Curso sobre Desarrollo Hno y Desarrollo Municipal.S Benetti. 1- El Desarrollo Hno

CURSO SOBRE DESARROLLO MUNICIPAL y DESARROLLO HNO. EL NUEVO MUNICIPIO. SUS EXTRATEGIAS

Lic. Santos Benetti

El municipio es el ámbito ideal para el desarrollo humano con participación de toda la comunidad, ya que las sucesivas ”reformas del estado” y las privatizaciones significaron de hecho la disminución, y en algunos casos la supresión, de muchas de las funciones y estructuras del Estado Nacional y Provincial.

Ante esta circunstancia, el Municipio adquirió un protagonismo inédito, convirtiéndose en el único estamento del Estado que se sostuvo en pie. Consecuentemente, se produjo un desplazamiento de funciones desde la nación y las provincias hacia las comunas.

Hoy en día, los municipios están sometidos a demandas cada vez más exigentes, complejas, y hasta contradictorias, en lo referente a: eficiencia en la gestión, control del gasto público, presión impositiva, fomento de las actividades productivas, políticas asistenciales, utilización de espacios públicos, preservación del medio ambiente.

Tuvo lugar un traslado de las expectativas desde lo nacional a lo local (un municipio, una ciudad, una región), y este traslado repercutió en los comportamientos de los actores de la sociedad local, que comenzaron a tener conciencia de sus intereses, conflictos y oportunidades.

Debemos pensar entonces, en reconstituir el tejido de la sociedad civil a partir del trabajo en el Nuevo Municipio que se está gestando. Es la gran oportunidad de que toda la comunidad pueda crear un proyecto propio con el protagonismo de todos y para beneficio de todos en un proceso continuo de desarrollo integral a la medida del hombre y de la mujer argentinos.

Tema 1: EL DESARROLLO HUMANO-(DH)

1. Concepto de DH

La dimensión humana del desarrollo es una concepción ética conforme a la cual todas las personas deben participar -en tanto sujetos activos de desarrollo- en la transformación de las relaciones de poder. El DH sustentable pone a la gente y a cada ser humano en el centro, y busca simultáneamente el desarrollo y la distribución equitativa. Por lo tanto, es un desarrollo que prioriza a los sectores más endebles, vulnerables y necesitados.

Hay cuatro elementos claves para entender el nuevo concepto de Desarrollo Humano, muy diferente del simple desarrollo económico, del Estado Desarrollista o del Estado Benefactor.

En efecto, El DH es

  • “de” todos, de la gente, para alcanzar niveles de vida adecuados. O sea, es un “derecho” de cada uno y de todos. Más aún, es como la suma de todos los derechos del ser humano: derecho a ser alguien y a crecer con dignidad.
  • de “todo el hombre”: la reivindicación de la persona humana y su desarrollo pasa por todas las dimensiones de la vida del hombre y de la mujer. Por lo tanto, abarca a todas las necesidades del ser humano: culturales, materiales y económicas, políticas, psicológicas, espirituales y lúdicas. Nada que tenga que ver con el mejoramiento del ser humano en cualquier nivel, puede quedar afuera del desarrollo humano.
  • “para” toda la gente, o sea, es un desarrollo para todos, sin excepción alguna; no para ciertas minorías o elites, sean personas, grupos o países privilegiados. Todo el mundo es acreedor al DH.
  • “por” la gente, de modo que todos sean actores y partícipes de su propio desarrollo. Este es un elemento clave: no basta ser beneficiados o ayudados (como lo hacen el Estado Benefactor y otras instituciones benéficas o asistenciales); se necesita ser actor y sujeto creador del propio desarrollo. Por tanto, el DH supone el ejercicio de una democracia realmente participativa y representativa.

EL DH es un nuevo paradigma dirigido a generar la ampliación de las capacidades de la gente como finalidad de la vida comunitaria, a la vez que una propuesta ética para la construcción de la sociedad. Al ser un “paradigma”, el DH es el concepto fundamental desde el cual se intentará organizar la vida de la sociedad; es un punto de partida desde donde daremos sentido a todo.

La inclusión de todo el hombre y de todos los hombres es condición esencial de autenticidad, así como la exclusión propia del actual sistema liberal es signo de corrupción.

La reivindicación de la persona humana pasa por la reivindicación de todas las dimensiones de la vida cotidiana, sus goces y placeres, la abundancia y las aflicciones, las carencias y necesidades. Demasiados recursos y demasiados pesares constituyen una contradicción insostenible en el horizonte, insoportable para una voluntad ética de la acción y finalmente, una violación a la dignidad de la persona.

2. Consenso para el DH y su Múltiple Dimensión

2.1 Concepciones del desarrollo: diferencias y semejanzas

a) Hay muchas expresiones relacionadas con la tarea de lograr una mayor calidad de vida, progreso social, justicia social, lucha contra el hambre y la pobreza, planificación social, etc. Ante tal diversidad de conceptos el Desarrollo Humano promueve:

La concepción del hombre como sujeto activo y no sólo como objeto del desarrollo o simple beneficiario

Un nuevo modelo de gestión política, eficaz y participativa

La visión del conflicto como elemento constitutivo y fuente de crecimiento, si es debidamente interpretado

La concepción de desarrollo sustentable, que alude a la posibilidad de mejorar las condiciones de vida de las regiones postergadas, sin riesgo para el medio ambiente y para las generaciones futuras

Una visión integral , universal e intergeneracional a partir de los conceptos de sustentabilidad y racionalidad

b) Esta concepción actual del DH se diferencia claramente de otros conceptos que aluden a la palabra “desarrollo” o la emplean explícitamente.  Así, después de la segunda guerra mundial se impuso el Estado de Bienestar que potenció los derechos sociales y la ayuda a los sectores débiles de la sociedad. Pero el sujeto actor del bienestar era el Estado, siendo la gente la beneficiaria.

Por su parte el Estado Desarrollista, de gran auge en los 50 y 60, proponía, con el aporte de capitales extranjeros, un gran crecimiento económico (polos de desarrollo para superar la dependencia de una economía agro-exportadora) especialmente de las macro estructuras (siderurgia, transportes, petróleo, etc.). La palabra “desarrollo” quedó asociada hasta el día de hoy como un exclusivo desarrollo económico medido por el Producto Bruto Interno (PBI) y las grandes obras de infraestructura.

En los ´80 se incorporan conceptos como democratización, calidad de vida, protección del medio ambiente. En los ´90, como respuesta a las consecuencias del neoliberalismo y de un capitalismo deshumanizado, se discute lo que debe hacerse para enfrentar el desempleo, la pobreza extrema y la desintegración social. Así aparece el concepto integrador del Desarrollo Humano o Desarrollo Social tal como lo expresan especialmente los documentos de las Naciones Unidas por medio del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) y como lo expresó ya en 1967 Pablo VI en la encíclica de repercusión mundial “Populorum Progressio”, expresión latina que significa precisamente “desarrollo de los pueblos”. La encíclica habla preferentemente de desarrollo humano “integral”, subrayando la necesidad de no dejar afuera ningún aspecto de la vida humana.

Así afirma el Papa que “El desarrollo no se reduce al simple crecimiento económico. Para ser auténtico debe ser integral: promover a todos los hombres y a todo el hombre”(14)”El hombre no es verdaderamente hombre sino en la medida en que, dueño de sus acciones y juez de su valor, se hace él mismo autor de su progreso, según la naturaleza que le ha sido dada por su Creador y de la cual asume libremente las posibilidades y exigencias” (34) Se habla, pues, de la integralidad del desarrollo que debe llegar a todos y del hombre como sujeto activo del mismo.

2.2 Consenso mundial sobre Desarrollo Humano. Los grandes documentos

a) La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó en 1986 una Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, al que define como “un proceso global, social, cultural, económico y político, que tiende al mejoramiento constante de toda la población y de todos los individuos sobre la base de su participación activa, libre y significativa, en el desarrollo y en la distribución justa de los beneficios que de él derivan”.

Según este mismo documento, el Desarrollo Humano es “un derecho inalienable en virtud del cual todo ser humano y todos los pueblos están facultados para participar en el desarrollo social, cultural, económico y político, en el que pueden realizarse todos los derechos humanos y libertades fundamentales, a contribuir a ese desarrollo y a participar en él”.

Como puede observarse, los textos aluden a todos los elementos esenciales del DH, retomando y ampliando conceptos de la Populorum Progressio, promulgada veinte años antes.

b) La Primera Cumbre Mundial de Desarrollo Social que se realizó en Copenhague, por iniciativa de la ONU, en marzo de 1995, con la delegación de todos los países del mundo (incluida Argentina) y la presencia de más de 100 jefes de estado, parlamentarios, Iglesias (Católica y Protestantes), sindicalistas, y unas dos mil ONGs, elaboró los documentos fundamentales que tienen que ver con el Desarrollo Humano en su sentido integrador. Se logró al mismo tiempo un compromiso de los gobiernos de trabajar activamente en pro de ese desarrollo, tarea que sería evaluada en el año 2000.

La Cumbre examinó la agenda de fin de siglo centrada en el abismo entre países ricos y pobres; en las enormes diferencias al interior de cada país y en la incapacidad del mercado para proporcionar un contrapeso significativo al avance de la exclusión, la marginación, la pobreza y la explosión de mercados ilegales.

Se constató que el ser humano se ha transformado en mercancía (capitalismo salvaje, mercado de niños, prostitución, comercio de órganos, narcotráfico, venta de armas)Por eso ahora se trata de recuperar el humanismo del desarrollo, impedir que la obra del hombre se vuelva contra sí mismo y conquistar nuevos espacios para rescatar la plenitud trascendente de lo humano.

El paradigma del DH es una respuesta a las nuevas demandas de los ciudadanos de un mundo radicalmente distinto. El DH es una ética de participación, de consenso y de acción a partir de la cotidianeidad.

Según la Conferencia, son objetivos mínimos del desarrollo: la superación de la pobreza, el pleno empleo, el acceso de todos a la salud y a la educación, la eliminación de las discriminaciones, la integración social y el pleno respeto a la dignidad humana.

Demasiados recursos y demasiados pesares constituyen una contradicción insostenible en el horizonte, insoportable para una voluntad ética de acción y una violación a la dignidad de la persona.

Según la Conferencia, se trata de “poner al ser humano en el centro del desarrollo y de orientar la economía para satisfacer más eficazmente las necesidades humanas… El objetivo primordial del desarrollo humano es mejorar la calidad de vida de la gente… lo que no se logrará simplemente con la libre interacción de las fuerzas del mercado. Es necesario que existan políticas oficiales que corrijan las fallas del mercado, complementen los mecanismos comerciales, mantengan la estabilidad social y creen un entorno económico nacional e internacional que favorezca el crecimiento sostenible a escala mundial. Ese crecimiento deberá promover la equidad y la justicia social, la tolerancia, la responsabilidad y la participación”.

Es significativo que la Conferencia Mundial critica la validez del Mercado como rector de la vida social y exige que los Estados lo controlen y subordinen a los intereses sociales de la comunidad, a la justicia y equidad.

Por su parte, los jefes de Estado asumen un compromiso de luchar contra la pobreza y desigualdad social, y de trabajar en la promoción del DH y de la equidad social con participación de todos:

“Nosotros, Jefes de Estado y de Gobierno, declaramos que sostenemos una visión política, económica, ética y espiritual del desarrollo social que está basada en la dignidad humana, los derechos humanos, la igualdad, el respeto, la paz, la democracia, la responsabilidad mutua y la cooperación, y el pleno respeto de los diversos valores religiosos y éticos y de los orígenes culturales de la gente. Por consiguiente, en las políticas y actividades nacionales, regionales e internacionales otorgaremos la máxima prioridad a la promoción de progreso social y al mejoramiento de la condición humana, sobre la base de la plena participación de todos.”

Con ese fin, estableceremos un marco para la acción con miras a poner al ser humano en el centro del desarrollo y orientar la economía para satisfacer más eficazmente las necesidades humanas… Nos comprometemos a crear un entorno económico, político, social, cultural y jurídico que permita el logro del desarrollo social. Con este fin: … crearemos un entorno económico favorable tendiente a promover un acceso más equitativo de todos a los ingresos, recursos y servicios sociales…

Nos comprometemos como un imperativo ético, social, político y económico de la humanidad a lograr el objetivo de erradicar la pobreza en el mundo mediante una acción nacional enérgica y la cooperación internacional… … Orientaremos los esfuerzos… en la tarea de superar las causas fundamentales de la pobreza y atender a las necesidades básicas de todos. 

Lamentablemente los hechos posteriores desmienten esos compromisos firmados por todas las naciones. Pero lo cierto es que el Modelo propuesto no es el Mercado sino el Desarrollo Humano Social.

ACTIVIDAD Nro. 1

1.Haga una reflexión sobre el Desarrollo Humano, teniendo en cuenta sus principales elementos.

2.¿Considera Ud que es posible instrumentar un Municipio desde este paradigma del DH? Justifique

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