Etica y Moral, ¿son innatas y universales?. Marc Hauser

LA ÉTICA Y LA MORAL, SON INNATAS Y UNIVERSALES?

¿NACEMOS CON UN SENTIDO MORAL?.

Opiniones de Marc Hauser


Uno de los ámbitos más recientes, novedosos e impactantes de la actual investigación científica es el que hace referencia a lo que se conoce con el nombre de neuroética. Se trata de una rama de la ciencia cognitiva que se dedica a estudiar la naturaleza de las intuiciones morales: ¿Cómo decidimos los seres humanos qué es bueno y qué es malo?.
Con el objetivo de profundizar en este mundo fascinante, el Laboratorio de Neurociencias Cognitivas de Primates de la Universidad de Harvard ha desarrollado un gran estudio a nivel mundial que ha denominado Encuesta de Juicio Moral (Moral Sense Test o MST). Este trabajo, que a través del planteamiento de una serie de dilemas morales tiene como objetivo revelar los mecanismos psicológicos que gobiernan nuestros juicios éticos, busca también averiguar cuáles son las diferencias y las similitudes entre las intuiciones morales de hombres y mujeres de edades diferentes, de culturas diferentes, con diferentes antecedentes educativos, de creencias religiosas diferentes, envueltas en diferentes ocupaciones, y expuestas a distintas circunstancias.

La tesis defendida por el”Laboratorio de Neurociencias Cognitivas de Primates” de la Universidad de Harvard es que la mayoría de nuestras intuiciones morales son inconscientes, involuntarias, y universales, y que se desarrollan en cada niño independientemente de su educación.
En opinión de estos expertos, cuando los humanos, desde los hombres primitivos del Valle del Rift hasta los jóvenes “geeks” de Silicon Valley, generan intuiciones morales, éstas son decisiones instintivas que se toman sin saber porqué o cómo.

“Nosotros definimos esta capacidad como la facultad moral”, dicen los autores del estudio, y “nuestra meta es usar la información obtenida en el Moral Sense Test y en otras investigaciones para explicar qué es esta facultad moral, como ha evolucionado y cómo se desarrolla en los humanos, creando individuos con responsabilidades éticas y preocupaciones por el bienestar humano.”

¿Existe una moral innata?

Marc Hauser, psicobiólogo de la Universidad de Harvard y autor del libro “Moral minds: The unconscious voice of right and wrong.”, explica que “emociones como la venganza, la compasión o el amor son conductas que han ayudado al ser humano a sobrevivir en comunidad desde hace muchos miles de años. Incluso la moral es una herramienta heredada biológicamente para consolidar una sociedad. Desde una perspectiva multidisciplinar que abarca la neurobiología, la psicología, la antropología y la lingüística, Hauser defiende la existencia de unos principios morales universales que rigen nuestras decisiones y juicios a la hora de distinguir el bien y el mal”.

Esta tesis de la “facultad moral” que defienden Marc Hauser y el Laboratorio de Neurociencias Cognitivas de Primates de la Universidad de Harvard se contrapone radicalmente con lo que los científicos han pensado desde hace tiempo.
Durante cientos de años, los expertos han argumentado que nuestros juicios morales proceden de deliberaciones racionales, conscientes, voluntarias, y autorreflexivas sobre lo que se debe ser y sobre lo que se debe hacer. Esta perspectiva ha aumentado la creencia de que nuestra psicología moral es una capacidad que se desarrolla lentamente, basada enteramente en la experiencia y la educación, y sometida a variaciones considerables a través de las distintas culturas.

¿Cuál es su opinión?, ¿Responden nuestros criterios morales a una facultad innata o son éstos consecuencia de un largo proceso de educación y acondicionamiento que comienza desde el momento que nacemos?

 
CONFERENCIA: MARC HAUSER
Marc Hauser:

Del mismo modo que podemos preguntarnos por los diferentes universos, a mí me gustaría preguntarme por los posibles sistemas morales.
El aspecto más profundo de la teoría de Chomsky sobre el lenguaje puede trasladarse perfectamente a nuestra manera de pensar sobre la moralidad, y nuestra manera de hacer ciencia. Sabemos que el ser humano nace con un conjunto de principios universales. Lo que la cultura puede hacer es hacer pequeños cambios, ajustar parámetros. Modular el comportamiento.
Intentaré ilustrarlo con un ejemplo concreto del trabajo realizado por uno de mis estudiantes.

Hay una población indígena en Panamá, en América Central: los Kunas. Están muy aislados, apenas tienen contacto con el mundo exterior. Viven en un tipo de sociedad bastante simple.
Fuimos allí y les presentamos dilemas morales, exactamente como los que acabamos de ver. No trataban de trenes, sino de animales salvajes. En uno de los ejemplos, los cocodrilos van a devorar a cinco personas en el río. Si estás en una canoa, y puedes desviar a los cocodrilos para que sólo maten a una persona, ¿es aceptable? Sí, lo es.
Otra alternativa: puedes tirar a alguien al río para que los cocodrilos lo devoren y así se salven cinco personas. ¿Es aceptable? No.

Así que los indígenas muestran un sistema psicológico paralelo y similar al nuestro, en el que el daño intencionado, lanzar a alguien para provocarle daño, es menos aceptable que un daño que sólo se prevé.
Pero los indios kunas están más dispuestos a decir que es aceptable lanzar a un hombre a los cocodrilos de lo que lo estamos en nuestra sociedad. Tienen grupos poco estables, y altos niveles de infanticidio. Así que matar, en su sociedad, es mucho más común. Es aquí donde la cultura puede intervenir, cambiando la manera de juzgar.

Nuestro sentido moral funciona de un modo muy parecido al lenguaje: hay un conjunto de principios universales que permite establecer los posibles sistemas morales.

Esto no significa que la ciencia sustituya a la filosofía. En absoluto, trabajan conjuntamente para descifrar cuáles son los asuntos más profundos, las zonas que se superponen,los puntos de encuentro. Estamos en una fase muy emocionante, en la que hay varias cosas que creíamos que serían para siempre del dominio de la filosofía moral y el derecho, pero que ahora entran en contacto con las ciencias, y esto es apasionante porque ambos ámbitos cooperan, y eso tendrá muchas implicaciones directas.


ENTREVISTA de Eduard Punset con Marc Hauser, psicobiólogo de la Universidad de Harvard y autor del libro Moral Minds. Boston, diciembre de 2007.E. Punset
Bueno en estos tiempos en que se cuestiona tanto la religión, ahora resulta que uno de los científicos más prestigiosos de Harvard, un gran biólogo, Marc Hauser, acaba de sugerir -sino demostrar- que nacemos con una especie de moral, de principios morales universales… ¿No tienes miedo, Marc, de decir esto en un mundo que parece tan alejado de la moral y tan cerca de la violencia y de la ausencia del Estado de Derecho?

M. Hauser
No, creo que no me da miedo porque, en cierto modo, lo que estoy diciendo no es que la gente no tenga que creer en la religión, sino más bien que las principales fuentes de nuestros juicios morales no proceden de la religión, de modo que ésta también tiene cabida. Como dice una famosa pegatina de algunos coches, la religión no es un prerrequisito de la moral. Esto no quiere decir que la persona no pueda tener fe en aquello en lo que desea tener fe, sino que hay que reconocer que a pesar de las diferencias subyacentes a las religiones, hay un conjunto de principios comunes que todos los seres humanos parecen compartir en lo que respecta a sus juicios morales.

Punset
Pero las personas religiosas deben de estar bastante contentas con lo que tú estás diciendo, en el sentido de que pueden decir: “te lo dije”, “hay algo real ahí fuera…”. Hay algo que me fascina de tu teoría: tú dices que primero tenemos el nivel del inconsciente, esa gramática moral universal que se desarrolla inconscientemente. Es algo que tiene que ver con la genética, ¿verdad?

Hauser
La idea de que hay algún tipo de proceso inconsciente… seguramente debe de haber algún tipo de mecanismo que se supone que está biológicamente predeterminado en cierto nivel, y que nos permite emitir esos juicios muy rápidos. Es una cuestión abierta hasta qué punto esto ha sido aprendido o no. Cuando le pedimos a la gente que nos dé una respuesta de lo que para ellos es moralmente justo sobre distintas cuestiones morales, a veces dan una respuesta pero no pueden decir por qué, y esto sugiere un proceso inconsciente que básicamente los empuja en una dirección u otra.

Punset
Otra cosa es lo que tú dices de que algunos de estos principios morales, son compartidos con el resto de los animales; es algo darwiniano, procede de la selección natural, de hace millones de años. Otros, en cambio, son específicos de nuestra especie. ¿Cómo podemos diferenciarlos, entonces?

Hauser
Creo que en algunos experimentos y observaciones que se han hecho con animales salvajes o en cautividad, ocurre lo mismo que con los humanos; los animales a veces deciden cooperar, por ejemplo un animal puede cooperar con otro para cazar, para capturar una presa.
Tenemos muestras de cooperación, de altruismo, de reparto de la comida.
Tenemos animales que después de una lucha entre uno subordinado y otro dominante, se abrazan para reconciliarse y tranquilizar a todo el mundo, para que los niveles de estrés no suban; es lo mismo que vemos en las sociedades humanas.

En cambio, hay cosas que parecen ser únicamente humanas, por ejemplo, la capacidad de correspondencia: yo te doy algo a ti hoy y dentro de un tiempo, tú me lo darás a mí. Es algo bastante común en las sociedades humanas, pero es una capacidad que no vemos demasiado en los animales. Sugiere que a los animales les cuesta ser pacientes.
Por ejemplo, si yo te doy algo, tengo que esperar a que tú me lo devuelvas. A los animales, en cambio, parece que les cuesta controlar su impulsividad.

Punset.
¿Es cierto que los animales no pueden sentirse culpables por el daño que se hacen?

Hauser
Bueno, yo creo que lo difícil es que cualquiera que tenga un perro o un gato, sobre todo los perros, cree que su perro se siente culpable porque nos evita alejándose cuando ha agarrado comida o se ha sentado en el confortable sillón de su dueño.
Probablemente lo difícil es ver cómo documentamos la experiencia subjetiva de otras especies. Ya es bastante complicadocon nosotros mismos.
A cualquiera que haya visitado otra cultura totalmente diferente, donde resulta difícil saber qué está pasando, si no se ve una expresión facial clara que se pueda interpretar, a veces es difícil saber lo que el otro siente.
Así pues, si es difícil verlo en nuestra propia especie, más difícil es verlo en otras.
Pero ahora cada vez más las neurociencias nos dan pistas en relación con este problema, algo que los estudios conductuales no nos han dado.

Hay por ejemplo: estudios muy interesantes con humanos que han hecho ecografías del cerebro. Se puede observar que cuando una persona experimenta dolor, surge un cierto modelo de activación cerebral, pero cuando alguien ve a otra persona que experimenta dolor surge exactamente el mismo modelo de activación; de modo que existe una correspondencia entre las áreas del cerebro en el contexto de la empatía.
Dado que es algo que se ha documentado en humanos, se podría hacer el mismo tipo de experimento con otros animales, para ver si hay el mismo modelo de activación cuando un animal experimenta dolor o cuandoun animal ve a otro que experimenta dolor.

Punset
Cuando tú hablas de ciertos componentes básicos, uno de esos componentes tiene que ver con el lenguaje, cuando hablas de ese instinto moral universal…¿lo que ocurre con el lenguaje es similar a lo que sucede con la moral?

Hauser
Bueno, la idea básica es que cuando Chomsky propuso la teoría por la cual se hizo famoso, la idea principal era la siguiente: si nos fijamos en la adquisición del lenguaje en el niño, los estímulos que recibe son escasos comparado con las generalizaciones que hace; es lo que Chomsky llama el “Problema de Platón”.
Como resultado, tenemos que inferir que el niño ha nacido con cierto tipo de capacidades innatas que, en palabras del propio Chomsky, le permiten hacer “crecer” el lenguaje, no aprenderlo, sino hacer crecer como por ejemplo nos crecen los brazos.

Por eso, hay una maduración biológica muy fuerte de los factores que preparan al niño para el futuro, y que forman parte de lo que significa ser humano. Estos principios generales o, en este caso la gramática universal, forman parte de nuestra especie.
Esta forma de pensar es una forma muy típica de pensar en la moral, porque al final todos los niños adquieren un sistema moral. ¿Cuál? Depende de su cultura, pero en todas las culturas parece haber ciertos tipos de principios que son universales.

Punset
Asumamos que esto es así. ¿Qué ocurre con esos famosos principios de anclaje que inducen a la gente a seleccionar un punto concreto como moral o lícito y no otro; quiero decir, no es algo demasiado fundamental, ¿no? Pueden elegir esto o lo otro, pueden elegir lo mismo pensando que es moral pero, ¿en virtud de qué?, no lo sabemos muy bien…

Hauser
Es una cuestión abierta, hasta qué punto tenemos la opción de elegir. Por ejemplo, en muchos países de Oriente Medio como Jordania o Palestina, etc., si un hombre descubre que su mujer ha tenido relaciones sexuales con otra persona será asesinada. Son los crímenes de honor.
Ahora bien, en Oriente Medio, las personas encargadas de cometer estos crímenes no son los maridos, sino los familiares de esas mujeres, su madre o hermanas.

En este país, en los Estados Unidos, especialmente en el sur donde todo empezó, si un hombre descubre a su mujer en la cama con su amante, es su responsabilidad.
En ambas culturas hay una violación del vínculo marital, pero de quién es la responsabilidad, eso depende de cada cultura. Por lo tanto, la idea básica es que la gramática universal y la gramática moral universal son principios abstractos en cuanto a su naturaleza cooperativa o dañina.

Veamos ahora un ejemplo mucho más concreto. En la mayoría de los países la eutanasia activa está prohibida. Una persona que está en cuidados intensivos no puede recibir una sobredosis. Pero podemos suprimir el apoyo a la vida, es decir, podemos permitir que muera; por lo tanto, distinguimos entre la acción y la omisión. Esto es cierto cuando estamos confrontados ante cualquier dilema moral: las acciones siempre son peor vistas que las omisiones.

Ahora bien, si la sociedad puede decidir, no sé si es cierto en España, pero sí lo es en Francia, es la Ley del Buen Samaritano: si no ayudas a salvarse a alguien que quiere hacerse daño, eres tan culpable como si hubieses cometido el crimen. Aquí, acción y omisión van juntas, son equiparables. En Bélgica y en los Países Bajos, ya no hay distinción legal entre eutanasia activa y eutanasia pasiva.

Por lo tanto, la sociedad puede decidir, pero lo importante aquí es que la mente humana ha desarrollado una norma empírica, y es que las acciones son peores que las omisiones. Y yo creo que hay una razón de peso que lo explica: es mucho más fácil ver las intenciones de una acción que de una omisión.
Mientras tú estás aquí sentado, estás omitiendo muchas cosas; estás matando a muchas personas, las estás matando porque no las estás ayudando. Cada segundo que pasa, estás matando a gente por omisión. Si tú fueses culpable de esto, estarías encarcelado de por vida. Por lo tanto, se insiste en las acciones y no en las omisiones.

Punset
Es fantástico pensar en el poder de estas normas sociales. Los neurólogos ahora dicen que el cerebro decide en función de las creencias y no de lo que vemos. No decidimos en función de lo que vemos sino de nuestras creencias ¿Qué piensas tú? ¿Cómo podemos enmarcar todo esto con lo que has comentado de esa gramática moral innata?

Hauser
Bueno, una de las cosas que hemos empezado a hacer, y realmente es el resultado de lo que escribí en mi libro Moral Minds, es empezar a utilizar tecnologías en neurociencias para intentar identificar circuitos cerebrales que son cruciales en la toma de decisiones morales.

Una línea de investigación que algunos ya conocen, de hace muchos años, el famoso caso de Phineas Gage, un hombre del siglo XVIII, un trabajador del ferrocarril, que estaba manipulando hierro y éste le atravesó los lóbulos frontales. Se levantó, parecía que estaba bien. Con el tiempo perdió todas sus funciones sociales.
Como han descrito los neurólogos, entre ellos Antonio Damasio, parece que cuando esta parte del cerebro, el lóbulo frontal, está dañado, perdemos una conexión entre nuestras emociones y nuestra toma de decisiones.

Aunque todo esto parece cierto, resulta que cuando estamos confrontados a dilemas morales, para cierto tipo de problemas morales, esta zona es muy relevante, pero para otros muchos, no-lo es. Lo que sugiere es que para algún tipo de problemas morales, las emociones parecen ser irrelevantes: se pueden tomar decisiones basándose en lo que alguien creyó, en lo que alguien intentó, y parece que las emociones no desempeñan ningún papel.

Pero cuando surge un dilema, cuando la acción causa daños a uno pero beneficia a muchos, surge el conflicto: puedo matar a una persona y salvar a cinco; en tal caso, estos pacientes con el lóbulo dañado, prefieren salvar a los cinco. La repugnancia del daño no tiene demasiada importancia y se hace realidad el Mayor Bien en sentido utilitario.
Los neurocientíficos están empezando a señalar cuáles son las estructuras importantes, desde un punto de vista causal, que nos permiten emitir juicios morales, creencias, emociones, intenciones, etc.

Punset
Y dices que no sólo es cuestión de emociones, ¿también pueden ser las creencias?

Hauser
Sí, yo creo, pero esto es una visión un poco radical, creo que no todo el mundo está deacuerdo conmigo, yo creo que gran parte de nuestros juicios morales se hacen antes de las emociones; en cierto modo las emociones siguen a los juicios morales, en lugar deprecederlos…

Punset
Y esto es una visión totalmente nueva.

Hauser
Es la visión radical; pero veamos la psicopatía, por ejemplo, los psicópatas. Son gente que hace cosas malas, que matan a otros. La interpretación clásica es que tienen un déficit emocional. Debido a este déficit emocional, ellos no saben lo que está bien o mal, pero hay una interpretación alternativa: ellos saben lo que está bien o mal, pero como carecen de las emociones necesarias, no pueden evitar hacer lo que está mal.

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