Poemas sobre Búsqueda de Dios

Poemas  de  BÚSQUEDA DE DIOS 

Dios  (Fragmento)

Existes. No es posible negarte un solo instante
A pesar del enorme misterio que te envuelve,
Porque tu Omnipotencia se revela imperante
Como el sol, que en la aurora la obscuridad resuelve.

Yo no puedo negarte. Yo te llevo en mí mismo
Como llevan las flores en su cáliz la esencia,
Y aunque es hondo el arcano de tu celeste Abismo
Me pongo en tela opaca tu clara Omnisapiencia.

Yo te siento en la estrella, en el lirio, en la rosa,
En el valle, en el monte, en el prado, en el río,
Yo te siento en la entraña de la cumbre asombrosa
Y en la gota más breve del más breve rocío.

Yo te siento en la arena y en la flor del sendero,
en el musgo sedoso y en las ramas del pino,
en la tenue florecilla del gentil duraznero,
en la gota de agua, y en la estrofa del trino…
Alfredo Bufano

Para inventar a Dios,
nuestra palabra busca dentro del pecho
Su propia semejanza y no la encuentra,
Como las olas de la mar tranquila,
Una tras otra, iguales,
Quieren la exactitud de lo infinito
Medir, al par que cantan…
Y su nombre, sin letras,
Escrito a cada instante por la espuma,
Se borra a cada instantemecido por la música del agua;
y un eco queda solo en las orillas.
¿Qué número infinito Nos cuenta el corazón?
Cada latido, Otra vez es más dulce, y otra y otra,
Otra vez ciegamente desde dentro
Va a pronunciar su nombre.
Y otra vez se ensombrece el pensamiento,
Y la voz no le encuentra.
Dentro del pecho está.
Tus hijos somos,
Aunque jamás sepamos
Decirte la palabra exacta y Tuya,
Que repite en el alma el dulce y fijo
Girar de las estrellas.
Leopoldo Panero

Un hombre pregunta:¿Dónde está Dios?
Se ve o no se ve.
Si te tienen que decir dónde está Dios, Dios se marcha.
De nada vale que te diga que vive en tu garganta.
Que Dios está en las flores y en los granos,
en los pájaros y en las llagas,
en lo feo, en lo triste, en el aire, en el agua;
Dios está en el mar y a veces en el templo,
Dios está en el dolor que queda y en el viejo que pasa,
En la madre que pare y en la garrapata,
En la mujer pública y en la torre de la mezquita blanca.
Dios está en la mina y en la plaza;
En verdad que está en todas partes, pero hay que verle,
Sin preguntar que dónde está como si fuera animal o planta.
Quédate en silencio, mírate a la cara
El misterio que veas y sientas,¿no basta?
Pasa un niño cantando,Tú le amas,Ahí está Dios.
Le sientes en la lengua cuando cantas,
En la voz cuando blasfemas,
Y cuando preguntas que dónde está,
Esa curiosidad es Dios que camina por tu sangre amarga
.En los ojos lo tienes cuando ríes,
En las venas cuando amas,
Ahí está Dios, en ti,
Pero tienes que verle tú,
Trepando, arañando, limpiando
Las paredes de tu casa:
De nada vale que te diga que está en las manos
De todo el que trabaja,
Que se va de las manos del guerrero,
Aunque éste comulgue o practique cualquier religión,Dogma o rama;
Huye de las manos del que reza y no ama,
Del que va a misa y no enciendo a los pobresVelas de esperanza.
Suele estar en el suburbio a altas horas de la madrugada,
En el hospital y en casa enrejada.
Dios está en eso tan sin nombre
Que te sucede cuando algo te encanta,
Pero de nada vale que te diga que Dios está
En cada ser que pasa.
Si te angustia ese hombre que se compra alpargatas,
Si te inquieta la vida del que sube y no baja,
Si te olvidas de ti y de aquellos, y te empeñas en nada,
Si sin porqué una angustia se te enquista en la entraña,
si amaneces un día silbando a la mañana
y sonríes a todos y a todos das gracias,
Dios está en ti, debajo mismo de tu corbata.
Gloria Fuertes

Hombre y Dios
Hombre es amor.
Hombre es un haz, un centro
Donde se anuda el mundo.
Si Hombre falla,
Otra vez el vacío y la batalla del  primer caos
y Dios que grita: “Entro”.
Hombre es amor,
y Dios habita dentro
De ese pecho y, profundo, en él se acalla;
Con esos ojos fisga, tras la valla,
Su creación, atónitos de encuentro.
Amor-Hombre…
¿ Oh Dios, no me aniquiles
Tú, flor inmensa que en mi insomnio creces!
Yo soy tu centro para ti, tu tema de hondo rumiar,
Tu presencia y tus pensiles.
Si me deshago, tú desapareces.
Dámaso Alonso

Busco…
Sí, por detrás de las gentes te busco.
No en tu nombre, si lo dice, no en tu imagen si la pintan.
Detrás, detrás, más allá.
Por detrás de ti te busco.
No en tu espejo, no en tu letra, ni en tu alma.
Detrás, más allá.
También detrás, más atrás de mí te busco.
No eres lo que yo siento de ti.
No eres  lo que me está palpitando con sangre mía en las venas, sin ser yo.
Detrás, más allá te busco.
Por encontrarte, dejar de vivir en ti, y en mí y en los otros.
Vivir ya detrás de todo, al otro lado de todo,
por encontrarte, como si fuese morir.
Pedro Salinas

Encontrarás a Dios
Dondequiera que pongas tu mirada,
dondequiera que fijes tu atención,
dondequiera que un átomo subsista,
ENCONTRARÁS A DIOS.

En las formas diversas de las nubes,
en los rayos dorados que da el sol,
en el brillo que lanzan las estrellas,
ENCONTRARÁS A DIOS.

En los dulces balidos que en los prados
el rebaño da al silbo del pastor,
en los trinos cambiantes de las aves.
ENCONTRARÁS A DIOS.

En la sangre que corre por tus venas,
en la misma conciencia del tu YO,
en los propios latidos de tu pecho,
ENCONTRARÁS A DIOS.

En la santa figura de la madre
cuyo seno la vida te donó,
en la franca sonrisa de una hermana,
ENCONTRARÁS A DIOS.

En las lindas pupilas de la joven
que de amores prendió tu corazón,
en la grata visión de un ser querido,
ENCONTRARÁS A DIOS.

En las horas de sombra y amargura
cuando a solas estés con tu dolor
si le buscas en la sombría noche
ENCONTRARÁS A DIOS.
Arturo Gutiérrez Martin

Existes? ¿No existes?
¿Estás? ¿No estás?
Lo ignoro; sí, lo ignoro.
Que estés, yo lo deseo intensamente.
Yo lo pido, lo rezo. ¿A quién? No sé
¿A quién? ¿a quién? Problema es infinito.
¿A ti? ¿Pues cómo, si no sé si existes?
Te estoy amando, sin poder saberlo.
Simple, te estoy rezando; y sólo flota
en mi mente un enorme  «Nada»  absurdo.
Si es que tú no eres, ¿qué podrás decirme?
¡Ah!, me toca ignorar, no hay día claro;
la pregunta se hereda, noche a noche:
mi sueño es desear, buscar sin nada.
Me lo rezo a mi mismo: busco, busco.
Vana ilusión buscar tu gran belleza.
Siempre necio creer en mi cerebro:
no me llega más dato que la duda.
¿Quizá tú eres visible? ¿O quizá sólo
serás visible, a inmensidad soberbia?
¿Serás quizá materia al infinito,
de cósmica sustancia difundida?
¿Hallaré tu existir si intento, atónito,
encontrarte a mi ver, o en lejanía?
La mayor amplitud, cual ser inmenso,
buscaré donde el mundo me responda
Dámaso Alonso

Nadie fue ayer
ni va hoy,
ni irá mañana
hacia Dios
por este mismo camino
que yo voy.
Para cada hombre guarda
un rayo nuevo de luz el sol…
y un camino virgen
Dios.
León Felipe

Otros pobres
Hoy me entristecen otros pobres.
Dan pena los mendigos, los mendigos de letras,
los mendigos de dudas, los mendigos de ciencia, esos sí que dan pena.
Los que no tienen nada duermen a pierna suelta, en un banco, en el puente,
beben en la taberna,
dicen “Dios se lo pague!”,
se rascan una pierna, se comen un tomate y parecen profetas.
Mendigo es el que dice:
“Y si Dios no existiera”?
Gloria Fuertes

No oíste sus pasos silenciosos?
El viene, viene, viene siempre.
En cada instante y en cada edad, todos los dias y todas las noches,
El viene, viene, viene siempre.
He cantado muchas canciones y de mil maneras,
Pero siempre decían sus notas:“El viene, viene, viene siempre.
En los dias fragantes del soleado abril,
Por la vereda del bosque,
El viene, viene, viene siempre
En la oscura angustia lluviosa de las noches de julio,
Sobre el carro atronador de las nubes,
El viene, viene, viene siempre.
De pena en pena mia,Son sus pasos que oprimen mi corazón,
Y el dorado roce de sus piesEs lo que hace brillar mi alegría.
R. Tagore

 

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