Educación sexual en infancia y adolescencia. a- Jardín. Ciudad Aut. de Bs AS

EDUCACIÓN DE LA SEXUALIDAD EN LA INFANCIA y ADOLESCENCIA uenos Aires en forma abreviada y con adaptaciones del Lic. Santos Benetti


Acerca de la sexualidad en la Infancia

La sexualidad es un factor fundamental de la vida humana, y para entenderla es necesario inscribirla en un complejo de relaciones que la sitúen en su genuina dimensión.
La sexualidad forma parte de la identidad de las personas: comprende sentimientos, conocimientos, normas valores, creencias, actitudes, formas de relacionarse con los otros, deseos, prácticas, reflexiones, roles, fantasías y toma de decisiones.
La sexualidad está presente en el sujeto en su relación consigo mismo y con los otros.
El ser humano se constituye como tal en su relación con el otro social y se desarrolla dentro de un grupo cultural
que le aporta conocimientos, creencias, pautas, normas y valores. Estos pueden contribuir a la conformación de sujetos autónomos con reflexión crítica, activos y con proyectos de vida integrados a la sociedad.

Al hablar de sexualidad estamos incluyendo concepciones que no sólo hacen referencia a los aspectos biológicos, sino también a procesos psicológicos, sociales, culturales y éticos, que forman parte dela identidad de cada sujeto.
El primero en referirse a la sexualidad infantil fue Sigmund Freud, según el cual la sexualidad está presente en la vida de los sujetos desde su nacimiento, y atraviesa distintas fases y etapas en su desarrollo. Cada una de estas fases configura zonas y modos diferentes de expresión. Con esta aseveración, Freud quebró el mito, sostenido hasta entonces, de que la sexualidad recién “irrumpe” en la adolescencia, y afirmó la existencia de una sexualidad infantil previa.

Los niños, desde pequeños, hacen innumerables preguntas relacionadas con la sexualidad. Son preguntas motivadas por el deseo de saber, y si no son respondidas, pueden inhibir la confianza hacialos adultos. Según Freud, los niños construyen sus propias hipótesis acerca de cómo es el intercambio sexual entre adultos, cómo nacen los niños, cómo se gestan, etcétera.
De este modo se inician en una
actividad que “se adscribe a la pulsión de saber o de investigar”, elaborando lo que llama teorías sexuales infantiles. Lo que impulsa a un niño hacia la investigación, afirma Freud, “no son intereses teóricos sino prácticos”; por ejemplo, el nacimiento de un hermano o la relación con niños del sexo opuesto en el jardín de infantes.

Ya a partir de los tres años, y en ocasiones antes, cuando los niños perciben las diferencias entre los sexos, surgen los interrogantes por cuestiones vinculadas con el nacimiento, la vida y la muerte. Es preciso responder a sus preguntas con la verdad y en un lenguaje simple, para que puedan entendernos. Sin evasiones, pero tampoco dando mayor información que la que nos solicitan. Las explicaciones,breves y sencillas ayudarán a construir la confianza necesaria para que vuelvan a hacernos preguntas en el futuro.
El grupo de pares también es fuente de información y, a medida que los chicos amplían su vocabulario, los mayorcitos hablan entre ellos sobre “noviazgos” y participan en juegos que responden a su curiosidad respecto de las diferencias y semejanzas sexuales.

El juego simbólico o de ficción es una actividad fundamental en el desarrollo de los niños, y los ayuda a organizar su mundo buscando una manera de comprender las relaciones y los roles sociales. Representar a través del juego favorece el autoconocimiento y el conocimiento de los otros. Los juegos de característica sexual entre niños de la misma edad (por ejemplo, jugar “al médico”) suelen no provocar daños físicos o psicológicos; por el contrario, los ayudan a conformar su identidad.Generalmente, no tienen la connotación negativa y perjudicial que algunos adultos les atribuyen.

Asimismo, es importante aceptar que las conductas de automanipulación, siempre que no sean compulsivas, no deben ser reprimidas ni censuradas, dado que los ayudan a conocer y comprender su cuerpo. Sí es posible explicar a los niños que esas conductas son privadas y es deseable no realizarlas frente a otros.

Es fundamental asociar a las familias para una acción conjunta respecto de la educación que la escuela brinda a sus hijos, dado que los docentes y las familias deberían ser aliados y co-responsables en este proceso. Sin lugar a duda, la comunicación y el intercambio son imprescindibles cuando se trata de aspectos referidos a cómo entender las teorías y conductas infantiles vinculadas con la sexualidad.

Por otra parte, los docentes tenemos la fuerte responsabilidad de hallar espacios de encuentro y de reflexión con colegas para profundizar sobre estos temas y diseñar líneas de trabajo que posibiliten unadecuado abordaje de estos contenidos. Encarar una propuesta de trabajo referida a la sexualidad ofrece una buena oportunidad para examinar y analizar nuestras creencias, valores y, esencialmente,nuestros prejuicios relacionados con estos tópicos, y nos posibilita, además, reflexionar sobre las actitudes, conscientes o inconscientes, que mostramos frente a las diferencias de otro orden.

El enfoque adoptado para la educación sexual en el nivel se enmarca en
:

-una concepción integral de la sexualidad
-el cuidado y promoción de la salud;
-los derechos humanos.


a-Una concepción integral de la sexualidad.

Desde una concepción integral, la educación sexual incluye la integración de los aspectos físicos, emocionales, intelectuales y sociales relativos a la sexualidad.No hay duda del valor que adquiere el derecho al conocimiento sobre el cuerpo. Saber cómo es nuestro cuerpo, cómo funciona y cómo va cambiando a medida que crece y adquiere nuevas funciones, es importante para poder respetarlo y cuidarlo. A partir del propio respeto y cuidado se puede asumir el respeto y cuidado por el cuerpo de los otros.

Sin embargo, esta concepción no sólo reconoce la importancia de la información, sino también la de los sentimientos, actitudes, valores y habilidades que se ponen en relación a partir del vínculo con unomismo y con el otro. De este modo, la sexualidad se inscribe en el marco de contactos y vínculos con uno mismo y con los otros.

Así pensada, la educación sexual debe incluir, entre sus enseñanzas, aquello que promueva y contribuya a desarrollar las relaciones con los otros y con uno mismo.
Es decir, se trata de enseñar a:
-Conocerse a uno mismo, y valorarse.
-Reconocer y expresar los sentimientos y los afectos.
-Comunicarse con el otro.-Reconocer el valor que tiene la vida.
-Cuidarse.
-Enfrentar y resolver los problemas y los conflictos que se plantean en la vida cotidiana.
-Relacionarse con los otros de manera solidaria y en el marco de respeto por las diferencias.
-Poner límites para protegerse frente a situaciones de maltrato y abuso. Decir “no” si la persona se siente amenazada o en riesgo.

Plantear la educación sexual en el marco “del vínculo con” remite necesariamente a abordar desde la escuela:.El enriquecimiento de las distintas formas de comunicación.. La valoración de los sentimientos y su expresión.. La valoración y el respeto por la diversidad.. El desarrollo de la autoestima en la construcción de la identidad.. El desarrollo de la autonomía vinculado con la toma de decisiones.. El trabajo reflexivo sobre género.

b-El cuidado y promoción de la salud

Decir que la educación sexual tiene como uno de sus marcos a la salud requiere definir qué entendemos por ella.
Actualmente, se entiende la salud como:
un proceso social complejo y dinámico que incluye grados de bienestar físico, psíquico y social, producto de una construcción en la que intervienen factores individuales y del contexto económico,cultural, educativo y político; un derecho de todos.

Es importante que el docente pueda tener en cuenta esto a la hora de trabajar sobre el cuidado de la salud en la escuela. Se pueden observar en las aulas distintas representaciones y maneras de entenderla salud y su cuidado. Partir del reconocimiento de esta heterogeneidad hace necesario que la escuela ofrezca a los niños/as oportunidades de confrontar diferentes caracterizaciones de la salud yde la enfermedad, señalar qué aspectos incluyen o dejan de lado, etcétera.
El cuidado hacia uno mismo y hacia el otro no es algo dado naturalmente, sino más bien forma parte de un proceso en construcción, que toma forma en el día a día y en la relación con aquellos otros que acompañan en el crecimiento: familiares, amigos, compañeros y maestros.


c-Los derechos humanos

Una importante cantidad de leyes de orden internacional y local recogen la necesidad de revalidar los derechos humanos. Hoy, estos derechos, fruto de tensiones y conflictos, se ponen de manifiesto,tras diferentes marcos legales. Sin embargo, es preciso traducir esos derechos en políticas concretas, en propuestas capaces de consolidar y llevar adelante acciones que complementen el marco legal.Por eso, inscribir los contenidos sobre sexualidad en este marco tiene por objeto llevarlos a la práctica en acciones específicamente educativas.

Enmarcar la educación sexual en los derechos humanos es reconocer la importancia que estos tienen en la construcción de la subjetividad, en la constitución de los sujetos en tanto sujetos de derecho;la construcción de la ciudadanía y la reafirmación de los valores de la democracia.
Algunos de los derechos por considerar en la enseñanza de la educación sexual son:
-El derecho a la vida y a la salud.
-El respeto por los preceptos morales y culturales que los padres desean inculcar a sus hijos, en tanto no violen los derechos y la dignidad de niños/as y jóvenes.
-El derecho a la información sobre el propio cuerpo, sobre los modos de protegerlo, sobre los modos de buscar protección y asistencia cuando se está en riesgo o cuando los derechos de las personas están siendo vulnerados.

Revalorizar el marco de los derechos significa, en esta propuesta, apostar por el derecho a la vida, a la salud, a la identidad, a la información, a la integridad, al respeto por las diferencias y al cuidado deuno mismo y del otro.

Acerca de la escuela en esta propuesta

Propiciar los aprendizajes que ayuden al crecimiento y al desarrollo saludable de los alumnos requiere que la escuela promueva una enseñanza basada en la confianza, como también que se haga cargo dela distribución de conocimientos significativos y pertinentes a cada edad, de modo tal de brindar oportunidades para que cada niño, niña o adolescente pueda ir comprendiendo su propio crecimiento, sus conflictos y necesidades, sus relaciones con los otros, en un marco de respeto hacia las diferencias.

El siguiente listado intenta describir algunas responsabilidades que le corresponden a la escuela:
-Respetar el derecho de los niños y jóvenes a ser informados con la mejor calidad de información, adecuada al momento singular del proceso de crecimiento en el que se encuentran.
-Acompañar el proceso de construcción de la identidad y el vínculo con los otros, desde el marco de los derechos humanos.
-Promover espacios de intercambio que permitan la comprensión de los propios derechos y los de los otros.
-Generar un espacio que de lugar a la expresión de las emociones y los sentimientos.
-Propender a la autonomía, brindando herramientas para la toma de decisiones que eviten comportamientos que los pongan en riesgo.
-Desarrollar estrategias que favorezcan el crecimiento personal, contribuyendo a elevar la autoestima.
-Legitimar el conocimiento y el respeto a la diversidad (respeto por las diferencias).

También debería responsabilizarse de evitar:
-Reproducir, promover, generar y/o reforzar prejuicios y estereotipos sexuales.
-Promover prácticas que estimulen la estigmatización o discriminación por identidad sexual.
-Imponer conductas e ideologías contrarias al marco de los derechos humanos.
-Invadir la intimidad con el pretexto de educar.

Modalidades de abordaje

En relación con los niños:
Desde el abordaje de situaciones cotidianas incidentales que justifiquen una intervención formativa orientada por las responsabilidades que competen a la escuela, incluidas en la siguiente propuesta.

En relación con los docentes:
El trabajo sistemático en educación sexual amerita la organización de reuniones y encuentros para discutir, debatir, analizar y planificar intervenciones conjuntas que tengan en cuenta la particularidadde cada institución, el contexto sociocultural en el que está inserta y las características de la población que concurre a ella.

En relación con otras instituciones:
La complejidad de esta temática amerita el abordaje conjunto con otras instituciones, lo cual demanda un trabajo intersectorial. Este puede orientarse a:El fortalecimiento de los canales de acceso a diferentes recursos de cada localidad, como las defensorías zonales, o la Guardia Permanente de Abogados. El trabajo conjunto ante situaciones que requieran un abordaje compartido, como, por ejemplo, situaciones de abuso. En estos casos será importante establecer vínculos tanto con el sector salud,como con el Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.

En relación con las familias:
El trabajo con las familias es necesario. Es preciso dar a conocer a las familias un enfoque propicio y generar espacios de encuentro en los que la escuela pueda informar a los padres sobre los lineamientos del proyecto institucional que llevarán adelante las escuelas.

A. CONTENIDOS Y SUGERENCIAS PARA LA ETAPA INICIAL Y JARDÍN

1.La educación social, afectiva y moral de los niños

El abordaje de la tarea en estas secciones propone trabajar una serie de contenidos vinculados con los comportamientos y actitudes sociales y afectivos.Estos inciden en la paulatina construcción de valores y en la educación moral de los niños.Si bien estos contenidos deben ser considerados en su especificidad, no ameritan un tratamiento aislado y escindido de las actividades que el docente planifica para el desarrollo de la tarea educativa, dado que se ponen de manifiesto en los vínculos y relaciones que los niños establecen en su accionar cotidiano con pares y adultos, y en la relación con el conocimiento.

Sin embargo, es importante que los docentes tengan presente estos contenidos para desarrollar propuestas e intervenir adecuadamente en los aprendizajes de los niños, alentando conductas que orienten el afianzamiento de la autoestima y la promoción de valores que incentiven intercambios de ayuda mutua, cooperación y solidaridad con los otros.

A través de los límites que el docente establece frente a las situaciones conflictivas, las sugerenciasque realiza, las problemáticas que pone a consideración de los niños, se favorece la construcción progresiva de actitudes basadas en valores como la honestidad, la verdad, la amistad, la justicia y la responsabilidad.

El docente tendrá en cuenta que sus actitudes son tomadas como modelo por sus alumnos, y deberá mostrar coherencia entre lo que expresa y lo que hace. Los niños internalizan los valores, normas y actitudes que es deseable adquirir cuando los ven asumidos por los adultos que constituyen su grupo social significativo, del cual el docente forma parte.

El jardín promueve:
– Intercambios de ayuda mutua, cooperación y solidaridad.
– Resolución de conflictos por medio de la palabra y el diálogo.
– Sostenimiento y defensa de ideas propias, sin desvalorizar a los otros
– Construcción progresiva de actitudes basadas en valores (verdad, honestidad, justicia, responsabilidad, amistad).

2.El desarrollo de la autoestima para la construcción de la identidad

Uno de los rasgos que caracteriza en estas edades un saludable sentido del sí mismo es el sentimiento de iniciativa que, según el psicólogo social Eric Erikson, se correlaciona con el sentimiento de autonomía, representativo de la etapa anterior. Según dicho autor, en este período se inicia con mayor intensidad el reconocimiento del sentido moral de los comportamientos y actitudes, dado que se instala la “conciencia moral”. Los niños ya han conquistado su autonomía y en estas etapas toman iniciativas que los afirmarán en la construcción de su identidad.

El complejo proceso de identificación, que acompaña toda la vida del sujeto, está conformado por aspectos vinculados con la adquisición de la identidad sexual, de la internalización de normas, valores sociales y pautas de la propia cultura, de la aceptación de sí mismo, el desarrollo de la autoestima, el establecimiento de vínculos afectivos y la comprensión de las relaciones con los otros.

La iniciativa se manifiesta en las diferentes actividades que despliegan los niños, en sus juegos dramáticos, en su capacidad de imaginación e invención, en asumir algunos riesgos y en la permanenteinteracción con sus compañeros.
Cuando los niños toman la iniciativa en sus propias actividades, disfrutan de sus realizaciones y se sienten valorados al lograr lo que se han propuesto. Esto genera confianza en sus propias habilidades y aptitudes. No obstante, requieren del apoyo y la aprobación de los adultos, así como del de sus pares significativos, para sentirse seguros y sin culpas cuando fracasan en sus intentos.

Sin lugar a duda, estos sentimientos están fuertemente ligados al proceso de identificación, dado que los niños aspiran a ser como los adultos significativos de su entorno, y también desean su complacencia y aceptación.
Por estas razones, los docentes deberán alentar a los niños en sus decisiones e intentos, ofreciéndoles un ámbito apropiado y oportunidades para desplegar sus propuestas en las diferentes actividades y juegos, brindando variadas posibilidades para que ejerzan su capacidad de elección.

Todo esto no significa que los docentes dejen de considerar y realizar los cuidados necesarios que protejan a sus alumnos de ciertas actitudes que puedan dañarlos, tanto física como psíquicamente, dadoque aún no pueden apreciar cabalmente el sentido de peligro que implican ciertas situaciones. Estos cuidados y límites podrán expresarse cuando se crea oportuno, alertando y previniendo, sin instalartemores que traben la necesidad de libertad y expansión.

El jardín promueve y prepara para el desarrollo de:
– La autonomía.
– La autoestima.
– La toma de decisiones según posibilidades de los niños.

3.La valoración y el respeto por la diversidad

Los niños en estas edades ya reconocen las diferencias sexuales entre niñas y varones, quieren conocer el motivo de estas diferencias y las razones de otras cuestiones que les preocupan. Formulan constantes preguntas acerca del origen de la vida y acerca de la muerte, les interesa saber cómo nacen los niños y cómo se gestan. Interrogan sobre la finalidad y el comportamiento de los objetos y de las personas, y son muy insistentes en sus “por qué”. Es ciertamente difícil dar una única respuesta a estas preguntas, ya que cada familia sostiene ideas y explicaciones diferentes.

Por lo tanto, es necesario articular los esfuerzos del jardín con las familias. Estas serían maneras de reconocer que las respuestas que se dan a los niños sobre estos temas están vinculadas con lo que cada cultura y grupo social piensa al respecto. No son las mismas las de ahora que las de hace treinta años, las que ofrecen los adultos de diferentes grupos sociales, las de las personas religiosas de las que no lo son.
Será preciso, entonces, conversar con las familias acerca de cómo enfrentan estos temas con sus hijos, si los evaden o los silencian, y fundamentalmente informarles y explicarles de qué modo la escuela se hará cargo de trabajar con los niños los aspectos vinculados con la sexualidad. Dadas
las características de la edad que transitan, y su nivel de comprensión, es importante que reciban respuestas y explicaciones coherentes, y que en lo posible no se generen confusiones con la información que reciban en el jardín y en sus hogares.

Todos estos interrogantes merecen respuestas simples y claras por parte de los docentes, y seráncontestados al niño que los formula, salvo en aquellos casos en que el maestro considere que la pregunta amerita un tratamiento grupal.

En ocasiones, los niños se espían unos a otros, asumiendo actitudes de curiosidad. Exhiben partes de sus cuerpos, se acarician y automanipulan. Estas conductas pueden parecer inapropiadas para algunosadultos, pero son naturales y comunes en esta etapa. Estas manifestaciones deben ser comprendidas y atendidas, pero nunca ignoradas ni castigadas por los docentes, dado que son parte del normal desarrollo de los niños y no signos de perturbación emocional.

Los docentes reflexionarán sobre algunas actitudes y expresiones que puedan generar en los niños ciertos prejuicios de género, procurando no enfatizar algunos aspectos superficiales basados en sus preferencias lúdicas en relación con juegos y juguetes, u otras vinculadas con la expresión de sus sentimientos: “los varones no lloran”, “las niñas no hablan de este modo”, etcétera.
Estas actitudes pueden confundir y conducir tanto a las niñas como a los niños varones a discriminaciones de género y a sentimientos de desvalorización y pérdida de la autoestima.

Los niños perciben las diferencias físicas relacionadas con el color de sus cabellos, de su piel y de ciertos rasgos físicos. Estas características deben ser consideradas por los docentes para ayudarlos a construir una escala de valores que incluya el respeto por la diversidad y la valorización de las diferentes culturas y etnias. Esto les permitirá a su vez sentirse seguros,poder reconocerse y ser reconocidos por los otros, consolidando su identidad en relación con su origen étnico, cultural, social, religioso, etcétera.

En esta etapa, los niños registran las diferencias físicas relacionadas con ciertas discapacidades.
El docente, a través de sus intervenciones, responderá las preguntas que ellos formulen, o intervendrá
cuando expresen distintas reacciones en relación con las personas con necesidades especiales.
Si en el grupo se incluye a un niño con estas características, el docente explicará en lenguaje sencillo el
impedimento que presenta. Por ejemplo: “Fabián tiene problemas para caminar, pero puede jugar sentado en su silla de ruedas o en el piso”. Los niños, de este modo, irán comprendiendo las posibilidades y también las dificultades que pueden tener algunos compañeros para realizar ciertas actividades, integrándolos a sus juegos.

Los docentes, a través de sus actitudes de aceptación de las diferencias, los ayudarán a aceptarlas, entendiendo que todos tienen algo diferente de los demás: el color de los ojos, de la piel, el sexo, etcétera. Integrar las diferencias beneficia a todos los que conforman un grupo y los enriquece, especialmente en el desarrollo de valores y actitudes positivas y democráticas.

Es importante incluir en los diferentes sectores de la sala materiales didácticos: libros, cuentos, láminas, fotografías, imágenes, juegos y juguetes, títeres de diverso tipo, casetes de música, videos que proyecten distintos tipos de danzas o de producciones de artes plásticas, que sean representativos de diversas culturas, etnias, etcétera., privilegiando las propias de los niños del grupo.

Procurar que las imágenes de las láminas, fotografías y libros no induzcan a generar concepciones erróneas acerca de, por ejemplo, los trabajos que realizan los diferentes miembros de la familia (tareas del hogar para las mujeres y fuera del hogar para los varones) o ilustraciones que muestran sólo imágenes de aborígenes estereotipadas, o personajes de la época colonial que aparecen siempre perfilados del mismo modo (los blancos vestidos con trajes elegantes). Ayudar a entender las necesidades ambientales o deutilización de instrumentos de trabajo, de los niños con necesidades especiales (si hay algún/os en la sala), para que colaboren en modificar u organizar el entorno que les permita a estos compañeros desarrollar las actividades con relativa autonomía e independencia.


El jardín enseña:
– Diferencias sexuales entre niñas y niños.
– Origen de los bebés.
– Roles sexuales sin prejuicios ni estereotipos.
– Respeto por la diversidad. Diferencias de: culturas,etnias; lenguas, costumbres, creencias; configuraciones familiares; características físicas.

4.El valor de la amistad y de la solidaridad. El juego compartido

Los niños en estas edades comienzan a explorar las relaciones de amistad. A través de sus expresiones verbales: “Yo quiero ser tu amigo”, o “¿Querés ser mi amigo?”, y mediante sus acciones, inicianvínculos de amistad que los asocian en juegos y actividades. Algunos niños son más hábiles que otros en establecer relaciones con sus-compañeros debido a su carácter y a experiencias sociales previas,dentro y fuera del ámbito escolar.

Con aquellos niños más inhibidos que rehúsan participar de ciertas actividades, la actitud a adoptar será de permanente estimulación, incentivándolos con prudencia y tacto a realizarlas con mayor ayudadel docente.
Generalmente, estos niños se sienten inseguros y sufren mayor temor ante los compañeros más decididos o al encarar una tarea desconocida. El docente será perseverante en el ofrecimiento de propuestas con su ayuda, para que gradualmente venzan sus inhibiciones, sus resistencias y se integren a la tarea grupal.
La única actitud que el docente obviará en relación con estos niños será la complacencia frente a la inactividad, y tendrá siempre presente que los sentimientos de pena o compasión por sus dificultades agudizarán los rasgos de su retraimiento. Animar a estos niños a la actividad y a superar sus temores los ayudará a sentir placer por el desafío en lugar de rehuirlo, fortaleciendo su autoestima.

Desde pequeños, los niños deben aprender que la actividad que despliegan redunda en su propio beneficio, pero además, que influye en aquellos con quienes comparten su mundo.Las relaciones de amistad dependen de la proximidad entre los niños tanto como de los intereses compartidos, aun cuando estos son relativamente efímeros y cambiantes. En ocasiones, estas relaciones se ven condicionadas por canjes, evidenciados en sus intercambios verbales: “Soy tu amigo si me prestas tus juguetes”.

El juego compartido es el que predomina, y paulatinamente los niños aprenderán a reconocer e incorporar las ideas de los compañeros en sus propios juegos, a planificar nuevas variantes entre ellos y a cuidar no sólo los propios elementos de juego, sino también los que el grupo selecciona.
A través del juego compartido, los niños incrementan sus conocimientos y vocabulario, y ganan en imaginación y creatividad.
Junto con las oportunidades que el jardín propicie para el desarrollo de actitudes cooperativas y solidarias en las actividades cotidianas, generará otras que incluirán a la comunidad cercana y en ocasiones a otras más lejanas.

El valor de la solidaridad se aprende a través de pequeñas acciones que involucran a todo el grupo o alternativamente a algunos subgrupos. Será una campaña con el objeto de juntar alimentos, ropasy juguetes para los niños de alguna región inundada; la redacción conjunta de una carta que conforte a los alumnos cuya escuela fue dañada por algún motivo; la preparación de una obra de títeres para los niños que están internados en el hospital cercano a la escuela y que podrá ser representada en ocasión de una futura salida; la visita a un compañero enfermo.

Estos proyectos aportan un beneficio recíproco, compartido tanto por los destinatarios como por los niños que los organizan. Para estos últimos supondrán instancias de diferentes aprendizajes: preparar afiches para las campañas, aprender a redactar una carta, armar títeres, ensayar cómo manejarlos, etcétera.
Paralelamente, estas actividades refuerzan el valor de la solidaridad y la ayuda mutua hacia aquellos que, sin formar parte del entorno cercano del niño, gradualmente pueden ampliar sus espacios de acción, en tanto les permitirá descentrarse de sus necesidades hacia la consideración de las de los otros.

El jardín estimula:
– La exploración de relaciones de amistad.
– La participación activa.
– La formación de actitudes cooperativas y solidarias.

5.La aceptación de límites, pautas y normas

Los límites son las indicaciones y los señalamientos que realizan los docentes para transmitir a sus alumnos el cumplimiento de pautas y normas de convivencia. Son las modalidades que se despliegan, tanto desde la palabra como desde la acción, para enseñar a los niños a entender y a actuar de acuerdo con ciertos cánones sociales, necesarios para preservar la tarea compartida.

Con el tiempo, los niñoscomienzan a internalizar los mensajes de los adultos significativos y los convierten en propios. Este proceso llevará a cada niño a adquirir una conciencia especial acerca de la relación entre él y los otros que lo rodean, y lo conducirá progresivamente al control de sus impulsos y al logro de conductas de mayor interacción social.

Generalmente, en estas secciones (de 4 y 5 años), el mayor tiempo de juego transcurre entre los niños del mismo sexo dado que, en estas edades, se produce una visible división entre los juegos de las niñas y los de los varones. En ocasiones conforman subgrupos que excluyen a ciertos compañeros de sus juegos, lo que produce una serie de rencillas y conflictos que deben ser considerados por los docentes.

En esta etapa, los niños ya están en condiciones de entender mejor los sentimientos y las emocionespropias y las de los otros niños. También, de respetar las pautas y normas institucionales y grupales. Muchas de estas normas serán consensuadas y discutidas con los niños grupalmente, en tanto otras deberán ser aceptadas por ellos dado que involucran su seguridad física y psíquica.

Será el docente, con sus oportunas intervenciones, quien ayude a reorientar ciertas actitudes agresivas, a favorecer la inclusión de los tímidos en los subgrupos, posibilitando que los niños clarifiquen yexpresen sus deseos en relación con sus necesidades de juego y el intercambio con los otros. Las intervenciones en los conflictos infantiles serán las indispensables y necesarias, dado que en estas edades los niños ya pueden comunicarse a través de la palabra, y es deseable que avancen en la resolución autónoma de los mismos.

Los docentes evitarán generar sentimientos de culpa en los niños que agreden a los otros, ocupándose de ambos, el agredido y el agresor. Siempre con palabras y tonos de voz que, aunque firmes, se expresen en positivo.

En cuanto a aquellos niños que siempre son agredidos, habrá que enseñarles a defenderse, pero sin proponerles que devuelvan las mismas agresiones recibidas: hay otros modos de reparar las conductas inaceptables. De este modo, los niños aprenderán que si alguien le rompió la hoja al compañero, deberá compensar con otro dibujo; si tiró la construcción de otro, deberá volver a armarla; aprenderán a pedir disculpas y si lastiman a alguien, ayudarán al maestro a curarlo, etcétera.
Estas reparaciones comenzarán a generar en los niños mayor conciencia sobre las normas y pautas, hacia la formación de valores que permitan una mejor convivencia grupal.Las actitudes, las pautas y los valores son producto del trabajo conjunto que todos los miembros de la institución escolar se propongan realizar con los niños, para que estos gradualmente se apropien de ellos.

El jardín promueve:
– El respeto por las pautas y normas institucionales y grupales.
– La resolución autónoma de conflictos.
– La comprensión y expresión de las emociones y sentimientos propios y de los demás.
– La inclusión de los pares en los grupos

6.El respeto por la propia intimidad y la de los otros

En algunos programas educativos de otros países, se han comenzado a incluir ciertas pautas que enseñan a los niños desde muy pequeños a reconocer y a evitar el abuso sexual. Las experiencias señalan que estos programas han contribuido a disminuir la incidencia del abuso infantil en estas poblaciones.Queremos que los niños desarrollen vidas plenas y saludables.

Para ello, es importante enseñarles cómo prevenir las agresiones sexuales, aun cuando muchos de nosotros encontramos difícil hablar sobre estas cuestiones, especialmente con niños tan pequeños. Seguramente será preciso vencer los temores y la vergüenza que arrastramos como consecuencia de nuestra propia educación, y que no deben impedirnos informarnos y formarnos de un modo adecuado para educar y cuidar a los alumnos.

Es fundamental generar un clima de confianza y de libertad que anime a los niños a preguntar sobre aquello que les inquieta. Como ya fuera señalado, es conveniente conversar con los niños sobre aquellas partes del cuerpo consideradas privadas o íntimas, enseñándoles a nombrarlascorrectamente (pene, vagina, etc.). Esto les ayudará a adquirir un lenguaje apropiado para conocer mejor su cuerpo, para expresarse con mayor precisión cuando deseen contarnos alguna situación que los perturba.

Será necesario conversar con los niños sobre los vínculos familiares y los derechos a ser respetados por todos los miembros de la familia en el cuidado de su privacidad e intimidad, especialmente en los momentos de higiene, de cambio de vestimenta y de sueño.

También será deseable explicarles que, en ninguna circunstancia, un adulto o niño mayor tiene derecho a lastimarlos, hacerles daño o tocarlos de tal forma que los haga sentir incómodos, y si eso sucede,ellos tienen derecho a defenderse, procurando apartarse de quienes les provocan incomodidad o daño.
Será importante explicar a los niños que es correcto “decir no” también a un pariente cercano, a familiares y a los amigos de la familia. Que no necesariamente porque sea un adulto o familiar, los niños tienen que obedecer en todo lo que les solicitan.
Es frecuente pedirles que se cuiden de hablar con extraños, también será preciso protegerlos de adultos conocidos, si los niños manifiestan temor o inseguridad.

Otra de las cuestiones esenciales por considerar con los niños tiene que ver con los secretos. Generalmente, a estas edades, ellos comienzan a confidencialidad es una enseñanza que debe ser alentada. En definitiva, el resguardo de la propia intimidad y la de los cercanos reside, en muchasocasiones, en el cuidado de no divulgar información privada.
No obstante, será necesario que el docente converse respecto de los pedidos o amenazas que puedan realizarles algunos adultos, referidos a no contar a nadie sobre las agresiones que puedan recibir en general y particularmente en sus partes privadas.

Será fundamental aclarar a los niños que si alguien los toca, lastima o les pide que les muestren sus partes íntimas, tanto como si alguien les pide que ellos miren o toquen las partes íntimas de otros, deben contarlo a algún adulto de su confianza y nunca guardar estas actitudes como secreto.
Estas conversaciones con los niños deben realizarse en pequeños grupos, o en forma individual, según sea el momento que el docente considere más oportuno. Así losniños tendrán un mayor acercamiento con el docente y se sentirán libres de realizar las preguntas que los preocupan.

El jardín enseña:
– El reconocimiento de las partes íntimas del cuerpo y uso correcto de sus nombres.
– La identificación de los momentos de intimidad.
– Recursos para defenderse en situaciones de abusos (“decir no”, pedir ayuda, diferenciar distintos tipos de secreto).

El jardín promueve:
– el reconocimiento de las distintas partes del cuerpo y uso de los nombres correctos para mencionar a los órganos genitales;
– la formación de hábitos de higiene personal y cuidado del entorno;
– formas saludables de vincularse y expresar sentimientos, emociones, afectos y necesidades propios y de los demás;
– el enriquecimiento del lenguaje y otras formas de expresión.

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