Expresión corporal en Educación. Un lenguaje comunicativo y expresivo. Ros

EXPRESIÓN CORPORAL EN EDUCACIÓN:
UN LENGUAJE COMUNICATIVO Y EXPRESIVO

Escribe: Nora Ros
La autora es Profesora para la Enseñanza Primaria, Profesora de Danzas Clásicas, Maestra para la Enseñanza Preescolar  y Profesora de Educación Preescolar. Es también Investigadora y Coordinadora de la Cátedra “Música” en el Profesorado y Licenciatura en Educación Inicial FCH UNCPBA

La Expresión Corporal, concebida como un lenguaje que utiliza al cuerpo como instrumento, comunica mensajes expresivos. El tomar como sinónimos los términos de comunicación y expresión es un error habitual. Si bien ambos mantienen una estrecha relación, podemos decir que la “expresión es materia prima de la comunicación” y que “No existe comunicación sin expresión”
Las ideas, imágenes, pensamientos, sentimientos y sensaciones que puede expresar el cuerpo a través de la Expresión Corporal son la materia prima del proceso de comunicación que se establece siempre entre el protagonista y el otro. Este “otro” puede adoptar diversas formas: público, compañeros de danza, etc., incluso puede o no tener presencia real.
La comunicación corporal posee códigos y canales específicos, que presentan determinadas características espaciales, temporales y energéticas inherentes a los movimientos utilizados para danzar.
Estos movimientos expresados a través de la calidad de un gesto, imbuido por la emoción y la sensibilidad despertará, primero en uno mismo y luego en el otro, una imagen o una idea de lo que se quiere comunicar.

La comunicación corporal puede analizarse, sólo con fines didácticos, tomando una división realizada por Patricia Stokoe (ii):

  • Comunicación intrapersonal: es la que establece el sujeto consigo mismo. Se trata, a través de la investigación sensoperceptiva, de conocerse con el fin de enriquecer el esquema corporal.
  • Comunicación interpersonal: es aquella que se establece con el otro (de a dos). Se trata de aprender a interactuar y a comunicarse, participando de un aprendizaje mutuo, que permita aceptar, adecuar, sintonizar y transformar el lenguaje corporal propio conjuntamente con el del otro para llegar a un verdadero diálogo corporal.
  • Para desarrollarla se utilizan técnicas para la comunicación en parejas como son las de:
    – imitación de movimientos: simultáneos o diferidos
    – espejos
    – preguntas y respuestas
    – ecos
  • Comunicación grupal: es la que se da entre tres o más personas. Aquí las técnicas a utilizar tienen que ver con trabajos coreográficos.
  • Comunicación intergrupal: es la que involucra dos o más grupos. Aquí puede incluirse la proyección la comunicación que se establece entre los intérpretes y los espectadores.

Pensar el cuerpo
“Pensar el cuerpo es pensar totalidades, no en tablas rasas, no en cabezas por un lado, piernas, brazos y corazón por otros. Es también imaginar la alegría, el ruido y el placer del movimiento. Es estimularlo y poder aceptar y trabajar a partir del “desorden” que implica y saber que se puede reestructurar y crear a partir de allí.” – Mónica Penchansky (iii)

-Cuando hablamos de cuerpo nos referimos a la persona misma en un concepto de ser humano integrado como totalidad, que manifiesta su “ser mismo” a través de sus muchos modos de sentirse, de conocerse y desconocerse, de moverse, de estar, de expresarse.
Pensar el cuerpo como totalidad nos lleva a reflexionar que éste es un espacio donde confluyen e interactúan cantidad de inhibiciones, estereotipos, autocensuras, modismos, etc. que van condicionando y moldeando desde afuera y desde adentro los distintos modos de ser y de actuar que poseemos. Es por eso que podemos hablar de una unidad corporal: “Cuerpo-presencia”.

Este cuerpo-presencia está presente en el Hombre, tanto en la representación que tenga de su imagen de niño como en la que tenga de su imagen de adulto. Es, a la vez, uno y varios cuerpos: el cuerpo muscular, el cuerpo visceral, el cuerpo imaginario, el cuerpo socializado, el cuerpo expresivo…
La imagen tridimensional que tenemos de nuestro propio cuerpo es lo que se denomina “Esquema corporal”. Ella nos permite reconocer las diferentes partes del cuerpo, las posturas, la lateralidad y los movimientos.
Esta imagen nunca coincide totalmente con el cuerpo real. La podemos encontrar más próxima o más distante de él y va variando dinámicamente de acuerdo a los valores, afectos y a las distintas experiencias de vida de cada uno.
Ahora bien, la pregunta que nos planteamos es: ¿Cuál es la relación entre esquema corporal y Expresión Corporal?
Para responderla, debemos partir de la certeza de que el esquema corporal se forma en nosotros independientemente de que realicemos o no Expresión Corporal , pero también es cierto que el pasado personal y social van delineando un hoy corporal, que puede ser quizás, restringido, poco conocido, o inhibido.
Por eso, lo que puede aportarnos la Expresión Corporal es la posibilidad, a través del enriquecimiento perceptual, de aprender, reaprender y desaprender nuestra propia corporeidad. En este aspecto, vivenciar nuestro cuerpo nos permitirá la formación de imágenes más completas y llenas de significado que nos lleven a encontrar y transformar espacios corporales desconocidos, en nuevos espacios más plenos y ricos.

¿Qué significa vivenciar nuestro cuerpo?

La imagen corporal se construye a partir de experiencias esencialmente centradas en la percepción de sensaciones. Esas sensaciones pueden dividirse en:

  1. Propioceptivas-kinestésicas: que son las que involucran informaciones de motricidad, peso y ubicación en el espacio de nuestro propio cuerpo.
  2. Interoceptivas: son las que aportan información sobre la interioridad de nuestro cuerpo.
  3. Exteroceptivas: son las que nos brindan información sobre el mundo exterior a través de los órganos sensoriales: vista, oído, gusto, tacto, olfato.

Este mundo de sensaciones nos indican las interrelaciones que constituyen la capacidad del cuerpo de percibir desde nuestro interior. Estas sensaciones internas, a su vez, se interconectan con sensaciones que provienen de otros cuerpos. Es por eso que podemos afirmar que el “mundo de las sensaciones y sus relaciones va construyendo la imagen corporal de cada individuo en estrecha vinculación con los demás” (iv)
El enriquecimiento de la imagen del esquema corporal, en Expresión Corporal, se trabaja a través de la sensopercepción. Llamamos sensopercepción a aquellas acciones que tienden a desarrollar la conciencia del propio cuerpo. Este término, desde la Neurofisiología, apunta a la realización de un registro consciente de la realidad al interior de nuestro psiquismo. Esta actividad se lleva a cabo a través de nuestros sentidos.

El registro de percepción propioceptivo y exterioceptivo de sensaciones y los contactos corporales son el origen y el primer momento de esta técnica. La misma brinda la posibilidad a cada sujeto de explorar e investigar sus propias posibilidades de sentir y mover. Apunta, además, a ordenar, sistematizar y hacer consciente lo descubierto, lográndose de esta manera la configuración de imágenes de distintos tipos.
La configuración de imágenes por medio de la sensopercepción sólo es posible cuando existen contenidos que pueden asociarse a conceptos, a la memoria, a emociones, a distintos estados anímicos. Las imágenes sensoperceptivas son la base de la fantasía (Vigotsky,1997; Harf y otros 1998 (v))

¿Cómo se estructura el esquema corporal?

La estructuración del esquema corporal implica la aparición de dos tipos de acciones: la actividad tónica y la actividad cinética. La actividad tónica involucra al tono muscular, entendiéndose por éste a la mayor o menor tensión y relajación muscular. El uso adecuado del tono muscular, o sea la cantidad necesaria de contracción muscular para cada acción, cobra suma importancia como factor integrativo de la acción y es la base de la actividad tónica.
La actividad tónica de nuestro cuerpo puede registrarse, a manera de conocimiento, en dos situaciones:

  1. En reposo: donde el tono muscular presenta una tensión y relajación particular de acuerdo a las posturas que adoptemos o a las imágenes mentales que evoquemos, o a las situaciones externas por las que estamos atravesando, etc.
  2. En movimiento: donde el tono muscular se encuentra en íntima relación con la acción que estemos desarrollando, caminar, correr, saltar, bailar, etc., presentando variaciones de tensión y relajación particulares para cada una de ellas.

La actividad cinética está compuesta por los movimientos propiamente dichos.

Estas dos acciones están estrechamente relacionadas y son las que permiten la relación del cuerpo con el mundo. Además, cabe agregar que el esquema corporal no se estructura aislado del contexto social en el cual el individuo se halla inserto.
Existe lo que se denomina una imagen social del cuerpo que se encuentra determinada principalmente por dos factores: el de proximidad o lejanía espacial y el de proximidad o lejanía emocional.
Como conclusión entonces, podemos decir que: la Imagen Corporal integra la imagen tridimensional que poseemos de él, o sea al Esquema Corporal, donde además se va conformando, de manera dinámica vinculada a la historia personal de cada individuo en relación a su contexto, lo que denominamos Identidad corporal.
Referencias
(i) Harf, R.; Kalmar, D.; Wiskitski, J.: “La Expresión Corporal va a la Escuela” en “Artes y escuela”. Paidós. Buenos Aires. 1998
(ii) Stokoe , P.; Harf, R : “La expresión Corporal en el Jardín de Infantes”. Paidós Bs .As. Argentina .1986
(iii) Penchannsky, Mónica: “La educación corporal” en Rev. Educoo N ° 9 noviembre 1992
(iv) Lapierre y Aucoutorier: “El cuerpo y el inconsciente en educación y Terapia”. Científica-Médica. 1980
(v) Ibd. 1Vigotski, L.S.: “Imaginación y el arte en la infancia” (ensayo psicológico). Akal, 1982.
(vi) Torriglia , Adriana : “Eslabón Educativo” N° 2 Tapas. 1982.

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