Psicópatas y Maquiavélicos. Características. Romero y Torres

LOS RASGOS QUE DEFINEN A UN PSICÓPATA

Sara Romero

No todos los criminales son psicópatas ni todos los psicópatas son criminales. Veamos cualidades de personalidad que evidencian a un psicópata.

  1. Falta de empatía

Un psicópata no puede sentir lo que sienten los demás. Así ante el dolor ajeno declamará sentimientos que no siente pero que usa para conseguir adhesión y ventajas.

  1. Poder de manipulación

El psicópata es capaz de reconocer de qué cuerda debe tirar o qué botón es el que debe pulsar para engañar a otras personas, manipularlas y hacerles creer lo que sea necesario para obtener un beneficio personal sin preocuparse del impacto que esto pueda tener en los demás o en sus sentimientos.

  1. Los errores son de los otros

Un psicópata nunca admitiría sus errores y son capaces de volverse iracundos con cualquiera que les acuse de algo. Siempre los otros tienen la culpa pues no tienen conciencia moral.

  1. Falta de remordimientos

Los psicópatas no se sienten culpables por el sufrimiento y el dolor que infligen a otros, o por cualquiera de sus acciones en general. La desazón o la pesadumbre no están en su vocabulario.

  1. Narcisismo

Los psicópatas generalmente se ven a sí mismos como más inteligentes, más poderosos y más valiosos que cualquier otra persona sobre la faz de la tierra. Suelen tener una extravagante percepción sobre sí mismos, pensando que el mundo gira en torno a ellos mismos.

  1. Mentirosos patológicos

La mentira es su arma del día a día. Los psicópatas tienden a mentir continuamente. Sus vidas conforman una interminable tela de araña de mentiras. Las mentiras pueden encuadrarse en muchos niveles: de niveles moderados hasta niveles exacerbados de mentiras.

  1. Encanto superficial y seducción

Los psicópatas suelen ser encantadores y tener cierto atractivo puesto que su carácter es extrovertido, decidido y valiente. Esto les permite embaucar y conseguir adictos. En ningún caso son tímidos ni temerosos de hacer o decir lo que quieran, lo que puede ser malinterpretado como una alta autoestima.

  1. Poder y control

Los psicópatas tienen una necesidad obsesiva por ejercer poder y control sobre otros. Sumado a esto, también son unos obsesos del control. Todo debe hacerse de la manera en la que deseen o han expuesto.

PERSONAS MAQUIAVÉLICAS: 8 RASGOS QUE LAS CARACTERIZAN

¿Cómo son los individuos maquiavélicos y qué actitudes les caracterizan?

Arturo Torres. Psicólogo

El maquiavelismo es un concepto que hace referencia a una distinción entre las estrategias que se utilizan para alcanzar ciertos fines y la moral. La famosa frase “la finalidad justifica los medios” capta bien la esencia de esta idea.

Sin embargo, el maquiavelismo no tiene por qué ser visto solo como la doctrina política que fue originariamente: también se puede utilizar este concepto para explorar los patrones de conducta de la gente y, en última instancia, reconocer ciertas características que definen a las personas maquiavélicas.

La personalidad maquiavélica en 8 rasgos

No existe un solo criterio en el que podamos clasificar los diferentes tipos de personalidad: por un lado tenemos los 8 tipos de personalidad según Carl Jung y el Indicador de Myers-Briggs, que son tan ambiguos en sus categorías y conceptos que no son útiles, y por el otro tenemos pruebas de personalidad con mayor respaldo científico como el 16pf.

Pero, más allá de estas pruebas de personalidad que se pueden aplicar a cualquier persona, es posible detectar algunas tendencias y generalidades que definen tipos de personalidad muy concretos. En este caso veremos cuáles son las características de las personas maquiavélicas.

  1. Cosificación de las personas

Las personas maquiavélicas pueden serlo porque tienden a empatizar menos de lo normal con el resto de las personas. Es decir, presentan ciertos rasgos de sociopatía, aunque estos no tienen por qué ser muy extremos.

Como no conectan emocionalmente con los demás, pueden interactuar con el resto como si todos los que no son uno mismo fuesen recursos a exprimir en algún momento. De este modo se crea una división entre sujeto (uno mismo) y objeto (los demás).

  1. Facilidad para detectar debilidades ajenas

Las personas maquiavélicas son hábiles a la hora de detectar las debilidades de la personalidad de cada uno y aprovecharlas en su propio beneficio. Por ejemplo, alguien que valora extremadamente su imagen pública probablemente será utilizada por una persona maquiavélica para ascender socialmente ganándose su amistad, y a la vez encontrará momentos clave para obligar a la otra persona a comportarse de determinada manera para mantener su buena imagen social sin que eso parezca un chantaje.

  1. La tendencia a las estrategias de manipulación

Este punto se deriva del anterior. Como las personas maquiavélicas empatizan poco y dedican buena parte de su atención a detectar debilidades ajenas, constantemente están ideando maneras de manipular a los demás en su propio beneficio. Es decir, que hacen algo similar a lo que haría un ingeniero que programa un robot: crear las condiciones para que el otro se mueva hacia una meta que uno mismo le ha impuesto.

  1. Control de los impulsos

A diferencia de lo que ocurre en los casos de sociopatía, uno de los rasgos de la tendencia psicopática de las personas maquiavélicas consiste en un control casi total sobre lo que se hace constantemente. Buena parte de sus acciones responden a un plan, que re constituye esa estrategia separada de la moralidad.

Esta característica además está asociada a una alta inteligencia.

  1. Tienen metas ambiciosas

Las personas maquiavélicas pueden dedicar mucho tiempo y esfuerzos a maquinar cómo aprovecharse de lo que hacen los demás, y por eso mismo se fijan objetivos ambiciosos, con mucho valor para ellas. Al fin y al cabo, nadie traza planes para conseguir algo sencillo y que fácilmente puede ser comprado en la tienda de al lado.

  1. Focalización en el largo plazo

Relacionado con el apartado anterior, este hace referencia a que las metas de este tipo de personas están ubicadas en un lugar lejano en el tiempo. Es el precio que hay que pagar por fijarse objetivos importantes y que pueden ser alcanzados tan solo haciendo que una serie de acciones complejas se vayan desarrollando.

Además, esta característica distingue a las personas maquiavélicas de las impulsivas acostumbradas a ceder a sus deseos a costa del bienestar de otros.

  1. Falta de remordimientos

Cuando las personas maquiavélicas hacen algo que perjudica a los demás, no se sienten mal por ello, porque se considera que eso es una consecuencia del plan de acciones que se ha ido desarrollando. Es decir, que ni siquiera tienen por qué pensar en ello, y normalmente ignoran esa faceta de la realidad que ellos han ayudado a construir de manera directa. A fin de cuentas, la poca consideración por el bienestar de los demás es casi un hábito, algo a lo que se está acostumbrado.

  1. Desarrollan constantemente planes

Como las personas maquiavélicas están predispuestas a causar malestar en los demás sin sufrir por ello, se puede decir que tienen un rango de opciones y decisiones que en el resto de las personas están constreñidas por la moralidad que guía sus acciones. Por eso explota esta característica suya maquinando y haciendo aquello que los demás evitan hacer para no caer en una disonancia cognitiva que minaría su autoestima.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *