Origen del Universo desde Ciencia y Religión. Cosmologías antiguas y modernas. Álvarez

Origen del Universo desde Ciencia, Filosofía y Religión. Cosmologías antiguas y Modernas.  Ciencia y Dios.     

Luis Álvarez  

Estas páginas quieren ser una  divulgación introductoria de un tema actual y lleno de interés, el origen del universo, (el  revuelo armado con el libro de Hawking lo demuestra), pero un tema de gran  complejidad porque se aborda desde las más modernas teorías físicas en un esfuerzo de hacerlo asequible a todos. Al mismo  tiempo descubrimos grandes repercusiones que se pueden producir en  temas como la fe en un Dios Creador y en las relaciones entre fe y razón, teología y ciencia.

1 INTRODUCCIÓN

Los primeros días de septiembre de 2010 nos sorprendieron con el anuncio de  la publicación de un nuevo libro del prestigioso físico cosmólogo de Cambridge, Stephen Hawking, titulado “El Gran Diseño”. El simple resumen-propaganda de las agencias, sin dar tiempo a leer el  libro, provocó un alud de  titulares en  la prensa escrita e  Internet    y  reacciones  variopintas,  según  la mentalidad de cada uno. He aquí algunos titulares: •  Hawking planta cara a Dios. •  La teoría de Hawking no tiene validez científica. •  Hawking excluye a Dios como creador del universo. •  Hawking ¿ateo o no?•  Treinta  científicos se oponen al ateo Hawking•  Según Hawking, el Dios tapagujeros no existe..

1.1  Reacciones al libro de Hawking y Mlodinov
Entre  las  reacciones  de  personajes  famosos  cabe  destacar  las  de  las  autoridades    de  las religiones monoteístas del Reino Unido:
– El arzobispo anglicano de Canterbury, Rowan Williams criticó a Hawking por descartar a Dios como creador del universo, al igual que el gran rabino judío de Inglaterra, Joathan Salks, quien señaló que religión y ciencia son dos empresas intelectuales  distintas: la ciencia trata de explicar y la religión, de interpretar.
– El arzobispo católico de Westminster, Vicent Nichols, dijo suscribir  las palabras del rabino  sobre  la  relación entre  religión y ciencia, mientras que el presidente del consejo  Islámico de Gran Bretaña,  Ibrahim Mogra, atacó  las  tesis de Hawking y dijo que “si uno mira al universo, todo apunta a la existencia de un creador que le dio origen”.

– Otras opiniones dignas de  tener en cuenta son  las del  jesuita Robert Spitzer, filósofo, quien criticó  la  afirmación  de  Hawking  de  autogeneración  espontánea  de  la  nada  del  universo. Igualmente  el  también  jesuita Guy Consolmagno,  astrónomo  del  observatorio  del  Vaticano, afirmó  que  “las  condiciones  previas  del  universo  no  pueden  ser  una  forma  de  “nada”  sino condiciones creadas por Dios para el ordenamiento del mundo”.
Del mismo modo otro jesuita, el astrofísico Manuel Carreira, llegó a decir que “el planteamiento de  Hawking  es  “anticientífico  porque  va  contra  las  leyes  de  la  Física  y  no  aporta  ninguna prueba…”

– Sobre estas opiniones de creyentes, aunque sean expertos en Física o Filosofía, volveremos más adelante para aclarar qué se entiende en  Física y  Cosmología   por “crear de la nada”.
– En el otro extremo del abanico de opiniones, el biólogo y ateo militante Richard Dawkings, declaró que  “el darwinismo expulsó a Dios de  la Biología, pero ahora el  físico Hawking  le ha asestado el golpe de gracia”.

La Cosmologia
es una especialidad dentro de la Física del universo o astrofísica. La cosmología física es la rama de la astrofísica que estudia la estructura a gran escala y la dinámica del Universo. En particular, trata de responder las preguntas acerca del origen, la evolución y el destino del Universo.

¿Qué es  lo que defiende  realmente Hawking en su  libro? ¿Es Hawking un ateo como dicen algunos? ¿Demuestra su libro que Dios no existe? ¿Es todo una operación de marketing para vender el libro? ¿Qué quiere decir con la expresión “el universo se creó a sí mismo de la nada”?   Lo que sí parece cierto es que a Hawking  le gusta hablar de Dios en sus libros y según la americana Dorothy Nelkin, socióloga de la ciencia,  se  cumple  la  teoría  del  God-talk  (el  hablar  de  Dios):  los científicos se habrían contagiado del God-talk de los políticos y han visto que así su trabajo interesa.

El  caso es que, a pesar del  revuelo armado,  la  tesis de Hawking sobre  la no necesidad de Dios para explicar el origen del universo no  es  nada  nuevo,  pues  ya  había  aparecido  en  libros  suyos anteriores,  como  el  superventas  “Historia  del  tiempo”  (1988) donde  ya  decía  que  “un  universo  sin  frontera  en  el  espacio,  ni principio ni final en el tiempo no deja sitio para un creador”. Hawking  no  afirma  nunca  que  Dios  no  existe.  De  hecho,  en respuesta a las críticas por su último libro, ha manifestado que “uno no puede probar que Dios no existe, pero la ciencia hace a Dios innecesario”.
Pero Hawking admitió que  la mitad de  las ventas de su  “Historia del  tiempo” se deben a  la frase del libro:”Si encontramos la teoría del todo conoceremos la mente de Dios”. En  su  libro  “El universo  en una  cáscara de nuez”, Hawking  afirmó que  “debemos  intentar comprender el comienzo del universo a partir de bases científicas. Puede que sea una  tarea más allá de nuestras capacidades, pero al menos debemos intentarlo”.

Prescindir  de  Dios  no  es  nuevo
  en  la  historia  de  la  ciencia,  como  veremos.  Una  anécdota atribuida  al  astrónomo  y matemático  Laplace,  autor  de  la  primera  teoría  conocida  sobre  el origen del sistema solar,  fue criticado por Napoleón porque en su  libro no aparecía   Dios, a  lo que Laplace contestó: “Sire, no he contemplado esa hipótesis”.  Según  Jaume  Garriga,  cosmólogo  de  la  Universidad  de  Barcelona  y  ex  colaborador  de Hawking, “la ciencia no admite hipótesis divinas desde hace siglos”.
El premio Nobel de Física S. Weinberg, escribió: “la única forma de proceder en cualquier ciencia es suponer que no hay intervención divina y ver hasta dónde puede uno llegar con esta hipótesis”. Y Jesús Mosterín, filósofo de  las ciencias del CSIC, afirma que  “la  idea de Dios como creador del universo está superada desde hace siglos”. Como veremos, esta es la posición rigurosa de S. Hawking, como científico.

1.2  Lo que esperamos conseguir con este artículo
Estas páginas quieren ser una  divulgación introductoria de un tema actual y lleno de interés, el origen del universo, (el  revuelo armado con el libro de Hawking lo demuestra), pero un tema de gran  complejidad porque se aborda desde las más modernas teorías físicas en un esfuerzo de hacerlo asequible a todos. Al mismo  tiempo descubrimos grandes repercusiones que se pueden producir en  temas como la fe en un Dios Creador y en las relaciones entre fe y razón, teología y ciencia.
En resumen, nos proponemos dejar aclarados estos puntos del máximo interés: 1 ¿Cuál es la historia-breve- de las cosmologías antiguas y la  moderna?

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¿Cuáles son los fundamentos de la ciencia moderna?   Dado que es imposible entender  el libro de Hawking ni las modernas ideas sobre el origen del universo,  si no se  conoce lo más   básico  de  las  teorías  de  la  Física moderna,  ¿qué  dicen  las  Teorías  de  la Relatividad,  la Mecánica Cuántica, el Big Bang,  la inflación, la Teoría de Cuerdas y la Teoría M?
3 ¿Qué significa crear de la nada según el Cristianismo, la Filosofía y la Ciencia?
4 ¿Es posible para un creyente aceptar que, según la ciencia, el universo no necesita a Dios para explicar su origen?
5 ¿Cuáles son y deben ser las relaciones  entre la fe y la razón, la teología y la ciencia?
6 ¿Cuáles son las imágenes de Dios en el creyente, que la ciencia puede ayudar a purificar? La cosmología moderna es como una selva  intrincada y  laberíntica, con  teorías cambiantes y complicadas, y por ella tendremos que movernos, buscando la salida hacia el horizonte abierto de  la  comprensión. Pero  el  atrevimiento,  el mero  intento  divulgativo  de  tamaña  empresa,  ya merece una sonrisa complaciente.

2 COSMOLOGÍAS ANTIGUAS HASTA EL RENACIMIENTO (S. XVI) 

Desde  la  antigüedad  se  han  utilizado  los mitos  para  ofrecer  respuestas  sobre  el  origen  del universo  y del hombre,  relacionándolos con dioses y mensajeros que actuaban a nombre de éstos. En los mitos el ser humano puede atribuir significados a deidades, héroes y acciones míticas en estrecha  relación con  la vida psíquica, social y cultural. Esto quiere decir que un   mito puede servir tanto para generar cohesión social en una comunidad, como para legitimar determinadas estructuras de poder.

2.1  Mito de la creación
Mito  de  la  creación  es  una  historia  sobrenatural mitológico-religiosa  o  una  explicación  que describe  los comienzos de  la humanidad,  la Tierra,  la vida y el universo usualmente como un acto deliberado de creación realizado por una o más deidades. Numerosos mitos de creación comparten    temas similares: el  fraccionamiento y diferenciación de  las partes del mundo a partir de un caos primordial;  la separación de  los dioses madre y padre;  la elevación de  la  tierra de un océano  infinito y atemporal; o  la creación a partir de  la nada.

2.1.1  ¿Tierra esférica o plana?  Todas  las culturas antiguas creyeron que  la Tierra era plana, con distintas variantes. Eso  es  lo  más  natural,  pues  hay  que  ser  muy  perspicaz  para observar por uno mismo que la Tierra es redonda. La civilización India primero y luego los griegos, fueron los primeros que  propusieron  que  la  Tierra  es  redonda.  Pitágoras  y  Platón supusieron  que  la  Tierra  era  redonda,  pero  sólo  Aristóteles  dio razones  para  ver  la  redondez  de  la  tierra.  (Por  ejemplo,  al acercarse un barco a la costa, lo que se ve primero es la punta del mástil, y luego el barco…).
2.1.2  Cosmología sumerio babilónica   En  el  principio  había  un  mar  primordial,  personificado  por  la  diosa Nammu. De aquí nacen el cielo (An) y la tierra (Ki). De ellos nacen los grandes dioses, el mayor Marduk y luego los otros dioses. Debajo de la tierra, el reino de los muertos. 2.1.3  Cosmología Egipcia El mundo  tenía  forma de caja rectangular,  la Tierra en el  fondo plano de la caja y en ella alternaban la tierra y los mares. Egipto estaba en el centro de la caja, arriba el cielo de donde colgaban las estrellas.

2.1.4  Cosmogonías griegas Las cosmogonías griegas narran al origen del mundo que parte del Caos, para que en un acto de creación divina se imponga el orden (Cosmos). Esta acción marcará el principio del ser y del bien para el pensamiento griego. Empieza,  con  el Caos,  un  profundo  vacío. De  éste  emergió Gea  (la  Tierra)  y  algunos  otros seres  divinos  primordiales: Eros  (Amor),  el Abismo  (el Tártaro)  y  el Érebo. Gea  dio  a  luz  a Urano (el Cielo), que entonces la fertilizó. De esta unión nacieron los Titanes, los Cíclopes de un solo ojo y los Hecatónquiros o Centimanos.

2.2  Judaísmo – cristianismo
En la cosmogonía judeocristiana el origen del mundo está presente en el Génesis (el primer libro  de  la  Biblia),  que  relata  cómo  el  dios  Yahvé  creó el mundo «en un principio». En el  texto original no  aparece  mención  explícita  a  un  proceso  de creación  partiendo  de  la  nada.  (Ese  concepto  se originará posteriormente en el cristianismo) La  creación  es  un  proceso  que  tiene  lugar  por separación:  la  tierra,  de  los  cielos;  la  tierra,  de  las aguas;  la  luz,  de  la  oscuridad.  Es  decir,  se  procede por  separación  de  componentes  partiendo  del  caos primigenio.

2.2.1 Tierra plana según la Biblia Si se toma al pie de la letra la Biblia, (literalismo bíblico), en el Antiguo Testamento se lee que la  tierra es plana y descansa sobre pilares,  los  fundamentos de  la Tierra, o sea,  las columnas sobre  las que se sostiene el mundo (Proverbios 8:27-29), y no se puede mover (Salmo 93:1); monstruos marinos guardan  los bordes del mar (Job 41. Leviatán es un monstruo del caos primitivo que vive en el mar). El  Sol  gira  alrededor  de  la  Tierra  (Josué  10:12).  (Galileo  fue procesado por la Inquisición por decir que la Tierra gira alrededor del Sol).    En  Deuteronomio  13:7  se  dice:  “desde  un  cabo  de  la  tierra hasta el otro cabo de ella”. Si la Tierra fuera considerada redonda no tendría sentido esta expresión.

2.3  De las cosmologías mitológicas a la racionalidad
Hay  mitos  en  todas  las  culturas  para  explicar  muchos  fenómenos naturales que  resultaban  incomprensibles a simple vista. Pero con el  tiempo se empezaron a descubrir regularidades, tales como  los eclipses, el movimiento del Sol,  la Luna o  los planetas que sugirieron que eran gobernados por leyes fijas más que por los caprichos de los dioses.  Las primeras observaciones prácticas del cielo fueron hechas por los caldeos para resolver los problemas de  la determinación del  tiempo,  la periodicidad de  las estaciones y  la necesidad de predecir para la agricultura. Los fenicios, buenos mercaderes, vieron en las constelaciones la manera de orientar la ruta de sus naves. Los griegos crearon la astronomía matemática con Pitágoras y Platón. Primero en  la astronomía,  luego en otras áreas de  la naturaleza, hasta  llegar al determinismo del S. XIX.   No  podía  haber  excepciones  y milagros.  Los  dioses  o  demonios  no  podían  intervenir  en  el  movimiento del universo.Viejas civilizaciones cuadricularon la esfera celeste, ordenaron las estrellas, descubrieron cómo el venir y alejarse de los cometas se atenía a ciclos regulares y previnieron los eclipses del Sol y de la Luna.

2.3.1  Comienzo de la  Filosofía griega. Del Mito al Logos, a la razón
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La  filosofía  nace  en  Grecia  en  el  s.  VI  a.C.  Los  primeros  filósofos:  Tales  de  Mileto, Anaximandro, Pitágoras,  Heráclito,  Parménides,  usaron  la  razón  para  comprender  el mundo físico y relacionar unos hechos con otros.  El Logos es el discurso racional que intenta entender el mundo a partir de fuerzas naturales, sin recurrir a causas divinas. El  estudio  de  la  naturaleza  (Physis)  ocupó  a  esos  filósofos,  incluyendo  en  ella  el  origen  del universo y el mismo proceso de generación de las cosas. El estudio de la naturaleza supone la existencia  de  un  orden  accesible  a  la  razón. El  orden  o  cosmos  se  opone  al  desorden  o caos, incomprensible.  El potente discurso científico de  la modernidad  tiene su precedente en esos  filósofos griegos presocráticos.

2.3.2  Aristóteles y Ptolomeo: Sistema geocéntrico
Posteriormente  Platón  será  el  primer  filósofo  sistemático.  A partir  de  su  teoría  de  las  ideas,    creó    un  dualismo cuerpo/alma, mundo sensible/mundo de las ideas que tendrá una  enorme  influencia  en  los  siglos  posteriores.  En  su cosmología,  Platón  presenta  a  un  Demiurgo  que  ordena  la materia copiando de las ideas eternas.
La cosmología de Aristóteles, de influencia platónica, supone un  universo  finito  y  eterno  dividido  en  dos  mundos,  el sublunar y el supralunar.  La  tierra esférica,  inmóvil,  se encuentra en el  centro del universo  y alrededor de ella,   hay 55 esferas   concéntricas donde giran  los astros y planetas,  y  movido  todo  por  el  último  “motor  inmóvil”  (lo  más parecido a Dios) en la última esfera. En 240 a. C. Eratóstenes  llegó a calcular el círculo de  la Tierra con un error del 8% respecto al valor actual (40.000 Km.).
El modelo aristotélico fue perfeccionado por Ptolomeo y su Sistema geocéntrico  fue aceptado como el modelo universal de descripción del universo hasta el siglo XVI.

2.4  Cosmologia cristiana.
En el concilio de Nicea  (325 d.C.) se elabora el credo,  resumen de las verdades de  fe cristianas y al comienzo aparece claramente el concepto de Dios creador del cielo y de la tierra. El  concepto  original  cristiano  respecto  a  los  griegos  es  el  comienzo  del  tiempo  lineal  con  la creación desde  la nada (“ex nihilo”) que compararemos   con  la  filosofía y  la  física moderna en el apartado siete.  La  imagen del mundo predominante en el  cristianismo durante  cientos de años  fue  la de un universo  en  tres  niveles:  el  cielo  arriba,  la  tierra  en  medio  y  abajo  el  infierno,  de  clara influencia  judía  y  platónica.  La  cosmogonía  moderna  no  la  ha  afectado  y  el  universo  en niveles sigue predominando en la liturgia y en general los dogmas cristianos. (Por ejemplo, Dios  está en el cielo, Jesucristo descendió a los infiernos, subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre,  la Virgen María  fue elevada al cielo… En estos dogmas hay una dependencia de  la visión del cosmos de la edad antigua).

2.5  La Edad media. Tierra plana
El  mundo  antiguo  mediterráneo  consideraba  que  la  Tierra conocida  acababa  en  la  península  Ibérica.  Las  legiones romanas pusieron el nombre de Finis Terrae (fin de la Tierra) al  extremo  atlántico  de Galicia,    el mar  donde moraba  el  sol por  la noche, y más allá de ese mar estaba    lo desconocido, habitado por dragones y bestias marinas. A  pesar  de  que  los  griegos  dejaron  el  legado  de  la  Tierra esférica, en la Edad media esta teoría solo era conocida por la gente  culta.  El  pueblo  seguía  creyendo  en  la  Tierra  plana  como  consecuencia  de  la interpretación literal de la Biblia por los Padres de la Iglesia.  Lactancio (S. IV) atacó la ciencia helénica y se opuso a la idea de la Tierra esférica.

2.5.1  Rechazo del mundo eterno de Aristóteles En  la Edad media volverá a salir el  tema del mundo eterno. Sto. Tomás de Aquino, seguidor de  la  filosofía de Aristóteles, defenderá que no  repugna a  la  razón que el mundo sea eterno, aunque  dirá  que  hay  que  seguir  lo  que  dice  la  fe  cristiana  del  comienzo  en  el  tiempo  y  la creación divina. La Iglesia medieval rechazó el modelo aristotélico de mundo eterno.
2.5.2  Los  viajes  de Colón  y Magallanes  resuelven el problema de la forma de la Tierra pues Colón conocía  las  teorías griegas de  la redondez de  la Tierra.  El  viaje  de  Colón  en  1492  quiso  resolver  el problema de  la  forma de  la Tierra al demostrar que era posible  viajar  a  occidente  para  llegar  a  las  Indias orientales  (Asia).  En  realidad  descubrió  un  nuevo continente, América, pero él creyó que eran las Indias. La confirmación definitiva de que  la Tierra era  redonda  fue realizada por el viaje de circunnavegación de Magallanes y Elcano alrededor del mundo.

3 REVOLUCIÓN COPERNICANA

La  ciencia  actual  no  se  puede  explicar  sin  todas  las  aportaciones  anteriores  a  ella, especialmente a partir del Renacimiento.
3.1  Nueva cosmología heliocéntrica El Renacimiento, siglo XVI, supone un cambio radical en las ideas y  forma de entender  la  vida  y el  ser humano  respecto a  la Edad media,  pasando    a  girar  alrededor  del  Hombre.  Un  cambio fundamental se produce con  la primera gran  revolución científica, el  comienzo  de  la  ciencia  moderna.  Los  protagonistas  son Copérnico,  Kepler  y  Galileo,  defensores  de  una  nueva cosmología que sitúa en el centro del universo no a la Tierra, sino al Sol  (Heliocentrismo).  La  Tierra  gira  alrededor  del  Sol.  Esto supuso el fin del modelo cosmológico de Aristóteles – Ptolomeo.
Se produce una revolución en el conocimiento. La revolución científica comenzó con la astronomía y acabó en la Física. Se comienza a observar el espacio con el telescopio, se descubren así estrellas nuevas. La Tierra gira alrededor del Sol en una órbita elíptica. Se empieza a construir un nuevo método físico-matemático.
3.2  Nacimiento de la Física moderna La ciencia moderna es mecanicista, intento de explicar la realidad como materia en movimiento y  causas  eficientes  a  través  de  las  matemáticas.  Con Galileo y Descartes nacen  la Física y  la Filosofía moderna.El proceso  termina  con Newton  y  su  ley de  la gravitación universal. Por primera vez una ecuación matemática, F = G. Mxm  d², permitía calcular  la  fuerza de atracción entre dos cuerpos y ,junto con otras  leyes de Newton, calcular  la posición de un planeta.  Fue  considerada  como  una  verdadera  descripción del  funcionamiento del universo. Pero    la  teoría de Newton fue corregida por Einstein en el siglo XX.

4  CIENCIA Y FILOSOFIA. S. XVIII-XIX

4.1  La ilustración. Este  movimiento  filosófico  del  siglo  XVIII  tuvo  una  gran  influencia  posterior.  Sus  grandes principios son: empirismo,   criticismo, deseo de conocimiento, utopismo, progreso y  felicidad, reformismo, amor a la naturaleza, fe en la razón, deísmo, igualdad, libertad que culminaron en la Revolución francesa.
4.2    Descubrimientos astronómicos en el S. XVIII  y XIX Con los nuevos telescopios más potentes se explora la superficie  de  los  planetas,  se  descubren  nuevas estrellas  débiles.    Se  calcula  la  distancia  entre estrellas. Laplace  publica su teoría del origen del sistema solar y sistematiza el determinismo científico: conocida  la posición y velocidad de un cuerpo en un momento se puede  saber  su  posición  futura  o  pasada. Esta  teoría será  desmontada  en  el  siglo  XX  por  la  Mecánica Cuántica.  Se agranda el Sistema solar por el descubrimiento  de Urano  (Herschel  S.  XVIII),  Neptuno    (Le  Verrier  S. XIX) y por último Plutón (Observatorio Lowel, Arizona, 1930)
4.3    Corrientes científico filosóficas del S. XIX
Aparece  la  Teoría  de  la  Evolución  de  Darwin.  La  selección  natural  es  la  responsable  del origen de nuevas especies. Posteriormente será completada con aportaciones de la genética y mecanismos como las mutaciones hasta llegar a la actual teoría sintética de la evolución. Esta  teoría    ha  obligado  a  abandonar  la  interpretación  literal  de  las  narraciones  bíblicas respecto al origen del hombre (creacionismo), aunque sigue habiendo grupos cristianos que lo defienden.  Más  adelante  hablaremos  del  diseño  inteligente.  El  consenso  científico  ha aceptado la evolución como la piedra angular de la biología moderna.
Otras corrientes filosóficas, con gran influencia posterior, son el idealismo (Hegel), utilitarismo (J.S. Mill), positivismo (Compte), el marxismo (Marx), el vitalismo   (Nietsche).

5  NACIMIENTO DE LA COSMOLOGIA CONTEMPORÁNEA

En el S. XX nacieron dos teorías físicas que iban a cambiar por completo la forma de entender el mundo, el tiempo y el espacio e iban a revolucionar la Física y la Cosmología: La teoría de la Relatividad de Einstein y la Mecánica cuántica. Conocer  su  base  es  imprescindible  para  poder  entender  algo  de  lo  que  dicen  las modernas teorías  físicas  sobre  el  origen  del  universo.  Son  teorías  con  una  enorme  carga matemática, pero  aquí  nos  limitaremos  a  exponer  sus  principios  y  las  consecuencias  derivadas  de ellas.

5.1 Geometrías de más de 3 dimensiones
. En  1854  el  matemático  G.F.  Riemann  inventó  una  nueva geometría  de  más  de  tres  dimensiones  que  amplió  la  clásica geometría  clásica  de Euclides  de  tres  dimensiones,  la  geometría de toda la vida que aún se sigue estudiando en las escuelas. Esto  tuvo grandes consecuencias para  la ciencia. Einstein usó  la geometría  de  cuatro  dimensiones  para  explicar  la  Teoría  de  la Relatividad. Hoy  los  físicos  utilizan  la  geometría  de  10  dimensiones  para  la Teoría de Cuerdas y Supergravedad y la Teoría M que veremos posteriormente.

5.2    Einstein: Teoría de la Relatividad.
Precedentes
5.2.1  La relatividad ya fue estudiada por Galileo Supongamos  que  alguien  viaja  sentado  en  un  tren  y mide  su  velocidad  dentro  del  espacio donde se encuentra. Su posición  no cambia, por lo tanto su velocidad es nula. Sin embargo, si la velocidad  de la persona sentada se mide desde la estación, se advierte que se va acercando o alejando de  la misma. Tiene una cierta velocidad. Dos observadores pueden medir distintas velocidades  del  mismo  objeto  al  mismo  tiempo:  La  velocidad  es  relativa;  depende  del observador. Galileo Galilei descubrió esta sencilla relatividad del movimiento.

5.2.2    La unificación de electricidad y magnetismo
En el siglo XIX, James Maxwell publicó unas ecuaciones que relacionaban dos fuerzas que se consideraban  independientes  una  de  otra:  la  electricidad  y  el  magnetismo.  Más  aún, descubrió que ambos campos se desplazan en el espacio en forma de ondas. Según aquellas  fórmulas,  la velocidad de  las ondas era exactamente  la misma que  la que se  había  descubierto  para  la  luz.  Maxwell  propuso  que  la  luz  era  una  onda electromagnética y unificó la óptica con el electromagnetismo.
Lo que  llama  la atención de  las ecuaciones de Maxwell es que, según éstas,  la velocidad de las ondas es independiente del observador y de la velocidad del foco emisor. Además, al igual que cualquier onda, éstas deberían tener algún tipo de soporte, como pasa con el sonido: si  no  hay  un  medio  material,  el  aire,  no  hay  transmisión  del  sonido.  Para  solucionar  este problema  surgió  la  teoría  de  que  en  el  universo  hay  una  sustancia  sutil  e  imperceptible  que sirve de apoyo para las ondas electromagnéticas: el éter. Entonces,  surgió  una  gran  pregunta:  ¿Como  demostrar  la  existencia  del  éter,  si  es  “sutil  e imperceptible?

5.2.3     El experimento Michelson
Morley Para probar experimentalmente  su existencia, Michelson  y Morley hicieron   un experimento famoso:  si  la Tierra  se desplaza en el éter, entonces  la  velocidad de  la  luz dependerá de  la dirección.
Para explicar esto,  imaginemos una nadadora como  la onda electromagnética y un río como el éter. Si la dama nada en el sentido de la corriente del río, logrará mayor velocidad que si lo hace en contra.  Así pues, con la ayuda de un interferómetro, aparato formado por  espejos  dispuestos  de  una  forma  especial,  y  una  base giratoria, Michelson  y Morley  intentaron  demostrar  que  en ciertas  direcciones  la  luz  se  desplaza  más  o  menos rápidamente  que  en  otras.  Pero  concluyeron  que  la velocidad de la luz es constante en todas las direcciones. Por supuesto, no hallaron ni rastro del éter.
5.2.4  La explicación que dieron Lorentz  y Einstein al experimento de Michelson H. A Lorentz dio una explicación: el espacio y el tiempo se contraían o dilataban en dirección al movimiento,  según  la  velocidad  de  éste. Presentó  las  ecuaciones,  conocidas  ahora  como transformación  de  Lorentz,  pero  no  encontró  ninguna interpretación física para las mismas. Albert Einstein, finalmente, encontró una solución al problema de la velocidad de la luz: el tiempo y el espacio no son absolutos sino  relativos al observador. Esto supuso   un cambio  total  respecto a  la concepción de Newton sobre el  tiempo, al que consideraba absoluto y medido  igualmente por todos los observadores.

5.2.5  Unas primeras nociones sobre la naturaleza  del Espacio y el Tiempo
Nuestro  espacio  es  de  tres  dimensiones,  eso    significa  que  cualquier  punto  podría  ser expresado  a  base  de  obtener  sólo  tres  mediciones  (alto,  ancho  y  fondo)  con  una  regla, respecto al punto de referencia.
La  Teoría  de  la  Relatividad  hizo  cambiar  este  concepto  de    espacio:  hay  cuatro dimensiones, la cuarta dimensión es el tiempo.  La sugerencia  importante de Einstein  fue que nuestro espacio  real de  tres dimensiones está sufriendo curvaturas respecto a esta cuarta dimensión  del tiempo. Nosotros existimos en un espacio  tri-dimensional, nuestros ojos sólo detectan  3 dimensiones, pero no una cuarta dimensión. Pero nuestro espacio  tridimensional tiene curvaturas y altibajos respecto al tiempo, sin que nosotros  podamos advertirlo.

¿Es  todo  esto  comprobable?  Sirvió  para  explicar  el  experimento  de  Michelson-Morley.  Es más, esta  idea de Einstein hizo que  los  físicos empezaran a pensar que no sólo existe una cuarta dimensión sino que pueden existir muchas dimensiones más (Lo veremos en  la Teoría de Cuerdas y la Teoría M). Según Einstein, si alguien viajara a una velocidad cercana a la de la luz,  para dicha persona el tiempo transcurriría muy lentamente respecto de las personas que se desplazan a velocidades muy inferiores.  Einstein  ofreció  explicaciones  cada  vez  más  sorprendentes  sobre  nuestro  Universo.
Por ejemplo, la mayor o menor masa de los cuerpos, sería una de las causas de que el espacio tri-dimensional  “se abollara”  respecto al  tiempo. El sol  tiene mucha masa, y por  tanto causa una gran “abolladura espacio-temporal” a su alrededor. El planeta Tierra, cuando se traslada en las proximidades del Sol, no  tiene más  remedio que moverse a  través de dicha abolladura. Esto explicaría que  la  tierra se mantenga dando círculos alrededor del Sol, sin escaparse hacia el espacio exterior. Einstein explicó  la gravedad sin necesidad de concebir una  fuerza gravitatoria más o menos inmaterial, que actúa “mágicamente a distancia”, como se dice en la teoría de  Newton.

5.2.6  Las consecuencias de   la Teoría de la Relatividad
  Excepto  los  físicos, pocos comprenden a  fondo la  Teoría  de  la  Relatividad  puesto  que  es demasiado diferente a la experiencia diaria.  En los años 20, el científico Sir Arthur Eddington divulgó la Teoría de la Relatividad y decía que solo tres personas en el mundo la entendían. En una de las conferencias le preguntaron si él era una de esas  tres personas (se suponía que  la primera era el propio Einstein), a  lo que contestó:”Me pregunto quién es la tercera persona”.  Al menos, quedémonos con la idea de que, aunque sea difícil, la Teoría de la Relatividad es  extremadamente  importante  para  entender  no  solo  la  Física  actual  sino  cómo  es  nuestro mundo y cómo se ha originado.

Así pues, en resumen
, la Teoría de la Relatividad dice que… 1 La velocidad de la luz es constante, invariable y no existe una velocidad mayor (300.000 Km. /s) 2  El  tiempo  ha  dejado  de  ser  absoluto.  La medida  del  tiempo  y  el  espacio  es  variable  y depende del observador y de  la velocidad. La velocidad acorta  la distancia y alarga el  tiempo. (Esto solo es observable a velocidades cercanas a la de la luz).  3 Con  la presencia de un campo gravitatorio  (un astro, por ejemplo) los relojes marcharán más lentamente.  El espacio-tiempo se curva alrededor de una gran masa  y un  rayo de  luz, en  lugar de  viajar en línea recta, se curva y se desvía. Esto ha sido comprobado.  4 La materia y la energía son dos manifestaciones de la misma cosa. Se trata de la famosa ecuación: E = m.c2(Donde  E es la energía, m es la masa y c es la velocidad de la luz) 5 En la ley de Gravitación universal de Newton la variación de la distancia o la masa  hacen cambiar la fuerza que se transmite instantáneamente, no importa cual sea la distancia. Esto no ocurre en la Teoría de la relatividad porque la máxima velocidad es la de la de luz. 6 Se descubre que  el universo no puede ser estático.

5.2.7    Los agujeros negros Un  caso  espectacular,  predicho  por  la  Teoría General  de  la Relatividad,  son  los  agujeros negros: cuerpos con una gravedad  tan enorme que nada puede escapar y hasta  la  luz queda atrapada.  En ellos el espacio-tiempo se deforma. Cuando se cruza el horizonte de sucesos la dirección de las partículas se dobla hacia el centro del agujero negro, la singularidad de densidad infinita. Si  un  astronauta  fuera  atrapado,  su  reloj  iría  cada  vez más lento y si llegara al interior sería aplastado. En  el  centro  de  nuestra  galaxia,  como  en  la mayoría de  galaxias,  hay  un  agujero  negro  supermasivo cuatro millones de veces la masa del Sol.  Se  calcula  que  los  agujeros  negros  supermasivos  se formaron  en  edades  tempranas  del  universo.  Las estrellas  supernovas  al  explotar  pueden  llegar  a formar  agujeros  negros  de  enorme  densidad. Cuanto más  sepan  los  científicos  sobre  los  agujeros  negros, más se sabrá sobre el origen del universo.

5.2.8  La paradoja de los gemelos, de Einstein
Es un sorprendente experimento mental que explica  la distinta percepción del  tiempo por dos observadores en distinto estado de movimiento. Fue propuesta por Einstein al postular que el tiempo no es absoluto y cada observador medirá el tiempo pasado de acuerdo a su velocidad. Se  imagina que hay dos hermanos gemelos  (de ahí el nombre); el primero de ellos hace un largo viaje espacial  a velocidad cercana a la  de la luz; el otro gemelo se queda en la Tierra. A la vuelta, el gemelo viajero es más joven que el gemelo terrestre. De  acuerdo  con  la  teoría  especial  de  la  relatividad,  el  gemelo  que  se  queda  en  la  Tierra envejecerá más que el gemelo viajero porque el tiempo propio del gemelo de  la nave espacial va más lento que el tiempo del que permanece en la Tierra y, por tanto, el de la Tierra envejece más rápido  que  su  hermano.  Esto  se  prueba mediante cálculo matemático. La  paradoja  no  es  el  hecho  de  que  un  gemelo envejezca  más  rápido  que  el  otro,  sino  en  el razonamiento   que sugiere que  los dos gemelos concluirían que es el otro quien envejecería más.
5.2.9     Evidencia experimental de la paradoja de los gemelos La paradoja de los gemelos se ha comprobado experimentalmente que es cierta.  El experimento más claro que mostró el efecto de dilatación temporal  se llevó a cabo con dos relojes idénticos en 1971. Se subió un reloj atómico en un avión durante más de 40 horas y se comparó la lectura de este con otro idéntico en Tierra sincronizado con el primero.  Al comparar los relojes después del viaje, los dos relojes ya no estaban sincronizados. El reloj atómico del avión estaba muy  ligeramente  retrasado  (unas pocas centésimas de milésima de millonésima de segundo). La única explicación posible venía de la Teoría de la Relatividad de Einstein.

5.3     Mecánica Cuántica o Teoría Cuántica
“No es posible estar racionalmente seguros de que lo que conocemos de la realidad sea cierto”  (Bertrand Russell). La Teoría Cuántica  fue introducida en el primer tercio del S. XX para dar explicación a datos experimentales  incomprensibles para  la  llamada Física clásica. La Teoría Cuántica es uno de los pilares fundamentales de la Física actual. Su marco de aplicación es el mundo atómico, donde resulta imprescindible.
Otros  ámbitos  de  aplicación:  La  electrónica,  la  física  de  nuevos  materiales,  altas  energías, instrumentos médicos, criptografía, computación cuántica y en  la Cosmología  teórica de  los comienzos del universo.

5.3.1  Teoría probabilística 
La    Teoría Cuántica  describe  la  probabilidad  de  que  un  suceso  ocurra  en  un momento determinado. Pero a diferencia de  la  física clásica, en  la T. Cuántica  la probabilidad posee un valor objetivo especial que no depende del conocimiento del sujeto. Para los científicos del siglo XIX la Física era algo prácticamente completo en el que quedaban solo  algunos  puntos  oscuros.  El  primero  era  el  resultado  negativo  del  experimento  de Michelson-Morley (la constancia de la velocidad de la luz) que fue resuelto por Einstein con la Teoría especial de la Relatividad.  El segundo punto oscuro era  la radiación de energía de un cuerpo caliente que para  la Física clásica se producía con una radiación continua de energía. Aquí apareció Max Planck.

5.3.2  La hipótesis de los paquetes de Planck . QuantumMax Planck introdujo un nuevo concepto revolucionario: que la energía se emite de forma discontinua, algo así como si en lugar  de  comprar  el  azúcar  a  granel  lo  compramos  en paquetes.  La  energía  se  emite  en  paquetes  o  quantos  de energía. De manera  que  la  radiación,  que  tradicionalmente  era  vista como una onda, ahora tenía un carácter corpuscular. La  hipótesis  de  Planck  fue  confirmada  experimentalmente  y aplicada   por Einstein para explicar el efecto  fotoeléctrico  (que se usa, por ejemplo, en  las células fotovoltaicas que transforman la luz solar en electricidad).

5.3.3  ¿Cuándo entra en juego la Teoría Cuántica? Hemos dicho que es de aplicación a nivel atómico, con medidas enormemente pequeñas. A  niveles macroscópicos,  los  cuerpos  de  la  realidad  diaria,  o  para  explicar  los movimientos planetarios es más que suficiente la Física clásica.
5.3.4  Aspectos novedosos de la Teoría Cuántica 1 Carácter corpuscular de  la  radiación. La  radiación, por ejemplo  la  luz,  tiene un carácter de partícula y de onda. 2  Aspecto  ondulatorio  de  las  partículas .  Partículas  como  los  electrones  se comportan también como ondas.  Esta fue una afirmación muy audaz de De Broglie, que luego se demostró experimentalmente mediante  la difracción de  los electrones en dos  rendijas.  (Ver apartado 5.4.1) 3  Existen  magnitudes  físicas  discontinuas:  Niveles  de  energía  del  átomo  de  Hidrógeno discontinuos (Bohr, modelo atómico).

5.3.5      El principio de incertidumbre El  físico  alemán Werner  Heisenberg  (1901-1976)  llegó  a  una  conclusión  que  todavía  hoy mantiene  en  vilo  a  físicos  y  filósofos:  se  conoce  como  el  Principio  de  Incertidumbre.  Un ejemplo servirá para aclararlo.  Supongamos que queremos conocer la situación de una partícula, por ejemplo un electrón.  Para ello podríamos conocer su posición relativa y su velocidad. Para “verla” tenemos que usar una “luz”, es decir, enviar una unidad o un cuanto de luz que se llama fotón.    Pero al  chocar el  fotón con el electrón produce un  cambio en  su posición o en  su  velocidad inevitablemente, por lo que es imposible saber al mismo tiempo las dos cosas,  su  velocidad  y    su posición.  Eso  es  lo  que  dice  el  Principio  de  Incertidumbre,  una  limitación impuesta por  la naturaleza de  la combinación entre objeto a medir, instrumento  y  observador.  Esto  tiene  unas  consecuencias insospechadas  para  la  física  y  para  entender  el  universo,  como veremos.

5.3.6     La función de onda. El átomo de Hidrógeno Al estudiar  las primeras nociones de química nos explicaban cómo es un átomo de hidrógeno, el elemento más simple. Estaba formado por un protón y un electrón girando a su alrededor, como un satélite que gira alrededor de la Tierra.  Con  la Teoría   Cuántica  la cosa se complica, pues en  realidad se habla de una zona del espacio que  rodea al núcleo  llamado orbital, donde es más probable hallar al electrón. Nos  tendremos  que  conformar  con  conocer  la probabilidad  de  encontrarlo  en  una  zona  alrededor  del núcleo. La  descripción  del  estado  del  electrón  del  átomo  de Hidrógeno  viene  dada  por  una  ecuación  conocida  como la  función  de  onda. Es  una expresión matemática que  describe  un  sistema  cuántico como  la ecuación de una recta describe  los puntos de  la recta.

5.3.7  La probabilidad  en la Teoría Cuántica. El juego de dados La  importancia  de  la  probabilidad  en  la  T.  Cuántica  supuso  el  punto principal de conflicto  entre Einstein y Bohr.  Einstein creía que la fuerte probabilidad de la T. Cuántica hacía de ella una  teoría  incompleta  que  había  que  reemplazar  por  otra  más determinista. Einstein acuñó esta opinión con la frase “Dios no juega a los dados con el universo”.  Parafraseando esta expresión de Einstein, al analizar la probabilidad de la  T. Cuántica  y  la  teoría  clásica  del  determinismo, Hawking  escribió: “Dios está  limitado por el principio de  incertidumbre y no puede conocer la  posición  y  la  velocidad  de  una  partícula  al  mismo  tiempo”.  “Einstein  estaba  equivocado cuando dijo: Dios no juega a los dados”. “No solo Dios juega a los dados sino que a veces los lanza  donde no podamos verlos”.  Y concluye Hawking: ·”Toda la evidencia lo señala  como un jugador empedernido  que tira los dados siempre que tiene ocasión”. Hawking en este texto se burla de Einstein porque éste no creía en la Teoría Cuántica.

5.3.8       La paradoja del gato de Schrödinger
Es  la  paradoja  que  surge  de  un  célebre  experimento imaginario propuesto por el  físico Schrödinger para ver las  diferencias  entre  interacción  y medida  en  el  campo de la Mecánica Cuántica. Este experimento consiste en imaginar a un gato que se encuentra dentro de una caja,  junto a una ampolla de vidrio  que  contiene  un  veneno muy  volátil  y  un martillo que  pende  sobre  la  ampolla  de  forma  que  puede romperla si cae sobre ella. El mecanismo que controla el   martillo es un detector de partículas alfa. Si detecta una partícula alfa, el martillo se suelta, rompe la ampolla, sale el veneno y mata el gato. En caso contrario, el martillo permanece en su lugar y el gato sigue vivo. Al lado del detector se coloca un átomo radiactivo especial, que tiene una probabilidad del 50% de emitir una partícula alfa en una hora. Cuando ese tiempo haya transcurrido, o bien el átomo ha emitido una partícula alfa o no la ha emitido.  Como resultado de esto, el martillo habrá o no golpeado  la  ampolla,  y  el  gato  estará muerto  o  vivo.  Por  supuesto,  no  tenemos  forma  de saberlo si no  abrimos la caja para comprobarlo.

Aquí es donde las leyes de la Mecánica Cuántica hacen de este experimento algo mucho más interesante. En efecto, si  intentamos describir  lo que ocurre en el  interior de  la caja mediante estos principios, llegamos a una conclusión muy extraña: el gato es descrito por una función de onda  que da como resultado una superposición de dos estados combinados (mitad y mitad) de “gato vivo” y “gato muerto”.  Mientras la caja permanezca cerrada, el gato estaría a la vez vivo y muerto.  La única  forma de saber con certeza si el gato sigue vivo o muerto es abrir  la caja y mirar dentro. Según  Schrödinger,  lo que ha ocurrido es que, al  realizar  la medida, el observador interactúa con el sistema y  lo altera,  “rompiendo”  la superposición de estados y el sistema se define en uno de sus dos estados posibles. Si nos aferramos al sentido común,  resulta claro que el gato no puede estar vivo y muerto a la vez. Sin embargo, la Mecánica Cuántica dice que mientras nadie espíe el interior de la caja el gato se encuentra en una superposición de los dos estados “vivo/muerto”.  Esta superposición de estados es una consecuencia de la naturaleza ondulatoria de la materia y  su aplicación a  sistemas macroscópicos  -como un gato-  es  lo que nos  lleva a  la paradoja propuesta por Schrödinger.

5.3.9  Indeterminación y probabilidad
Esto  nos  indica  que  el  mundo  cuántico  está  indeterminado.  No  es  posible  predecir  qué valores  de  la  medida  que  se  ha  hecho  van  a  hacerse  realidad.  Las  interacciones  de  los sistemas cuánticos entre sí y con  los objetos macroscópicos  crean muchas incertidumbres en la evolución del universo. Así  la evolución del mundo no es algo preestablecido  sino que es imposible  de  prever.  La  Teoría  Cuántica  describe  siempre  la  evolución  de  los  sistemas cuánticos por medio de la probabilidad. No  es  posible  discernir  partículas  idénticas  ni  permite  decir  que  una  partícula  se mantenga siempre idéntica a sí misma en el tiempo (por ejemplo, un electrón en un orbital atómico).

5.3.10   La Teoría Cuántica y el origen del universo La Teoría Cuántica representa hoy nuestro conocimiento científico del sustrato más primigenio que constituye el universo. Esta materia es la que se produjo cuando nació el universo y  sigue dándose en  los objetos macroscópicos. Por  lo  tanto, el universo ha sido producido a partir del microcosmos.  El  universo  y  todos  los  objetos  que  contiene  son  consecuencia  de  la organización de la materia. Si  la Teoría Cuántica  representa nuestro conocimiento actual de  la materia microfísica es en ella donde la ciencia debería hallar el fundamento para responder al enigma del universo. En el conocimiento del origen del universo solo los principios de la T. Cuántica permiten hacer hipótesis y supuestos congruentes.

5.4  Las historias posibles de Feynman
Según  la  concepción  tradicional  del  universo,  los  objetos  se mueven en caminos bien definidos y tienen historias concretas, pudiendo decir su posición en cada momento. Esto  cambió  con  la  Teoría  Cuántica:  en  la  escala  atómica  no  se puede  tener  tanta precisión por el Principio de  Incertidumbre. Pero la Física clásica y la T. Cuántica se basan en diferentes percepciones de la realidad. La T. Cuántica puede ser formulada de varias maneras, pero  la más intuitiva  fue  la del físico Richard Feynman (1918-1988). Según él un sistema no tiene una historia sino todas las posibles historias. Luego aplicaremos esto -siguiendo a Hawking-  a la idea de que el universo no tiene una sola historia ni siquiera una existencia independiente.  Esto  parece  violar  las  reglas  del  sentido  común,  que  está  basado  en  la  experiencia  diaria  a través  de  los  sentidos,  no  en  el  universo  tal  como  es  observado  con  la  tecnología  que  nos permite ver dentro del átomo y en el universo primitivo. Así, la sencilla visión de la realidad que tenemos en la vida diaria no es compatible con la Física moderna.

5.4.1.  El  experimento  que  demostró  que  las partículas son también ondas Este  experimento  es  del  tipo  de  fenómenos  que  no pueden  ser  descritos  por  la  Física  clásica  pero  lo  son por la T. Cuántica. Se hizo para verificar la hipótesis de De Broglie. Feynman escribió que “este experimento contiene todo el misterio de la Mecánica Cuántica”. El experimento consistió en lanzar electrones sobre una lámina  con dos  ranuras. Al  llegar  los electrones a una pantalla, a través de las dos ranuras abiertas, se vieron bandas brillantes y bandas oscuras alternadas. La interpretación que dieron los físicos fue que los electrones habían actuado como lo habrían hecho las ondas de luz.  Donde se producía una interferencia, se anulaban y se hacía oscuro. Eso demostró la verdad de la hipótesis de De Broglie: que las partículas se comportan también como ondas.
5.4.2   Feynman interpretó el experimento  como la suma de historias “Parece como si  las partículas adquieran  información sobre  las dos  rendijas”-dijo Feynman-  . Lo cual es diferente de la vida diaria donde lo que ocurre en una rendija no afecta a la otra. Según la Teoría Cuántica  una partícula no tiene una posición definida en su recorrido hasta la pantalla, es decir,  las partículas  toman  todos  los caminos posibles que conectan el punto de salida y la pantalla. Las partículas en las dos rendijas toman los dos caminos simultáneamente. Esto suena a ciencia ficción pero no lo es. Feynman  lo expresó matemáticamente como  la suma de historias, que representa  todas  las leyes  de  la  Teoría Cuántica.  Las  predicciones  de  Feynman  son  las mismas  que  las  de  las otras formulaciones de la T. Cuántica.
La visión de Feynman ha resultado crucial para entender el origen del universo. Una partícula recorre todos los caminos de A a B. Y la teoría de Feynman permite predecir los resultados probables de un sistema que podría ser una partícula, un conjunto de partículas o el universo.
Entre  el  estado  inicial  y  uno  posterior  se  desarrolla  lo  que  los  físicos  llaman  la  historia  del sistema. La probabilidad de una observación se construye desde  todas  las posibles historias, por eso esa teoría se llama la formulación de la Teoría cuántica de la Suma de historias. Veremos  que  el  universo  no  tiene  una  historia  sino  todas  las  historias  posibles  y  nuestras observaciones sobre un estado actual afectan a su pasado y determina las diferentes historias del universo.

5.5     Etapas de la cosmología contemporánea La historia de  la cosmología moderna arranca a principios del siglo XX.  Por  aquella  época  se  debatía  sobre  la  posibilidad  de  que nuestra  Galaxia,  la  Vía  Láctea,  contuviera  todas  las  estrellas presentes  en  el Universo  y  que,  fuera  de  ella,  tan  sólo  hubiera  un gran vacío cósmico.
5.5.1  Hubble descubre  las galaxias En los años 20, el astrónomo americano Edwin Hubble (1899-1953) sentó  las bases empíricas de  la cosmología actual al descubrir que algunas  nebulosas,  como  Andrómeda,  no  eran  nubes  de  gas situadas entre las estrellas, sino otras galaxias parecidas a la Vía Láctea, externos a la misma.     (Arriba, imagen de la Galaxia Andrómeda) La  galaxia  Andrómeda,  situada  a  2,5  millones  de  años  luz,  forma parte de nuestro grupo local de galaxias.   Posteriormente  Hubble  descubrió  que  las  galaxias  se  están  alejando unas de otras. 
5.5.2  Desplazamiento al rojo. El universo se expande
Al  intentar  medir  la  distancia  a  las  galaxias,  Hubble  realizó    otro descubrimiento: el espectro de  la  luz procedente de  las galaxias estaba tanto  más  corrido  hacia  el  rojo  cuanto  menor  era  su  luminosidad aparente  Interpretando dicho  corrimiento al  rojo  como debido al efecto Doppler, eso  indicaba que  las galaxias se alejan de  la Vía Láctea a una velocidad proporcional a su distancia. (Ley de Hubble).

5.5.3  Efecto Doppler: ¿por qué la sirena de una ambulancia cambia de tono? El efecto Doppler nos es muy familiar. Cuando vemos acercarse una  ambulancia  notamos  que  el  sonido  se  hace más  agudo,  y cuando  se  aleja,  el  sonido  se  vuelve más  grave.  En  la  luz  el equivalente al sonido grave es el color rojo. La  conclusión  fue  que  las  galaxias  se  estaban  alejando  de nosotros.  Pero  se  vio  enseguida  que  el  alejamiento  de  las galaxias no era debido a su movimiento. La  Teoría  de  la  Relatividad    de  Einstein    describía  cómo  el espacio podía ser curvado   en presencia de materia, como una goma estirada con un objeto pesado sobre ella. Las ecuaciones de Einstein   describían cómo el espacio podía estirarse   como un  todo. Pero en 1915, cuando salió  la Teoría de  la Relatividad, aún no se conocían  las galaxias  y Einstein había dejado este punto como un truco sin significado físico.                                                 Efecto Doppler. Al alejarse un camión el sonido se hace más grave. Después  del  descubrimiento  de  Hubble  de  la  relación  del  desplazamiento  al  rojo  con  la distancia,  Einstein  y  otros  científicos  descubrieron  que  eso  era  lo  que  describían  las ecuaciones de la Teoría de la  Relatividad: el espacio mismo estirándose y llevándose consigo los cúmulos de las galaxias. Este fue el comienzo de la cosmología contemporánea.

5.5.4   El desplazamiento hacia el rojo
El Efecto Doppler no está provocado solo por el desplazamiento de  las galaxias   a  través del espacio sino también por el estiramiento del espacio entre las galaxias, mientras viaja la luz de una galaxia a otra.   El  resultado  final es  la suma o  resta de  los dos movimientos. Por eso Andrómeda  tiene  un  desplazamiento  hacia  el  azul,  porque  se  mueve  hacia  nosotros  más rápido que la expansión del espacio entre nosotros y Andrómeda. 
5.5.5  La imagen del globo que se hincha, imagen de la expansión del universo
Podemos visualizar este fenómeno de la expansión del universo  imaginando un globo con puntos pintados en su  superficie.  Al  inflarse,  todos  los  puntos  se  alejan unos  de  otros  no  porque  estén  moviéndose  sino porque  la  goma  se  está  moviendo  y  no  hay  ningún centro  en  la  expansión.  Desde  cualquier  punto observamos que los demás puntos se alejan. Igualmente    la  visión  de  la  expansión  del  universo sería la misma desde cualquier galaxia del universo.

5.5.6  Necesidad de una teoría nueva para explicar la expansión del universo Con esos  descubrimientos nuestra concepción del Universo sufría una revolución semejante a la  producida  en  el  siglo  XVI  con  Copérnico.  El  Universo  pasaba  a  estar  lleno  de  galaxias distribuidas uniformemente hasta  los confines del espacio y alejándose  las unas de  las otras como si el Universo estuviera expandiéndose a idéntico ritmo en todas partes.  Las  galaxias  se  atraían  las  unas  a  las  otras  por  efecto  de  la  gravedad,  por  lo  que  dicha expansión debía ir frenándose lentamente con el paso del tiempo. Para determinar  la evolución del Universo se  requería una  teoría gravitatoria. La  teoría de  la Gravitación Universal de Newton era insuficiente, pero la Teoría  General  de la Relatividad sí permitía ese estudio. El primer modelo cosmológico desarrollado por Einstein suponía que el Universo era estático.
Para  que  esto  fuera  posible  Einstein  había  tenido  que  incluir  la  llamada  constante cosmológica  en  sus  ecuaciones  a  fin  de  que  hubiera  una  fuerza  repulsiva  capaz  de compensar la atracción debida al contenido en masa y energía del Universo.  Cuando más tarde quedó claro que el universo no era estático, Einstein se apresuró a borrar la famosa  constante  cosmológica  de  todas  sus  ecuaciones  sin  sospechar  que  con  el  tiempo volvería a ser necesaria. Los  primeros  modelos  de  un  Universo  homogéneo  en  evolución  sin  utilizar  la  constante cosmológica se deben al matemático  ruso Alexander Friedman  Desde  este  punto  comienza  una  sencilla  exposición  de  algunas  de  las  principales  teorías cosmológicas  contemporáneas,  que  han  utilizado  las  Teorías  de  la  Relatividad  y  la  T. Cuántica. Como pasa en cualquier campo de  la ciencia, son  teorías que  tratan de explicar el origen  del  universo,  pero  se  verán    superadas por  otras más  completas,  o  aparecerán  otras distintas, como rivales y no llegaremos a ver el final del proceso. Esa búsqueda es lo que define a la ciencia.

5.5.7   La teoría de Lemaitre-Gamow y el Big Bang
La consecuencia de  la expansión del universo fue que si este se está haciendo cada vez más grande,  tuvo que  ser más pequeño en el pasado. Tuvo que haber un  instante en el que  las galaxias estaban todas juntas. Si  todavía vas más atrás en el  tiempo,  llegaría un  instante en el que  todo el universo estaba concentrado en un punto.
Usando  la Ley de Hubble podemos calcular que esto ocurrió hace aproximadamente 14. 000 millones de años.
Los  modelos  de  Friedman  fueron  retomados  por  el  cosmólogo  y  sacerdote  belga  George Lemaître, quien calculó que vivíamos en un universo que se expande. Presentó su  teoría del modelo del átomo primitivo en el que se encontraba todo el universo al comienzo y en el que la densidad cósmica habría sido comparable a la de los núcleos atómicos.  La  idea  de  que  el  Universo  tuviera  un  inicio  en  el  tiempo  no  gustaba  a  la  mayoría  de  los científicos, los cuales preferían la idea de un Universo eterno e inmutable.  Einstein  se  resistía  a  reconocer  la  teoría  de  Lemaître  a  quien  le  dijo  que  le  recordaba demasiado a la  creación del Génesis de la Biblia. La  teoría  de  Lemaitre  quedó  en  el  olvido  hasta  que  en  1948  G.  Gamow  se  fijó  en  ella  y desarrolló la teoría que se conoce como el Big Bang.

5.5.8  El Modelo de Universo Estacionario  Apareció  el  Modelo  Estacionario  de  F.  Hoyle.  Aunque  las  galaxias  se  alejaran  se  iría rellenando  el  hueco  con  nuevas  galaxias  y  el  universo  seguiría  como  se  ve  hoy,  estable  y eterno. Este modelo tuvo mucho éxito hasta los años 60. Lo más curioso fue que quien puso el nombre  de  Big  Bang  fue  el  mismo  Hoyle,  como  expresión  despectiva.  (En  Inglés  bang significa explosión, detonación).

5.5.9  El modelo del Big Bang  (La gran explosión) El  Universo  muestra  propiedades  muy  parecidas  en todas  las direcciones. Dado que no hay ninguna  razón para  que  estemos  situados  justo  en  su  centro, eso indica que el Universo es parecido en  todas partes (homogeneidad). El modelo  del Big Bang  se  basa  en ese  supuesto  (Principio  Cosmológico)  así  como  en que el Universo está expandiéndose. Debido  a  esa  expansión,  si  retrocediéramos  en  el  tiempo,  veríamos  cómo  la materia  se  va comprimiendo más y más hasta alcanzar densidades muy grandes. Antes de  llegar al  instante “cero”, definido como el tiempo en el que la densidad se hace infinita, la física actual deja de ser válida.  Se  hace  necesario  aplicar  una  teoría  cuántica  de  la  gravedad  hoy  por  hoy desconocida.
Lo que si podemos es acercarnos mucho a  ese instante cero (hasta tan sólo 10–43segundos de él, lo que se conoce como tiempo de Planck, 0,000…(hasta 42 ceros)…1. ¡Algo inimaginable por  lo  infinitamente pequeño! A partir de ese  instante, el modelo del Big Bang empieza a ser una buena descripción de la historia del Universo. Cálculos detallados mediante  las ecuaciones de Friedman muestran que  la edad actual del Universo es de 13.700 millones de años.

5.5.10    Confirmación del Big Bang:
la Radiación de fondo cósmico de microondas. El modelo  del  Big  Bang  sólo  fue  tomado  en  serio  a  partir  de  la  década  1960,  cuando  unos radioastrónomos  descubrieron  una  señal  de  radio  de  ruido  que  identificaron  como  el  eco remanente del Big Bang.  Esta radiación de fondo tiene la frecuencia de las microondas. Se la conoce como radiación de fondo cósmica,   porque procede de  todas  las direcciones del espacio, y de  fondo, porque  la detectamos como una señal de ruido.

5.5.11    Explicación  de  la  existencia  de  la radiación de fondo La  explicación  es  que  el  universo  empezó siendo mucho más caliente que una estrella.
A  medida  que  se  fue  expandiendo,  se  fue enfriando. La  radiación comenzó a viajar  libremente por el  espacio. Cuando  la  radiación  escapó,  era muy  similar  a  la  luz  del  Sol.  Pero  desde entonces  se  ha  desplazado  al  rojo  y  se  ha estirado  hacia  longitudes  de  onda  más grandes, convirtiéndose en microondas. Ahora  todo  el  universo  está  lleno  de  esta radiación,  como  un  horno  microondas,  pero muy frío. (-270 º C) La radiación de fondo se estudió usando satélites diseñados  para su observación. En los diez últimos años  se ha demostrado que esta radiación no es perfectamente uniforme, y ha servido para conocer un poco más  la naturaleza del universo en el que vivimos.

Donde  la  materia
  era  un  poco  menos  densa  que  la  media,  la radiación pudo enfriarse un poco, pero donde era más densa no. Así, estas  diferencias  en  la  temperatura  quedaron  impresas  en  la radiación. Cuando  los satélites  fueron  lo suficientemente sofisticados, ya en el siglo XXI,  como  el  satélite COBE,  encontraron que  la  temperatura media del fondo Cósmico de microondas es 2,7250 K, (-270,42 º C) y cuyas fluctuaciones están entre 2,7249 y 2,7251 K. (El cero absoluto, la temperatura más baja que puede existir, es 0 K en grados Kelvin y -273,15  º C en grados centígrados)

5.5.12     Materia oscura
En  los  años  70-80  se  comprobó  que  no  había  suficiente materia  visible  en  el  universo  para explicar la gravitación que se da en y entre las galaxias. Esto llevó a la idea de que el 90 % de la materia del universo es materia no visible, oscura. Estudios del fondo cósmico de microondas muestran exactamente  que las fluctuaciones en la temperatura  coinciden  con  el  de  las  variaciones  de  densidad  que  llevarían  a  formar  las galaxias. Pero se necesita algo  más para formar las galaxias. Tiene que haber mucha materia oscura en el universo para explicar la naturaleza de las galaxias como la Vía Láctea. Simulaciones por ordenador muestran que hay cerca de seis  veces más materia oscura que materia atómica. Entonces, todo encaja perfectamente.

5.5.13     ¿Expansión del universo para siempre? En  la década 1930,  los cosmólogos se preguntaban si  la expansión del universo duraría para siempre, o si por el contrario, se frenaría en algún momento, e incluso, que pudiera invertirse. La respuesta depende de la curvatura del espacio, de acuerdo a cómo se define en la Teoría de la Relatividad General.
Hay tres posibilidades.
1  Si  hay  más  densidad  de  materia-energía  que  un determinado  valor,  el espacio  tridimensional  está  curvado de  la  misma  forma  que  la  superficie  de  una  esfera,  y entonces, el universo no tiene bordes. Este  tipo  de  universo  se  denomina  “cerrado”,  y  si  el universo  real  es  así,  se  expandirá  durante  un  período  de tiempo,  se  frenará  debido  a  la  gravedad,  y  terminará colapsando sobre sí mismo. Como un balón lanzado en el aire hacia arriba.
2 En el medio de los dos extremos, se encuentra el espacio plano en tres dimensiones, como una hoja de papel. Si  el  universo  es  así,  seguirá  expandiéndose  a  una velocidad  cada  vez menor,  hasta  llegar  al  borde  del  colapso,  pero  sin  llegar  realmente  a colapsar. Al menos, ése se pensaba que sería el destino de un universo plano.  3 En el otro extremo, si hay menos densidad que el anterior valor determinado, el universo es  abierto,  y  se  expandirá  para  siempre. Como  una  nave  espacial  lanzada  con  suficiente velocidad, que escapará del campo gravitatorio terrestre. La geometría es la de la superficie de “una silla de montar”, extendiéndose al infinito en todas las direcciones.

5.5.14     Energía oscura y futuro del universo Los  cosmólogos  están  seguros  de  que  el  universo  es  plano.  Esto  significa  que  tiene  que haber una determinada cantidad de materia en el universo, que se traduce en una determinada densidad.  Pero  la  cantidad  de  materia  (incluyendo  la  materia  oscura)  en  el  universo proporciona sólo el 27 % de esta densidad, que se denomina densidad crítica. Así  que  tiene  que  haber  otra  forma  de  materia-energía  dominando  el  universo.  Ésta  se denomina energía oscura. Si hay un 27 % de materia en el espacio plano, tiene que haber un 73 % de energía oscura. La energía oscura muestra su influencia en el universo directamente por la forma en que afecta a la expansión.

5.5.15     La expansión del universo es acelerada Hacia  finales  del  siglo  XX  se  descubrió  que  el  universo  sufre  una  expansión  ligeramente acelerada. Eso quería decir que la constante cosmológica debe ser positiva pero muy pequeña. Si la expansión del universo es acelerada, las galaxias distantes están un poco más lejos que lo que dice  la ley de Hubble. Se  piensa  que  la  energía  oscura  actúa  como  una  especia  de  antigravedad,  estirando  el espacio, y que este efecto será mayor a medida que el universo envejece. ¡Dentro de 100.000 millones de años, si  la Tierra aún existiera, no se vería ninguna estrella ni galaxia excepto  la nuestra!

5.6   Los problemas del Big Bang 
La  mayoría  de  cosmólogos  aceptan  la  teoría  del  Big  Bang  porque  concuerda  con  las observaciones del universo. Sin embargo hay algunos problemas que no consigue resolver y hay que echar mano de otra teoría posterior muy importante: la Teoría de la Inflación. Por ejemplo:
1 El problema del horizonte o problema de la causalidad.  No  se  puede  explicar  cómo  dos  regiones  lejanas  del  universo,  separadas  por  una  distancia mayor  que  la que pudo  recorrer  la  luz  desde  el  inicio  del  universo,  puedan  tener  la  misma temperatura.
2 El problema de la planitud. En  la  actualidad  la  densidad  del  universo  es  cercana  a  la  crítica,    es  decir,  el  universo  es plano. Pero ese valor crece con el tiempo. Al principio era casi igual a la crítica.

5.6.1  Una solución a estos problemas viene de la Teoría Inflacionaria Según  esta  Teoría  de  la  Inflación,  propuesta  por  Allan  Guth  en  1980,  nuestro  universo comenzó como una región increíblemente pequeña de espacio-tiempo, tan pequeña como una trillonésima  parte  del  tamaño  de  un  protón,  que  sufrió  un    crecimiento  rapidísimo  en  un tiempo  tal  como  una  trillonésima  de  una  trillonésima  de  segundo. En  ese  brevísimo tiempo aquel mínimo “universo aumentó en proporción como 1030 veces mayor.
Es  como  si una moneda de 1 cm de diámetro de  repente explotara a una dimensión de  ¡10 millones de veces la anchura de la Vía Láctea!
La  Teoría  de  la  Inflación  predice  que  el  universo  sea  plano  y  que  tendría  irregularidades, justamente las irregularidades que vemos en el fondo cósmico de microondas.   La inflación fue una explicación tan satisfactoria de la forma en que el Big Bang empezó, que está incluida en casi todas las ideas modernas sobre cómo empezó el universo.

6   HACIA LA TEORIA DE LA UNIFICACION

Una de  las preocupaciones de  los científicos ha sido siempre encontrar  teorías que abarquen ideas anteriores y las unifiquen de manera simple. Eso hizo Newton: de su ley de gravitación y  las demás leyes de Newton se pueden deducir  las leyes de Kepler. Maxwell unificó las leyes del magnetismo y electricidad. Con la Teoría de la Relatividad general Einstein generalizó la ley de gravitación de Newton.
6.1   Einstein intentó  una teoría de unificación de las cuatro fuerzas fundamentales Es sabido que Einstein intentó toda su vida encontrar una teoría de unificación de las cuatro fuerzas fundamentales, que incluyera la gravedad, pero murió sin conseguirlo. Existen cuatro fuerzas fundamentales en el universo: gravedad, el electromagnetismo y las interacciones fuerte y débil. Cada una de ellas es producida por partículas elementales   que actúan como portadoras de la fuerza.
•  La Interacción fuerte une los quarks dentro de los protones y neutrones y garantiza la estabilidad de los núcleos de los átomos. • La interacción débil es responsable de los procesos de radioactividad. • La fuerza electromagnética actúa entre cargas eléctricas. • La gravedad determina la atracción entre masas.
6.2   La Teoría de la Relatividad y la Teoría cuántica son incompatibles Por otra parte, se vio que  la Teoría de  la Relatividad y  la Teoría Cuántica eran dos  teorías fundamentales pero eran incompatibles entre sí. Por el momento, la gravedad es explicada por la Teoría General de  la Relatividad mientras que  las otras  tres  interacciones  fundamentales son explicadas por teorías cuánticas como el Modelo Estándar.

6.3  El mundo de las partículas subatómicas descrito  por  el Modelo Estándar
Hasta el siglo XIX, se pensaba que el átomo era el bloque más pequeño de materia. Durante  mucho tiempo fue considerado el elemento constituyente básico e indivisible de la materia. En los primeros años del siglo XX se comprobó que incluía componentes más pequeños llamados protones, neutrones y electrones, que se conocen como partículas subatómicas.  El electrón es una partícula fundamental, pero los neutrones y protones están hechos de partículas más pequeñas  llamadas quarks.
La  suma  de  nuestros  conocimientos  actuales  sobre  la composición  subatómica  del  universo  se  conoce  como  el Modelo Estándar de la física de partículas. Esto incluye tanto los  ladrillos  de  que  está  hecho  el mundo  como  las  fuerzas con que esos ladrillos interactúan.
Existen 12  ladrillos básicos. Seis de ellos son quarks. Tienen nombres curiosos: arriba, abajo, encanto, extraño, fondo, cima.  Un protón, por ejemplo, está  formado por dos quarks  “arriba” (up) y uno “abajo” (down). Los  otros  seis  son  leptones.  (Estos  incluyen  al  electrón  y  a  sus  hermanos más  pesados,  el muón y el tauón, así como a tres neutrinos).

6.4   Las cuatro fuerzas fundamentales y las partículas subatómicas
 El ejemplo más conocido es el fotón, una partícula de luz que es la mediadora de las fuerzas electromagnéticas.    (Esto quiere decir que, por ejemplo, cuando un  imán atrae a un clavo, es porque ambos objetos están intercambiando fotones)
El gravitón es  la partícula asociada con  la gravedad. La  interacción  fuerte es producida por ocho partículas fundamentales (conocidas como gluones). La interacción débil es transmitida por tres partículas, los Z bosones  .
Los científicos del CERN, con el Gran acelerador de hadrones acelerarán partículas cargadas eléctricamente  hasta  velocidades  cercanas  a  la  de  la  luz,  por  medio  de  campos electromagnéticos.  Y  harán  chocar  frontalmente  estos  haces  para  poder  analizar  sus componentes más  básicos.  La  información  será  estudiada  a  la  búsqueda  de  las  trazas  del bosón de Higgs  (los  periodistas  sensacionalistas  la  bautizaron  como  la partícula de Dios), esperando la confirmación de la teoría según la cual le correspondería explicar la existencia de la masa.  Es más,  se  quieren  reproducir  las  condiciones  del Big Bang  y  es  posible  que  se descubran las fuerzas escondidas del universo.
El  Modelo  Estándar  describe  el  comportamiento  de  todas  estas  partículas    y  fuerzas  con precisión, pero con  la excepción de  la gravedad. Por muchos años ese ha sido el problema más importante de la física teórica, formular una Teoría Cuántica de la gravedad, que permita la unificación definitiva en una teoría de todo, aunque hay varios intentos. Los principales candidatos a una  teoría del  todo son  las 5  teorías de cuerdas y  la Teoría M que pretende unificarlas.

6.5    La Teoría de Cuerdas
En  la década de 1980,  surge un nuevo modelo matemático de  la física teórica llamado la Teoría de Cuerdas.  Para entender la Teoría M, que veremos a continuación, es necesario entender algo de la teoría de cuerdas.  Durante muchos  años  la  física  ha  operado  con  la  idea  de  que  las partículas fundamentales, como el familiar electrón, son como puntos, o de cero dimensiones. Si se quisiera resumir la teoría de cuerdas en una  sola  idea,  se  resumiría  diciendo  que  esta  suposición  es incorrecta.
En  vez  de  esto,  la  teoría  de  cuerdas  propone  que  el  universo  está  compuesto  por  objetos unidimensionales  que  son  similares  a  una  cuerda,  un  conjunto  infinitamente  pequeño  de elementos  que  sólo  tienen  una  dimensión:  la  longitud,  pero  no  poseen  altura  o  anchura. Estas  cuerdas  serían  tan  pequeñas  que  incluso  en  la  diminuta  escala  de  las  partículas parecerían como puntos.  Además,  la  Teoría  de  las  Cuerdas  sugiere  que  el  universo  se  compone  de  múltiples dimensiones.  Estamos familiarizados con la altura, la anchura y la longitud: las tres dimensiones del espacio, que con el tiempo dan un total de cuatro dimensiones observables.

Sin embargo, la Teoría de Cuerdas apoya la posibilidad de diez dimensiones, aunque las 6 restantes no las podemos detectar directamente pues son muy pequeñas y curvadas. De  la  misma  manera  que  una  manguera  vista  de  lejos  puede  parecer  una  línea  de  una dimensión, así un espacio de 10 dimensiones, seis de ellas muy pequeñas, puede parecer un espacio de tres dimensiones.  Una cuerda puede hacer algo más que moverse, puede oscilar de diferentes maneras.
Estas «cuerdas» vibran en múltiples dimensiones, y en función de la forma en que vibran, podrían ser percibidas en el espacio de tres dimensiones como materia, luz, o gravedad. Es  la  vibración  de  la  «cuerda»  la  que  determina  su  apariencia  de materia  o  energía,  y  toda forma de materia o energía es el resultado de la vibración de las cuerdas.  En la teoría de cuerdas cada partícula es creada de alguna forma por diferentes   patrones   de    vibración de las cuerdas.

6.5.1     La teoría de cuerdas reconcilia
la Teoría de la Relatividad y la Teoría Cuántica Los  físicos  teóricos  encontraron  que  la  teoría  de  cuerdas  contiene  gravitones  de  forma necesaria, es decir, la partícula que causa la gravedad. Por  tanto,  la  teoría de cuerdas une de  forma  satisfactoria  la Relatividad General  con  la Mecánica Cuántica. También  se  podría  emplear  esta  teoría  en  la  predicción  de  nuevos  fenómenos,  como,  por ejemplo, en el momento del Big Bang.
6.5.2   Sin embargo en la teoría de cuerdas hay algunos problemas En  la  teoría  de  cuerdas  faltan  todavía  las  pruebas  experimentales  como  las  aplicaciones tecnológicas.  Una  de  las  causas  de  esto  es  la  complejidad  de  las matemáticas  en  que  se fundamenta esa teoría.  Otro    problema  con  la  Teoría  de  Cuerdas  es  que  se  presentaban  cinco  formulaciones diferentes para describir el mismo fenómeno. Este hecho es clave para entender donde encaja la Teoría M, que parece venir en su rescate.

6.6  La Teoría M podría ser la Teoría del Todo
Es una teoría innovadora en Física, candidata a  convertirse en la Teoría del Todo que unifique las  cuatro  fuerzas  fundamentales  de  la  naturaleza,  explique  las  partículas  elementales  y  el origen y estructura  fundamental del universo. Fue propuesta por Edward Witten. La Teoría M es la que S. Hawking  propone en su libro El Gran Diseño para explicar el origen del Universo. E. Witten considera que las cinco versiones de la Teoría de Cuerdas  podrían  describir  lo  mismo  desde  diferentes perspectivas.  Lo  que  Witten  explica  en  la  Teoría  M  es  una  versión bastante  revolucionaria  y  muy  bien  fundamentada matemáticamente, de las Supercuerdas.
La Teoría M es la fusión de las cinco versiones de la Teoría de Cuerdas más la  Supergravedad.  Supone  la  existencia  de  once dimensiones.  Fundamenta  la  unificación  de  todas  las  fuerzas fundamentales,  incluyendo  la  gravedad  y  propugna  que  la última  estructura  de  la  materia,  lo  que  estaría  bajo  los quarks,  serían  unos  diminutos  círculos  semejantes  a  una    membrana.  Poder contar con una única  teoría es una perspectiva emocionante para  la mayoría de  físicos teóricos, y  la  investigación  teórica ha estado buscando  la formulación completa de una Teoría M cuántica.
Si se  logra, está por ver.  Si  la Teoría de Cuerdas  y  la Teoría M  fueran  verificadas experimentalmente  supondrían un significativo  avance  científico.  Además  precisan  de  herramientas  matemáticas  que  todavía tienen  que  ser  inventadas  para  un  total  entendimiento  de  la  misma  ya  que  son  bastante complejas.

6.7  ¿Podrían existir muchos Universos?

6.7.1   El multiverso o Universos paralelos  se opone a uni -verso (único, total) El  Multiverso  no  es  una  teoría.  Aparece  como  consecuencia  de  teorías  elaboradas  para responder a cuestiones  de la física de partículas o de la gravitación, como la Teoría M. Existen  muchos  tipos  distintos  de  Multiversos  posibles,  dependiendo  de  las  teorías particulares Puede parecer  imposible la existencia de universos que coexisten de forma paralela al nuestro. Suena a ciencia ficción, pero es ciencia y es real. Los  universos  paralelos  han  inspirado  series  de  TV como  Star  Trek,  Smallville,  películas  como  Las crónicas de Narnia o Los cazafantasmas.
David  Deutch,  autoridad  mundial  en  Multiverso,  dice que esto no es solo algo  teórico, sino que hay pruebas, experiencias  reales,  visibles  en  los  experimentos  que obligan a admitir  la existencia de universos paralelos, si se quiere explicar lo que vemos. La  primera  teoría  sobre  universos  paralelos  fue propuesta  en  1950  por  el  físico Hugo  Everett. En  ella trataba de explicar los misterios de la mecánica cuántica que eran desconocidos para los científicos de la época. Las  teorías  de  los  mundos  paralelos  adquirieron importancia  cuando  se  trató  de  ubicar  exactamente  las partículas  subatómicas,  como  los  electrones,  y  se  vio que era  imposible pues estaban en diferentes  lugares al mismo tiempo, de manera que podrían existir en otros universos.
Muchos problemas centrales de la física teórica -complejidad y naturalidad- encuentran así una explicación  natural.  Esta  propuesta  revolucionaria  no  está  sin  embargo  exenta  de  peligros conceptuales y exige una profunda reflexión epistemológica.Por  varias  razones,  se  debe  considerar  seriamente  la  posibilidad  de  que  vivamos  en  un Multiverso.

6.7.2    Multiverso y Teoría M
Uno  de  los  multiversos  más  ricos  es  el asociado  con  el  hallazgo  fascinante  de  la cosmología inflacionaria y la Teoría M.  ¿Por  qué  la  gravedad  es  débil?  Este interrogante    lo  planteó  la  cosmóloga  Lisa Randall  (Universidad  de  Harvard),  quién propuso  que  la  aparente  debilidad  de  la gravedad  se  debe  a  que  su  fuerza  se distribuye no  sólo en nuestro Universo  sino en  otras  dimensiones;  para  esto  se  apoyó en la Teoría M.Desde esta onceava dimensión había una membrana de donde parte la fuerza de gravedad (cuya fuerza es muy  fuerte) y se  filtra entre  las demás dimensiones hasta  llegar a nuestro Universo. Es así  como podría explicarse  la  fuerza de  la gravedad al  incorporar un  “Universo Paralelo”. Esta idea gustó y físicos de todo el mundo comenzaron a estudiar diversos problemas desde la onceava dimensión.

Esto  resultó  tan  inquietante  que  algunos  científicos  no  dudaron  en  preguntarse,  ¿es  nuestro Universo el único?  Esto quiere decir que si las partículas pueden estar en más de un solo lugar al mismo tiempo,  la única explicación a esto es que las partículas no pueden existir solamente en nuestro Universo, también  existen  en  otros  Universos  en  donde  hay  un  infinito  número  de  estos  Universos Paralelos, como unos 10500 nada menos (¡Un 1 seguido de 500 ceros!). En esta etapa primera del universo, cada universo-burbuja está asociado con una  realización de  las  leyes  de  la  física  y  contiene  en  sí  mismo  un  espacio  infinito  en  el  que  todos  los fenómenos contingentes ocurren en algún lugar.
Este  Multiverso  -si  fuera  verdadero-  supondría  un  cambio  radical  en  nuestra  profunda comprensión de  la  física. Las  leyes reaparecerían como  tipos de  fenómenos; en otros  lugares del Multiverso existirían otras leyes, otras constantes, otra cantidad de dimensiones; y nuestro mundo sería sólo una pequeña muestra

6.7.3
          El Multiverso empieza a ser aceptado, con reparos.El  escritor Nathan Schneider  reflexiona  sobre  la Teoría del   Multiverso  y  la  aceptación  de ésta entre los pensadores religiosos. El Multiverso no puede ser observado  y, por  tanto, esta hipótesis no es verificable. Esto da lugar a que algunos científicos rechacen por completo la idea de que nos encontremos en uno de todos los universos posibles. Desde un punto de vista más  filosófico,  la  teoría del Multiverso desafiaría  la exclusividad del ser  humano  como  su  lugar  central  en  el  cosmos,  por  lo  que  también  provoca  debates teológicos.
Schneider cita algunos ejemplos, como el   cardenal  Schönborn quien, en 2005, acusó a  los científicos de elaborar la idea de un Multiverso para “contrarrestar la evidencia de propósito y de diseño (en el universo), constatada por la ciencia moderna”. Sin embargo la teoría del Multiverso va adquiriendo cada vez una mayor credibilidad, e incluso ha sido defendida ya por científicos religiosos. Es el caso del físico católico, especializado en física de  partículas,  Stephen  Barr  que  ha  escrito  que existen  razones  físicas  por  las  que  la  teoría  del Multiverso  ha  de  ser  tomada  en  serio.
Recientemente  ha  parecido  un  comentario  en l’Osservatore Romano   del que se deduce que   El Vaticano no descarta la teoría de que pueden existir universos paralelos. Para  el  físico  evangelista Don Page,  el Multiverso no  es  una  alternativa  al  diseño  de  Dios.  Según  él, “Dios  habría  diseñado  todas  las  cosas”,  (incluido  el Multiverso).  El Multiverso es  la  idea que aparece en el  libro de Hawking como explicación natural de  las constantes  cosmológicas  de  nuestro  universo.  La  diferencia  respecto  a  esos  científicos creyentes es que Hawking y otros muchos científicos no aceptan el diseño inteligente de un ser supremo espiritual.

6.8   ¿Como empezó el universo? Antes del Big Bang
De acuerdo con la Teoría del Big Bang, el universo comenzó siendo extremadamente denso y caliente hace alrededor de 13.700 millones de años. El propio espacio se expandió y enfrió, permitiendo finalmente la formación de átomos y que se agruparan para  formar  las estrellas y galaxias que vemos hoy. En esto,  la mayor parte de  los científicos concuerdan. Uno de los objetivos de la cosmología es deducir qué condiciones había tan cerca como sea posible del principio, al que se denomina a veces “tiempo cero”.

6.8.1   Pero ¿qué pasó antes del Big Bang?
El Big Bang  es  para muchos  el  comienzo  del  universo. Recordemos que, según  la T. de  la Relatividad de  Einstein, el Big Bang es una singularidad de densidad  infinita, en el que no están  definidas  las  leyes  físicas  por  lo  que  no  podría  existir  conexión  teórica   entre  lo  que ocurrió después y lo que sucedió antes: nuestras leyes físicas se colapsan justo en el momento del Big Bang. De hecho, no tendría ni siquiera sentido hablar de un “antes del Big Bang“. Una idea predominante que conecta los puntos entre el Big Bang y el universo que vemos hoy es la conocida como inflación. Pero han surgido dudas sobre si esa teoría explica totalmente el Big Bang y aún más, si no hay algo antes del Big Bang. Han surgido nuevas teorías sobre el origen del universo a partir de la Teoría M y otras teorías alternativas  como  la  Gravitación  cuántica  de  bucles.  Por  ello  expondré  cómo  explican  el origen del universo esas teorías y la que propone Hawking en “El gran diseño”.

6.8.2   La teoría de la inflación no puede explicar  bien  el Big Bang Esta  teoría podría explicar algunos de  los principales obstáculos propuestos por el Big Bang: El por qué el universo parece plano, con aproximadamente la misma cantidad de materia  igual en todas las direcciones. La inflación también lo hace plano.  Una  exposición  de  una de  las  teorías del origen del universo basadas  en  la  inflación  es como sigue: Esa  tremenda expansión proviene de una pequeñísima  región del espacio-tiempo de   10–35  m que estaba en un estado de falso vacío/fluctuación cuántica de vacío (es un estado peculiar inestable  que surge de modo natural en las teorías cuánticas). Esa minúscula zona empezó a  expandirse  impulsada por un efecto gravitatorio  repulsivo. Durante  la expansión el estado de falso  vacío  decae  en  vacío  habitual  produciendo  una  “sopa” muy  caliente  de  partículas  que corresponde al punto de partida del Big Bang.
¿De  dónde  procede  toda  la  energía  del  universo?  La  respuesta  puede  ser  que  la  energía gravitatoria generada en la expansión puede ser considerada negativa y de ahí viene la energía materializada en  la expansión, siendo  la energía  total  igual a cero. Es decir, podríamos decir que el mecanismo de la expansión inflacionaria produciría un universo partiendo de la “nada”.
Hoy sabemos que en el mundo cuántico de partículas subatómicas, una caja que no contenga materia  o  energía  alguna  todavía  no  está  vacía.  Las  partículas  son  creadas  y  destruidas  en   escalas diminutas de tiempo – menos que  10–20     segundos-. Si las partículas pueden crearse en esta escala de  tiempo, entonces pueden ciertamente ser creadas cuando el universo  tenía  la edad 10–43    de segundos. El  universo  pudo  haber  ocurrido  como  una fluctuación cuántica en la nada.   Justamente después del tiempo de Planck, cuando podemos usar los conceptos de espacio-tiempo, el universo era una esfera de 10–33     centímetros, vacía de radiación o materia tal como hoy la conocemos; las partículas y fuerzas de hoy no existían.
Luego, según  la  esfera  se  expandía,  el  orden  fue espontáneamente  creado  como  partículas elementales  -quarks,  electrones,  neutrinos-  y  las leyes físicas a que obedecían aparecieron de la nada. Ninguna cosa de éstas viola principio alguno de la física. De hecho, estos mismos principios vinieron a la existencia como parte del proceso mismo de ordenamiento. Así, “nuestro universo”, con su particular estructura, fue, por sí  mismo,  un  acontecimiento  muy  improbable.  Sin  embargo,  consideremos  que  no precisamente  fue  creado  un  universo  sino muchos,  cada  uno  de  ellos  un  pequeño  dominio vacío.  Uno de estos dominios se expandió y enfrió, desarrollándose en ese universo algo ordenado que experimentamos hoy, con una dimensión de tiempo, tres dimensiones de espacio, materia, y  las  reglas  que  ahora  la  materia  parece  obedecer.

Otros  universos
  pueden  existir  con diferentes estructuras y reglas, incluso diferentes dimensiones. Pero nuestro dominio fue capaz de producir vida al menos en nuestro planeta, muy  improbablemente, más  improbablemente que ganar en la lotería nacional o en una máquina tragamonedas.  La  inflación  explica  el  “Bang”  del  Big  Bang   -afirma  Hawking-  en  el  sentido  de  que  la expansión fue mucho más extrema que lo que aparece en la teoría del Big Bang tradicional. El problema es que para que  los modelos de  inflación funcionen, el estado  inicial del universo tuvo que estar en un modo muy especial. “La  inflación es una buena  teoría, pero no puede describir el momento del Big Bang”- dijo el físico  teórico  Neil  Turok.  “Si  la  inflación  es  la  dinamita  detrás  del  Big  Bang,  -afirmó gráficamente  el  cosmólogo  de  la Universidad  de Chicago, Michael  Turner–  todavía  estamos buscando la cerilla”. La  teoría del Big Bang ve al universo  iniciándose a partir de una singularidad, un concepto matemático de temperatura y densidad  infinitas empaquetadas en un único punto del espacio.
Pero  los  científicos  no  creen  que  esto  sea  lo  que  sucedió  realmente.  “Realmente  no  sería infinito”, explica el físico Paul Steingart Ni la teoría del Big Bang ni la teoría inflacionaria pueden describir lo que sucedió en ese momento. Y  la  inflación  tiene  otros  problemas,  para  algunas  personas.  Debido  a  las  fluctuaciones cuánticas, distintas partes del universo podría inflacionar a distintos ritmos, creando “universos burburja” que son mucho mayores que otras regiones. Nuestro universo puede ser uno dentro de un Multiverso, donde reinan distintas escalas y leyes de la física.

6.8.3 La Teoría M podría explicar qué existió antes del Big Bang Otra posibilidad que analizaron  los  físicos  fue, si  la Teoría M podría explicar el origen del Big Bang. Lo plantearon desde cero: ¿Hubo un comienzo?, ¿Existió el tiempo antes del Big Bang?,¿De dónde vino el universo?, ¿Marcó la singularidad el comienzo de la gran explosión?  Eso fue  lo que  inquietó al cosmólogo Neil Turok (Universidad Cambridge), el cual vio que era insatisfactorio marcar un punto (la gran explosión) por lo tanto decía: si se logra traspasar este limitante  se  traspasaría  a  la  “singularidad”  dando  origen  a  otra  nueva  teoría  general  del Universo (lo anterior puede interpretarse como ¿qué existió antes del Big Bang?).  Otro  cosmólogo,

Burt Ovrut
,  señaló  que  la  onceava  dimensión  no  era  un  lugar  tranquilo  y sereno como se pensaba antes del 2001, sino que era un  lugar  turbulento como  las olas del mar. Se sabe que  las cosas no son uniformes en el universo, hay estrellas, hay galaxias, hay cuásares, etc. Las membranas no son uniformes o lisas en su superficie sino que tienen ondas, señaló Burt.  A Ovrut  y  Turok  se  les  unió Paul Steingart  (Universidad Princeton),  y  comenzaron  a  tener varias  ideas  acerca  de  qué  causó  el  Big  Bang,  ¿cómo  era  posible  que  dos  membranas pudieran colisionar y generar toda la materia y radiación del universo? etc.
Si  dos membranas  o  branas  se  acercan  al  juntarse  no  se tocan en el mismo lugar y al mismo tiempo, sino que se tocan en diferentes puntos y en distintos momentos debido a que al moverse  la  brana  se  ondula  y  al  tocarse  o  colisionarse (colisiones  de  enorme  proporción)  distribuye  esas  ondas  en materia  real, es como el choque de  las olas del mar. Por  lo tanto  las  ondas  fueron  las  que  causaron  los  grupos  de materia después del Big Bang. Los Universos Paralelos  se mueven por  la onceava dimensión como olas y al  igual que cualquier ola, ésta se ondula.
La existencia de branas antes de  la singularidad  implica que existió el  tiempo antes del Big Bang, es decir, es como si en esos instantes antes de la gran explosión se tuviese otro mundo, como  cuando  se  forman  burbujas  de  jabón,  solo  que  esta  sería  como  formar  una  burbuja dentro de otra, emergiendo así una nueva burbuja a partir de otra. Por lo tanto, la conclusión a que  llegaron  Ovrut,  Turok  y  Steingart  fue  que  el  Big  Bang  es  la  consecuencia  de  un encuentro  de  dos mundos  paralelos,…  dando  así  una  sorprendente  respuesta  a  un  gran interrogante.

6.8.4 El Multiverso es la respuesta
La  respuesta  que  esto  nos  ofrece  es  paradójica  debido  a  que  nuestro Universo  no  es  algo “especial”  dentro  del  vasto  cosmos,  ya  que  no  es más  que  uno  entre  un  infinito  número  de membranas es decir, es sólo uno de entre los muchos universos que conforman algo llamado “el Multiverso”. Este Multiverso está conformado de un  infinito número de Universos, cada uno con sus propias  leyes de  la  física y propiedades. Los Big Bang ocurren  todo el  tiempo, nuestro Universo  coexiste  con  otras membranas,  con  otros  universos  que  también  están  en proceso de expansión, Nuestro Universo no es el único, nuestro Universo podría ser como una burbuja que flota en un océano de burbujas.

6.8.5      La  teoría  de  la Gravedad  Cuántica  de  Bucles  también  se  pregunta  ¿qué  había antes del Big Bang? Y responde con una teoría cíclica del universo. La Teoría de la Gravedad Cuántica de Bucles es la rival de la Teoría M para llegar a ser una teoría del todo, aunque tiene menos seguidores. Las ecuaciones que emplea la Teoría de la Gravedad Cuántica de Bucles (GCB) nos acercan como nunca al Big Bang e  incluso van más allá, hablan de un cosmos que se contrae para expandirse después del Big Bang, que actualiza viejos modelos cosmológicos sobre los ciclos de  expansión  y  colapso  del  universo;  es  una  teoría  cíclica  del  universo  que  elimina    el problema  de  la  singularidad  del  Big Bang  y  proporciona  siempre  un  tiempo  anterior  al Big Bang,  pero  no  un  punto  de  inicio  del universo.
El modelo  de Martin  Bojowald,  uno  de  los teóricos de esa teoría,  muestra que antes del Big  Bang  sí  hubo  un  Universo,  y  que  ese Universo  se  contrajo  hasta  un  volumen muy pequeño (no nulo), para  luego expandirse de nuevo violentamente. De hecho, se habla del Big  Bounce,  el  “Gran  Rebote”  de  esa contracción seguida de una expansión.  Lo  cual  sugeriría  una  serie  infinita  de Universos  idénticos  que  se  expanden,  se contraen hasta el Big Bounce, se expanden… De  acuerdo  con  la  Teoría  GCB  existe  una conexión  entre  ambos  Universos,  de  modo que  están  relacionados,  pero  hay  muchos “Universos  anteriores”  que  podrían  haber dado lugar al nuestro.

6.9    Origen del universo según El Gran diseño de Stephen Hawking
Al comienzo de su libro, Hawking y Mlodinow se hacen tres preguntas que están en la frontera con la Metafísica: •  ¿Por qué hay algo más bien que nada? •  ¿Por qué existimos? •  ¿Por qué las leyes del universo no son de otra manera? Hay personas que contestarían inmediatamente  que Dios hizo el mundo de esa manera. A su vez se podría replicar que entonces las preguntas se reducirían a una: ¿Por qué existe Dios y no la nada? Las personas creyentes  aceptan sin más que existe una entidad que no necesita creador, la cual es llamada Dios.
Hawking proclama que es posible contestar a esas preguntas desde el dominio de  la ciencia, sin invocar a seres divinos. Sabemos que el origen del universo fue un acontecimiento cuántico, es decir, en la escala de lo infinitamente pequeño. Debemos  combinar  lo  que  sabemos  de  la  Teoría  General  de  la  Relatividad  y  la  Teoría Cuántica.                                                  Antes  del  Big  Bang:  Colapso  y  expansión  de universos indefinidamente…  Para ver cómo funciona debemos entender el principio de que la gravedad retuerce el espacio y el tiempo, cosa difícil de imaginar, pero ese estado fue importante en el comienzo y clave para entender el comienzo del tiempo.

6.9.1  Al comienzo del universo
no existía el tiempo, sólo el espacio. Si  añadimos  los  efectos  de  la  Teoría  Cuántica  a  la  Relatividad  general,  en  los  casos  extremos  el  retorcimiento  del  espacio  puede  hacer  que  el  tiempo  se  comporte  como  otra dimensión del espacio.  En el universo temprano habría cuatro dimensiones del espacio y ninguna del tiempo, es decir el  tiempo  no  existía  como  lo  conocemos.  Esto  puede  librarnos  del  problema  de  que  el tiempo tuvo un origen. Preguntar qué existió antes del comienzo del universo es una pregunta sin sentido. El espacio-tiempo no  tenia bordes, como  la Tierra esférica no  los  tiene. Esta  idea de que  las historias serían superficies  cerradas sin bordes se llama “la condición de no bordes”. Antiguamente  se  pensaba  que  el  tiempo  era  diferente  del  espacio. O  era  eterno  o  tenía  un principio y un fin. Esto último fue usado como argumento para la existencia de Dios. Darse  cuenta  de  que  el  tiempo  se  comporta  como  el  espacio  da  otra  alternativa:  elimina  el problema de que el tiempo tuviera un principio, pero significa que el comienzo del universo fue dirigido por leyes de la ciencia y no necesitó ser puesto en movimiento por Dios.

6.9.2   La  suma de historias de Feynman aplicada al origen del universo Si el origen del universo  fue un evento cuántico  tiene que poder ser descrito por  la suma de historias de Feynman. En el experimento de la difracción de electrones por dos rendijas (ver apartado  5.4), Feynman mostró  que esto ocurre porque la partícula no tiene una sola historia. Para ir de A a B no toma un camino definido sino todos los caminos posibles. El método de Feynman dice que para calcular la probabilidad de cualquier punto final debemos considerar todas las historias posibles que la partícula puede seguir. También se puede usar el método de Feynman para calcular las probabilidades cuánticas para las  observaciones  del  universo.  No  hay  punto  A,  así  sumamos  todas  las  historias  que satisfagan la condición de no-borde y acabar en el universo que vemos hoy.  gentes ocurren en algún lugar. Este  Multiverso  -si  fuera  verdadero-  supondría  un  cambio  radical  en  nuestra  profunda comprensión de  la  física. Las  leyes reaparecerían como  tipos de  fenómenos; en otros  lugares del Multiverso existirían otras leyes, otras constantes, otra cantidad de dimensiones; y nuestro mundo sería sólo una pequeña muestra.

6.9.3   Aparecieron muchos universos Así, el universo apareció espontáneamente comenzando de cualquier modo posible. La mayor parte de esto corresponde a otros universos. Mientras que algunos universos son parecidos al nuestro,  la mayoría son diferentes y difieren  incluso en sus  leyes naturales. De hecho existen muchos universos con diferentes juegos de leyes físicas. Esta  última  idea  es  llamada  Multiverso,  pero  son  diferentes  expresiones  de  la  suma  de historias de Feynman.
Para  representar  esto,  la  imagen  del  globo  que  se  hincha representando  la  expansión  del  universo,  podemos transformarla  en  una  burbuja.  La  foto  de  la  creación  cuántica espontánea del universo se parecería a una burbuja de vapor en agua hirviendo: -Aparecen  muchas  burbujas  pequeñas  y  desaparecen. Representan  mini-universos  que  se  expanden  y  colapsan siendo microscópicos,  sin llegar a formar galaxias. -Unas  pocas  burbujas  crecerán  y  se  expansionarán,  es  decir, universos en estado de inflación con pequeñas irregularidades. En  la  suma  de  historias  solo  hay  una  historia  completamente uniforme  y  regular  y  tendrá  la mayor  probabilidad,  pero  otras historias tendrán casi igual probabilidad.   Las irregularidades producen que la materia forme galaxias, estrellas, planetas, y al menos en un caso, gente. Somos el producto de una fluctuación cuántica en el universo temprano. Esto nos lleva a una visión del universo profundamente diferente de la tradicional. La idea tradicional es que el universo tiene una sola historia. Con las leyes de la física podemos calcular como será con el tiempo. Es el tratamiento bottom-up (de abajo arriba) en cosmología.

Pero  si  tenemos  en  cuenta  la  Teoría  Cuántica
,  como  la  expresó  la  suma  de  historias  de Reynman,  se  han  de  sumar  todas  las  historias  que  satisfagan  la  condición  de  no-borde. Deberían trazar las historias up-down (de arriba- abajo), de atrás hasta el tiempo  presente. Unas historias serán más probables que otras y  la suma será dominada por una sola historia desde le comienzo del universo. Pero habrá diferentes historias para diferentes estados del universo en el presente. Esto lleva a una visión radicalmente diferente de la cosmología y la relación causa-efecto. Una  importante  implicación  del  tratamiento  up-down  (arriba-abajo)  es  que  las  leyes  de  la naturaleza dependen de la historia del universo, son diferentes para cada historia y no hay una única teoría que explique esas leyes y las constantes físicas (Ej. Masa de los electrones…).

6.9.4  Según la Teoría M
puede haber infinitos valores para las constantes físicas Recordemos que en la Teoría M la base de la materia son las membranas, en las que hay dimensiones.  Las  dimensiones  curvadas,  el  espacio  interno,  determinan  los  valores  de  las cantidades  físicas como  la carga del electrón. Pero hay  probabilidades  para  10500  espacios  internos  y cada uno lleva a diferentes leyes y valores para las constantes físicas.  En  el  tratamiento  up-down  (arriba-abajo)  aceptamos  que  los  universos  existen  con  todos  los espacios  internos  posibles  (fuerza  de  gravedad mayor  que  la  fuerza  electromágnética,…).  No  se puede  calcular  la  probabilidad  para  el  espacio interno que  lleva al modelo estándar. Pero no  importa, porque nosotros ya hemos observado que el modelo estándar describe nuestro universo. Se necesitan medidas precisas para diferenciar la teoría up-down (arriba-abajo)  de otras, pero eso lo harán los satélites en el futuro.

6.9.5    No somos un caso único
Antes se consideraba  la Tierra el centro del universo. Hoy sabemos  que  hay  500.000  millones  de  galaxias;  hay 200.000  millones  de  estrellas  en  nuestra  galaxia  y  se calcula  que  el  15%  de  esas  estrellas,  o  sea,  bastantes miles  de  millones  de  estrellas  de  la  Vía  Láctea,  (calculando  por  lo  bajo),  pueden  tener  sistemas  solares como el nuestro.  Hoy ya se conocen 350 planetas rotando alrededor de su estrella. Y en el futuro se descubrirán muchos más.
La ecuación de Drake (1960) Se  trata  de  una  fórmula  del  radioastrónomo  Drake  que  trata  de  obtener  el  número  de civilizaciones  inteligentes  detectables  que  nacen  cada  año  en  nuestra  galaxia.  Su  expresión viene dada por                        N = R*·fp·ne·fl·fi·fc·L,
Donde N es el número de  supuestas  civilizaciones  inteligentes detectables. El  significado de cada parámetro es el siguiente: •  R* es el número de estrellas que se forman cada año en la galaxia (unas 10). •  fp es el porcentaje de dichas estrellas que tienen planetas (0.5). •  ne  es,  para  cada  estrella,  el  número  promedio  de  planetas  que  tendrían  condiciones donde se pudiese desarrollar teóricamente la vida (2) •  fl es la fracción de dichos planetas que desarrollaría efectivamente vida (1). •  fi indica la fracción de planetas con vida donde dicha vida evolucionaría hacia especies inteligentes (0.01). •  fc indica la fracción de dichas especies inteligentes que desarrollarán tecnología capaz de emitir señales de radio (0.01). •  L sería el  tiempo promedio en que una civilización  inteligente con capacidad de emitir señales podría mantenerse activa (10.000 años). Con  las estimaciones de Drake, resulta que se crean 10 posibles civilizaciones extraterrestres detectables  por  año  en  nuestra  galaxia.

Sin  embargo,  los  parámetros  de  Drake  pecan  de demasiado optimistas, según estudios posteriores. Usando  la  propia  ecuación  de  Drake,  con  unos  parámetros mucho más  conservadores,  se obtienen  resultados  desalentadores,  de  no  más  de  una  civilización  detectable  en  un intervalo de millones de años. A pesar de  todo,  incluso con estas estimaciones  restrictivas, Michael Shermer llegó a la conclusión de que en todo el Universo conocido deberían existir unas  5000  civilizaciones  inteligentes. Matemáticamente  hablando,  parece que  no  estamos solos. Hemos visto en este apartado que nuestro universo es uno entre muchísimos y que sus leyes no están determinadas.  Parece que  la  forma de  las  leyes de  la naturaleza y  las constantes  físicas no son pedidas por ningún principio  lógico y  físico, sino que pueden  tomar muchos valores y cualquier  forma que lleve a una teoría consistente. Los  universos  con  vida  son  raros,  pero  si  nuestro  universo  fuera  algo  diferente,  seres  como nosotros no estaríamos aquí. ¿Qué pensar de ese ajuste fino? ¿Es evidente que el universo fue diseñado por un creador o la ciencia tiene otra explicación?  Contestaremos a este problema en el apartado 8.8,  el Principio antrópico.  

7  CREACION  DE  LA  NADA  SEGÚN  LA  TEOLOGIA  CRISTIANA,  LA  FILOSOFIA Y LA CIENCIA

S. Hawking, en su libro ya famoso “El Gran diseño””, afirma que “porque hay una ley como la gravedad,  el  universo  puede  crearse  a  sí mismo  de  la  nada.  La  creación  espontánea  es  la razón de que haya algo más bien que nada, de por qué el universo existe, por qué existimos nosotros. No es necesario invocar a Dios para  echar a andar el universo”. Ya conocemos la polémica levantada por estas y otras afirmaciones similares. Lo primero que hay que decir es que estas afirmaciones no son exclusivas   de Hawking, más bien son afirmaciones de casi todas las teorías de la cosmología moderna. Vamos a analizar  las palabras y significados usados en  la Teología,  la Filosofía  y  la Ciencia para  averiguar  donde  está  el  problema.  ¿Se  introduce  la  Física  en  terreno  que  no  le corresponde? ¿O es un problema de lenguaje?

7.1   El problema del lenguaje. Palabras polisémicas o equívocas. Según  el  diccionario,  polisémicas  son  las  palabras  con  varios  significados.  Hay  muchos ejemplos de palabras polisémicas en todos los idiomas. Equívoco es  lo que puede entenderse en varios sentidos. Si leemos en una novela: “…estampó el gato contra la pared…” probablemente entenderemos que  lanzó  al  pobre  animalito  casero  de  cuatro  patas.  Pero  un mecánico  o  un  conductor  de coche  puede  que  entiendan  también  que  se  refiere  al  artefacto  usado  para  elevar  la  rueda deshinchada de un coche. Dependerá del contexto.  Lo malo es que cuando leemos, por ejemplo, en el libro de Hawking, hablar de auto-creación de la nada, no  lo entendemos como un físico lo hace sino como la gente de la calle con tradición cristiana.

7.1.1      La  palabra  creación
  ha  tenido  también  diversos  significados,  es  una  palabra polisémicas. Veamos cómo se define Creación en la Gran enciclopedia Planeta:
•  Según la Filosofía: Producción humana, natural o divina de algo nuevo a partir de algo preexistente o a partir de la nada.
•  Según la Religión: Cosmogonía donde están comprendidos tanto los actos creativos a partir de la nada como las creaciones mediante transformación de materia existente.
•  Según el Cristianismo: el acto por el cual Dios hizo al mundo de  la nada.
•  Según  la Física: Proceso por el cual un  fotón de alta energía, al atravesar  la materia, transforma  parcial  o  totalmente  su  energía  en  masa  dando  origen  a  una  partícula-antipartícula como, por ejemplo, electrón-positrón o protón-antiprotón.

7.1.2   El lenguaje científico – divulgativo es ambiguo  Si  los científicos  tuvieran un vocabulario propio a  la hora de exponer sus  teorías, por ejemplo, sobre el origen del universo, podrían usar otras palabras   en  lugar de creación, que expresaran exactamente los fenómenos que quieren explicar y no confundirían a los lectores.

7.1.3  Un artículo polémico del teólogo, filósofo y físico Mariano Artigas
Un ejemplo de lo anterior es un artículo del ya fallecido sacerdote del Opus, Mariano Artigas.Presentando  un  artículo  del  cosmólogo    J.J. Halliwell,  “Cosmología  cuántica  y  creación  del universo”, hacía los siguientes comentarios:  “¿Están invadiendo los científicos un terreno que no les corresponde?”.”Se trata de un artículo de  física  que  habla  no  solo  de  la  creación  del  universo  sino  de  ver más  allá  del  propio instante de la creación.” “Si el titular fuese Cosmología cuántica, solo atraería a los enterados. Si nos promete ver más allá del propio instante de la creación, nos entra verdadera curiosidad”.  Y  luego  Artigas  continúa:  “Lo  que  sucede  es  que  se  habla  de  la  creación  de  un  modo equívoco.  Si  llamamos  creación  al  Big  Bang,  la  gran  explosión  de  una  densa  materia primitiva,  no  hay más  problema. Quedaría    claro  que  la  creación  de  que  se  habla  no  es  la creación en sentido absoluto.  Sin embargo, cuando se habla de creación, casi todos pensamos en la acción divina que ha dado ser al universo”.

Hasta aquí, de acuerdo. Pero luego continúa el artículo de Artigas
: “Halliwell parece eludir a  la  idea común de creación, pues dice que  la pregunta por el origen del  universo,  debatida  desde  siglos  por  filósofos  y  teólogos,  sobrepasaba  el  alcance  de  la investigación  científica,  pero  desde    el  siglo  XX  -citando  las  palabras  de  Halliwell-  se  han elaborado  teorías de sutileza suficiente, como  la cosmología   cuántica, para proporcionar una imagen plausible del origen del universo”. Y concluye Artigas: “Por tanto, según Halliwell, el problema filosófico y teológico acerca de la  creación  podrían  estudiarse  ahora  mediante  teorías  científicas.  Parece  claro  -según Artigas- que Halliwell piensa que  la creación del universo, entendida en sentido absoluto, se podría explicar mediante leyes físicas. Se podría hablar de creación sin creador”. “Aunque  la gravedad cuántica  llegue a  formularse de un modo satisfactorio, se  tratará de una teoría física, solo se referirá a las transformaciones de algo en algo. La creación a partir de la nada seguirá siendo un problema metafísico”.

Aquí ya se están confundiendo
planos y papeles de la Física- cosmología cuántica y la filosofía-teología. Parece ser que Artigas ha estudiado Física, pero no es un cosmólogo ni un físico de partículas. En  ningún  momento  hablan  los  cosmólogos  de  creación  de  la  nada  como  entiende  el cristianismo.   Es  increíble que un  filósofo-teólogo-físico como Artigas caiga en ese error, pero es muy común.

7.1.4    El cosmólogo Leonard   Susskind
aclaró estos puntos en una entrevista que  le hizo Eduard Punset . Dice el profesor Susskind que “los cosmólogos son diferentes de los físicos, porque su interés se centra en el Universo: cómo se creó, su tamaño, su forma. Y los físicos están interesados en las  leyes de  la naturaleza  tal como se pueden observar en un  laboratorio. Los  físicos siempre han adoptado el punto de vista de que las leyes de la naturaleza son únicas.”  “Antes de Darwin, la existencia de algo tan maravilloso como un globo ocular era una prueba de  la  existencia  de Dios.  Ahora,  cuando  se mira  el Universo,  se  tiende  a  decir  que  es muy “amable”, y mucha gente piensa que esto debe ser porque alguien lo debió hacer así para que existiéramos”.  “Lo que necesitamos es un principio del mismo  tipo del que utilizó Darwin para explicar por qué el universo es tan “amable” sin necesidad de invocar a las fuerzas sobrenaturales. El punto de vista del científico, (que cree o no cree en Dios), es explicar  la naturaleza sin  invocar a  las fuerzas sobrenaturales, y puesto que es nuestro trabajo, tenemos que hacerlo”.

7.1.5    La filosofía debe seguir a la Física,
no al revés En la misma entrevista, Punset le hizo esta otra pregunta al profesor  Susskind:   en el  programa de TV Redes de Punset. “Si miramos  la historia de  la  filosofía, vosotros,  los  físicos, dijisteis que    todo   el conocimiento debería someterse a  la prueba de  la experimentación, y ahora estáis promoviendo  ideas que tienen coherencia matemática pero que probablemente nunca podrán ser experimentadas. ¿Es así?” Susskind:”Lo  que  hacemos  es  construir  una  teoría  y  luego  testarla  de  diversas  formas teóricas. Son siempre elementos de  la  teoría  los que  intervienen en  la comprobación de estas cosas”. “Recuerdo cuando surgió la idea de los quarks. Un quark es lo que hay dentro de los protones y de  los neutrones, y que no puede salir de ellos. De manera que cuando  los  físicos oyeron decir que en los protones y en los neutrones había quarks, y que un quark no se podía separar para examinarlo, dijeron: Esto no es ciencia. Si no se puede sacar, y no se puede examinar, y no se pueden hacer experimentos con el quark mismo, entonces simplemente no es ciencia y no  creemos  en  los  quarks,  porque  la  ciencia  exige  que  seamos  capaces  de  hacer observaciones directas. Bueno, con el tiempo la gente se fue acostumbrando a la idea de que los quarks no se podían sacar, y se cambiaron  las  reglas.

Una de  las reglas es
:  la  filosofía sigue a  la  física y no  la  física a  la  filosofía. La  filosofía nos dice  cómo hay que hacer  los experimentos, qué constituye una prueba científica, y esto tuvo que cambiar para acomodarse a la idea del quark “.

7.1.6    ¿La Filosofía  ha muerto?
S.  Hawking  nos  ha  sorprendió  en  su  último  libro  con  la  frase  lapidaria:” La  filosofía  ha muerto”. Claro está que él mismo da a continuación el significado de  la  frase: La ciencia ha sustituido  a  la  Filosofía  en  el  papel  de  ir  delante  del  descubrimiento  en  la  búsqueda  del conocimiento.  Hawking  supone que  hemos  leído  su  anterior  libro  “Brevísima historia del  tiempo”,  (2005) donde  aclara qué quiere decir con la muerte de la Filosofía. “En el siglo XIX y XX la ciencia se hizo demasiado  técnica y matemática para  los  filósofos. Y éstos redujeron  tanto el alcance de sus  inquietudes que Wittgenstein dijo que  la única  tarea que  le quedaba a  la  filosofía era el análisis del  lenguaje.  ¡Qué  triste  final para  la gran  tradición  filosófica desde Aristóteles hasta Kant! –prosigue Hawking- Pero  si descubrimos una  teoría  completa  sería  comprensible para todos, incluidos los filósofos, y todos podrían participar en la respuesta a la pregunta de por qué existimos nosotros y no la nada”. Así queda aclarado  lo que quería decir Hawking con  lo de  la “Filosofía ha muerto”. Lo que no significa que eso sea firmar el acta de  defunción de la Filosofía.

Es un error   pensar
que  la  filosofía es sustituida en general por  la ciencia. Tienen cometidos distintos. Una  auténtica  Filosofía  debe  ocuparse  de  hacer  preguntas  y  dar  respuestas  a  los grandes  interrogantes de  la humanidad. La ciencia no puede explicarse a sí misma. Necesita de la Filosofía. Después  de  Kant  ha  habido  grandes  pensadores,  tales  como  Hegel,  J.Stuart  Mill,  Marx, Schopenhauer, Kierkegard, Nietzsche, Heidegger, Wittgenstein,   Russell, Gödel,  Freud,  Popper, Ortega y Gasset, Husserl, Sartre, Adorno, Marcuse, Habermas… Y en el  futuro   aparecerán otros genios. Podemos afirmar confiadamente que  la Filosofía no ha muerto.

7.2    El concepto de creación en la historia

7.2.1   En la Edad antigua  En  la Antigüedad  no  se  conoció  el  concepto  de  la  creación. Pero  había  dos  ideas  afines:  la teoría del surgimiento del mundo y el concepto de engendramiento, distinto de creación.
Dualismo: Hay Dios y hay una materia eterna. De esta materia construyó dios el mundo. Así los mitos babilónicos y Platón, quien se  imaginó el surgimiento del mundo como construcción por un Demiurgo divino que hizo el mundo de la materia, -no de la nada- según las ideas eternas. Los griegos clásicos no tuvieron el concepto de creación.
Al final de la edad antigua empezó a formarse el concepto de creación, como hacer algo de la nada. Al final quedó la fórmula de Lucrecio: “De la nada no puede surgir nada”.  Los  que  no  eran materialistas  negaban  la  creación  de  la  nada  porque  eran  partidarios  de  la emanación: para los neoplatónicos solo existe el Absoluto, del cual surgió el mundo.
7.2.2.   En la Edad media  Se pensó que la creación era un atributo exclusivo de Dios. El  concepto  de  creación  en  los  Padres  de  la  Iglesia    y  los  escolásticos  era  el  mismo  que Lucrecio,  la creación existe pero no es propia del hombre.
7.2.3   En el siglo XIX-XX El concepto de creación sufrió un cambio de sentido. Dejó de contar que  fuera de  la nada y pasó a ser hacer cosas nuevas. Solo el artista es creador. En el S. XX se amplió la creación a toda la actividad humana: arte, ciencia, técnica… Solo los teólogos siguen sirviéndose del primer concepto de creación de la nada.

7.3   Creación de la nada
El  concepto  de  creación  entró  en  la  cultura europea  por  la  religión    cristiana,  uno  de  cuyos dogmas es  la creación del mundo por Dios  (Gen 1,1 “En el principio creó Dios el cielo y  la  tierra”). En  la doctrina cristiana creación significa el acto por el que Dios da  la existencia a  las cosas y  la creación  es  de  la  nada,  sin  materia  previa,  sin transformación de algo en otra cosa.

7.3.1   La creación según el cristianismo
Esas dos visiones (Dualismo y Emanación) fueron rechazadas por el cristianismo. Pero en el Génesis no se dice explícitamente que Dios creó el mundo de la nada. Tertuliano y Orígenes escribieron que Dios produjo todo de la nada. Solo existía Dios y nada más. Dios creó el mundo de  la nada, no por emanación sino por una orden divina. La iglesia confirmaba la doctrina de la creación cuando había dudas: Concilio de Nicea  (325) contra    los   maniqueos, Concilio de Letrán  (1215) contra  los   albigenses, concilio Vaticano I (1870).

7.3.2   Cómo entender la creación de la nada
Para el cristianismo la creación  del mundo es un dogma de fe, no un objeto de conocimiento. Este dogma puede ser explicado por la filosofía.  Tomás de Aquino escribió que el hecho mismo de la creación  se puede demostrar. Pero que la creación fue hecha en el tiempo, eso es un asunto de fe. La afirmación de que Dios crea a partir de la nada equivale a afirmar la omnipotencia y libertad divinas. Pero una excesiva atención a la exégesis de los capítulos iniciales del Génesis, puede tender a querer extraer mayores informaciones teológicas de cuanto ellas contienen. Aunque el mundo hubiera existido siempre, habría sido creado. Para  la pregunta de si el mundo existió siempre o si surgió con el  tiempo,  la  filosofía no  tiene respuesta.

7.3.3  La creación continua
Los cristianos suelen entender la creación como un acto efectuado una sola vez. Pero hay otra Interpretación de la creación, más filosófica: la historia del mundo es una creación continua. Agustín  de  Hipona,  Tomás  de  Aquino,  Descartes,  Leibniz  y  en  la  actualidad  el  filósofo-teólogo  Philip  L. Quinn,  entre  otros,  han mantenido  que  a  cada  instante,  la  existencia  del mundo    exige  la  creación  divina  de  la  nada  “ex  nihilo”  como  su  causa.  Para  los  autores teístas  la creación continua es  la  respuesta a  la pregunta ¿Por qué hay algo más bien que nada? Quinn argumenta que esa doctrina de la creación continua es compatible con la conservación de la energía en la física de las cosmologías del Big Bang y del Estado estacionario. A esto responde  el  filósofo  de  la  Ciencia  A.Grümbaum   concluyendo  que  en  las  cosmologías  del siglo XX no hay margen alguno posible para un papel creativo de la deidad.

7.3.4  La doctrina católica de la creación especial Hasta  finales  del  siglo  XVIII,  la  interpretación  literal  del  libro  del  Génesis  fue  la  enseñanza común de la Iglesia sobre los orígenes del universo y del hombre. Dios creó todas las cosas de la nada. La totalidad de las distintas clases de seres vivientes fue creada  por  el  “hágase”  divino  hace  6000  años. Después  de  la  caída  de  Adán  y  Eva, Dios mandó un diluvio universal.
Durante  la  historia  de  la  Iglesia  varios  elementos  de  esa  doctrina  de  la  creación  han  sido enseñados ininterrumpidamente por el magisterio papal:
– Es un error decir que el universo se  rige por  leyes naturales  (Juan XXI,  siglo XIII. Este Papa  murió  aplastado  cuando  se  derrumbó  el  techo  de  su  palacio  debido  a  la  ley  de  la gravedad ¡!).
– El Génesis contiene historia real, de cosas que ocurrieron realmente   y Adán y Eva fueron seres humanos reales (Pío XII).
– El comienzo del mundo  incluye  la creación de  todas  las cosas,  la de Adán y Eva y  la caída (Inocencio III; Pío IX). El cuerpo de Eva fue creado del cuerpo de Adán (León XIII).
– El universo sufre padecimientos desde el pecado de desobediencia de Adán y Eva (Concilio Vaticano I) los cuales no habrían muerto si hubieran permanecido obedientes (Pío XII).
– Los Padres de la Iglesia pensaban que los 6 días de la creación duraron 24 horas.
–  Ningún  católico  debe  dudar  de  cuán  falsas  son  las  filosofías  que  ven  la  vida  como  una continua evolución (Pío XII, Humani Generis).

Gracias a  los avances en exégesis bíblica, hoy ya no se afirman estas cosas  tomadas de  la Biblia al pie de la letra
. El actual Catecismo de  la  Iglesia católica   (número 404)   dice  respecto al pecado original que  fue un pecado personal de los primeros padres, se transmite por la generación sexual y se nace  con  él,  puede  traer  consecuencias  tremendas  para  la  persona,  pero  no  es  un  pecado personal, no se ha cometido.  Como  veremos  en  los  apartados    8  y  9,      la  ciencia  podría  ayudar  al  cristianismo  y  demás religiones  a  revisar  la  formulación  de  algunos  de  sus  dogmas, que  fueron  redactados  en  un contexto cultural científico muy diferente.

7.3.5   Lo que dice la Comisión Teológica
Internacional de 2004 sobre la creación. Queda patente que el Vaticano, a  través de  la Comisión Teológica  internacional,  respalda  la teoría de  la evolución  como algo  serio, más que una  simple hipótesis y    reconoce que pudo haber algo antes del Big Bang, y que no hay oposición entre  la doctrina de  la creación de  la nada (“ex nihilo”) y la teoría del Big Bang, pero la creación solo se puede conocer por la fe.

7.4  La creación según el teólogo Juan Luis Herrero del Pozo
: Dios como fundamento del ser, no como causa eficiente. El autor, doctor en Teología, fue sacerdote de los Padres Blancos. Se secularizó en 1972. En la actualidad se dedica a dar conferencias y escribir artículos sobre las nuevas perspectivas de la teología. En esquema, sus ideas son estas:
1.  Parece más plausible pensar un mundo sin comienzo y que sea coexistente pese a su contingencia con la eternidad de Dios. El Ser Absoluto sería necesariamente Creador.
2.  La creación “ex nihilo” (de la nada) repercute inevitablemente  en una mutación en Dios de un estado de ocio a  la acción creadora, acción eterna en Dios pero  temporal en su efecto.
3.  La dificultad surge al añadir al concepto de Dios como Fundamento Óntico, el de Causa Agente. Con este nuevo concepto aplicado a Dios es  inimaginable no entenderlo como Causa en continua acción sobre toda realidad histórica.
4.  El  Pensamiento  mágico  consiste  en  no  reconocer  la  autonomía  del  cosmos  y negar su esencial realidad evolutiva y las leyes que la rigen.
5.  En la Ilustración  se comenzó a cuestionar racionalmente el sobrenaturalismo cultural de siglos (cósmico, social, político, religioso).
6.  Con  la  incorporación  de  la  noción  de  Dios-Causa-agente  ha  quedado  abierto inevitablemente el inicio de una mitología.  Dios fundamento óntico afirma escuetamente que todo existente es un ser-desde-Dios. Cualquier añadido desemboca en magia y mitología.
Dios es  la  raíz y sustento del ser, su explicación suficiente y sobrada, el Fundamento Óntico de cuanto existe, todo tiene en Dios su razón de ser. Es cuanto podemos decir.  “El  concepto  de Fundamento Óntico  es  suficiente  para  entender  cualquier  evento, mientras que  el  concepto  de  Causa  Agente  es  innecesario  y  superfluo.  Es  además  perverso  y destructor: sobre él se asienta el montaje “intervencionista” con el que hemos pensado a Dios en la evolución cósmica y en el desarrollo histórico de la humanidad”.

7.5    La nada y la filosofía
Los griegos  se  centraron en el problema del  ser. Sólo  cuando  se  lo niega, aparece  la nada. Lucrecio dijo que de la nada no deviene nada.
•  Aristóteles  sostuvo  que  tanto  la  negación  como  la  privación  se  dan  dentro  de afirmaciones, porque incluso del ‘no ser’ puede afirmarse que no es.
•  Pero luego, la concepción cristiana instaló la idea de Dios creando el mundo a partir de la nada, lo cual ejerció posterior influencia en la filosofía moderna.
•  Bergson dice que la idea de la nada es una pseudo-idea, porque en realidad no se la puede ni imaginar ni pensar… y que el pensar únicamente suprime una parte del todo y no el todo mismo: es decir, suplanta un ser por otro ser.
•  Para Heidegger  la negación de un ente no es sino aquello mismo que hace posible  la negación. Entonces, la nada es el ‘elemento’ sobre el cual se sostiene la existencia, y lo que lleva a descubrir el temple de existencial de la angustia.
•  En  el  siglo  XX,  el  empirismo  lógico  sostuvo  que  ocuparse  de  la  nada  es  un contrasentido,  un mal  uso  sintáctico  del  lenguaje,  descalificando  de  este modo  toda especulación sobre el problema.
•  Para  los  filósofos de  la escuela analítica, esta concepción equivale a sostener que  ‘la nada  anonada’,  lo  cual  sería  algo  así  como  decir  ‘la  lluvia  llueve’,  y  por  lo  tanto,  la rechazan por considerarlas rebeldías inaceptables a las reglas sintácticas del lenguaje.
•  El  supuesto  último  de  los  existencialistas  es  la  impotencia  lógica  para  resolver  el problema de  ‘la nada’ porque ésta solo aparece cuando alguien  la enuncia,  lo cual es solo posible tras haber trascendido ‘la nada’.
•  Hegel, Heidegger  y Sartre  cometieron  la  falacia  de  reificación   al  sostener  que  la nada es una cosa.  Sea  cual  sea  el  concepto  que  tengamos  de  la  nada,  el  caso  es  que,  por  el mero  hecho  de considerarlo, la nada ya es.

¿Existe, pues,  la nada? Pero, ¿no es contradictorio que  la nada exista, es decir, que  la nada sea?   No hay manera de pensar el concepto de nada  tal como “ausencia  total”, puesto que  la ausencia total no podría siquiera mencionarse.
•  Vemos  pues  que  la  nada  se  encuentra  tan  ligada  al  ser  que  no  podemos  pensar  su concepto,  el  cual  intuimos  pero  no  podemos  pensarlo  con  claridad.  Tal  vez  sea  un concepto puramente lingüístico.
•  En lo relativo al lenguaje, está claro que las leyes lingüísticas, conjuntamente con las de la lógica, nos impiden pensar la nada en cuanto la precomprensión que tenemos de ella como “ausencia total”. El hecho de nombrar la nada ya la “convierte” en algo, ni que sea un concepto lingüístico.
•  En relación con el ser, está claro que, por el mero hecho de estar relacionada con el ser, la nada es algo. Incluso entendida como negación del ser, ya es. Tal  vez  esto  sea  la  nada:  la  ausencia  total  de manifestación  de  algo  que  se  intenta  pensar. Aunque diciendo esto (que por otra parte no resulta tampoco del todo esclarecedor), el lenguaje vuelve a acorralarnos, pues decimos:  la nada es X. ¿Cómo salir de este  laberinto ontológico-lingüístico?

7.6   La  utilización  del  término  creación  en  el contexto de las ciencias
Según  el  teólogo-cosmólogo  Giuseppe  Tanzella-Nitti, el  término  “creación”  se  encuentra  también en  la  literatura  científica.  Especialmente  en cosmología  física. Se  encuentra  la  noción  “creación del universo” cuando se habla del Big Bang, en  los
Modelos  estacionarios  que  aceptan  una  creación espontánea y continua de materia (Hoyle).
•  Modelo  de  Hawking:  dado  a  conocer  a través  del  ensayo  “Breve  historia  del  tiempo” (1988),  desea  superar  la  noción  de  creación  y  evita  la  presencia  de  una  singularidad  (una situación  de  densidad  y  temperatura  infinita,  como  el  Big  Bang)  presentando  un  universo autocontenido o autosuficiente.
•  Creación de parejas de partículas.

La  Física  cuántica  relativista  emplea  la  noción  de  creación  al  hablar  de  transformación  de energía en masa, por ejemplo, la “creación de parejas” de partículas – antipartículas.  El  segundo  caso  es  la  creación  de masa-energía mediante  la  extracción  de  energía  del espacio-tiempo,  es  decir,  la  energía  presente  en  la  curvatura  del  espacio. Esto  es  `posible porque el vacío asociado al espacio cuántico relativista, a diferencia de lo que ocurre en la física  clásica,  posee  una  energía  mínima  capaz  de  originar  pares  de  partículas-antipartículas.  En  condiciones  de  curvatura mínima  del  espacio-tiempo  esas  partículas  son virtuales  porque  se  aniquilan  inmediatamente.  Pero  en  la  situación  del  Big  Bang  esas partículas se vuelven reales.  La Falacia de reificación o hipostatación es el error de atribuir a lo que es puramente abstracto propiedades que sólo corresponden a entidades concretas.  ej: La conciencia de la sociedad
•  El universo en conjunto Viendo el espacio en conjunto,  la entera masa-energía del universo puede ser extraída de  la curvatura del espacio. Para ello es suficiente que  la energía  total del universo sea  igual a cero, sumando la materia y radiación con la energía negativa gravitatoria. Cuando el universo entero es descrito como el estado de una onda cuántica, solo hay los pares de partículas virtuales para emerger del espacio geométrico, y es la aparición del universo, o sea, su creación  (en  términos  físicos)  la que puede ser descrita como una  fluctuación del vacío cuántico. Algunos autores han llamado a esos modelos “creación de la nada”.

7.6.1   La creación a partir de la nada en el contexto de la cosmología moderna En cierta divulgación científica -según Tanzella en el mencionado articulo-  las referencias a  la creación surgen en el contexto del problema de  los orígenes en  los que aparecen alusiones a Dios. La posición clásica veía en los modelos del Big Bang un origen de los tiempos y eso recordaría la noción teológica de una creación de la nada.
•  Pio XII hizo una alusión a que el Big Bang coincidía con la creación del Génesis y  ello provocó el desacuerdo de G. Lemaître rogando al Papa que no se le ocurriera declarar infalible la teoría del Big Bang. El mismo Hawking, en Historia del tiempo, comenta lo que le aconsejó Juan Pablo II: “No investigar el Big Bang porque es el momento de la creación”.
•  Por  la  razón  opuesta,  los modelos  cosmológicos  que  negaban  un Big Bang  (modelo estacionario, universo cíclico, universo auto-contenido, etc.) pensaban poder eliminar la necesidad de un creador.  La nada metafísica que hace  inteligible  la noción de creación “ex nihilo” no es comparable con el vacío cuántico,  pues son cosas distintas: entes en potencia y esa capacidad reservada a Dios, mientras que los segundos presuponen leyes, formulaciones cuantitativas…

7.6.2   En la ciencia, la nada es una ficción imposible de obtener Es  imposible  delimitar  una  región  del  espacio  que  no  contenga  cosas,  ya  que  los  campos gravitatorios no pueden ser bloqueados y todas las partículas que no están en cero absoluto de temperatura  generan  radiación  electromagnética. El  cero  absoluto,  (-273º C)  es  inalcanzable según la tercera ley de la Termodinámica. Científicamente hablando, pues, la nada es una ficción imposible de obtener. Tan es así que en la llamada aniquilación partícula-antipartícula, no existe tal aniquilación o destrucción.

7.7   Física cuántica y  creación de la nada Veremos dos ejemplos de procedimiento en Física cuántica y Cosmología donde se nos explica qué quieren decir los cosmólogos cuando escriben creación de la nada, vacío, autocreación espontánea  al  hablar  de  cómo  se  pudo  originar  el  universo.  Es  muy  interesante  porque veremos cómo el tipo de razonamiento utilizado por los físicos no tiene nada que ver con el de la experiencia diaria y mucho menos con el concepto cristiano de creación de la nada por Dios. 
7.7.1   Modelos simples de creación
Todo nuestro universo observable parece provenir de una región de  tamaño subatómico y   de una escala de tamaño muy pequeño, donde los efectos cuánticos de gravedad se convierten en importantes para describir las interacciones de partículas. Aunque  sea  difícil,  nada    impide  preocuparse  por  el  origen  último  de  todo  lo  que  existe. Tratemos de simplificar la situación con modelos que podamos abarcar.
1 Primero  deberíamos  definir  lo  que  entendemos  por  creación  en Cosmología  y  Física  de partículas.  En  principio  podríamos  definir  creación  como  la  aparición  de  todo  nuestro universo observable de “la nada”.  Inmediatamente  nuestra  intuición  y  prejuicios  filosóficos  (¿y  teológicos?)  afloran.
Definamos “la nada” desde el punto de vista científico. Escójase una región espacial y elimínese toda materia y radiación. Alguien podría decir que todavía nos queda  “espacio”. Pero el espacio se manifiesta   por su curvatura. Hagamos que ésta  también  sea  cero.  Alguien  todavía  podría  objetar  que  no  hemos  eliminado  el  espacio-tiempo. Procedamos simplemente a hacer todas las cantidades relevantes conservadas a cero, es  decir,  carga  eléctrica,  número  bariónico,  energía,  etc.
Tenemos  así  lo  que  un  físico  de partículas denominaría un estado de vacío. Así, nuestra definición operacional de “nada” y un modelo cuántico sencillo nos sacan una vez más de un atolladero de nuestro sentido común. El universo puede haber surgido de nuestra “nada” operacional tal y como la hemos descrito. Mejorar este modelo sencillo nos puede ayudar a entender mejor el asunto o lograr una nueva perspectiva que además pudiese ser psicológicamente más satisfactoria.

2  Alguien  podría  todavía  pensar  que  en  nuestro  modelo  sencillo  no  hemos  eliminado  el espacio-tiempo de la descripción. Desde luego hemos partido de hecho de un espacio-tiempo  existente desde que hemos elegido k=+1 (la densidad crítica del universo que determina su curvatura) y no era nuestra intención eliminar todo el espacio-tiempo porque nuestro objeto era describir la creación de nuestro universo observable y no de todo el Universo. Digamos  que  a medida  que  hacemos  el  factor  de  escala    tender  a  cero  nos  aproximamos clásicamente a una singularidad. Si sustituimos ese punto singular por una  región puramente espacial se puede hacer una descripción del posterior origen de un universo  inflacionario (que podría modelarse para que fuese abierto o cerrado).  Y podemos decir que hemos eliminado el espacio-tiempo clásico de  la descripción del origen del universo por lo que en principio podría aplicarse al origen último del Universo.

3. Otra objeción habitual es la siguiente: ¡muy bien, partimos de nada: no hay materia, radiación o  incluso no hay espacio-tiempo. Pero utilizamos  las  leyes de  la  física y en concreto  la  teoría cuántica. ¡Estamos poniendo algo desde el principio! Una respuesta obvia es que ¡algo hay que poner para hacer una descripción! Y si realmente sólo estamos poniendo las leyes cuánticas, quizás sólo estemos poniendo lo mínimo que uno puede poner en una descripción de nuestra “nada”.

4. ¿Y qué pasa con las causas? La ciencia consiste precisamente en la búsqueda de causas a los  fenómenos  naturales.  Es  decir,  ¿cuál  es  la  respuesta  a  la  pregunta  “qué  causó  que  el universo  atravesara  la  barrera  de  potencial?  La  respuesta  estándar  es  que  el  proceso  es incausado.  ¡La  creación  del  universo  es  una  de  esas  cosas  que  ocurre  de  vez  en cuando!, como la desintegración de un átomo de C-14 en nuestro cuerpo. Digamos que es difícil quedar satisfecho con una explicación que malogra la estrategia natural de nuestro cerebro de buscar patrones y relaciones causales. Y aunque el origen  incausado es una posibilidad  factible, no es  la única. Por ejemplo, ¿por qué no puede el universo ser causa de sí mismo, por ejemplo?

7.7.2   La causalidad debilitada
Nuestra experiencia nos dice   que  todo efecto  tiene una causa. Es por ello que a menudo se argumenta  en  favor  de  la  existencia  de  Dios  partiendo  de  la  necesidad  de  una  causa explicativa  del mundo  y,  también,  de  la  necesidad  de  una  inteligencia  instauradora  del orden presente en el cosmos.                                                  La gran maquinaria del cosmos  requiere una causa: no es un  resultado casual,  requiere  la existencia  de  un  ser  que  haya  diseñado  todos  sus  engranajes.  Pero  cuesta  renunciar  a formularse más preguntas.  La mecánica cuántica, fundamento de la actual cosmología cuántica, debilita la relación causa-efecto. En este  contexto,  la aparición del universo es asumible sin  la existencia de causas bien definidas.

7.7.3      El  vacío  no  es    la  nada  absoluta:  experimento  teórico  sobre  el  vacío  y  las partículas que aparecen espontáneamente en él Para  la persona común, un vacío es un volumen de espacio que no contiene absolutamente nada, ni partículas ni moléculas. Pero ésta no es  la  forma como  los  físicos piensan sobre el vacío.  Para  ilustrar  como  entendemos  el  vacío  los  físicos,  efectuaremos  un  experimento imaginario, cuyas partes  se han observado en el laboratorio.  Empecemos  con  un  vacío  absoluto  en  un  recipiente  ideal,  con  paredes  perfectamente aislantes. No habrá radiación ni partículas detectables, ya que a primera vista parece ser la clase de vacío compuesto de absolutamente nada.  Enfocamos una luz azul dentro del vacío, a través de una pequeña ventana  del recipiente.   La temperatura  del  vacío  interior  se  está  elevando  y  la  luz  que  escapa  se  vuelve más  azul.
Hemos descubierto que un vacío puede tener una temperatura.  Continuemos enviando más radiación dentro del recipiente con mayor rapidez de la que escapa fuera del agujero. En algún  instante dos  fotones de  luz chocarán y aparecerán dos electrones. Uno de estos electrones estará cargado negativamente, y el otro positivamente. El vacío ya no está vacío. El vacío contiene dos partículas de materia, los dos electrones.      Después de un flujo continuo de radiación electromagnética dentro de un recipiente vacío aislado, se forman pares de electrones eventualmente.
¿De dónde salieron estos dos electrones? No estaban en el haz de luz, aunque la energía total que poseen sí entró con la luz. Los electrones son muy diferentes de los fotones de luz.  Como físicos no  conocemos la respuesta completa al origen de estos electrones. Tendemos a pensar  que  los  electrones  están  siempre  allí,  en  una  especie  de  estado  virtual,  y  que  son traídos a una existencia detectable por la colisión de los fotones de luz.  Se  piensa  en  el  vacío  como  en  un  “estado”  del  espacio-tiempo  que  no  contiene  partículas detectables,  y  decimos  que  alguna  especie de  acción  aplicada  al  estado  de  vacío  creó  del vacío dos electrones en un estado corpuscular. Es  posible  que  estos  dos  electrones,  positivo  y  negativo,  lleguen  a  chocar  uno  con  otro.  Si  chocaran habría un  regreso al estado de vacío. Esto es,  los dos electrones desaparecerían y los  dos  fotones  aparecerían  en  su  lugar.  Nos  referimos  comúnmente  a  esto  como  a  la aniquilación de materia-antimateria.

Podemos preguntar: ¿A dónde fueron?  ¿Están presentes aún en una forma no detectable? Mantengamos dos electrones en el recipiente junto con la radiación que enviamos. Un proceso continuo de colisiones entre fotones producirá más pares de electrones, y las colisiones de los fotones con  los electrones calentarán a  los electrones y producirán más pares….
Seguimos el proceso, para abreviar: La radiación sigue incidiendo y la temperatura sigue aumentando hasta que,  finalmente,  cuando  un  fotón  choca  con  un  electrón,  se  produce  un  par  de  muones positivo-negativo…Luego mesones pí o piones…Con mayor calentamiento, aparecerán pares protón-antiprotón  y  neutrón-antineutrón,  y  así  tendremos  los  materiales  de  que  están hechos todos los núcleos atómicos.   Podemos preguntar: ¿De dónde vinieron estas partículas? “De estados virtuales en el vacío”, es la respuesta de los físicos.
A continuación  preguntamos: ¿Estaba el vacío realmente vacío? Podemos responder que si hemos observado la producción de partículas en el vacío, entonces no estaba vacío.  Debemos concluir que el vacío estaba  lleno de electrones, muones, protones y neutrones así como de otras partículas que aparecen si continúa el calentamiento del espacio. Y podemos razonar que el vacío no sólo tiene una temperatura definida, sino que también contiene  todas las partículas existentes en la naturaleza. Ciertamente no es una región de la nada absoluta!

Con  la aparición de protones y neutrones
así como de electrones en el espacio,  tenemos  los materiales necesarios para construir  todos  los elementos y compuestos (o materia) conocidos en la naturaleza.   Establecido  un  equilibrio  entre  la  materia  y  la  radiación  electromagnética,  estarán presentes todos los componentes necesarios para construir una parte real del universo. Además, las partículas que han sido producidas son idénticas a sus contrapartidas en cualquier parte  del  universo.  Los  electrones  y  protones  que  habrá  en  el  recipiente  son  idénticos  a  los electrones y protones encontrados en las más antiguas rocas o en las más lejanas estrellas.  Nuestra  conclusión  es  que  el  espacio  en  general  contiene  un  denso  surtido  de  todas  las partículas  conocidas  y  que  estas  partículas  son  detectables  con  la  ayuda  de  la  radiación electromagnética (luz). Por esto decimos que el vacío físico es algo muy real.

7.7.4  Fluctuaciones cuánticas de vacío  y origen del universo
 El  profesor Ramón  Lapiedra,  ya  citado  en  el  apartado  de  la  Teoría  cuántica,  dice  que  el origen del universo  habría que situarlo en una fluctuación producida en una dimensión real conocida como “vacío cuántico”. La creación (o autocreación) no se habría producido desde la nada, y por ello no tiene sentido la pregunta por el “qué había antes”. Siempre   ha existido algo y no tiene sentido que de  la nada pueda producirse algo. Y advierte Lapiedra: “El  lector se equivocará si piensa que  las fluctuaciones cuánticas del vacío son meras especulaciones de teóricos ociosos: algunos efectos de esas fluctuaciones se manifiestan experimentalmente con una precisión extremada”.  “De  todas maneras, no son estas creaciones efímeras de energía, inducidas por las fluctuaciones cuánticas del vacío, lo que  se necesita para  crear nuestro Universo, dado que,  como  se ha dicho antes,  la energía total de éste es justamente cero.

Al  lado, sin embargo, de  la creación de paquetes de energía positiva, aquellas  fluctuaciones pueden crear también, con una determinada probabilidad, estructuras físicas de energía con un contenido  de  radiación  y  de materia, más  un  campo  gravitatorio,  compensados  entre  sí  de manera que  la energía  total sea nula.
Una fluctuación cuántica, en Física cuántica, es un cambio temporal en la cantidad de energía en un punto del espacio  como resultado del principio de incertidumbre. La conservación de energía parece ser violada,  pero  solo  en  breve  tiempo.  Esto  permite  la  creación  de  pares  partícula/antipartículas  de partículas virtuales.   A la hora de pensar el origen del universo, renunciamos  claramente  a  la  noción  de  una  nada  absoluta,  lo  que  nos  librará  de  la extrañeza de un universo que saldría de esa nada para pasar acto seguido a ser alguna cosa.

7.7.5  Creación del universo en cosmología  y  papel de la teología   Las  cosmologías  modernas  contemplan  el  universo  todo  como  una  gigante  fluctuación virtual mecánica cuántica del vacío. Recuérdese primeramente que el retrato moderno del vacío cuántico difiere radicalmente del significado cotidiano y clásico de un vacío -nada-
Los estados de vacío cuántico  son definidos simplemente como mínimos  locales o globales de energía. Pese al sabor metafísico de esta noción, hay que precisar que la microestructura del vacío cuántico se concibe como un mar de pares de partículas-antipartículas, creándose y aniquilándose  continuamente,  que  existen  para  tiempos  infinitesimales  que  poseen consecuencias observables para la estructura atómica confirmadas mediante experimentación.
Sin embargo, esta imagen del Universo (en este caso, finito) como una fluctuación de un vacío de  larga  vida presenta  importantes problemas  teóricos, alguno derivado del hecho de que el «principio  de  incertidumbre»  es  equivalente,  en  términos  de  ondas,  «a  la  existencia espontánea  de  una  fluctuación  acausal»    Como  sabemos,  la  fluctuación  cuántica  es  un cambio  momentáneo  en  el  estado  del  espacio  vacío,  permitido  por  el  Principio  de Incertidumbre.
Según lo expresa concisamente John Gribbin, «la incertidumbre cuántica permite la aparición de pequeñas cantidades de energía a partir de la nada con tal que desaparezcan en un tiempo muy  breve  (cuanto menor  sea  la  energía  en  la  fluctuación, más  tiempo  puede  durar).  Esta energía puede tomar la forma de pares de partículas y antipartículas de corta vida, por ejemplo un par electrón-positrón» (Diccionario del Cosmos, trad., Barcelona, 1997, p. 135).
La  física cuántica obliga a modificar  radicalmente  los hábitos mentales y  los esquemas conceptuales con los que nos representamos la realidad cósmica original y su despliegue fenomenológico.  Las  versiones  teológicas  teístas,  quedan  automáticamente  excluidas  del  nuevo  marco conceptual, no porque las ciencias de la naturaleza hayan demostrado la inexistencia de Dios en el contexto  de la tradicional ontoteología -pues no es ésta su tarea-, sino porque desde los comienzos del siglo XX, la figura real del mundo es el resultado de una metodología del saber que ha dicho definitivamente adiós a  las ontologías  filosóficas  tributarias  todas, en mayor o menor medida, de la herencia platónico-aristotélica. “Para aquellos que no ven conflicto entre Ciencia y Religión -escribió S. Weinberg-, la retirada de la Religión del terreno ocupado por la ciencia es casi completo”.

7.8  Conclusiones de los modelos sobre el origen del universo y la creación de la nada 
Siendo consciente de que esta es  la parte más dura y compleja de  todo  lo que hemos visto, trataré de hacer una síntesis de los puntos anteriores  y sacar algunas conclusiones, antes de entrar en el  tema de las relaciones ciencia y fe.
1 Las variadas  teorías sobre el origen del universo a partir del Big Bang  tienen en común el origen  en  una  zona  infinitesimal  del  espacio-tiempo,  una  expansión  impulsada  por  la gravedad, de modo que  la suma de las energías-materia sea igual a cero. Parten todas de una fluctuación cuántica de la nada.
2 Hay teorías que suponen la existencia de algo antes del Big Bang: La Teoría M supone la existencia  de  un  Multiverso,  muchos  universos,  y  el  Big  Bang  sería  la  consecuencia  del choque  de  esos  universos  en  expansión.  La  Teoría  de  la  Gravedad  Cuántica  de  Bucles supone un ciclo de expansión-contracción indefinido del universo.
3 Hawking utiliza algunas de esas  ideas al exponer el origen del universo: en el  inicio no hay tiempo, solo espacio. Acepta el concepto de Multiverso, a través de la versión de la Suma de historias de Feiynman. La creación espontánea es  la  razón de que haya algo en  lugar de nada. Para Hawking somos producto de una fluctuación cuántica en el universo temprano
4 La creación de la nada enfrenta a la Teología cristiana (creación sin materia previa, por la palabra de Dios  creador)  con  la Filosofía y  la Ciencia,  las  cuales no aceptan el concepto cristiano  de  nada  por  su  falta  de  sentido  o  por  ser  una  ficción  imposible  de  obtener físicamente.

Desde  la  Teología  y  la  Física  hay  acuerdo  en  decir  que  la  nada  metafísica  que  hace inteligible  la  creación  “ex nihilo”  cristiano  no  es  comparable  con  el  vacío  cuántico de  la Física.
6  Para  hablar  de  vacío  cuántico  (la  “nada”)  hay  que  suponer  ausencia  total  de  masa, partículas, cargas eléctricas, sin espacio, sin  tiempo, sin nada…Sería como el conjunto vacío matemático.  Sorprendentemente  nos  encontramos  con  que  el  universo  entero  sería equivalente  a  la  nada. Podemos  pensar  que  es  absurdo,  pero  esta  sería  una  reacción humana  común,  ya  que  el  universo  es  todo,  no  nada.  Pero  analizando  cuidadosamente podemos decir que el universo equivale a “nada”, por tanto es posible que el universo naciese de  la  “nada”. El universo puede crearse del vacío. No hay ninguna  ley  física que  impida  la creación del vacío, la nada.

7 Podemos considerar una pequeña  fluctuación cuántica en el vacío que se expande y da origen  al  universo  en  el  Big  Bang.  Del  mismo  modo  que  las  partículas  cuánticas  pueden crearse espontáneamente a partir del vacío,  también el universo pudo crearse a partir del vacío.  ¿Cómo  pudo  surgir  el  universo  de  una  fluctuación  cuántica  del  vacío  si  ni  siquiera pueden surgir de él dos partículas?  La razón por  la que del espacio vacío no broten hoy partículas  fundamentales es que nuestro espacio es muy plano y  la  ley de conservación de  la energía  impide ese proceso. Pero en el universo primitivo el espacio era muy curvo, por  lo que  la conservación de  la energía  total carece de sentido. Si el espacio es muy curvo, puede producirse una fluctuación cuántica del vacío que cree partículas elementales, que hoy identificamos con el Big Bang.  Las  partículas  creadas  sacarían  energía  gravitatoria  de  la  geometría  fluctuante  y  acabarían eliminando  las  fluctuaciones    produciendo  un  universo  caliente  como  en  el modelo  del  Big Bang.
8 Para la Física y Cosmología cuántica, en el vacío aparecen espontáneamente partículas y el origen del universo habría que situarlo en una de esas fluctuaciones cuánticas en el vacío cuántico  y  la  creación  espontánea  de  estructuras  físicas  de  energía  con  un  contenido  de radiación y de materia, más un campo gravitatorio, compensados entre sí de manera que  la energía total sea nula.

9  Las  fluctuaciones  cuánticas  producen  unas  cuantas  partículas,  sus  interacciones gravitatorias hacen que el espacio se curve. Luego se producen más partículas   y el espacio se curva más con lo que surge del espacio plano vacío un universo abierto, en expansión, lleno de materia. A  partir  de  esa  base,  los  científicos  formularon  varios  modelos  que  describen  el surgimiento  desde  la  nada  del  universo  como  producto  de  un  proceso  cuántico.  Las leyes  de  la  mecánica  cuántica  formuladas  en  el  marco  relativista  no  contradicen  en absoluto  la  creación  espontánea  de  toda  la materia  y  la  radiación  del  universo.  Esta   creación  tiene,  en  principio,  un  origen  espaciotemporal  arbitrario.  En  cuanto  se  inicia  esta fluctuación  del  vacío,  puede  mantenerse  en  movimiento.  Los  diversos  modelos cosmológicos,  de  los  cuales  hemos  dado  sólo  idea  de  algunos  pocos,    tratan  de  explicar cómo se inició ese proceso.

10 Los críticos aducen que esos modelos no pasan de ser conjeturas no experimentadas. Es  posible  que  tengan  razón.  Es  posible  también  que  toda  la  comunidad  científica  acabe aceptando  una  teoría  del  universo  primitivo  que  se  considere  una  fantasía  basada  en extrapolaciones fantásticas.  La elaboración teórica no puede sustituir a la experimentación. Los nuevos aceleradores de partículas de  alta  energía  (CERN…)  y  los modernos  telescopios  y  satélites  podrán  aportar mucho sobre la veracidad o falsedad de esas teorías.
Es muy probable que muchas ideas científicas actuales sobre la Física Cuántica, Astrofísica y la Cosmología,  sean  erróneas  y  acaben  siendo  desechadas. Es  posible  que  en  el  futuro  se produzca una revolución trascendental en la Física que modifique toda nuestra concepción de la realidad. Se podrá  llegar,  incluso, a pensar que nuestros  intentos por descifr

8   RELACIONES  ENTRE CIENCIA Y FE

8.1   ¿Puede la Fe  aportar conocimiento a la ciencia? Benedicto XVI, en el  famoso discurso de 2006 en  la Universidad de Ratisbona, habló de  la relación entre ciencia y  fe: ”Los  interrogantes propiamente humanos- de donde venimos y a donde vamos- no pueden encontrar lugar en el espacio de la razón impuesto por la ciencia”. ¿Hasta dónde llega la ciencia? ¿Es la fe un recurso epistemológico que nos permite descubrir aspectos desconocidos?  El catedrático de Filosofía Josep M. Terricabras argumenta: «La ciencia tiene los límites que le  impone su método de  investigación: demostrar empíricamente  las hipótesis que ayudan a explicar  determinados  fenómenos,  pero  no  me  parece  que  la  fe  pueda  aportar  ningún conocimiento que se niegue a la evidencia positiva de las ciencias experimentales. La fe no es una disciplina ultrasensorial que llega hasta unos límites que no alcanzan las ciencias».

8.1.1   Dos fuerzas poderosas  ante el origen del universo Por su parte, Juan José Tamayo, catedrático de Teología, aporta al diálogo una cita de San Agustín en un debate entre ciencia y  fe:  ‘La Biblia nos enseña cómo  ir al cielo, no cómo es el cielo’.  Tenemos  aquí  las  dos  fuerzas  generales más  poderosas  que  influyen  en  el  ser  humano:  la fuerza de nuestras  intuiciones  religiosas y  la  fuerza de nuestro  impulso por  las observaciones precisas y las deducciones lógicas». Las  dos  se  encuentran  ante  el  hecho  del  origen  del  universo:  la  ciencia, motor  racional  del entendimiento del universo  y la creencia en un Dios que justifica la creación y funcionamiento del mismo.
8.1.2   Separar los planos de la ciencia y la fe Conviene, pues, establecer una debida separación de planos entre ciencia y religión.  Entender a Dios como algo que va más allá de los parámetros físicos y preguntarse si está presente en la configuración del mundo. O si ese mundo empezó a funcionar, y así sigue,  sin  la  intervención divina.
Apostilla  Terricabras:  «Igual  que  la  fe  no  puede  intervenir  en  la  ciencia,  la  ciencia  no  tiene nada que decir sobre la existencia o no de Dios”.
Tamayo  dice  que  «ciencia  y  religión  han  sido  dos  fuerzas muy  influyentes. No  pueden,  por tanto   caminar en paralelo, y menos aun entrar en confrontación, ya que cualquiera de esas posturas perjudicaría gravemente la evolución de la humanidad y la naturaleza, a cuyo servicio están ambas».
El  periodista  les    pregunta  si  el  conocimiento  científico,  basado  en  evidencias,  ¿puede desarrollarse con el trasfondo de una creencia en un Dios intangible?
El  filósofo  responde que «un científico serio siempre  responderá a  las exigencias del método científico para avanzar en el campo del conocimiento. Para este científico, Dios no puede ser un conocimiento, y tampoco un ultraconocimiento».
El teólogo considera que «ciencia y religión son sistemas sociales complejos que agrupan experiencias individuales y colectivas y dan lugar a  dos  tipos  de  comunidades  con  sus  normas,  patrones  de  comportamiento  y  códigos  de comunicación».

8.2  De los conflictos al diálogo entre ciencia y teología Los conflictos, como  los conocidos   desencuentros   de Galileo, Darwin o el  jesuita P. Teilhard de Chardin,  son  avatares  de    la  que  se  conoce  como  la  historia externa de la Ciencia.  Los  grandes  hombres  de  la  ciencia  clásica  (Bacon,  Galileo, Descartes, Newton, Pascal, etc.) fueron hombres religiosos. El  mismo  Charles  Darwin  se  consideró  agnóstico,  no  ateo.  El ateísmo científico empieza en  la segunda mitad del siglo XIX. No obstante, debemos aceptar que ha dejado una amplia huella hasta nuestros días en nuestra cultura occidental.

8.3   Los científicos y Dios
Núñez de Castro  llega a esta conclusión: No es posible afirmar que los científicos rechazan el hecho  religioso, más  bien  encontramos  ante  la  religión  respuestas muy  variadas,  al  igual que en otros sectores, como las artes o la literatura. La última encuesta realizada en Estados Unidos en 1996 da resultados muy parecidos a la que se realizó en 1916: un 40% de los científicos  creen en un Dios personal.  Ciencia  y  Religión  no  tienen  necesariamente  que  entrar  en  conflicto;  son  plenamente compatibles, es más, para algunos científicos, incluso  actuales, la ciencia constituye el camino para encontrar el rostro de Dios. En  la citada encuesta de 1996 aparecen unas  tablas que pueden ser un buen resumen de  los datos de las dos encuestas:

Creencia en Un Dios Personal Científicos Normales// Grandes Científicos
1914 1996 1914 1996
Creencia 41,8 % 39,3 % 27,7% 7 %
Increencia 41 45,3 52,7 72,2
Duda, Agnostic 30 15 20,9 20,8

La  encuesta  de  1914  predecía  que  gracias  al  progreso  científico    y  educativo,  la  increencia religiosa aumentaría en  los científicos como en  la población. Los datos demuestran que  los científicos  normales  son  tan  creyentes  como  entonces  y  las  encuestas Gallup  actuales sugieren lo mismo. Más del 90 % de los norteamericanos creen en Dios. Sí parece haber un descenso en el caso de los españoles: 79 % de creyentes en 1987 y  73 % en 2005.
Más bien debería decirse que los científicos mantienen su poca fe, pues tanto en 1914 como en 1996 el porcentaje de los científicos que creen en Dios (40 %) es significativamente mucho menor que la población en general (80 %).
En cambio en la tabla de los grandes científicos aparece mucha más increencia y duda y se cumplen las predicciones de 1914, confirmados por otros estudios: cuanto mayor es el nivel de estudios, menos creencia en Dios (el 90 % de españoles sin estudios cree en Dios, pero solo cree  el  55  %  de  los  que  tienen  estudios  superiores).  Este  estudio  del  centro  de Investigaciones sociológicas  lleva a esta  importante conclusión: La sociedad española tiende a crecer en su nivel medio de estudios y con ello decrecer en su nivel de religiosidad.

8.4   Pacto de no agresión entre ciencia y fe
Para algunos, no es posible hablar de un diálogo entre la ciencia y la religión. Puesto  que  Ciencia  y  Teología  constituyen  dos  formas  de pensamiento  que  tienen  plena  autonomía,  utilizan  métodos diferentes y no pueden llegar a encontrarse y dialogar.  Los  que  soportan  el  pacto  de  no-agresión  dirán:  le correspondería a la Ciencia hablar del “cómo” de los fenómenos descriptivamente, y a la Teología buscar las causas últimas, o dicho en otras palabras, buscar el  “por qué”  y el  “para qué”. Esta actitud  supone,  sin duda, un primer paso, pues  supera  los conflictos que han aparecido en  la historia, pero mantenerse en el pacto de no-agresión, más bien es una actitud pobre y simple.

8.5   Esfuerzo de integración y diálogo
8.5.1   El Concilio Vaticano  II, en el documento Gaudium et Spes  (36 y 37)  reconoció  la  autonomía de lo temporal. El  Concilio  Vaticano  II  reconoció  la  autonomía  de  la  realidad  terrena,  que  la  Ciencia  es plenamente autónoma y que el conocimiento humano goza de la autonomía de la razón y,  por lo tanto, la Teología no es ni siquiera criterio negativo para las afirmaciones científicas.  El  Concilio  deplora  las  actitudes  de  algunos  cristianos  que  no  comprenden  la  legítima autonomía de la ciencia y que llegaron a inducir una oposición entre la ciencia y la fe.
8.5.2   Punto de partida para el diálogo Supuesta la autonomía de cada ciencia, se impone un esfuerzo de integración y diálogo serio. Juan Pablo  II   anunció    cual debe  ser el punto de partida para ese diálogo o  integración de ciencia y religión: 1 La ciencia puede purificar a la religión de errores y supersticiones 2 La religión puede purificar a la ciencia  de la idolatría y los falsos absolutos. Se trata de buscar ese campo común, que es la realidad que se impone al ser umano, llena de interrogantes, que nos pide una explicación de su cómo, su por qué y para qué.

8.5.3  Tipos de interacción ciencia–religión Según el sacerdote anglicano y físico de Cambridge, John Polkinghorne:
1  Hay  que  olvidar  todo  conflicto  propio  de  otras  épocas,  el  cientificismo  o    el  ateismo científico.
2  La moderna  teología  no  desea mantener  posturas  que  la  lleven  a  la  superstición  y  al error.
3 Las visiones totalitarias- sean científicas o teológicas- no son plausibles en estos tiempos.
4 La ciencia puede servir a  la  teología para   purificarla de de concepciones de  la  realidad trasnochadas y no  conformes con el lenguaje actual.
5 El  reconocer  que  el  universo  no  ha  empezado  a  existir  como  un  todo  completado  nos  ha hecho caer en la cuenta de lo que es la acción creadora y sustentadora  en el ser.
6  Es frecuente en los defensores de la fe sin sentido crítico, decir, por ejemplo, que el Big Bang puede identificarse con el acto creador de Dios o que la muerte térmica del universo es la manifestación del fin del mundo de la Biblia.
7  Hay  que  despojar  al  lenguaje  religioso  de  todo  dogmatismo  y  al  científico  de  toda afirmación  absoluta,  para  quedarse  en  la  búsqueda  sin  término  que  es  el  auténtico  ser científico.

8.5.4      Precisiones  de  algunos  teólogos:  dimensiones  filosófico- científicas  de  la Teología
–  Andrés Torres Queiruga:
1 El teólogo debe respetar al científico en lo que se refiere a contenidos científicos. Hoy no cabe duda de que  lo que sucede en el mundo es debido a causas  intramundanas. El Concilio  Vaticano  II  le  llamó  autonomía  de  las  realidades  creadas.  La  autonomía  de  las realidades intramundanas hoy es algo irrenunciable. No  podemos  creer  en  un  Dios  intervencionista.  Pero  esto  no  nos  puede  llevar  a  un  Dios desvinculado del mundo, al modo deísta.
2 El nuevo paradigma   se  inicia  en el Renacimiento,  florece  en  la  Ilustración  y  abre  la  edad moderna. Fue radical y profundo. Supuso una  reestructuración   profunda de  la sociedad y de  la cultura occidental.

Aspectos del nuevo paradigma
:
•  En  relación  al  mito:  La  visión  del  mundo  ha  cambiado  radicalmente,  abandonando  las representaciones míticas  de  su  funcionamiento:  Ahora,  las  leyes  naturales  determinan  el curso de  la naturaleza, sin dejar  lugar posible a  las continuas intervenciones sobrenaturales que se suponía interferían en su curso.
•  El mundo antiguo, dividido en  “tres pisos“, era escenario de  influjos extramundanos que bajaban de lo alto para hacer el bien o subían de las profundidades para hacer mal (todavía en la letra  de muchas  de  nuestras  oraciones,  si  se  examinan  bien,  se  trasluce  esta mentalidad intervencionista).

–  Juan Masià Clavel
1  Cuando la ciencia dice que ha abierto líneas de explicación del mundo estamos yendo más allá de la ciencia.
2  El  científico  para  hacer  su  ciencia  no  necesita  saber  teología.  Pero  la  teología  que reflexiona sobre el origen del mundo o  la dignidad del ser humano en  toda su existencia, debe tener en cuenta lo que le dicen las ciencias correspondientes.
3  Hay que  reconocer el esfuerzo de  la  teología católica   ante el  reto de  las ciencias en  los últimos 100 años. Pero respecto a la biología, la física, la neurociencia hay que decir que en filosofía y teología estamos en pañales.
4  No se debe absolutizar el modelo: ni el físico al átomo, ni el  teólogo  a la revelación. Cuando se absolutiza se comienza a hacer  ideología. Así el problema no está en  la  relación entre ciencia y religión, sino en el de ciencias y teologías convertidas en ideologías.

–  Juan Luis Herrero del Pozo 
Sentido de la autonomía del cosmos y la secularidad.
1   El punto irrenunciable de la Ilustración es  el descubrimiento de la autonomía del cosmos.
2 Necesidad de entender bien el término autonomía del cosmos. Sólo entonces entenderemos que la realidad de Dios, por sí misma, no precisa de la religión.
3  La  creación  es  una  forma  creyente  -no  mágica-  de  apostar  por  la  dimensión  de  lo trascendente en el cosmos. El creyente cree que el cosmos se fundamenta en Dios. Lo dicho excluye tan sólo una autonomía del cosmos en este nivel ontológico radical. Pero hay otra autonomía que negarla sería tanto como negar la realidad del propio cosmos como distinto de Dios. 4 Presencia de Dios: Dios no hace existir el cosmos para dejarlo luego como hace el relojero con su reloj. No existe ni se puede concebir mayor presencia…
5  Ausencia de Dios: Dios es casi una realidad  ‘inútil’. Hemos de actuar  ‘como si Dios no existiese’,  ‘como si  todo dependiera de nosotros’. Dios se niega a ser un Dios  intervencionista: no está presente  ‘para sacarnos  las castañas del fuego’. La verdadera providencia de Dios es la responsabilidad humana.

8.6   Otras posturas más radicales en la relación ciencia-fe

8.6.1   El Dios de los científicos en el siglo XXI: panteísmo Según  el  filósofo  Javier Sádaba,  la  ciencia  hace  guiños  a  la  religión. Muchos  científicos  se dicen creyentes y  las disputas entre ateos y creyentes han pasado del odio a  la confrontación entre iguales. .  Ante  la revolución de  la genética y el ADN, Dios de nuevo parece asomar  la cabeza…En  todo esto  se  da  por  supuesto  que  la  palabra  Dios  tiene  un  significado  preciso  que  todos entendemos. Y  no  es  así.
Las  imágenes que  de Dios  nos  formamos  son  tan  variadas  como personas. No hay modo de que nos entendamos respecto a la noción de Dios. Los  científicos  han  hecho  un  Dios  desde  sus  teorías.  Y  lo  que  sobresale  es  una  gran admiración por el universo, las leyes naturales o el misterio de lo desconocido. A eso es a lo que  llaman Dios. El Dios de  la mayor parte de  los científicos, incluidos  los creyentes es el Dios del panteísmo, un Dios reducido al universo y nada más. Lo  que  ha  entrado  en  vigor  en  la mente  ilustrada  científica  no  es Dios  sino  una mezcla  de misticismo, sincretismo, orientalismo y conciencia cósmica.

8.6.2   Los neoconservadores y la relación ciencia-fe
La  relación ciencia y  fe en  la actualidad muestra el nuevo esfuerzo de  los neoconservadores para  reconquistar  la ciencia y volverla a hacer esclava de  la  teología por medios más sutiles que antaño.
Eso es  lo que afirma Antonio Duato, al hablar del debate entre un grupo de  científicos  y el cardenal  Schönborn  sobre  el  diseño  inteligente  y  la  evolución,  en  el  New  York  Times  en 2001.
1 El origen y contexto de la polémica: diseño inteligente En  muchas  universidades  privadas  americanas  no  está  permitido  enseñar  la  teoría  de  la evolución de Darwin. Eso no ocurre en la educación pública, salvo en Kansas. Los  neoconservadores  han  hecho  una  campaña  supuestamente  científica  a  favor  del neocreacionismo, bajo  la  fórmula del  llamado diseño  inteligente: aceptan  la evolución de las especies, pero no por mutaciones y selección natural sino guiada por Dios. Dicen que es una  teoría científica y debe ser enseñada en  todas partes. Eso ha puesto en pie de guerra al mundo científico. (Sin embargo, ninguna afirmación de los partidarios del Diseño inteligente ha podido  superar  el  escrutinio  de  la  ciencia.  Se  has  demostrado  que  sus  argumentos  son erróneos y que las aseveraciones en que se basan son falsas).

El  artículo  de  L.  M.  Krauss  en  New  York  Times  defendiendo  las  teorías  científicas evolucionistas. El artículo pone como modelo de cordura a la Iglesia católica, y en concreto a Juan Pablo II y la Comisión Teológica internacional presidida por Joseph Ratzinger. En los textos que cita se mantiene la división de campos de conocimiento, dejando a la Ciencia que  descubra  y  experimente  y  a  la  fe  encontrar  el  sentido  último.  Es  la  posición  que  ha dominado en el catolicismo, lejos de los fundamentalismos protestantes.

3. El artículo del cardenal Schönborn al New York Times El dominico cardenal arzobispo de Viena, entró en la polémica abiertamente,  poniéndose  del  lado  del  diseño  inteligente  y de la propuesta de enseñarlo en las escuelas. Dice que lo que no acepta  la  Iglesia  católica  es  el  evolucionismo  que  niegue  o prescinda de la última intervención causal de Dios. Para  el  cardenal  no  es  científico  quien  no  acepta  la “aplastante evidencia de propósito y diseño en la naturaleza”, es decir, de un Dios creador.  “Bien está que uno se  lo crea por fe –dice Duato- y pida que los  científicos  respeten  esta  concepción  libre  aunque  no probada  científicamente.  Pero  aplicar  a  este  caso  el  principio  de  que  Dios  es  evidente conclusión  para  un  hombre  que  con  honradez  contemple  el  universo…  ¡es  demasiado!  Es volver a la pretensión del Vaticano I y de Inocencio III o Bonifacio VIII…”
Termina Duato su artículo con estas duras palabras dirigidas al cardenal conservador: “Señor cardenal dominico, seamos serios, ensanche su mente como lo hizo en su tiempo santo Tomás. Lo más que pueda. Mucho más allá de Aristóteles, el Filósofo si pone a Dios como inteligencia  capaz  de  diseñar  el Big Bang,  no  lo  deje  en  ridículo  ante  los  hombres  de  hoy  , encapsulándole en un catecismo  (de  la  Iglesia Católica) diseñado por usted y poniéndole al servicio de una restauración neoconservadora y clerical impresentable”.

8.7  Nueva propuesta para la comprensión del mundo. Teología de la ciencia
El profesor de  la Universidad A. de Madrid, Javier Montserrat,   Miembro de  la Cátedra CTR,  presentó la relación de la ciencia física con la teología.

8.7.1   La Teología de la Ciencia
La Teología de  la Ciencia  (TdC) es  la construida sobre  la  imagen del universo en  la ciencia moderna.
•  La TdC no niega  la posibilidad  legítima de que  la  imagen del mundo en  la ciencia moderna conduzca a posiciones ateas o agnósticas. Quedaría así abierta la posibilidad de interpretar el mundo sin Dios.
•  La  TdC  no  impone  a  nadie  razonamientos  filosófico-teológicos,  ni  pretende  que  sus reflexiones sean “científicas” (sino filosófico-teológicas construidos a partir de resultados estrictamente científicos).

8.7.2   La imagen del universo en la ciencia
•  La ciencia es hipotética, abierta y crítica.
•  El universo es abierto y flexible. Un universo de autosuficiencia, estabilidad o consistencia problemática, de  sorprendente  racionalidad    físico-cosmológica  (un  universo  antrópico  de  posible explicación naturalista o teísta ), de racionalidad biológica y productor del psiquismo. Un universo dinámico, evolutivo, abierto y autocreado.

8.7.3   Imagen del conocimiento actual
•  El enigma real, dos posibles interpretaciones últimas: teísta y “atea” El universo aparece enigmático y conduce a dos posibles interpretaciones últimas. Una  teísta y otra interpretación atea o agnóstica, puramente mundana, sin Dios.  (Sin  Dios  -que  prescinde  de  Dios-  no  es  lo  mismo  que  atea,  negación  explícita  de  su existencia). Es muy difícil afirmar que una de ellas no es posible, a no ser que se abandone el criticismo ilustrado tolerante de nuestra cultura. El  teísmo  tiene  argumentos  de  verosimilitud  para  su  hipótesis,  pero  el  ateísmo  o agnosticismo también los tienen para la suya. En realidad  hoy la misma descripción sociológica muestra la viabilidad de las dos hipótesis. A ellas está abierto el hombre ordinario de nuestra cultura. La ciencia nos lleva a entenderlo así.
•  Dios, si existe,  se mantiene oculto El hombre estaría abierto al enigma de lo real y a la posibilidad de las dos hipótesis, Dios y la pura mundanidad sin Dios. En definitiva, Dios no estaría  impuesto necesariamente por las  condiciones  objetivas,  ya  que  siempre  estaría  abierta  la  posibilidad  de  una  hipótesis puramente mundana. Montserrat advierte que, aunque el hombre se inclinara hacia una interpretación religiosa, lo haría admitiendo que el Dios real mantiene su silencio en  la creación. (Dios ha creado el mundo de tal manera que es posible interpretarlo sin necesidad de Dios).
•  No es posible demostrar racionalmente la existencia de Dios Aunque la naturaleza permite, pues, la hipótesis de Dios (con argumentos de verosimilitud), no  hay  una  seguridad  racional  absoluta    de  su  existencia  y  el Dios  real,  de  existir,  está oculto y en silencio. La ciencia describe este mundo enigmático.
•  ¿Es real un Dios oculto y liberador? El hombre en el mundo es un ser abierto a dos grandes preguntas en torno a Dios. La  primera:  ¿Es  real  un Dios  que  ha  creado  el   mundo  pero  permanece  oculto  y  en silencio?
•  La segunda: ¿El Dios oculto  tiene una voluntad de  relación con el hombre y  liberación de  la  historia?  En  realidad  se  reduce  a  una  pregunta:  ¿Es  real  un  Dios  oculto  y liberador? “Cuando el hombre es religioso, cristiano o no,  toma siempre una posición positiva ante esas  preguntas:  la  religiosidad  natural  se  funda  en  la  apertura  a  un  Dios  salvador  por encima de su ocultamiento y silencio” –concluye Montserrat.

•  La teología de la “kénosis” o anonadamiento divino, ¿coherente con la Ciencia? Un  texto de S. Pablo hablando de Cristo,  (Fil 2, 6-7) hoy se aplica  también a Dios:  “…El cual,  siendo  de  condición  divina…se  vació  de  sí  mismo…haciéndose  semejante  a  los  hombres…” Así se aplica a la kénosis de Dios en la creación. “Dios admitió la ocultación de su divinidad para no manifestarse  y así permitir la libertad humana…” Esta  teoría  o  teología  de  la  kénosis  divina  es  interesante  y  novedosa,  pero  supone  que  el universo,  la  creación,  está  hecho  para  el  hombre,  con  una  interpretación  del  principio antrópico en sentido fuerte , lo cual no es admisible para la cosmología moderna. Esto lleva a la idea de que muchas afirmaciones de fe religiosa están en total contradicción con las ideas científicas.

8.8   Temas fronterizos entre Ciencia y Teología. Principio antrópico
8.8.1   El principio antrópico:  ¿Estaríamos aquí si la masa del protón no fuera 2000 veces la del electrón? El  surgimiento  de  la  vida  sobre  el  planeta  Tierra  no  sería  posible  si  se  hubieran  producido ligeros cambios en  las características del universo. Esto es  lo que se conoce como principio antrópico. Fue definido, entre otros, por Barrow, Carter  (1974) y por el astrónomo británico Martin Rees.  De haberse producido  ligeras variaciones de esos números y otros valores del universo, la vida no habría surgido. Algunos ejemplos de esas  constantes universales:
•  La órbita de la Tierra alrededor del Sol es casi circular, con una excentricidad casi igual a 0.  Eso  produce  poca  diferencia  de  temperatura  entre  las  posiciones  de  la  Tierra  la más cercana  y  la más  alejada  del  Sol.  (La  diferencia  entre  verano  e  invierno  es  debida  a  la inclinación del eje de la Tierra). En Mercurio, con una excentricidad de 20%, la temperatura es más de 50º C más alta en el punto más cercano al Sol.
•  Si el Sol  tuviera una masa 20% mayor, la  Tierra  sería más  caliente  que  Venus hoy, o sea, inhabitable.
•  La distancia al Sol que permite la vida se da  solo  en  la  distancia  a  que  se encuentra  la  Tierra. Más  cerca  (Venus) hace  demasiado  calor  y  más  lejos (Marte…), demasiado frío.  El hecho de existir nosotros restringe las características de la zona o ambiente del universo en que  nos  encontramos.

A  esto  se  le  llama  Principio  antrópico  débil.  Las  coincidencias afortunadas para  la vida  (Excentricidad, masa del Sol, distancia del planeta a  la estrella…) son llamadas ambientales.  Son fáciles de entender porque nosotros debemos estar en un hábitat del universo que permita la vida. El principio antrópico débil ha sido criticado por su falta de imaginación, pues asume que no es posible que se den otras formas de vida que no esté basada en el carbono.                                                  El  universo  no  es  hospitalario,  amable  con  los  humanos.  Dice  T.  Schick:  “El  hombre  es minoritario en la Tierra al lado de otras especies, clases y subclases… Si la Tierra fuera hecha para la vida parece que fue hecha para los insectos…”

Pero hay otro principio antrópico llamado fuerte
, que afirma que  el hecho  de  existir  la  vida humana impone restricciones en las leyes del universo. Las características del universo pueden conducir al desarrollo de la vida humana. Ejemplos del principio antrópico fuerte:
•  El cociente entre  la  fuerza que mantiene unidos a  los átomos y  la  fuerza de gravedad que hay  entre  ellos  es  igual  a  1026. Si  fuera menor,  no  se  habrían  formado  las  galaxias  y  no habría aparecido la vida.
•  Si  la  fuerza que une  las partículas del núcleo atómico  fuera menor que 0,07 no se habría  formado Helio a partir del Hidrógeno, se enfriarían las estrellas y no se habrían formado los elementos necesarios para la vida. •  La proporción de la masa del protón y el electrón debe ser 2000 a 1. Si fuera diferente no se habrían formado moléculas y no sería posible la vida.
•  Si  la  constante  cosmológica  (que  actúa  contra  la  atracción  de  la  gravedad)  fuera  más pequeña, el universo se habría colapsado antes de formarse las galaxias.
Este Principio antrópico fuerte no es explicable fácilmente y tiene implicaciones filosóficas. Nuestro universo y sus  leyes parecen tener un diseño si queremos existir y no deja lugar para ningún cambio. Los proponentes del principio antrópico coinciden en que vivimos en un universo  cuidadosamente  ajustado  que  parece  haber  sido  meticulosamente  adaptado  para permitir la existencia de la vida que conocemos. ¿Por qué es así?

Según Rees hay tres posibles respuestas al surgimiento de esas constantes del universo
: a)  La mera  casualidad,  b)  la  existencia  de  un  diseñador  inteligente  y  c)  la  existencia  de  un Multiverso. Personalmente Rees desecha las opciones  a) y b) Respecto al Multiverso, que ya hemos analizado, escribe el astrónomo Rees:
A primera vista no hay nada más extravagante para la mente que los universos múltiples. Pero este concepto es una consecuencia de varias teorías y pueden existir como solución a algunas paradojas de la Teoría Cuántica. Si la teoría del todo que los físicos andan buscando no es solo una construcción matemática sino que coincide con la realidad externa, explica por qué hay tres clases de neutrinos y  la naturaleza de  las  fuerzas nuclear y eléctrica y aplicada al origen del universo,  predice  muchos  Big  Bangs,  entonces  tendremos  una  fuerte  razón  para  creer  en universos separados, como  tuvimos para creer en  los quarks o en  la Teoría de  la Relatividad que nos explicó la realidad inobservable de los agujeros negros”.

A muchos científicos y teólogos creyentes
  les ha parecido ver en esas coincidencias o ajuste fino de las leyes naturales, como una obra  de Dios. El teólogo Hans Küng, en  el  libro   “El  principio de todas las cosas”, considera que esas constantes universales son una prueba de la existencia de Dios. La versión fuerte del principio antrópico ha sido calificada de no científica ya que ni puede probarse ni falsarse y es innecesaria. Jesús Mosterín  opina que “el principio antrópico débil es una  simple  tautología,  es  decir,  es  incapaz  de  predecir  algo  que  no  sepamos. Y  el  principio fuerte es una especulación gratuita. También señala  la  incorrección de  la  inferencia antrópica que, de la hipótesis de una infinitud de universos se infiera la existencia de un mundo igual que el nuestro”.

8.8.2   Nuestro  universo,  ¿obra de un diseño inteligente o del Multiverso?
Según  Hawking,  esta  idea  del  gran  diseño  a  partir  del  ajuste  fino  de    las  constantes universales  es  llamada  Diseño  inteligente  en  Estados  Unidos;  se  sobreentiende  que  el diseñador es Dios. Pero ésta no es la respuesta de la ciencia moderna. Para ello se utiliza  la  teoría del Multiverso. Hemos visto que nuestro mundo parece ser uno entre  muchos,  con  muchas  leyes  diferentes.  El  Multiverso  no  es  una  idea  inventada  para contrarrestar el ajuste fino sino la consecuencia de muchas teorías de la moderna Cosmología, una de ellas la Teoría M.
Si esto es verdad, entonces el Principio antrópico fuerte puede ser considerado igual que el débil, poniendo el ajuste  fino de  las  leyes  físicas con  los  factores ambientales porque nuestro universo es sólo uno entre muchos, como nuestro sistema solar es uno entre muchos sistemas solares del universo.  Si hay que pensar que vivimos en un vasto y variado Multiverso, en el que podría haber en total unos 10500   universos distintos, el universo diseñado específicamente para  la vida dejaría de ser una prueba de la existencia de Dios.

Es decir, el ajuste fino de las leyes de la naturaleza puede ser explicado con la existencia de múltiples  universos.  Así  como  Darwin  explicó  que  el  diseño  de  las  formas  vivas  pudo aparecer por  la evolución sin  intervención de Dios, el Multiverso puede explicar el ajuste  fino de  las  leyes  físicas  sin  la  necesidad  de  un  creador  que  hizo  el  universo  para  nuestro provecho.
De  acuerdo  con  las  mejores  ideas  de  la  mejor  teoría  que  tenemos,  que  es  la  Teoría  de Cuerdas, -dijo el cosmólogo Susskind en la citada entrevista de Eduard Punset, el número de  estas  burbujas  de  las  que  se  forman  los  distintos  universos   es  enorme  y  también  es enorme  la  diversidad  de  los  diversos  tipos  de  entorno  que  hay.  Hay  todo  lo  que  se  pueda imaginar:  lugares  donde  los  electrones  son  más  pesados  que  los  protones,  o  donde  los protones son más pesados que  los electrones,  todo  tipo de posibilidades diversas, y sólo una pequeña fracción de ellas es vitalmente posible “. “Y ahí es donde se encuentra la vida, no hay nada metafísico en ello, nada sobrenatural. No hay ninguna  idea de que un Dios benevolente hizo el universo para que pudiéramos vivir en él… sino que hay grandes tipos de entorno que fueron el producto de este proceso, y sólo una fracción muy pequeña de ellos fueron, como tú dices, “amables”.

Un  buen  resumen  lo  hace  el  cosmólogo  P.  J. Hernández
:  “A medida  que  sabemos más sobre  la  física del universo primigenio,  la  imagen del Creador  se diluye hasta  convertirse en sólo  la  esperanza  de  algunos  de  poner  al  hombre  en  un  lugar  central  que  nunca  le  ha correspondido.  Porque  el  primer  gran  pecado  del  argumento  del  diseño  siempre  fue  su injustificado  antropocentrismo.  Plantear  un  propósito  para  los  cielos  centrado  en  lo  humano suena  a  una  lamentable  falta  de  sentido  del  humor  acerca  de  la  condición  humana”.

8.9  Las imágenes que nos formamos de Dios
8.9.1   Las imágenes  de  la cultura científica son necesarias para formar una imagen de Dios En  la  actualidad  estamos  inmersos  en  la  cultura  técnico-científica.  La  cultura  es  el  marco referencial  de  valores  y  símbolos  en  que  se  expresan  esos  valores.  Y  la  cultura  presta imágenes  y  palabras  a  los  miembros  de  la    sociedad  de  una  época  determinada,  por  eso nuestra cultura científico-técnica nos proveerá de palabras e  imágenes para  todo discurso, incluido el discurso religioso, sobre el ser humano y sobre Dios. Nuestra  condición  humana  es  tal  que  todas  nuestras  elaboraciones  mentales  van acompañadas de  imágenes  y de palabras.  “El  lenguaje es el  vehículo del pensamiento”, dijo acertadamente Wittgenstein.   Nuestras imágenes las sacamos del mundo que nos rodea.
Podemos decir que  rastrear el  rostro de Dios en nuestra  cultura  científica  se hace  cada  vez más  difícil  al  ser  humano.  El teólogo Karl Rahner afirmó: “No  podemos  sentir  la  presencia  de  Dios  en  nuestro  mundo secularizado  con  tanta  ingenuidad  como  lo  hicieron  en  épocas  anteriores”.  “Hoy  tenemos evidencia de que no puede hacerse de Dios imagen alguna tallada de madera humana”.  Corresponde  a  la  Ciencia,  en  especial  la  Física  y  la  Biología,  ayudar  a  la  teología  en  la búsqueda del  rostro de Dios y  la comprensión de  la acción de Dios en el mundo. De manera que  la  Teología  en  sus  afirmaciones  y  discursos  se  libere  de  toda  superstición,  falsedad  e irracionalidad.

8.9.2   Las imágenes de Dios dependen de la imagen del mundo y la sociedad
Todos  los esfuerzos  realizados en  la historia de  las  religiones para  la búsqueda del  rostro de Dios,  aunque  tiene  aspectos  positivos  como  el  hallazgo  de  la  analogía  y  la  teología negativa,  están  tocados  de  la  relatividad  y  de  la  afirmación  “no  es  así”,  que  niega  toda identidad en las afirmaciones. Pero el ser humano tiene necesidad de recrear continuamente la imagen de Dios y para ello no tiene otro punto de partida que el mundo en que vivimos y la interpretación del mismo que hace la  ciencia.    Las  sucesivas  imágenes  de  Dios  que  el  ser  humano  ha  ido  formando  están contaminadas de las imágenes del mundo y de la sociedad en que se formaron.

8.9.3   Veamos algunas de las imágenes de Dios  en la Historia
1    Son  muy  conocidas  las  imágenes  antropomórficas  de  los  dioses  del  panteón  greco-romano, en las que los dioses tenían las mismas pasiones de los hombres.
2   El Antiguo Testamento presenta un Dios aún demasiado semejante a  los seres humanos de la antigüedad: Yahvé, el Dios de los ejércitos,  es justiciero, vengativo, cruel, celoso y es el dios nacional de  su pueblo escogido,  Israel, a quien protege,  salva  y  con quien hace una alianza.
3   Con Jesús de Nazaret se descubre a un Dios que es padre bueno con todos, amoroso, cercano, humano.
4   Con  los siglos de cristiandad, al Dios de  la Edad media se  le añade   un aspecto de  juez riguroso  y  castigador.  Se  inserta  a Dios  en  el  sistema  feudal  como  imagen  de  orden  y autoridad.

5   Con el modelo de orden de un universo concebido como cosmos, se crea  la  imagen de Dios garante y principio  del orden del universo. Dios es el primer principio, primera causa.  Es la forma de definir a Dios utilizando la negación de propiedades de los seres finitos (in-finito,…)    Es  la  imagen  de  Dios  en  que  han  creído muchos  creyentes,  así  como  la  que  han  negado muchos ateos, es decir, la del Dios cosmológico aristotélico.
6   Cuando  la ciencia clásica se construye bajo el mecanicismo, el reloj barroco es el símbolo de  ese  universo  y  el  Dios  relojero  será  el  gran  mecánico  que  ha  creado  y  puesto  en marcha ese mecanismo suficiente por sí mismo, una vez iniciado su movimiento. Esta  imagen  de  Dios  fundamentó  el  deísmo,  en  el  que  no  es  posible  concebir  una  acción providente de Dios en la Historia.
7  Aunque un universo autónomo puede ayudar a purificar la imagen de Dios tapagujeros de generaciones anteriores, puede  llevarnos a  la  imagen de un Dios  trascendente al mundo en soledad radical, que no se introduce en la vida de los seres humanos. Es el Dios frío y lejano de los físico-teólogos.

8  En el siglo XX hemos visto como la ciencia nos ha abierto a una nueva visión del universo que  condiciona  también  la  imagen de Dios. Del Dios  relojero  se ha pasado a  la  imagen   de Dios “mente del universo o principio de  inteligibilidad”. Es  frecuente oír hablar del Dios de los físicos, Dios que se revela en  la armonía del cosmos, no de un Dios que se cuide de  la suerte de los seres humanos en la historia. Es el Dios de  la religión cósmica (Einstein): por un lado  se  da  una  desmitificación  del  cosmos  por  la  ciencia  y  por  otro  lado  hay  una  mayor conceptualización de la imagen de Dios.

9  La  revolución  biológica
  que  estamos  viviendo,  junto  al  cambio  de  paradigma  de comprensión del universo concebido como orden a un universo concebido como caos de donde emergen el orden y la vida, nos lleva a una nueva imagen de Dios concebido como principio de emergencia o libertad absoluta. También aquí la ciencia puede ayudar al creyente a purificar las  imágenes  de  Dios  que  ha  venido  arrastrando,  para  encontrar  una  imagen  de  Dios más cercana  al  ser  humano  de  nuestro  tiempo,  más  fácil  de  fundamentar  una  auténtica  actitud religiosa. Esta imagen de Dios principio de emergencia  de todo lo nuevo y de libertad  está más cercana a la tradición bíblica del Dios vivo, imagen que se puede tallar más fácilmente desde una concepción de universo evolutivo y dinámico. Pero  siempre  recaerá  sobre  el  creyente  el  mandato  bíblico  de  no  construir  imágenes definitivas de Dios (Dt 5,8).

8.9.4   Las visiones del origen del universo  naturalista y teísta no son incompatibles Acabo este capítulo con estas palabras de Javier Montserrat, de la Universidad Autónoma de Madrid: “El  teísmo  cristiano  actual  no  pretende  llegar,  ni  por  la  ciencia  ni  por  la  filosofía,  a  una ‘demostración’ impositiva de que Dios es el creador del universo. ¿Por qué existe un universo absoluto y eterno y no la nada? ¿Por qué existe Dios y no la nada? ¿Por qué la materia es capaz de producir la sensibilidad y la conciencia y no sistemas robóticos deterministas? Nuestra razón, ni científica ni filosófica, no puede responder a estas preguntas. La razón debe atenerse a los hechos y tratar de encontrar una explicación suficiente.
•  Ese  vacío  cuántico,  mar  holístico  de  energía  de  fondo…  tal  como  ha  sido conceptualmente  construido  por  la  Mecánica  Cuántica,  podría  abrirnos  a  una  misteriosa “meta-realidad”, que quizá podría estar bien descrita por las especulaciones de la Teoría M y que  quizá  hubiera  podido  producir  muchos  universos  en  infinidad  de  fluctuaciones cuánticas, que quizá nunca podremos comprobar que existen. Esta meta-realidad eterna no-divina sería el fondo que explicaría la existencia, al menos, de nuestro universo. •  El teísmo, en cambio, considera que esta enigmática “meta- realidad” de la que hemos sido  producidos  por  una  fluctuación  cuántica,  es  una  realidad  que  hace  verosímil,  sin imponerla,  la  hipótesis  de  que  todo  tenga  su  origen  en  una  misteriosa  ontología fundamental de la Divinidad. Autores cristianos como Ellis y W. Stoeger piensan que incluso el universo creado a través del Multiverso sería compatible con el teísmo cristiano”.

9  CONCLUSIONES
9.1    Sobre Hawking y el Gran Diseño
Creo que han quedado claras varias cosas  respecto al  libro de Hawking,  “El Gran Diseño”, después de esta exposición.
Hawking no es ateo. Hawking no se manifiesta en su último libro, ni en los libros anteriores,  como ateo.  Cuando se le acusa de eso dice que tales afirmaciones no son verdad.  El es un agnóstico o deísta.  Pero no  un ateo. 2  Tampoco pretende con su libro  demostrar la inexistencia de Dios.  Sencillamente  porque  eso  no  es  posible  demostrarlo  ni  con  la  razón  ni  con  la  ciencia.  Del mismo modo que no se puede demostrar con la razón la existencia de Dios. Porque es un tema de fe.
Hawking escribe como científico, no recurre a seres sobrenaturales Lo que hace Hawking es  lo que hicieron  los  filósofos presocráticos desde Tales de Mileto, y siglos  más  tarde,  los  científicos,  como  Laplace,  Darwin  y  un  largo  etcétera:  actuar  como científicos buscando respuestas a los problemas de los fenómenos naturales, con las leyes de la naturaleza, sin tener que recurrir a seres sobrenaturales, sean los dioses de la mitología o el Dios judeo cristiano.
Hay que separar al científico de sus creencias personales Las creencias personales, (la fe en Dios o la increencia) no  deben guiar  la investigación de los científicos, pues éstos se deben a  la aplicación del método científico. Baste recordar el caso emblemático del biólogo molecular y genetista Francisco José Ayala, un ex dominico que se define como ‘neodarwinista’. En su trabajo diario prescinde de Dios tranquilamente y, a la hora de posicionarse más allá de la ciencia, no duda en defender su existencia.
Las opiniones de Hawking son compartidas por muchos cosmólogos La  explicación  de  Hawking  respecto  al  origen  del  Universo  es  compartida  por  muchísimos cosmólogos actuales: Dios no fue necesario para explicar el origen del sistema solar (Laplace) o  la  aparición  de  las  especies  de  seres  vivos  (Darwin),  y  no  es  necesaria  la  figura  de  un creador-diseñador  para  explicar  el  origen  del  universo.  Bastan  las  leyes  de  la  Física  y  las teorías  modernas  descubiertas  a  partir  de    las  teorías  de  la  Relatividad  y  de  la  Mecánica Cuántica.
6  Las teorías de la Relatividad y Mecánica cuántica pueden ayudarnos a entender cómo se formó el universo de la nada Esa  es  la    afirmación  central  del  libro  de  Hawking,  quien  utiliza  como  soporte  de  sus conclusiones la moderna Teoría M, (en cuyo desarrollo él no ha participado), y el Multiverso. Hay muchas galaxias, estrellas y sistemas solares y puede haber muchos universos, de los que el nuestro es sólo un ejemplar.  Cada universo del Multiverso  tendría sus  leyes  físicas, y algunos de ellos, como el nuestro, permitirían que aparezca la vida.
Falta tiempo para que esas teorías sean confirmadas Ciertamente aún falta tiempo para estar seguros totalmente de la consistencia de esas teorías, pero hay muchos  en la comunidad científica que creen que esas teorías  son de lo mejor que hay para explicar el origen del universo. El tiempo dirá si hay o no fundamento, pero esa es la condición de la ciencia: no hay ninguna teoría definitiva y absoluta.

8   Comentarios sobre dichos de Benedicto XVI:
Cuando  ya  estaba  editado  este  artículo,  hemos  conocido  las  palabras  del  Papa  el  día  de Reyes de 2011. Se refieren, sin nombrarlo, al libro de Hawking y su posición  respecto a la no necesidad de Dios para explicar el origen del universo. “El universo no es el resultado de la casualidad, como algunos quieren hacernos creer.” Y dirigiéndose a  los  fieles católicos, sigue diciendo: “No debemos dejarnos  limitar  la mente por  teorías que  llegan siempre sólo hasta un cierto punto y que -si miramos bien- no están de hecho en contradicción con la fe, pero no logran explicar el sentido último de la realidad”.
Vemos  que  Benedicto  XVI  no  rechaza  las  teorías cosmológicas modernas que prescinden de Dios, de las que dice que no están en contradicción con la fe, sino que  invita a los fieles a aceptar la opción teísta de la creación. Esa es una postura más respetuosa con la autonomía de la ciencia que las  anteriores  declaraciones  de  líderes  e  intelectuales creyentes. La única objeción a  las palabras papales es cuando habla de la estrella de Belén  como  si hubiera  sido un acontecimiento astronómico  real.  “¿Qué  tipo  de  estrella  era  aquella?”  –se pregunta  el  Papa  y  cita  al  astrónomo Kepler,  diciendo  que  la estrella  de  Belén  pudo  haber  sido    una  explosión  de  una estrella nova o supernova, sin caer en  la cuenta de que  la visión  de  una  estrella  explotando  es  sólo  la  imagen  que  nos llega  muchos años después de la explosión de tal estrella.  Por  ejemplo,  la  estrella  supernova  1987A,  situada  a  100.000  años  luz  de  nosotros,  estalló hace 100.000 años, el  tiempo que ha  tardado en  llegar  la  luz de  la explosión hasta nosotros. Por tanto, una estrella supernova no pudo guiar a los magos hasta Belén.

El comentario que hace la Biblia de Jerusalén a la frase de Mateo 2, 9 (“la estrella iba delante de  ellos  y  se  detuvo  encima  del  lugar  donde  estaba  el  niño”)  es muy  claro:  “El  evangelista piensa en un astro milagroso, del cual es inútil buscar una explicación natural”. Además, Kepler  habló  de  la  conjunción  de  varios  planetas  que  ocurrió  por  el    año  7a.C. como  posible  explicación  de  la  estrella  de Belén. Señaló  erróneamente  que  esta  conjunción pudo crear una nova que explicaría la supuesta estrella de Belén “Los cálculos actuales indican que en la conjunción (de Júpiter y Saturno) señalada por Kepler no fue un evento  visualmente tan sorprendente como para que fuera interpretado como una estrella”. Los  textos  del Nuevo  Testamento  en  ese  punto  tienen  contradicciones.  Los  estudiosos  del tema,  astrónomos  o  teólogos,  opinan  que  no  es  posible  dar  una  prueba  contundente  de  la existencia de esa estrella de Belén.
La mayoría de   exegetas y  teólogos niegan el valor histórico de los relatos evangélicos de la infancia  y  los  explican  como  leyendas  nacidas de la tradición judía de que el Mesías debía nacer en Belén.  La anunciación del ángel, el nacimiento en Belén y en un pesebre o una cueva, la visita de los pastores y los magos, la estrella de oriente, la matanza de los inocentes o la huida a Egipto son aceptados  por gran número de exegetas de hoy como narraciones no históricas. Benedicto XVI –sabio teólogo conocedor de los estudios modernos sobre la Biblia- perdió aquí una  ocasión  de  oro  de  hablar  con  rigor  diciendo  las  cosas  por  su  nombre:  los magos,  la estrella y en general  los capítulos sobre el nacimiento de Jesús en Belén de Mateo y Lucas son narraciones literarias no históricas con una finalidad teológica.

9.2   Consideraciones finales Comencé  este  artículo  haciendo  una  especie  de  proyecto  de  lo  que  me  proponía.  Espero haberlo conseguido:
–  a.    Hemos  visto  un  resumen  de  las  principales  cosmologías  antiguas  y  la  cosmología moderna.  Con  la  aparición  de  la  ciencia  moderna  el  cambio  ha  sido  espectacular,  hasta culminar en las últimas teorías que intentan explicar cómo se originó el universo. Espero que este artículo haya servido como introducción al fascinante tema de la cosmología.
– b.   Gracias a  la Teoría de  la Relatividad y  la Teoría Cuántica, ha cambiado  radicalmente nuestro modo de ver y entender el mundo. Son teorías difíciles de entender porque van contra el  sentido  común,  pero  sería  muy  bueno  superar  nuestra  visión  limitada  y  aceptar  que  la realidad nos supera.
–  c.      La  ciencia  empezó  siendo  filosofía  de  la  naturaleza  y  ha  culminado  en  este  siglo  con progresos  extraordinarios  en  muchos  campos,  en  especial  la  Física  y  la  Biología, ayudándonos como nunca a tener una visión unitaria de la realidad, desde el universo hasta la vida y el átomo. Tenemos mucha suerte de vivir en esta época, a pesar de las  dificultades. Pero hoy más que nunca los científicos son conscientes de los límites de la ciencia. Cada vez se ve más que el universo es un misterio enorme.
– d.     El progreso científico ha sido una  línea en zig zag con varias  ideas madre: estudiar  la naturaleza, aprender de ella, explicar sus misterios con  la razón y  los  recursos naturales y utilizando la herramienta poderosa de las matemáticas, en el marco de un método científico, sin aceptar  intervenciones de seres sobrenaturales en nuestro mundo, como explicación de los fenómenos naturales.
– e.   Las relaciones entre la fe religiosa (cristiana) y la filosofía primero, y luego la ciencia no han  sido  fáciles;  ha  habido  errores  en  todas  partes,  incomprensión,  intransigencia    y mucho  dogmatismo. Hoy  parece  que  se  están  acercando  los  dos  campos  de  conocimiento  hacia  la colaboración y el respeto mutuo.  Sin embargo se reconocen campos diferentes: el papel autónomo y director de  la ciencia en  la  búsqueda  de  soluciones  a  los  problemas  de  este  mundo  y  de  explicación  de  su funcionamiento y origen.  Se  reserva para  la  fe,  la  teología, con  la  filosofía, dar  respuesta a  las últimas preguntas sobre la existencia humana.
-Colaboración: La Ciencia puede ayudar a la fe a evitar errores y la Teología puede ayudar a la Ciencia a evitar falsos absolutos.
– La Filosofía puede ayudar a la ciencia a preguntarse por sí misma y sus métodos, pero la Filosofía va detrás de la Ciencia en cuanto a abrir caminos de investigación de la realidad.

–  f.  Tanto  teólogos  como  científicos  reconocen  el  atraso  de  la  Religión  y  en  concreto  la Teología,  respecto a  los avances científicos. Con  la excepción de algunos  teólogos que han  intentado reflexionar a partir de  la ciencia, pero que han sido apartados y silenciados, se aprecia una especie de esclerosis,  fosilización dogmática, sobre  todo en  las  jerarquías de algunas Iglesias cristianas, y no digamos el Islam y el judaísmo. La Filosofía y  la Ciencia podrían ayudar a  las religiones a actualizarse en  la expresión de sus dogmas, del mismo modo que el cristianismo supo utilizar en su momento  las  filosofías platónica, estoica o aristotélica para actualizar su mensaje.
–  g.      En  el  tema  que  hemos  tratado,  el  origen  del  universo,  caben  las  dos  posibles respuestas:  la  teísta  que  pone  a  Dios  como  creador  de  todo  y  la  naturalista  que  no necesita  a  Dios  para  explicar  el  origen  del  universo.  No  es  cuestión  de  argumentos  y pruebas, sino de elección personal.
–  h.      Naturalista  no  significa  atea.  La  primera  prescinde  de  Dios,  la  segunda  niega  la existencia de Dios. Pero además de  la elección entre  las  respuestas  teísta y naturalista cabe una tercera posibilidad:   Un  creyente  cristiano  puede  perfectamente  aceptar  las  teorías  físicas  del  origen  del universo y su “creación” desde  las “fluctuaciones cuánticas”,  la inflación, el Big Bang o las historias de Feynman y la Teoría M con el Multiverso,  tal como las describe  Hawking y la cosmología moderna,  sin tener que suponer la creación de la nada (ex nihilo) por Dios y, a la vez, seguir creyendo que Dios es el fundamento del ser, en la línea descrita por Herrero del Pozo y Javier Montserrat (8.9.4). Pero con esto estamos pisando el terreno de la fe, no sólo de la razón.

 

–  i.     A Dios se  le ha  ido quitando gradualmente  todas  las prerrogativas   como explicación de todos  los  fenómenos  naturales.  Después  de  Darwin,  con  la  selección  natural,  quedaba  la creación  del  universo  como  último  reducto  inexpugnable  de  Dios.  Parece  que  ni  esa situación  es  necesaria.  Dios  puede  seguir  siendo  el  fundamento  de  la  existencia  sin necesidad  de  pensar  en Creador,  causa  primera  ni  eficiente.  Incluso  podría    ser  pensado como fundamento del Multiverso.
– j.   La creación de la “nada” en cosmología Física no tiene nada que ver con el concepto  de creación “ex nihilo” del cristianismo, no aceptado ni por la Filosofía ni por la Ciencia.
– k. Fue posible la creación espontánea del universo.   El principio de causalidad  es menos universal de lo que creemos Al hombre de la calle se le escapa la complejidad  de las fluctuaciones cuánticas, la inflación en  el  Big  Bang,  Teoría  M,  las  membranas  y  aún  más  el  Multiverso.  Pero  algo  hemos aprendido  de  la  Teoría Cuántica:  ahora  ya  sabemos  que  hay  fenómenos  que  ocurren  en este  mundo  que    son  inexplicables  para  el  sentido  común,  tanto  como  el  gato  de Schrödinger.  Que  el  principio  de  causalidad  y  el  determinismo  no  son  tan  simples  y universales como creíamos. Por eso es perfectamente posible que aparezcan partículas espontáneamente en un espacio vacío cuántico o una fluctuación cuántica sin saber explicarnos cómo y, por tanto, fue posible la  creación  espontánea  del  universo  en  las  condiciones  cuánticas  especiales  del universo temprano.
– l.   Como he dicho al principio, he buscado un equilibrio entre fe y ciencia. He procurado no tomar partido exclusivamente por una única visión,  la  teísta o la naturalista.  Cabe la tercera opción, la intermedia entre las otras dos. Es posible explicar el mundo sin un Dios creador, pero   el misterio de Dios puede ser el  fundamento del ser del mundo. Misterio,  pues, como recordó Agustín de Hipona: “Si comprendes, no es Dios”.

– m.      Hemos  acabado  el  artículo  presentando  las  imágenes  de  Dios  que  nos  hemos  ido formando los seres humanos a partir de nuestra visión del mundo. Confío que pueda ser útil a más de un lector creyente para purificar conceptos religiosos  tradicionales e imágenes de Dios contradictorios con nuestro tiempo y la visión moderna del universo. Y  también puede ser útil al ateo que  lo es, prácticamente, por una  falsa presentación que de Dios  se  tiene.  Muchos  que  se  proclaman  ateos  son,  en  verdad,  agnósticos,  una  posición abierta a cualquier posibilidad y, en definitiva, al Misterio trascendente.
– n.   La revolución de Copérnico cambió la idea de que la Tierra era el centro del pequeño Universo   de  la antigüedad, pero hemos seguido   creyendo que somos el centro de  todo,  los reyes de la creación y que el Universo ha sido hecho para el hombre. Ha llegado la hora de abandonar  esa  poética  pero  irreal  idea.  Muy  probablemente,  no  somos  los  únicos  seres inteligentes existentes, ni el universo ha sido diseñado para albergar la vida humana. Volviendo al origen de este artículo, el resumen final es éste: una invitación a admirar el gran misterio que es  la vida y el universo, que el ser humano ha aprendido a  interpretar con la razón (la ciencia ayudada de la tecnología), aunque nunca llegue a saberlo del todo.  Saramago escribió que “Dios es el silencio del universo, y  el ser humano es el grito que da sentido a ese silencio”.

BIBLIOGRAFIA 

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•  “ “    “    “     (2002) El universo en una cáscara de nuez
•  “ “     “    “    (2010) El Gran Diseño, Ed. Critica, Barcelona
•  Martín Bojowald, Antes del Big Bang
• Alan Guth, El universo inflacionario
• Virgilio Cuesta y otros, Curso de Física moderna, Editorial HARLA
• Giuseppe Tanzella-Nitti, La creación del universo: filosofía, ciencia y teología,
• Patricio T.Díaz Pazos, A horcajadas en el tiempo. Astrocosmo,
• Teoría de la relatividad para aficionados
• Eduard Salvador Solé y Alberto Manrique Oliva – Universitat de Barcelona Un siglo de Cosmología.
• Enrique Martínez González y Diego Herranz Muñoz – Instituto de Física de Cantabria Retos de la cosmología actual
• Mario Toboso, La Teoría Cuántica, una aproximación al universo probable
• Javier Monteserrat, El mundo cuántico posee ciertas carencias de realidad. Ramón Lapiedra expone en un nuevo libro la inviabilidad cuántica del mundo determinista.
• Pedro J. Hernández, Cosmología, Modelos simples de creación http://www.astronomia.net/cosmologia/creacion.htm

2 Ciencia y teología
• Ignacio Núñez de Castro, Las ciencias y nuestras imágenes de Dios
3 Principio antrópico
• Martin Rees, 6 números nada más.
• El argumento del diseño y el principio antrópico
4 Filosofía
• Antoni Albert y otros, Filosofía 2, Mc Graw Hill, Barcelonaar el origen del universo sean  tan equivocados como  los de  los  filósofos medievales de entender el universo antes  de Copérnico, Kepler, Galileo  y Newton. Pero  también  es  posible  que  nos  estemos acercando al final de la búsqueda. Nadie lo sabe.

 

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