LA IMPORTANCIA DE LAS REDES SOCIALES. M Muñoz y otros

LA IMPORTANCIA DE LAS REDES SOCIALES EN EL ÁMBITO EDUCATIVO

 María del Mar Muñoz Prieto, María Sandra Fragueiro  Barreiro y María Jesús Ayuso Manso

RESUMEN

Las redes sociales en Internet se han convertido en una de las formas de comunicación más usadas por niños y jóvenes. Un uso excesivo puede producir adicción e importantes daños psicológicos. Sin embargo, si su uso es adecuado, las redes sociales pueden ser una herramienta de gran valor en el ámbito educativo, pues se convierte en una nueva forma de enseñar y también de aprender, en la que el alumno podrá desarrollar un importante trabajo cooperativo. Los alumnos, y también los profesores necesitan aprovechar todos los recursos que las nuevas tecnologías nos ofrecen, de tal manera que se puedan atender las necesidades de las nuevas generaciones: fomentar un aprendizaje cooperativo, y crear un ambiente participativo se convierten en nuevas oportunidades de crecimiento a nivel personal y académico.

  1. Introducción

Es probable que en más de una ocasión, hayamos podido pensar que muchos jóvenes, también adultos, viven en un mundo real, que a la vez se solapa con un mundo digital. Internet ha contribuido a que todos estemos “conectados” a cualquier tipo de información con personas a las que no podemos ver. También podemos trabajar sin salir de casa, comprar sin ir a la tienda o matricularnos e incluso realizar un curso a distancia. Hace años nos hubiera podido parecer algo imposible. Podría ser incluso el argumento de un libro de ciencia ficción. Sin embargo, en nuestros días, es algo tan sencillo como pulsar una tecla.

Sin embargo, en no pocas ocasiones, las tecnologías digitales implican connotaciones de muy diversa índole: desde un optimismo en el que se percibe que prácticamente todo es favorable, hasta en ocasiones un cierto pesimismo, en donde se cuestionan estas nuevas formas de aprendizaje.

  1. Internet como recurso educativo

Durante muchos años, la educación superior, se ha apoyado en un modelo de enseñanza basado en las clases magistrales, en las que el docente tenía un papel fundamental; los alumnos estaban supeditados a los apuntes y/o a un manual o manuales de referencia, en donde la memorización era básicamente lo más importante.

Con las nuevas tecnologías, la educación empieza a sufrir una profunda renovación, en donde los métodos y técnicas de enseñanza útiles hasta este momento empiezan a cuestionarse.

Desde Educación Infantil los alumnos ya comienzan a familiarizarse con las nuevas herramientas de la información. No supone ningún tipo de peligro siempre y cuando se tenga en cuenta la edad madurativa del alumno, así como el papel del profesor, el cual debe actuar como un guía, más que como un mero instructor. Desde esos primeros comienzos de la escolarización, los alumnos no cesan en mejorar y en conocer todo aquello que les brindan las nuevas tecnologías. Internet se convierte en una de las fundamentales.

Esa facilidad que poseen los más pequeños para adentrarse en el mundo de  las nuevas tecnologías, continúa en los jóvenes. Esa gran capacidad de adaptación ante estas nuevas herramientas, debe usarse para poner en práctica nuevas formas de aprendizaje, de tal manera que se pueda sacar el máximo partido de ellas; la navegación por Internet ya no supone una pérdida de tiempo, pues se concibe como una nueva manera de formar a nuestros alumnos estableciendo nuevos procesos comunicativos. Es conveniente que desde la infancia, enseñemos a los más pequeños a diferenciar entre utilizar el ciberespacio para desarrollar actividades más bien lúdicas, o utilizar estos medios para desarrollar y poner en práctica actividades educativas. Todas las potencialidades educativas que las redes informáticas nos brindan, nos obligan a replantearnos de forma diferente en el alumno los ritmos o tiempos del aprendizaje.

Con la implantación del nuevo Espacio Europeo de Educación Superior, en el que priman las metodologías basadas en el aprendizaje cooperativo y autónomo entre los alumnos universitarios, se está empezando a concebir una nueva forma de aprender, donde prima la práctica sobre la teoría. Las nuevas tecnologías pasan a ocupar un lugar esencial, al mismo tiempo que privilegiado en la medida en que ocupan una buena parte en la formación de nuestros alumnos. La universidad afronta la llegada de universitarios que demandan nuevas tecnologías en la enseñanza. Martín Carnoy (2004) constata que la presencia de las nuevas tecnologías en los centros universitarios resulta más destacable que en otros niveles educativos, si bien con una utilización más vinculada a tareas investigadoras.

Es conveniente señalar también la importancia que está cobrando estudiar a distancia, a través de las plataformas online que ya han puesto en funcionamiento muchas universidades. Los modelos presenciales requieren de una coincidencia espacio-temporal entre alumnos y profesores, pero a través de un espacio telemático, la relación que se establece, al ser no presencial, permite que los alumnos puedan organizar su tiempo y planificarse de manera más libre.

Echevarría (2000) señala que las nuevas tecnologías de la información posibilitan la creación de un nuevo espacio social para las interrelaciones humanas al que denomina tercer entorno. Este denominado tercer entorno cobra importancia por múltiples motivos:

  • Posibilita nuevos procesos de aprendizaje y de transmisión de
  • Para ser activo en ese nuevo espacio se requieren una serie de conocimientos y destrezas que tendrán que ser aprendidos en los procesos
  • Adaptar la escuela, la universidad y la formación al nuevo espacio social requiere nuevos métodos para los procesos

La incorporación de las nuevas tecnologías de la información en educación superior supone apostar por una universidad competitiva en la que se fomente    el aprendizaje permanente (Bausela, 2009). En el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior se le da una especial importancia al aprendizaje autónomo y colaborativo entre los propios alumnos. El uso de las nuevas tecnologías se convierte en un objetivo fundamental en el proceso formativo de los estudiantes. Al mismo tiempo, los profesores se ven en la necesidad de formarse, de tal manera que les permita dar respuesta a los nuevos requerimientos del mundo universitario. Tal vez nos encontremos ante un problema, y es que es necesario realizar una correcta integración de las nuevas tecnologías en la práctica docente, y no siempre es fácil.

Algunos de esas dificultades las señalan García y Bilingué (2009):

  • Un 78,2% de los profesores declara que les cuesta poner en práctica el uso de las nuevas tecnologías en el
  • La falta de tiempo es otro de los impedimentos que señalan a la hora de ponerse al día (un 72,3% de los docentes manifiesta esta dificultad).

Sin embargo, a pesar de estas dificultades, no podemos obviar todo aquello que le puede aportar el uso de Internet a la educación superior. Así lo recoge Area (2000): A través de las redes telemáticas, alumnos que no pueden asistir a las aulas, pueden hacerlo; el profesor no tiene ya todo el protagonismo en la enseñanza de los alumnos, ya que son ellos quienes pueden organizar su información y ganar en autonomía; el proceso de aprendizaje no solo se centra en una mera recepción y memorización, sino que es el propio alumno el que tiene que implicarse de manera dinámica en el proceso de aprendizaje; la relación entre profesores y alumnos es muy directa, en la medida en que pueden compartir ideas, materiales didácticos, resolver dudas e intercambiar información.

Sin embargo, es conveniente que también tengamos presente que no siempre el uso de las nuevas tecnologías lleva implícito procesos innovadores. El profesor desempeña una labor esencial, pues si es creativo, si le gusta plantear a los alumnos tareas que impliquen descubrir, investigar e interesarse por los temas que se planteen en el aula, entonces se están poniendo en práctica metodologías innovadoras, aunque no se hayan usado directamente las nuevas tecnologías.

Tampoco podemos olvidar que no todas las nuevas tecnologías en sí mismas son una oferta educativa como tal, sino que su importancia radica en el uso que los agentes educativos hagan de ellas (De Pablos y Villaciervos, 2005).

A pesar de las numerosas oportunidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías, es necesario tener presente también algunos obstáculos y/o desafíos con los que nos podemos encontrar y a los que debemos hacer frente. El estudio Virtual Models of European Universities, realizado por la asesoría danesa Ramboll Managenent para la Comisión Europea, entre los años 2002 y 2003, recoge algunos de ellos:

  • Para muchas universidades uno de los principales desafíos es adaptar las nuevas tecnologías al ámbito de la
  • Falta de conocimientos. La mayoría de los docentes afirman carecer de conocimientos para poder usar las nuevas tecnologías.
  • Escasez de recursos relacionados con las nuevas tecnologías. Todavía la elaboración de materiales resulta demasiado
  1. Ventajas y posibilidades del uso de las nuevas tecnologías

A nivel mundial, las universidades están tomando conciencia de este nuevo mundo de oportunidades que brinda Internet, y muchas de ellas ya ofrecen hoy programas completos que se pueden acceder desde la Web. Como ya se hizo referencia anteriormente, se han desarrollado plataformas virtuales de apoyo a la docencia con el intento de mejorar la formación de los estudiantes. El profesor también adquiere un papel muy participativo desde el momento en el que él mismo proporciona materiales docentes e incluso lleva a cabo tutorías virtuales. La universidad se encuentra en un profundo proceso de reorganización, que intenta ir a la par de los cambios que se están produciendo en la sociedad actual. Sin lugar a dudas, nos encontramos ante nuevos espacios de formación, que pueden completar la enseñanza presencial que desde siempre todos hemos conocido.

Las aportaciones al mundo educativo, pueden ser extraordinarias, siempre que se sepan utilizar adecuadamente.

Las redes sociales son precisamente una de las formas que internet nos brinda para comunicarnos con las personas. Se enmarcan en la denominación de Web 2.0., y suponen una forma de interacción social que se basa en el intercambio interactivo y dinámico de distinta información entre diferentes personas, grupos o instituciones. La educación ha sido una de las disciplinas que más se está beneficiando de este tipo de redes sociales (Cobo y Pardo, 2007). Las redes sociales han favorecido especialmente el trabajo en grupo y la colaboración entre pares. Es un espacio ideal para compartir conocimientos que resulten atractivos y motivadores para el alumnado.

El término redes sociales se utiliza en el campo de las humanidades desde la mitad del siglo XX para referirse a normas, y dinámicas de interacción social. En la actualidad el término se suele usar para referirse a plataformas online.

Cada vez son más los autores que valoran la importancia del uso de las redes sociales en el ámbito docente. Haro (2009) atribuye a las redes sociales tres ventajas comunes:

  • Minimizan la necesidad de formación porque todos usan el mismo
  • Favorecen la comunicación con los alumnos de manera bidireccional, pues el profesorado y el alumnado se encuentran en el mismo
  • Poseen un carácter generalista que posibilita el uso universal

Sin embargo, no podemos referirnos a las redes sociales en educación sin tener en cuenta tres puntos de vista que recogen Castañeda y Gutiérrez y que nos indican hasta qué punto son esenciales en la actualidad (2010):

  • Aprender con las redes El hecho de que los jóvenes utilicen tanto las redes sociales, nos da pie a que intentemos sacar el máximo partido de ellas.
  • Aprender a través de las redes sociales. Se relaciona con los procesos de aprendizaje informales, en donde los alumnos pueden aprender de forma autónoma.
  • Aprender a vivir en un mundo de redes Es necesario concienciar a los nuevos usuarios qué son las redes sociales y para qué las pueden utilizar.

Tal y como apunta Camacho (2010), para que se lleve a cabo una adecuada utilización de las redes sociales que permitan establecer una comunicación óptima entre los alumnos y profesores, es necesario que se den algunas condiciones idóneas:

  • Es necesario disponer de recursos tecnológicos que den respuesta a las necesidades de los docentes, así como el disponer de una tecnología
  • Es imprescindible ofrecer recursos formativos que aseguren una correcta adquisición de competencias por parte del

A través de las redes sociales educativas los usuarios comparten ideas, conocimientos sobre una determinada disciplina, muestran sus trabajos y plantean preguntas que les garantizan una atención más individualizada, por lo que el alumno tiene un papel activo en su aprendizaje (Beltrán, 1996). El profesor debe ser un guía que facilite que el alumno poco a poco pueda ser capaz de aprender cada vez de manera más autónoma. Es necesario que los docentes se planteen cómo incluir las redes sociales en las prácticas diarias, pues son medios que pueden facilitar la innovación educativa (Álvarez, 2007).

Sin lugar a dudas,  las  herramientas  online  pueden  enriquecer  el  proceso  de aprendizaje y también mejorar y/o perfeccionar la enseñanza. Por ello, las aportaciones de las redes sociales al sistema educativo son de un gran valor. Abuín (2009) señala algunas de ellas:

  • Compartir no solo conocimientos, sino también
    • Posibilidad de que los profesores ayuden a los alumnos a valerse por sí mismos, por ejemplo, a la hora de buscar información relevante para ellos, de tal manera que puedan aprender “haciendo cosas”.
    • Fomento del trabajo cooperativo entre los propios

Para completar la clasificación realizada por Abuín (2009), Chóliz y Marco (2012) realizaron un listado de las ventajas que el uso de Internet supone para las personas:

  • Internet es la principal fuente de información.
  • El almacenamiento es ilimitado y el acceso instantáneo.
  • Velocidad de acceso a la información.
  • Permite el contacto en tiempo real con personas de cualquier parte del
  • Se ha convertido en indispensable en nuestra

En general, podemos señalar que el uso de Internet de manera moderada se convierte en algo constructivo para el alumno. Si son muchas las veces en las que nos preocupamos por la escasa motivación de los estudiantes, ¿por qué no aprovechar los avances que nos proporcionan las nuevas tecnologías? El uso de las redes sociales, como ya hemos señalado, es uno de ellos, pero también podemos recurrir a tantos videojuegos que ayudan a que se desarrolle un aprendizaje interactivo, e incluso a las innumerables plataformas educativas existentes en la actualidad.

Los profesores tampoco están exentos de las ventajas que Internet proporciona, puesto que el uso de las redes sociales permite intercambiar información con los estudiantes, al mismo tiempo que facilita la oportunidad de comunicarse con otros colegas para planificar proyectos de trabajo, incluso trabajar de manera conjunta.

Cada profesor puede también crear materiales adaptados a las necesidades de cada uno de los alumnos, así como hacerle un seguimiento pormenorizado de sus progresos y también de sus dificultades.

Uno de los principales objetivos de incluir las redes sociales en el currículum del alumno es desarrollar y fomentar el trabajo de manera cooperativa. Según Barkley et al. (2007): “El aprendizaje colaborativo se produce cuando los alumnos y profesores trabajan juntos para crear el saber… desarrollar personas reflexivas, autónomas y elocuentes.” (p.19).

El uso de la plataforma 2.0 no solo permite transmitir conocimientos, sino que también fomenta y desarrolla competencias tecnológicas, imprescindibles en la actualidad. Estas nuevas formas de aprendizaje permiten que los alumnos aprendan “haciendo cosas.”

El espacio electrónico que se abre ante nosotros nos permite ampliar los modelos educativos tradicionales que siempre se han utilizado. De este modo, alumnos y profesores podrán actuar e interrelacionarse a través del uso de Internet. Su valía es de un valor inestimable, pues permitirá ir más allá de la mera transmisión de conocimientos.

Touriñán (2001) señala la necesidad de que los docentes actúen de guías a través de la Red. Ello nos obliga a plantear de manera diferente las nuevas formas de estructurar la información e incluso el tiempo y los ritmos del aprendizaje del alumno.

En conclusión, tal y como señala Lozano (2012), ante la importancia de prevenir los efectos nocivos de las tecnologías de la comunicación que ésta a veces esconde, también se nos abre una gran ventana desde donde podemos vislumbrar enormes posibilidades creativas que tienen nuestros jóvenes a su alcance.

  1. Dificultades en la implantación de Internet y redes sociales

Además de los beneficios que nos aporta el uso de internet y las redes sociales, no podemos obviar algunas dificultades que conllevan el uso de las nuevas tecnologías desde el punto de vista educativo. Tal y como señala Saez (2010), es primordial que los docentes deseen y se impliquen en el diseño y desarrollo de actividades que fomenten el uso de las nuevas tecnologías. Dicho autor también señala la necesidad de que participen de manera activa en una formación adecuada que garantice un uso óptimo.

En relación con el alumnado, podemos destacar que un uso descontrolado de Internet puede conllevar múltiples problemas para la persona adulta, pero también entraña riesgos para niños y jóvenes, teniendo en cuenta que son los más vulnerables ante cualquier engaño o estafa. En ocasiones, el ansia por saber y por interactuar puede hacer que se introduzcan en páginas no adecuadas para su edad y que pueden llegar a ser peligrosas si no son supervisadas por un adulto. A veces, el niño puede frustrarse al no obtener una respuesta esperada o inmediata de alguna red social (chat, foro), algo que puede ser peligroso para su estabilidad mental. Es muy importante que tanto padres como maestros estén siempre alerta, sobre todo cuando el menor participa en conversaciones y foros en la Red, pues esto puede inducir a contactos poco recomendables que a veces pueden acabar en malas compañías e incluso en situaciones de acoso. Hay que vigilar con quién habla el niño, a qué horas se conecta, si los usuarios al otro lado de la pantalla son desconocidos que se hacen pasar por amigos o simplemente son menores de edad que quieren iniciar un contacto. Todo contenido de carácter adulto (como por ejemplo sexo o violencia) debe quedar fuera del alcance del niño, por lo que se recomienda que se guarden en archivos especiales con claves diferentes a las de él, y se revise el historial de visitas cuando el niño se conecte, a fin de cerciorarnos de que las páginas son seguras y recomendables.

Con la llegada de la adolescencia, se intensifica el uso de las nuevas tecnologías aún más y como consecuencia también aumentan los problemas. Las redes sociales, los mensajes a móviles o el uso descontrolado de chats se convierten en las mejores formas que estos colectivos usan para relacionarse con sus grupos de iguales.

Todo aquello que se veía como una oportunidad para que todos pudiésemos tener una perspectiva más amplia del mundo, un avance del que siempre íbamos a poder beneficiarnos, ha ido cambiando a lo largo del tiempo. En los últimos años han surgido patologías relacionadas con la adicción a Internet, e incluso se están produciendo situaciones de acoso a través de la Red. Por ello, ya son muchos los autores que se han puesto a investigar y a estudiar qué puede estar pasando detrás no sólo del ordenador, sino también de la mente de muchos jóvenes.

La clasificación realizada por dichos autores se completa también con algunos inconvenientes del uso de Internet. Algunos de ellos los señalan Chóliz y Marco (2012):

  • Los contenidos no son siempre
  • Algunos contenidos sin ilegales o
  • Pueden provocar interferencia en otras
  • Es incompatible con otras actividades, o resta
  • Engancha, provoca Además de los inconvenientes señalados anteriormente, resulta también preocupante el porcentaje, de adolescentes españoles, un21,3%, que están en riesgo de desarrollar una adicción aI internet debido al tiempo que dedica a navegar por la Red, frente al 12,7% de media europea, según un estudio financiado por la Unión Europea en diferentes países que ha contado conla colaboración dela asociaciónen España.

Echeburúa (1999) señala que hay que diferenciar los adictos a Internet de los adictos en la Red. Para ello, hace alusión a aquellas personas que son compradoras compulsivas, u otras que dedican muchas horas de su vida a jugar de manera continuada y recurrente. Para ellos, la Red es un camino para clamar sus ansias, pero no son adictos a Internet.

Si nos centramos en las etapas de edad que comprenden el final de la infancia y también la adolescencia, podemos afirmar que un adolescente que hace un    uso desmedido de las nuevas tecnologías puede manifestar ese descontrol de las siguientes formas (Echeburúa y Requesens (2012):

  • Privarse del sueño (dormir menos de 5 horas diarias).
  • Descuidar otras actividades importantes, como la
  • Pensar en la Red
  • Perder la noción del tiempo
  • Mentir sobre el tiempo real que está
  • Aislarse
  • Sentir una euforia anómala delante del

Asimismo, conviene señalar que en estas edades, el atractivo de Internet aumenta porque incluye la relación virtual con amigos y desconocidos y porque la ausencia de elementos de la comunicación no verbal facilita la interacción y posibilita enmascarar la identidad personal, hecho que puede provocar la vivencia de una experiencia placentera y de excitación aliviando el aburrimiento, la tensión, la depresión y la ansiedad (Fiel, 2001); también permite la correspondencia con los iguales las veinticuatro horas del día, contactar con personas que de otra forma no hubiera sido posible, mantener el contacto con amigos al mínimo coste y ser tenido en cuenta por los demás (Castellana, Sánchez-Carbonell, Beranuy y Graner, 2006).

Los ordenadores e Internet se han convertido en una de las aficiones favoritas en niños y jóvenes. Según los estudios del año 2009 realizados por la Fundación Pfizer y el Instituto de la Juventud (Injuve), el 96% de los jóvenes españoles se conectan habitualmente a Internet. De este porcentaje, 7 de cada 10 afirman acceder a la Red por un tiempo diario, de por lo menos 1,5 horas. Tal vez se pueda convertir en un problema serio, si no lo es ya. Supervisar a nuestros hijos y alumnos e interesarnos por aquello que realizan pueden ser las claves para evitar situaciones difíciles de solucionar en el futuro.

  1. Conclusiones

El uso de Internet, en el que incluimos el uso de las redes sociales, se convierte en una herramienta fundamental en la formación de nuestros alumnos tanto en las primeras etapas de formación, como en el mundo universitario.

Nos encontramos ante nuevas formas de enseñar y también de aprender que surgen en respuesta a los avances de la sociedad. Las relaciones que se pueden llegar a establecer entre docentes y alumnado pueden ser enriquecedoras y tremendamente satisfactorias.

Cuando su utilización es la adecuada puede fomentar en los estudiantes la autonomía, el trabajo cooperativo y una construcción dinámica y constante de diversos tipos de información, algo fundamental en la sociedad en la que vivimos. Además, esto permite que el alumno pueda llegar a convertirse en el mero constructor de sus propios conocimientos.

El uso de Internet se ha convertido en una herramienta que goza de una estupenda acogida entre los estudiantes. Puede y debe ser utilizada para sacar el máximo partido en estas nuevas formas de aprender e interactuar, siempre que  se use de manera adecuada y nunca lleguen a sustituir a las formas tradicionales de interacción entre las personas.

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