La automatización de procesos: amenaza u oportunidad. E Gómez

LA AUTOMATIZACIÓN DE PROCESOS: AMENAZA U OPORTUNIDAD

Edith Gómez

Las opiniones se encuentran divididas en si estos nuevos productos serán una amenaza para los trabajadores, o si las nuevas tecnologías nos permitirán tener la oportunidad de desarrollar nuestro talento humano en nuevas áreas que todavía no han sido explotadas.

Recuerda que la creatividad es una cualidad inherente al ser humano y que ninguna máquina podrá igualar, es por eso que en Gananci te mostramos las mejores ideas de emprendimiento artístico que te serán útiles ahora y en el futuro.

La tecnología ha supuesto, en todos los periodos históricos de la humanidad, una de las causas principales que nos ha permitido evolucionar como especie de forma biológica o social. A lo largo de nuestra historia con la llegada de las distintas revoluciones industriales que ayudaron, de la mano de las maquinas,a establecer una producción optima y en masas, que logró cambiar la forma en la cual concebimos el mundo.

En el siglo XXI ya se está comenzando a hablar de una cuarta revolución industrial; siendo la primera aquella que se desató por la invención de la máquina de vapor que mecanizó el trabajo manual en el siglo XVIII, la segunda revolución fue la que mejoró las técnicas de producción en masa en el siglo XX; dando paso a la tercera que se posicionó en la década de los 80 y 90, y que consiste en el papel que tomaron los sistemas electrónicos e informáticos en la automatización de los procesos de fabricación. La cuarta revolución, conocida también como la 4.0, que se supone estará en auge dentro de 10 o 20 años, ha dejado perplejos a muchas personas en la actualidad debido  que varias empresas ya han implementado sistemas inteligentes que están amenazando los puestos de trabajos de muchos obreros en los países desarrollados.

La automatización de procesos

Pero este avance no trae consigo solo malas noticias, de hecho puede que abra nuevas ventanas en los que los seres humanos deban perfeccionarse en nuevas técnicas para no quedar obsoletos.

Es cierto que en economías fuertes como la de Estados Unidos muchas empresas han reducidos sus gastos eliminando parte de su personal para poder invertir el dinero en máquinas que puedan hacer el mismo trabajo, con un menor margen de error, y que solo necesitan la supervisión de un profesional en caso de fallas. Esta angustiosa realidad ha sido una de las piedras angulares que el actual presidente estadounidense Donald Trump usó en su campaña para garantizarse el voto de los afectados.

Miles de personas han sido desplazadas de sus puestos de trabajo que ahora están siendo ocupados por apéndices artificiales, algunos de los sectores de estas empresas son el automovilístico o el bancario. Todo esto ha supuesto una desigualdad que hasta ahora no se le ve salida debido a la falta de leyes u organismos que regulen estas prácticas.

El panorama para los jóvenes no se pinta mejor, pues está previsto que muchas de las carreras  que tiene  gran afluencia estudiantil en las universidades terminen por ser pobladas por maquinas con inteligencia artificial; un ejemplo de esta es el estudio de las leyes y el derecho, por tener normas ya establecidas y parámetros específicos, esta área es una de las que probablemente no requerirá capital humano en el futuro.

En respuesta a esto, muchas organizaciones internacionales están desarrollando estrategias para implementar nuevos programas educativos en los institutos de educación superior para motivar al estudiantado a tomar carreras en la que las capacidades inherentes a la humanidad sean las más resaltantes; como por ejemplo aquellas donde se requieran soluciones creativas para problemas específicos.

Otros expertos visualizan un panorama menos catastrófico para la juventud mundial; de hecho ellos defienden la idea de que en una sociedad tomada por la cuarta revolución 4.0, el capital humano no será desplazado, sino que será reubicado en otras áreas que probablemente aún no se han creado; esto para ayudar a que el proceso sea más óptimo y garantizar que la producción en el futuro supere con creces a las de la actualidad.

Uno de los aspectos positivos de lo que podría suponer una cuarta revolución de la mano de la inteligencia artificial, es una nueva perspectiva que nos ayude como sociedad en los problemas que nos atañen a todos como habitantes del planeta tierra. Se espera que estos nuevos procesos de producción sean la respuesta para evitar la sobreexplotación de los recursos naturales, y el mal aprovechamiento de las energías renovables.

Lo cierto es que todavía es muy temprano para hablar sobre el impacto de estas nuevas tecnologías en nuestras vidas. Si bien ya se vislumbran escenarios poco alentadores en la actualidad, la verdad es que la capacidad de los humanos de adaptarse no tiene límites, y seguramente ninguna inteligencia artificial, sin inteligencia emocional, podrá igualar.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *