Poemas sobre el Hombre en busca de SENTIDO

Poemas  Sobre EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO

Caminante,
son tus huellas el camino, y nada más;
caminante, no hay camino: se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar.
Antonio Machado

Ser en la vida romero,
romero sólo que cruza
siempre por caminos nuevos;
ser en la vida
romero,
sin más oficio, sin otro nombre
y sin pueblo…
ser en la vida
romero… romero… sólo romero.
Que no hagan callo las cosas
ni en el alma ni en el cuerpo…
pasar por todo una vez,
una vez sólo y ligero, ligero, siempre ligero.
Que no se acostumbre el pie
a pisar el mismo suelo,
ni el tablado de la farsa,
ni la rosa de los templos,
para que nunca recemos
como el sacristán los rezos,
ni  como el cómico viejo
digamos los versos. ..
Que no hagan callo las cosas
ni en el alma ni en el cuerpo…
pasar por todo una vez,
una vez sólo y ligero,
ligero, siempre ligero.
Sensibles a todo viento
y bajo todos los cielos,
Poetas,
nunca cantemos la vida
de un mismo pueblo,
ni la flor de un solo huerto …
Que sean todos los pueblos
y todos los huertos nuestros.
León Felipe

¡Qué sólo estoy, Señor!
Qué solo y qué rendido de andar a la ventura buscando mi destino!
En todos los mesones he dormido, en mesones de amor y en mesones malditos,
sin encontrar jamás mi albergue decisivo,
y ahora estoy aquí , solo… rendido de andar a la ventura por todos los caminos.
Ahora estoy aquí, solo, en este pueblo de Ávila escondido
pensando que no está aquí mi sitio,
que no está aquí tampoco mi albergue decisivo.
León Felipe

El salto
Somos como un caballo sin memoria,
somos como un caballo
que, no se acuerda ya
de la última valla que ha saltado.
Venimos corriendo y corriendo
por una larga pista de siglos y de obstáculos.
De vez en vez, la muerte.
.. ¡el salto!
y nadie sabe cuántas veces hemos saltado
para llegar aquí, ni cuántas saltaremos todavía
para llegar a Dios que está sentado
al final de la carrera…
esperándonos.
Lloramos y corremos,
caemos y giramos,
vamos de tumbo en tumba
dando brincos y vueltas entre pañales y sudarios.
León Felipe

Desesperadamente busco
y busco un algo, qué se yo qué, misterioso,
capaz de comprender esta agonía que me hiela no sé con qué, los ojos.
Desesperadamente, despertando sombras que yacen,
muertos que conozco, simas de sueño,
busco y busco un algo, qué sé yo dónde, si supieseis cómo.
A veces me figuro que ya siento,
Qué se yo qué, que lo alzo ya y lo toco,
que tiene corazón y que está vivo, no sé en qué sangre o red,
como un pez rojo.
Desesperadamente, le retengo, cierro el puño, apretado el aire solo…
Desesperadamente sigo y sigo buscando, sin saber por qué, en lo hondo.
He levantado piedras frías, faldas tibias, rosas, azules, de otros tonos,
y allí no había más que sombra y miedo, no sé de qué, y un hueco silencioso.
Desesperadamente, esa es la cosa.
Cada vez más sin causa y más absorto qué sé yo en qué, oh Dios,
buscando lo mismo, igual, oh hombres, que vosotros.
Blas de Otero
 

aunque no  nos muriéramos al morirnos
Aunque no nos muriéramos al morirnos,
le va bien a ese trance la palabra: Muerte.
Muerte es que no nos miren los que amamos,
muerte es quedarse solo, mudo y quieto
y no poder gritar que sigues vivo.
Gloria Fuertes        

 

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