ver con el mejoramiento del ser humano en cualquier nivel, puede quedar afuera del desarrollo humano.

-para” toda la gente, o sea, es un desarrollo para todos, sin excepción alguna; no para ciertas minorías o elites, sean personas, grupos o países privilegiados. Todo el mundo es acreedor al DH.

-“por” la gente, de modo que todos sean actores y partícipes de su propio desarrollo. Este es un elemento clave: no basta ser beneficiados o ayudados (como lo hacen el Estado Benefactor y otras instituciones benéficas o asistenciales); se necesita ser actor y sujeto creador del propio desarrollo. Por tanto, el DH supone el ejercicio de una democracia realmente participativa y representativa.

EL DH es un nuevo paradigma dirigido a generar la ampliación de las capacidades de la gente como finalidad de la vida comunitaria, a la vez que una propuesta ética para la construcción de la sociedad. Al ser un “paradigma”, el DH es el concepto fundamental desde el cual se intentará organizar la vida de la sociedad; es un punto de partida desde donde daremos sentido a todo.

“Paradigma” es un vocablo hoy muy utilizado y que expresa un conjunto de conceptos y valores con los cuales una persona o una sociedad interpreta determinados hechos. En este caso, el desarrollo humano es un nuevo paradigma para interpretar toda la realidad social y para crear nuevos diseños de gobierno y de gestión local, provincial o nacional.

Si el paradigma es correcto (y por definición siempre lo es hasta que se demuestre lo contrario) entonces lo que corresponde es ser coherentes y aplicarlo a la realidad.

Lo importante es comprender todo el alcance del paradigma, ya que se transforma en un criterio a seguir, en un conjunto de valores considerados absolutos o al menos fundamentales. Es un “punto de partida” desde donde se analiza la realidad, se la interpreta y se actúa en consecuencia.

La inclusión de todo el hombre y todos los hombres son condiciones esenciales de autenticidad, así como la exclusión propia del actual sistema liberal es signo de corrupción.

La reivindicación de la persona humana pasa por la reivindicación de todas las dimensiones de la vida cotidiana, sus goces y placeres, la abundancia y las aflicciones, las carencias y necesidades. Demasiados recursos y demasiados pesares constituyen una contradicción insostenible en el horizonte, insoportable para una voluntad ética de la acción y finalmente, una violación a la dignidad de la persona.

2.- DOCUMENTOS FUNDAMENTALES

Antecedentes: El principal antecedente de este paradigma es la Encíclica de Pablo VI en 1967: “Populorum Progressio”, o sea, “El Desarrollo de los Pueblos”, íntegramente dedicada a promover un desarrollo integral de cada uno y de todos los seres humanos.

El Papa afirma: “Verse libres de la miseria, hallar con más seguridad la propia subsistencia, la salud y una ocupación estable; participar todavía más en las responsabilidades, fuera de la opresión y al abrigo de las situaciones que ofenden a la dignidad humana; ser más instruidos; en una palabra: hacer, conocer y tener más para ser más, tal es la aspiración de los hombres de hoy, mientras un gran número de ellos se ven condenados a vivir en condiciones que hacen ilusorio ese legítimo deseo”

“El desarrollo no se reduce al simple crecimiento económico. Para ser auténtico debe ser integral, es decir, promover a todo el hombre y a todos los hombres… Lo que cuenta para nosotros es el hombre, cada hombre, cada agrupación humana hasta la humanidad entera”

“ Que se nos entienda bien: la situación presente tiene que afrontarse valerosamente, y combatir y vencer las injusticias que trae consigo. El desarrollo exige transformaciones audaces, profundamente innovadoras. Hay que emprender reformas urgentes, sin esperar más!

Al año siguiente, en la II Conferencia de los Obispos Latinoamericanos de Medellín, en 1968, se aplican estos conceptos a la realidad latinoamericana, cuando ya las dictaduras afligían todo el continente. Dicen los obispos: “Nuestra misión es contribuir al desarrollo integral del hombre de las comunidades del continente. Creemos que estamos en una nueva era histórica. Ella exige claridad para ver, lucidez para diagnosticar y solidaridad para actuar”

Conceptos que se amplían en la III Conferencia de Puebla y en la Encíclica “Sollicitudo rei socialis” (Preocupación por la cuestión social) de Juan Pablo II en 1987.

2.1.- Consenso mundial sobre Desarrollo Humano.

a).- La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó en 1986 una Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, al que define como

“un proceso global, social, cultural, económico y político (luego se agregó el ecológico), que tiende al mejoramiento constante de toda la población y de todos los individuos sobre la base de su participación activa, libre y significativa, en el desarrollo y en la distribución justa de los beneficios que de él derivan”.

Según este mismo documento, el Desarrollo Humano es “Un derecho inalienable en virtud del cual todo ser humano y todos los pueblos están facultados para participar en el desarrollo social, cultural, económico y político, en el que pueden realizarse todos los derechos humanos y libertades fundamentales, a contribuir a ese desarrollo y a participar en él”.

b).- La Primera Cumbre Mundial de Desarrollo Social que se realizó en Copenhague, por iniciativa de la ONU, en marzo de 1995, con la delegación de todos los países del mundo (incluida Argentina) y la presencia de más de 100 jefes de estado, parlamentarios, Iglesias (Católica y Protestantes), sindicalistas, y unas dos mil ONGs, elaboró los documentos fundamentales que tienen que ver con el Desarrollo Humano en su sentido integrador. Se logró al mismo tiempo un compromiso de los gobiernos de trabajar activamente en pro de ese desarrollo, tarea que sería evaluada en el año 2000.

La Cumbre examinó la agenda de fin de siglo centrada en el abismo entre países ricos y pobres; en las enormes diferencias al interior de cada país y en la incapacidad del mercado para proporcionar un contrapeso significativo al avance de la exclusión, la marginación, la pobreza y la explosión de mercados ilegales.

Se constató que el ser humano se ha transformado en mercancía (capitalismo salvaje, mercado de niños, prostitución, comercio de órganos, narcotráfico, venta de armas)Por eso ahora se trata de recuperar el humanismo del desarrollo, impedir que la obra del hombre se vuelva contra sí mismo y conquistar nuevos espacios para rescatar la plenitud trascendente de lo humano.

El paradigma del DH es una respuesta a las nuevas demandas de los ciudadanos de un mundo radicalmente distinto. El DH es una ética de participación, de consenso y de acción a partir de la cotidianeidad.

Según la Conferencia, son objetivos mínimos del desarrollo:

la superación de la pobreza, el pleno empleo, el acceso de todos a la salud y a la educación, la eliminación de las discriminaciones, la integración social y el pleno respeto a la dignidad humana.

Demasiados recursos y demasiados pesares constituyen una contradicción insostenible en el horizonte, insoportable para una voluntad ética de acción y una violación a la dignidad de la persona.

Según la Conferencia, se trata de

“poner al ser humano en el centro del desarrollo y de orientar la economía para satisfacer más eficazmente las necesidades humanas… El objetivo primordial del desarrollo humano:es mejorar la calidad de vida de la gente… lo que no se logrará simplemente con la libre interacción de las fuerzas del mercado. Es necesario que existan políticas oficiales que corrijan las fallas del mercado, complementen los mecanismos comerciales, mantengan la estabilidad social y creen un entorno económico nacional e internacional que favorezca el crecimiento sostenible a escala mundial. Ese crecimiento deberá promover la equidad y la justicia social, la tolerancia, la responsabilidad y la participación”.

Es significativo que la Conferencia Mundial critica la validez del Mercado como rector de la vida social y exige que los Estados lo controlen y subordinen a los intereses sociales de la comunidad, a la justicia y equidad.

Por su parte, los jefes de Estado asumen un compromiso de luchar contra la pobreza y desigualdad social, y de trabajar en la promoción del DH y de la equidad social con participación de todos:

“Nosotros, Jefes de Estado y de Gobierno, declaramos que sostenemos una visión política, económica, ética y espiritual del desarrollo social que está basada en la dignidad humana, los derechos humanos, la igualdad, el respeto, la paz, la democracia, la responsabilidad mutua y la cooperación, y el pleno respeto de los diversos valores religiosos y éticos y de los orígenes culturales de la gente. Por consiguiente, en las políticas y actividades nacionales, regionales e internacionales otorgaremos la máxima prioridad a la promoción de progreso social y al mejoramiento de la condición humana, sobre la base de la plena participación de todos.”

Con ese fin, estableceremos un marco para la acción con miras a poner al ser humano en el centro del desarrollo y orientar la economía para satisfacer más eficazmente las necesidades humanas…

Nos comprometemos a crear un entorno económico, político, social, cultural y jurídico que permita el logro del desarrollo social. Con este fin: … crearemos un entorno económico favorable tendiente a promover un acceso más equitativo de todos a los ingresos, recursos y servicios sociales…

Nos comprometemos como un imperativo ético, social, político y económico de la humanidad a lograr el objetivo de erradicar la pobreza en el mundo mediante una acción nacional enérgica y la cooperación internacional…

… Orientaremos los esfuerzos… en la tarea de superar las causas fundamentales de la pobreza y atender a las necesidades básicas de todos.”

Lamentablemente los hechos posteriores desmienten estos compromisos firmados por todas las naciones. Pero lo cierto es que el Modelo propuesto no es el del Mercado sino el Desarrollo Humano Social.

 

Qué es el Desarrollo Humano

Texto del Informe del PNUD de 1998 que reafirma y amplía anteriores conceptos.

“El desarrollo humano es un proceso de ampliación de las opciones de la gente. Se logra ampliar esas opciones, aumentando la capacidad y los funcionamientos humanos sobre la base de las tres capacidades esenciales:

que la gente viva una vida larga y saludable,

tenga conocimientos y

cuente con acceso a los recursos necesarios para tener un nivel decente de vida…

Pero el ámbito del desarrollo humano es mayor: los sectores esenciales de las opciones, que la gente valora en gran medida, van desde las oportunidades políticas, económicas y sociales de ser creativos y productivos para tener respeto por sí mismos, hasta la potenciación y la conciencia de pertenecer a una comunidad.

El ingreso económico es desde luego uno de los muchos medios de ampliar las opciones y el bienestar. Pero no es el total de la vida de la gente.

El desarrollo humano se relaciona con las preocupaciones mundiales actuales de la siguiente manera:

-Derechos humanos.

El desarrollo humano conduce a la realización de los derechos humanos, económicos, sociales, culturales, civiles y políticos. La perspectiva del desarrollo humano adopta una visión integrada de todos los derechos humanos, no el enfoque estrecho y exclusivo en los derechos civiles y políticos. Brinda un marco en que el adelanto del desarrollo humano coincide con la realización de los derechos humanos…

-Bienestar colectivo.

Pero los derechos, las opciones y las oportunidades individuales no pueden ser ilimitados. La libertad de una persona puede limitar o violar la libertad de muchas otras. Como lo indica la reacción al individualismo excesivo del libre mercado, existe la necesidad de formas socialmente responsables de desarrollo. El bienestar individual y el colectivo están entrelazados, y el desarrollo humano requiere una fuerte cohesión social y la distribución equitativa de los beneficios del ingreso para evitar tensiones entre ambas. Y el poder de la acción colectiva es una fuerza impulsora esencial en la búsqueda del desarrollo humano.

-Equidad

La preocupación por la equidad asume un lugar central en la perspectiva del desarrollo humano. El concepto de equidad se aplica con mayor frecuencia a la riqueza o al ingreso. Pero el desarrollo humano hace hincapié en la equidad en cuanto capacidad básica y oportunidades para todos, equidad del acceso a la educación, a la salud y a los derechos políticos.

-Sostenibilidad o Sustentabilidad

Sostenibilidad significa satisfacer las necesidades de las generaciones actuales sin comprometer la capacidad y las oportunidades de las futuras. De esta manera implica equidad tanto intra-generacional como inter-generacional…. El desarrollo humano no es un concepto separado de desarrollo sostenible, pero no hay que confundir lo de sostenible con la sola dimensión ambiental de desarrollo.

Todos estos criterios destacan la necesidad del desarrollo centrado en la gente, con preocupaciones por la potenciación humana, la participación, la igualdad de género, el crecimiento equitativo, la reducción de la pobreza y la sostenibilidad de largo plazo”.

 

2.2 Bases para la acción y objetivos

“ El desarrollo social es inseparable del entorno cultural, ecológico, económico, político y espiritual en que tiene lugar. No puede conseguirse como una iniciativa sectorial y está claramente vinculado con el logro de la paz, la libertad, la estabilidad y la seguridad nacional e internacional. Para promover el desarrollo social es preciso orientar los valores, los objetivos y las prioridades hacia el bienestar de todas las personas y el fortalecimiento y la promoción de las instituciones y las políticas que persiguen ese objetivo. La dignidad humana, todos los derechos humanos y libertades fundamentales, la igualdad, la equidad y la justicia social son los valores fundamentales de todas las sociedades…

Las actividades económicas, que aumentan la riqueza de las comunidades y en las cuales se expresa la iniciativa y la creatividad individual, son una base fundamental del desarrollo social. Sin embargo, el desarrollo social no se logrará plenamente mediante la libre interacción de las fuerzas del mercado. Es necesario que existan políticas oficiales que corrijan las fallas de los mercados, complementen los mecanismos comerciales, mantengan la estabilidad social y creen un entorno económico nacional e internacional que favorezca el crecimiento sostenible a escala mundial. Este crecimiento deberá promover la equidad y la justicia social, la tolerancia, la responsabilidad y la participación.

El objetivo primordial del desarrollo social es mejorar la calidad de la vida de todas las personas, por lo que éste exige la creación de instituciones democráticas, el respeto de todos los derechos humanos y libertades fundamentales, el aumento de oportunidades económicas equitativas, el imperio de la ley, el respeto de la diversidad cultural, el derecho de las personas de pertenecer a minorías y la participación activa de la sociedad civil… Todos los miembros de una sociedad deberían tener la oportunidad de ejercer el derecho y la responsabilidad de participar activamente en los asuntos de la comunidad en que viven… en la formulación y aplicación de las decisiones que determinen el funcionamiento y el bienestar de las sociedades…

Velar para que los seres humanos sean el elemento central de desarrollo social y que ello se refleje plenamente en los programas y actividades de las organizaciones regionales e internacionales…”

2.3Integración social. Sus bases

“El propósito de la integración social es la creación de una “sociedad para todos”, en la que cada persona, con sus propios derechos y responsabilidades, tenga una función activa que desempeñar. Una sociedad tan integrada como esa debe basarse en el respeto de todos los derechos humanos y todas las libertades fundamentales, la diversidad cultural y religiosa, la justicia social y las necesidades especiales de los sectores vulnerables y desfavorecidos, la participación democrática y el imperio de la ley…

Por consiguiente, existe una apremiante necesidad de:

-Contar con instituciones públicas transparentes y responsables, que sean accesibles a la población sobre una base igualitaria y respondan a sus necesidades.

-Brindar a todos la oportunidad de participar en todas las esferas de la vida pública.

-Fortalecer la participación e intervención de la sociedad civil en la formulación, aplicación y evaluación de las decisiones que determinen el funcionamiento y bienestar de sus sociedades.

-Disponer públicamente de datos objetivos que permitan a la población tomar decisiones inteligentes.

-Mantener la estabilidad social y promover la justicia y el progreso sociales.

-Promover la no discriminación, la tolerancia y el respeto mutuo por la diversidad y su valor.

-Velar por la equidad, la igualdad de oportunidades y la estabilidad social.

-Velar por la igualdad y equidad entre los sexos…

-Eliminar todas las formas de violencia y aplicar plenamente la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer” (Resolución 48/104 de la Asamblea General).

2.4 Movilización de los Recursos Financieros

“Las instituciones financieras internacionales deben contribuir a la movilización de recursos para la aplicación de la Declaración y el Programa de Acción (para el desarrollo social). Con este fin, se insta a las instituciones pertinentes a que tomen las siguientes medidas:

a)El Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, los bancos y fondos regionales y subregionales de desarrollo y todas las demás organizaciones financieras internacionales deben integrar en mayor medida en sus políticas, programas y operaciones las metas del desarrollo social, en particular asignando mayor prioridad en sus programas de préstamos, cuando proceda, a los préstamos para el sector social.

b)Las instituciones de Bretton Woods (BM, FMI) y otras organizaciones y órganos del sistema de las Naciones Unidas deben trabajar con los países interesados para mejorar el diálogo en materia de políticas y desarrollar nuevas iniciativas con el fin de velar por que los programas de ajuste estructural promuevan el desarrollo económico y social sostenido, prestando especial atención a sus efectos sobre las personas que viven en la pobreza y los grupos vulnerables.

(Bretton Woods es la localidad de Estados Unidos donde se crearon las llamadas “hermanas gemelas” del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional en 1944.)

c)Las Naciones Unidas, en cooperación con el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y otras instituciones multilaterales de desarrollo, deben estudiar el efecto que tienen los programas de ajuste estructural en el desarrollo económico y social, y ayudar a los países que introducen ajustes a establecer condiciones propicias para el crecimiento económico, la creación de empleo, la erradicación de la pobreza y el desarrollo social“.

3.-EL DESARROLLO HUMANO EN LA CONSTITUCIÓN ARGENTINA

La Constitución Nacional, a partir de la reforma de 1994, impone al Congreso el mandato de legislar y proveer lo conducente al desarrollo humano (DH), y al hacerlo instala como doctrina constitucional un nuevo modelo para la vida social, política y económica de los argentinos, que amplía y perfecciona los derechos sociales de la Constitución de 1949 (art. 14bis)

3.1.- Derechos Sociales.

Art. 14 bis: “El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador condiciones dignas y equitativas de labor, jornada limitada, descanso y vacaciones pagados; retribución justa, salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea, participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario, estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción en un registro especial.

Queda garantizado a los gremios: concertar convenios colectivos de trabajo; recurrir a la conciliación y al arbitraje; el derecho a la huelga. Los representantes gremiales gozarán de las garantías necesarias para el cumplimiento de su gestión sindical y las relacionadas con la estabilidad del empleo.

El Estado otorgará los beneficios de la seguridad social, que tendrá carácter integral e irrenunciable. En especial, la ley establecerá el seguro social obligatorio, que estará a cargo de entidades nacionales o provinciales con autonomía financiera y económica, administradas por los interesados con participación del Estado, sin que pueda existir superposición de aportes; jubilaciones y pensiones móviles; la protección integral de la familia; la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna.”

3.2.- Desarrollo Humano sustentable.

Sobre el Desarrollo Humano, dice el art. 75.19 de la Constitución Nacional: “Corresponde al Congreso… Proveer lo conducente al desarrollo humano, al progreso económico con justicia social, a la productividad de la economía nacional, a la generación de empleo, a la formación profesional de los trabajadores, a la defensa del valor de la moneda, a la investigación y al desarrollo científico y tecnológico, su difusión y aprovechamiento. Promover el crecimiento económico de la Nación y el poblamiento de su territorio; promover políticas diferenciadas que tiendan a equilibrar el desigual desarrollo relativo de provincias y regiones…”

Sobre estas iniciativas, el Senado será Cámara de origen.

Y el art. 41 de la Constitución Nacional: “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley. Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales… Se prohíbe el ingreso al territorio nacional de residuos actual o potencialmente peligrosos, y de los radiactivos”

3.3.- Desarrollo Humano y Educación.

Dice el art. 75.19 de la Constitución Nacional: “Corresponde al Congreso… sancionar leyes de organización y de base de la educación que consoliden la unidad nacional respetando las particularidades provinciales y locales; que asegure la responsabilidad indelegable del Estado, la participación de la familia y la sociedad, la promoción de los valores democráticos y la igualdad de oportunidades y posibilidades sin discriminación alguna; y que garanticen los principios de gratuidad y equidad de la educación pública estatal y la autonomía y autarquía de las universidades nacionales. Dictar leyes que protejan la identidad y pluralidad cultural; la libre creación y circulación de las obras del autor; el patrimonio artístico y los espacios culturales y audiovisuales”.

Conclusión: de estos conceptos se desprende que el DH tiene varias dimensiones sustentadas sobre los respectivos derechos:

Social: manifestada en la equidad con que beneficia y en la participación de todos los sectores de la población sin diferenciación alguna.

Política: que consiste en la estabilidad y eficiencia de las instituciones democráticas, y en la plena vigencia de los derechos humanos.

Cultural: manifestada en las posibilidades de crecimiento personal, aptitudes físicas, intelectuales y artísticas, identidad cultural, religión, tolerancia y pluralismo.

Económica: realizada por la disponibilidad de bienes y servicios para satisfacer las necesidades humanas.

Ecológica: expresada en la protección del medio ambiente y en la sustentabilidad, o sea, conservación y renovación de los recursos naturales para esta generación y para las futuras.

Ética: reflejada en la vigencia de los valores éticos necesarios para una vida humana auténtica: respeto a la vida, a la verdad, a la honradez, sentido del deber, afán de justicia, consideración del prójimo, solidaridad, espíritu de servicio y anhelo de perfección.

4.- REFLEXIONES SOBRE LA NUEVA CULTURA DEL DESARROLLO HUMANO

4.1.- Necesidad de una ciudadanía Participativa y Solidaria, y de la Cultura del Desarrollo Humano

Todos los documentos enfatizan la necesidad imprescindible de la participación de la gente en su desarrollo humano y social. Los argentinos pudimos alcanzar la ciudadanía política y también la social en el marco de los nuevos derechos sociales. Hoy se nos reclama el desarrollo paralelo de la cultura de participación y solidaridad para fundar una nueva ciudadanía que exige, entre otras cosas, la construcción de una nueva cultura del trabajo.

Ciudadanía política, social, cultural y económica más cultura de la participación, de la solidaridad y del trabajo: son las dimensiones de la realización de la persona.

El mercado reclama límites éticos y una normativa de coherencia. Entender y legitimar el mercado a partir del DH evitará la tentación de universalizar el mercado como indicador de éxito de todas las cosas.

El Estado debe alimentar un nuevo protagonismo a partir de la participación.

Una sociedad participativa es la única capaz de potenciar y controlar el Estado activo, y dar legitimidad y corregir al mercado. Todo lo cual requiere un cambio cultural con nuevos modos de pensar y de hacer.

El DH es una red social de construcción del ejercicio pleno de la realización personal y comunitaria.

El consenso en torno al DH es la condición básica requerida para esa construcción.

4.2.- Hacia una justicia social y desarrollo universal.

El DH implica atender no sólo a las necesidades inmediatas y básicas, sino también las que hacen a la convivencia del sujeto con la comunidad, y de la comunidad con el medio ambiente.

El DH significa la ciudadanía integral de cada persona en el mundo: ciudadanía política, social y económica, garantizando a todos el derecho a participar en los mercados, tanto como consumidores, como con la incorporación por medio del trabajo al intercambio de bienes y servicios, para el ejercicio de una vida digna de ser vivida. La calidad de vida no depende sólo del bienestar material, sino también de crecientes reivindicaciones como: justicia, libertad, pluralismo político y social, y participación activa en la toma de decisiones; lo que implica un efectivo acceso al poder y a la circulación del mismo, el desarrollo de la propia identidad cultural y el despliegue de potencialidades creativas de los individuos y de las sociedades.

Toda realización debe centrarse en la persona: cimentada en su dignidad, libertad de espíritu, derecho inalienable a una vida plena y con garantías de una justicia social universal.

4.3.-Transformaciones éticas y culturales.

Nuestra visión de la participación no es solamente la búsqueda del consenso social, sino un elemento ético constitutivo y un derecho inalienable que cada uno tiene de decidir sobre su propia vida y de construir el colectivo. El DH necesita un sustento ético y una visión filosófica.

Hay que hacer una revalorización ética en la formulación de políticas. El hedonismo de la sociedad consumista ha generado una pseudo ética de la irresponsabilidad que tiende a traducir la función pública en términos de “sociedad del espectáculo”, lo que ha contribuido al descrédito de la política con su correspondiente pérdida de credibilidad.

Crece peligrosamente para la democracia la idea generalizada del manejo discrecional del poder por parte de los sectores políticos. El ejercicio del poder ha sido sospechado de corrupción, tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito.

La gravitación de los Medios de Comunicación Social en la conformación de valores y en la denuncia de los excesos, es de tal naturaleza que todo parece participar de lo instantáneo. Solo la participación ciudadana puede contrarrestar la tendencia de los Medios a organizar toda la realidad a partir de sí mismos. La libertad de expresión debe extenderse a todos los ciudadanos.

Se vive una crisis de valores, crisis de civilización, que por otra parte convive con el fanatismo, los violentos nacionalismos y los mesianismos fundamentalistas.

La cultura, el pensamiento, la imaginación y la creatividad ocupan un espacio animador en la práctica del DH. La capacidad creativa de individuos y grupos es a la vez insumo y resultado del DH, que lleva a precisar un despertar de las capacidades creativas de los hombres en su dimensión individual y colectiva.

4.4.- Libertad y justicia social con el hombre en el centro.

El falso dilema de libertad o justicia social (igualdad, equidad), como si a mayor libertad tenga que existir necesariamente menor igualdad social, según lo propone el neoliberalismo, se ha filtrado como un componente básico de la cultura de la simplificación o de las explicaciones rápidas.

Pero el mundo construido a partir de este pensamiento ha puesto en evidencia su fragilidad: la preocupación por la seguridad, la gobernabilidad, la participación y la sustentabilidad del modelo son hoy territorio dominante del pensamiento contemporáneo. La equidad no puede estar disociada de la libertad, pues ésta no existe sin aquella.

El DH es un paradigma que se funda en esa aparente contradicción. Por eso está sometido a amenazas y oportunidades para su viabilidad. Requiere de la construcción de una respuesta a un modelo cultural que legitima y avala un sistema que en nombre de la libertad de mercado y de la libertad individual, posterga en la desigualdad a la mayoría de la población.

La concepción humanista del desarrollo resuelve la tensión entre la equidad social y la libertad. Sintetiza una visión que poniendo en el centro al hombre como persona y como ciudadano, resalta los derechos de todos a disponer de las capacidades básicas que habilitan para ejercer opciones destinadas a desarrollar libremente las potencialidades y a satisfacer todas las necesidades materiales, políticas, éticas y espirituales.

El sentido ético del DH se fundamenta en la dignidad de la persona.

Es un desarrollo autoimplementado en el marco de una democracia participativa y pluralista, en la que la organización y la participación de la comunidad son un motor esencial para la fijación de metas, la asignación de recursos y el diseño, implementación y evaluación de políticas públicas.

Ello implica la construcción de una democracia sustentable no sólo desde la vigencia y la perdurabilidad de sus instituciones, sino desde las prácticas humanas que la constituyen.

4.5.- Pleno ejercicio de la ciudadanía y de la gestión pública.

En consecuencia, se necesita un ejercicio pleno de la ciudadanía: la ciudadanía es una condición que hace de cada ciudadano un sujeto portador de derechos que debe efectivizar y defender.

Implica estar dentro de la comunidad, pertenecer y participar de la cosa pública. Y participar en el estado, en la sociedad y también en el mercado.

La ciudadanía política se ejerce en el orden jurídico-político;

la social en la integración de cada uno en la sociedadcivil, y

la ciudadanía económica en la participación plena en el trabajo y en el mercado.

En Argentina, la ciudadanía política plena se efectiviza con la ley Sáenz Peña (1912) y con la incorporación de la mujer al padrón electoral (1949). Su ejercicio se vio suspendido durante los gobiernos de facto.

La Ley Sáenz Peña estableció el voto secreto universal masculino obligatorio en 1912. Fue un paso fundamental para terminar con el fraude electoral y para instalar un sistema democrático en el país. En 1916 tras las primeras elecciones democráticas asumió como presidente Hipólito Yrigoyen.

La integración social se fue efectuando desde el yrigoyenismo y el peronismo, con la incorporación de las clases medias y populares. Hoy el ejercicio de esta ciudadanía está en crisis por el modelo neoliberal que provoca una gran exclusión de esos sectores y la práctica anulación de todas las conquistas y derechos sociales.

La ciudadanía económica consiste en el derecho de todos a participar en los mercados como ofertantes o como demandantes de bienes y servicios, especialmente de empleo y de productos básicos de consumo.

Indicadores de la desigualdad económica son el desempleo, la desigualdad en la distribución de las riquezas y la menor incidencia proporcional de los salarios en el PBI.

La paz sólo está garantizada por la plenitud de esta triple ciudadanía, garantía a su vez de gobernabilidad y seguridad.

Mientras que en la concepción convencional liberal del desarrollo, los conflictos son vistos como provocados por los desajustes del sistema, y como inevitables y como perturbadores al mismo tiempo, sus políticas sociales, generalmente puramente asistenciales, son los mecanismos para el restablecimiento del equilibrio. El Estado asume un rol puramente compensador atenuando los desajustes producidos por los procesos macroeconómicos y formula políticas de asistencialismo que impactan a los grupos más afectados de la población.

En cambio, desde la perspectiva del DH resulta inaceptable reducir una genuina estrategia de desarrollo a políticas de recomposición de lo que la gestión económica destruye (política de “ambulancias” que recogen los heridos y moribundos del sistema).

El DH es un fin, no un medio, y debe ser abarcativo de toda la gestión pública.

4.6- Las cuatro claves esenciales del desarrollo.

Finalicemos este apartado enumerando cuatro condiciones fundamentales para que el Desarrollo Humano pueda tener vigencia en un país cualquiera, porque es evidente que supone ciertas condiciones mínimas ya que hay situaciones que lo hacen absolutamente inviable.

El Desarrollo Humano se apoya en cuatro elementos claves que interactúan:

Sustentabilidad, Gobernabilidad, Seguridad y Participación.

a).- Sustentabilidad: el desarrollo debe ser capaz de controlar armónicamente los medios que utiliza. La preservación del ambiente humano es la oportunidad que tienen los estados para comprender y compartir la complejidad del problema y lograr respuestas adecuadas para las contaminaciones y los trastornos ecológicos,

problemas que conciernen a todos los seres humanos.

“ Sustentabilidad significa satisfacer las necesidades de las generaciones actuales sin comprometer la capacidad y las oportunidades de las futuras. De esta manera implica equidad tanto intra-generacional como inter-generacional…. El desarrollo humano no es un concepto separado de desarrollo sostenible, pero no hay que confundir lo de sostenible con la sola dimensión ambiental de desarrollo.

Todos estos criterios destacan la necesidad del desarrollo centrado en la gente, con preocupaciones por la potenciación humana, la participación, la igualdad de género, el crecimiento equitativo, la reducción de la pobreza y la sostenibilidad de largo plazo” (PNUD 1998)

 

La Cumbre de Copenhague de 1995 se compromete a “Velar por que, de conformidad con la Agenda 21 y los distintos acuerdos consensuales… de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, el desarrollo sostenible y el crecimiento económico sostenido de base amplia respeten la necesidad de proteger el medio ambiente y los intereses de las generaciones futuras”.

El sistema natural precede al hombre y al sistema social en miles de millones de años.

A su vez, todo sistema social se desarrolla en un espacio biogeofísico (la biosfera) que es el hábitat del hombre.

Cada sociedad humana establece una relación diferente con la naturaleza: aprovecha distintas porciones y aptitudes de la misma. Estas porciones, de las que extrae un beneficio económico, se denominan “recursos naturales”.

Podemos definir al proceso económico como la actividad orientada a transformar los recursos del sistema natural de forma que puedan ser utilizados por la sociedad para la satisfacción de sus necesidades.

Siempre hay una relación recíproca entre el medio natural y la sociedad, que condiciona, influye y moldea a los diferentes grupos humanos que en él se asientan, pero a su vez es modificado por ellos.

Diferentes sociedades utilizan los recursos naturales de distinta manera: dan un uso productivo a algunos, depredan otros, conservan los restantes sin utilización.

El vínculo material entre recursos naturales y producción son las tecnologías, entendidas como conjuntos de conocimientos y habilidades aplicados a la explotación de los recursos. Su forma de uso depende del conocimiento tecnológico, pero se vincula también con aspectos económicos y las pautas sociales y culturales vigentes.

A grandes trazos, podemos decir que la temática ambiental recorrió cuatro etapas:

-Se inicia a comienzo del siglo XX en algunos lugares de EEUU y Europa, donde se crean los primeros Parques Nacionales.

-En las décadas del ´60 y ´70comienza la protección de algunas especies animales en peligro de extinción, como la ballena y el oso panda.

-Luego comenzó la preocupación por la contaminación o destrucción de algunos ecosistemas del hemisferio sur, el más conocido es el caso de los bosques de la Amazonia.

-Hacia finales de la década de los ´80 toma forma el concepto de “desarrollo sustentable” que considera al ambiente como un componente del desarrollo, y se consagra definitivamente en 1992 en la conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo organizado por las Naciones Unidas en Río de Janeiro, que contó con la asistencia de más de 100 jefes de estado.

El 14 de Junio de 1992 la Conferencia de Río de Janeiro aprobó la denominada “Agenda 21”, (se la encuentra en Internet) un programa de acción que los gobiernos, los organismos internacionales de cooperación para el desarrollo y los grupos del sector privado que participaron, firmaron.

Según la Agenda 21 la conservación y gestión de los recursos para el desarrollo: comprende

protección de la atmósfera: la transición energética

la lucha contra la deforestación

la lucha contra la desertificación

atención de las necesidades agrícolas sin destruir las tierras

gestión ecológicamente racional de la biotecnología

protección de los recursos oceánicos

protección y administración de los recursos de agua dulce

utilización segura de los productos químicos tóxicos

gestión de los desechos peligrosos

búsqueda de soluciones para el problema de los desechos sólidos.

gestión de desechos radiactivos

b).- Gobernabilidad: que reclama la vigencia plena de las instituciones democráticas y el estricto control ciudadano de la gestión pública; requiere, pues, la preservación de los equilibrios políticos, sociales y económicos. La gobernabilidad puede estar afectada por el crecimiento de la pobreza, las irritantes desigualdades sociales, las atenciones sanitarias incumplidas, una vejez postergada y una infancia desatendida.

También se deteriora la legitimidad de los gobiernos por la debilidad de las estructuras de participación, centralismo, barreras culturales y de identidad, mecanismos de aislamiento y exclusión.

La gobernabilidad es incompatible con la demagogia, la administración ilegítima de los recursos públicos, el reduccionismo de las políticas de ajuste o la fragmentación política.

Es evidente, entonces, que no podemos pensar en un proceso de desarrollo humano cuando un país transita por períodos de ingobernabilidad o de grandes convulsiones políticas, económicas y sociales.

c).- Seguridad, que alude:

-al mantenimiento de la paz mundial, lo que está vinculado a la desaceleración de la carrera armamentista en la que se gastan por año unos 125 mil millones de dólares, suficientes para atender a 200 millones de niños.

-a la seguridad en el goce efectivo de las libertades públicas y garantías constitucionales con acceso a los servicios de justicia (seguridad jurídica y social) garantizados por la Constitución y otros documentos.

-a la seguridad social, especialmente de la protección integral de los niños y adultos indefensos.

“La seguridad humana significa que la gente puede ejercer sus opciones con seguridad y libertad, y que puede tener confianza en que las oportunidades que tiene hoy no se perderán mañana.”

Esta seguridad humana tiene dos aspectos fundamentales:

Seguridad de amenazas crónicas, como el hambre, la enfermedad y la represión.

Protección de alteraciones súbitas y perjudiciales de las pautas de la vida cotidiana, ya de trate del hogar, del empleo o de la comunidad. Esas amenazas existen en todos los niveles de ingreso nacional y desarrollo.

La pérdida de seguridad humana puede ser un proceso:lento y silencioso, o emerger en forma abrupta. Puede provenir por fuerzas de la naturaleza o por malas decisiones de las personas, o por combinación de ambas.

Hay 7 categorías de seguridad humana:

Económica, alimentaria, de salud, personal, ambiental, de la comunidad y cultural, política.

La inseguridad hoy alcanza niveles mundiales, como las hambrunas, los conflictos étnicos, la desintegración social, el terrorismo, la contaminación y el tráfico de drogas. Por tanto, ya no bastan las fronteras nacionales para hacerle frente” (Texto del PNUD, 1998)

d).- Participación, que,como ya dijimos, es condición indispensable para que se pueda hablar de desarrollo “humano” y es el modo más genuino de lograr la potenciación de la capacidad de la gente para adquirir formas más democráticas y equitativas de organización social. Por eso es una categoría esencial del DH.

El desarrollo participativo es un proceso por el cual la gente interviene en la identificación y solución de sus problemas y asume un papel central en la toma de decisiones.

Su objetivo es ampliar las oportunidades de la gente para decidir su propio destino, pasando del concepto de beneficiario/usuario al de actor, y de ciudadano que coopera a ciudadano que decide, ejecuta y controla.

Su meta es lograr que las personas al tiempo que adquieren habilidades que les permiten crecer y desarrollarse, asumen responsabilidades cada vez mayores en la solución de sus problemas.

Favorecen a la participación:

la descentralización como transferencia de poderes y funciones hacia áreas locales

la equidad en el trato hacia sectores menos favorecidos: niñez, juventud, mujer, ancianidad, grupos discriminados, minorías étnicas, aborígenes.

ACTIVIDAD Nro. 1

1.Comentario y reflexiones personales acerca de la problemática del Desarrollo Humano, teniendo en cuenta los textos de las Naciones Unidas y de nuestra Constitución.

2.Qué condiciones políticas y sociales se requieren en nuestra Provincia para aplicar en ella un Plan de Desarrollo Humano Integral o Desarrollo Social..

3.Qué Finalidad Ultima (largo plazo) debe fijarse el Ministerio de Bienestar Social y qué Objetivos Generales o Metas a corto y mediano plazo.

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