Educación Cósmica de M Montessori (2 artículos)

EDUCACIÓN CÓSMICA

Educación Cósmica es el término dado por María Montessori al sustento metodológico aplicado a los niños de 6 a 12 años (Taller).

El currículum en Taller se basa en ello porque en el cosmos existe una relación armónica entre lo animado y lo inanimado, quienes han colaborado en la creación de la Tierra realizando cada uno su propia tarea.

En un principio los elementos de la naturaleza se conjuntaron para trabajar y construir las grandes masas de tierra, al hacer esto, contribuían a la creación de un medio ambiente que daría la bienvenida a los aspectos animados de la vida tal como lo conocemos ahora. Ejemplo tras ejemplo en las criaturas vivas, podemos ver que cada organismo de manera individual trabaja para sustentar su propia vida, pero al mismo tiempo, inconscientemente, realiza un servicio que contribuye al mantenimiento de la armonía del Universo entero.

Por ejemplo, la hoja, quien al tomar el dióxido de carbono para elaborar su propio alimento remueve del ambiente este elemento tóxico para la vida animal, a su vez provee al aire del oxígeno, elemento principal para la vida.

Esta relación entre un componente y otro no se limita sólo a este ejemplo, puede ser visto una y otra vez en todos los procesos de la vida que se llevan a cabo en nuestro planeta.

Montessori estaba consciente de la relación entre la vida y el ambiente que nos habló de “Tareas cósmicas”. Cada elemento de la naturaleza, por el simple hecho de existir realiza una tarea que ha mantenido el balance a través de los tiempos. Es como si todo en su existencia tuviese un doble propósito. Uno de ellos inmediato, está relacionado con la supervivencia del organismo, el otro propósito es remoto y desconocido para las otras especies y está relacionado con la creación y mantenimiento del balance natural.

Este balance es delicado y la armonía puede ser modificada por la más mínima alteración en el comportamiento de los elementos de la Tierra, ya sean animados o inanimados. Si seguimos esta línea de razonamiento podemos considerar que así como los animales, los seres humanos somos parte de esta totalidad cósmica.

El ser humano, por el simple hecho de poseer conciencia, se encuentra en una mejor posición dentro del reino animal para visualizar esta realidad cósmica y descubrir su rol en el Plan Cósmico, pero debido a esto, su responsabilidad es mayor.

Debido a las características del niño de 6 a 12 años, Montessori dijo:

“Ya que hay que brindarle tanto al niño, démosle una visión de todo el Universo. El Universo es una realidad imponente, una respuesta a todas las preguntas. Debemos andar juntos este camino, pues todas las cosas son parte del Universo y están conectadas entre sí para conformar una completa unidad.”

Cuando entendemos el significado e importancia reales de Educación Cósmica encontramos que una parte del todo, “El niño” es el componente en el cual la sociedad debe sustentarse. Montessori lo llamó el “último agente cósmico”, el cual antes de actuar de manera responsable, debe conocer el todo y reconocer cómo cada elemento se relaciona y depende de otros.

Para concluir, una frase de Margaret Stephenson, entrenadora AMI de Taller, quien en 1991 dijo:

“El currículo de Taller tiene que ser el Universo, sus componentes, sus habitantes y sus historias. No lecciones de los libros para ser escuchadas en secuencia, memorizadas, evaluadas y calificadas.

Por lo tanto, ¿Qué es la Geografía? Sino la historia de la Tierra y cómo comenzó a ser lo que hoy es siguiendo las leyes dadas a las sustancias que la formaron.

¿Qué es la biología? Sino la historia de la venida de la vida a la Tierra para preservar la armonía del mundo y para adornarlo con belleza, color, forma, esencia y variedad.

¿Qué es la historia? Sino la historia de los seres humanos que vinieron a completar el Plan Cósmico para dar movimiento al tiempo de la creación del Universo, y sin los cuales ese plan jamás se hubiese completado.

¿Qué es el lenguaje? Sino las historias que los seres humanos han escrito sobre ellos mismos; la realización del poder que reside en la mente del hombre para transmitir ideas a los demás.

¿Qué son las matemáticas? Sino otro lenguaje creado por los hombres y que contienen formulas, aritméticas, geometría y álgebra, todo ello para poder transmitir sus inventos.

¿Qué es la ciencia? Sino la invención del hombre para perfeccionar su territorio material y desarrollar un medio para satisfacer sus necesidades físicas.

¿Qué son la música y el arte? Sino otros lenguajes que a acompañan al lenguaje de las letras, una creación de pintura y color, escultura y melodía, piedras preciosas y ritmos que plasman las ideas de la mente del hombre y la expresión de su espíritu.”

LA “EDUCACIÓN CÓSMICA”? UN LEGADO DE MARÍA MONTESSORI A LA HUMANIDAD.

Vamos a indagar a través de éstas líneas en lo que es la “Educación Cósmica”, intentando llevar su significado más allá de una explicación como componente de un método educativo específico, y vamos a intentar llevarla a la importancia de implantar ésta idea en todos los currículums educativos, dadas sus características en beneficio de todos los seres humanos, del mundo en que vivimos y del universo que compartimos.

María Montessori inauguró la primera “Casa dei bambini” cuando tenía 37 años. Dedicó gran parte de su vida a la educación de las primeras edades y a la expansión de su método por todo el mundo, y no realizó el planteamiento de la “Educación Cósmica” hasta que tenía 70 años. ¿El motivo? María Montessori, junto a su hijo Mario, quedaron atrapados en la India como consecuencia de la II Guerra Mundial. Momento para analizar, pues en tiempos de guerra dedicó sus esfuerzos a pensar de qué manera poder, a través de la educación, cear un ser humano capaz de llevar la paz al mundo.

 

Como eran ciudadanos italianos, fueron acogidos por el gobierno británico durante la guerra (India era una colonia británica durante esa época). En una primera etapa en la India, tanto María Montessori como su hijo Mario, residieron en la ciudad de Madrás. Al cabo del tiempo, pudieron abandonar esta ciudad y se instalaron en una región más montañosa y pastoral llamada “Kodaikanal”, donde en pleno contacto con la naturaleza, con los niños y con tiempo para la reflexión, estableció la idea de “Educación Cósmica” . Fue, por lo tanto, ésa desagradable experiencia de guerra y el tiempo, quienes le permitieron poder expandir su metodología educativa tanto a nivel de infantil como a nivel de primaria. El motivo de que los Montessori acudieran a la India, fue porque fueron invitados por la “Sociedad Teosófica” para dar conferencias en este país. De ahí la conexión existente entre María Montessori y Jiddu Krisnamurti. Quien no conozca a éste autor y sus planteamientos, os invito a leer y reflexionar sobre sus escritos y libros publicados.

“Son ustedes los que tendrán que crear un mundo nuevo, no los adultos, porque éstos están haciendo del mundo una confusión espantosa. Si se les educa apropiadamente crearán un mundo maravilloso, no un mundo indio o europeo, sino un mundo que será nuestro, de ustedes y mio, un mundo en el cual todos viviremos juntos dichosamente. Y yo les aseguro que la creación de un mundo semejante depende de ustedes y de nadie más. Por eso es muy importante el modo como se les eduque y la clase de maestros que tengan. Si el maestro es estrecho de miras, y sólo está transmitiéndoles información, ustedes crecerán sin comprender qué es la vida.”

Jiddu Krishnamurti. “El arte de vivir”. Pag 54

Pero ¿Qué es la “Educación Cósmica? ¿Por qué decimos que es un planteamiento que debiera estar instalado en cualquier currículum educativo? La respuesta es muy simple, porque nos afecta a todos los seres humanos como integrantes de un planeta común y un universo compartido. María Montessori entendía que la “Educación Cósmica” podía ayudar a los niños a entenderse a sí mismos y vivir de acuerdo a la sabiduría del universo, siendo el objetivo de la “Educación Cósmica” el guiar al individuo hacia un análisis de la pregunta inicial “¿Quién soy?”. Éste punto de partida, ésta pregunta inicial, llevará al niño a respuestas que tengan que ver con su seña de identidad, con realmente quién es, con conocerse.

 

Es aquí donde aparecen dos términos de gran importancia en el Método Montessori, y referentes a la “Educación Cósmica”, dado su significado, como son: la “Mneme” y la “Horme”. Entendemos la “Mneme” como esa identidad presente que se relaciona con el pasado de cada individuo, con el pasado del niño. Es ese saber quién soy hoy teniendo en cuenta que no estoy aquí como “fruto de la nada”, sino que soy un ser único e irrepetible, resultado de millones de coincidencias producidas durante millones de años. Y la “Horme”, que es la contribución que el individuo, que el niño puede hacer para la conservación y el mejoramiento del mundo en el que vive. Por lo tanto, la “Educación Cósmica” ayuda al niño a saber quién es desde un plano individual y colectivo, y lo prepara para un trabajo en la mejora del mundo en el que vive, también desde un plano individual y colectivo.

 

La “Educación Cósmica” supone pues, la base sobre la que se sustentará el currículum de primaria, lo que en Montessori se conoce como “Taller I” (de 6 a 9 años) y “Taller II” (de 9 a 12 años). Ésta idea de “Educación Cósmica” será trabajada por el niño a través de estudios de historia y biología, de geografía, de ciencias, de física y química. Pero nunca lo hará a través de la memorización de contenidos, sino que lo hará siguiendo las directrices que le dicta su maestro interior. De ésta manera, el niño irá formándose como persona a través de un proceso que él mismo está construyendo, y, sobre todo, que entiende, porque está siendo partícipe y protagonista de su aprendizaje. Nada ni nadie puede aprender por uno mismo. El deseo de aprendizaje continuo es intrínseco del ser humano. Otra cosa muy diferente es que consideremos aprendizaje a la simple transmisión de contenidos.

“El secreto del éxito consiste en estimular de una manera inteligente la imaginación de los niños para despertar el interés y hacer germinar semillas de interés ya sembradas anteriormente con un atractivo material gráfico, figurativo y literario. Pero todo esto tiene que estar siempre ligado a una inspiradora idea central: El Plan Cósmico, en el cual todos, conscientes o inconscientemente, responden al gran propósito de la vida”
María Montessori. “La Educación de las potencialidades humanas” Pag 1.

De ahí radica su enorme importancia en la educación de una persona. Porque guía al individuo en el camino del autoconocimiento, siempre teniendo en cuenta y muy presente las preguntas que se hace a sí mismo sobre ¿Quién soy? y ¿Por qué estoy aquí? Es un planteamiento educativo muy necesario para la humanidad, porque no se basa únicamente en la transmisión de conocimiento. Va mucho más allá, situando al individuo en actor principal de su aprendizaje, que sabiendo quien es, trabajará por mejorar el mundo en el que vive.

Muchos sistemas educativos tienen que cambiar el concepto de educación. Educación no es transmitir sino más bien extraer del individuo el potencial que ya trae. El sistema, plantea en la mayoría de los casos, una especie de “educación bulímica”, donde no importa lo aprendido sino lo memorizado. Acumulamos textos a través de la memorización y luego los vomitamos en un papel. Nadie le va a preguntar al niño si ha aprendido, le vamos a valorar que su texto se parezca lo máximo posible al texto donde lo leyó y memorizó. Al que mejor memoriza, el sistema escolar lo cataloga de inteligente, al que necesita comprender, el sistema escolar lo aparta y lo etiqueta de inepto para los estudios, y lo que es peor, inepto para el aprendizaje. Sí, es injusto, una auténtica aberración. Lo peor de todo, que lo sabemos, pero seguimos reproduciendo el modelo a pesar de todo.

“En el niño, además del impulso vital de crearse a sí mismo, debe haber otro impulso, un deber a cumplir en armonía con el universo, algo al servicio de la totalidad unida”
María Montessori. Escrito en “La Mente Absorbente” 50 años antes de su planteamiento de la “Educación Cósmica”

Ojalá y seamos capaces de captar la idea  de que la “Educación Cósmica” no es algo específico del Método Montessori, sino más bien, de cualquier sistema y curriculum educativo, algo que debe defender el ser humano en general, dadas las características que tiene en pro del bienestar y el progreso de nuestra raza y del ambiente en que vivimos.

María Montessori subrayó su plan total para la “Educación Cósmica” en los libros “La Educación de las potencialidades humanas” y en “De la niñez a la adolescencia”

 

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