Yo soy Eso

YO SOY ESO

Conversaciones con

Sri Nisargadatta Maharaj

1.

 

Eso en quien todos los seres residen y que reside en todos los seres, que es el dador de gracia a todos, El Alma Suprema del universo, el ser sin límites —yo soy eso.

Amritbindu Upanishad

 

Eso que penetra todo, a lo que nada transciende y que, como el espacio universal nos rodea, llena todo completamente desde dentro y desde fuera, ese Supremo Brahman no dual —eso eres tú.       Sankaracharya

 

El buscador es el que está en busca de sí mismo.

 

Abandone todas las preguntas excepto una: «¿quién soy yo?». Después de todo, el único hecho del que usted está seguro es que usted es. El «yo soy» es cierto. El «yo soy esto» no. Esfuércese en encontrar lo que usted es en realidad.

 

Para saber lo que usted es, primero debe investigar y conocer lo que usted no es.

 

Descubra todo lo que usted no es —el cuerpo, los sentimientos, los pensamientos, el tiempo, el espacio, esto o eso— nada, concreto o abstracto, que usted perciba puede ser usted. El acto mismo de percibir muestra que usted no es lo que usted percibe.

 

Cuanto más claro comprenda que en el nivel de la mente usted solo puede ser descrito en términos negativos, tanto más rápidamente llegará al fin de su búsqueda y se dará cuenta de que usted es el ser sin límites.                    

Sri Nisargadatta Maharaj

 

Como en la teoría de Kant, el mundo es correlativo del sujeto humano que conoce, y, por lo tanto, tiene la estructura fundamental de nuestra manera de conocer. Esto significa que el tiempo, el espacio y la causalidad no son entidades «objetivas» o extrañas, sino categorías mentales en las que todo es moldeado. La existencia y forma de todas las cosas depende  de la mente. La cognición es un producto mental. Y el mundo, tal como se ve desde la mente, es un mundo subjetivo y privado, que cambia continuamente en concordancia con la inquietud de la mente misma.

 

En oposición a la mente inquieta, con sus categorías limitadas —intencionalidad, subjetividad, dualidad etc.— se erige suprema la sensación sin límites de «yo soy». La única cosa de la que yo puedo estar seguro es de que «yo soy»; no como un pensamiento de «yo soy» en el sentido de Descartes, sino sin ningún predicado. Una y otra vez, Maharaj dirige nuestra atención hacia este hecho básico, con la intención de que nos demos cuenta de nuestra sensación de «yo soy», y de que nos deshagamos así de todas las prisiones hechas que nos hemos hecho nosotros mismos. Él dice: la única afirmación verdadera es «yo soy». Todo lo demás es mera inferencia.

 

He aquí que el experimentador real no es la mente, sino mí mismo, la luz en la que todo aparece. El sí mismo es el factor común en la raíz de toda experiencia, la presenciación en la que todo acontece.

 

Todo lo que existe, existe como mi mismo. No hay nada que sea diferente de mí. No hay ninguna dualidad y, por consiguiente, ningún sufrimiento. No hay ningún problema. Es la esfera de amor, en la que todo es perfecto. Lo que acontece, acontece espontáneamente, sin intenciones —como la digestión, o el crecimiento del cabello. Dése cuenta de esto, y sea libre de las limitaciones de la mente.

 

He aquí el sueño profundo, en el que no hay ninguna noción de ser esto o eso. Sin embargo «yo soy» permanece. Y he aquí el ahora eterno. La memoria parece traer cosas al presente desde el pasado, pero todo lo que acontece, acontece solo en el presente. Es solo en el ahora atemporal donde los fenómenos se manifiestan. Así pues, el tiempo y la causación no se aplican en realidad. Yo soy antes del mundo, antes del cuerpo y de la mente. Yo soy la esfera en la que ellos aparecen y desaparecen. Yo soy la fuente de todos ellos, el poder universal por el que el mundo con su pasmosa diversidad deviene manifiesto.

 

Sin embargo, a pesar de su primicia, la sensación de «yo soy» no es lo Más Alto. No es lo Absoluto. La sensación de «yo soy», o el sabor de «yo soy» no está absolutamente fuera del tiempo. Al ser la esencia de los cinco elementos, de una cierta manera, depende del mundo. Surge a partir del cuerpo, que, a su vez, esta hecho de alimento, el cual está constituido de los elementos.

La sensación de «yo soy» desaparece cuando el cuerpo muere, como la chispa se extingue cuando el bastoncillo de incienso se consume. Cuando se alcanza la presenciación pura, ya no existe ninguna necesidad, ni siquiera la de «yo soy», que es solo un señalador útil, un indicador de dirección hacia lo Absoluto. Entonces la presenciación de «yo soy» cesa fácilmente.

Lo que prevalece es eso que no puede ser descrito, eso que es más allá de las palabras. Este «estado» es el más real, un estado de potencialidad pura, que es antes de todo. El «yo soy» y el universo son meros reflejos de él. Es esta realidad la que ha realizado un jnani. O Conocimiento perfecto.

 

Lo mejor que usted puede hacer es escuchar atentamente al jnani —de quien Sri Nisargadatta es un ejemplo vivo— y confiar y creer en él. Por medio de una tal escucha usted se dará cuenta de que la realidad del jnani es la realidad de usted. Él le ayuda a usted a ver la naturaleza del mundo y del «yo soy». Él le insta a usted a estudiar las operaciones del cuerpo y de la mente con solemne e intensa concentración, a reconocer que usted no es ninguno de ellos y a deshacerse de ellos. Él le sugiere que vuelva usted una y otra vez a «yo soy» hasta que ello sea su única morada, fuera de lo cual no existe nada; hasta que el ego, como una limitación de «yo soy», haya desaparecido. Es entonces cuando la realización más lata acontecerá sin esfuerzo.

Percibió que la vida eterna, no había que buscarla; él ya la tenía. Habiendo ido más allá de la idea de «yo soy el cuerpo», había adquirido un estado mental tan gozoso, tan apacible y tan glorioso que, comparado con él, todo aparecía sin valor. Había obtenido la realización de sí mismo.

 

Al despertar la experiencia se desarrolla así: «Yo soy —el cuerpo— en el mundo».

 

Cuando la mente permanece en el «yo soy» sin moverse, usted entra en un estado que no puede ser verbalizado pero que puede ser experimentado. Todo lo que usted necesita hacer es insistir una y otra vez. Después de todo la sensación de «yo soy» está siempre con usted, sólo que usted le ha adjuntado todo tipo de cosas —cuerpo, sensaciones, pensamientos, ideas, posesiones etc. Todas esas auto-identificaciones nos desvían. Debido a ellas usted se toma por lo que usted no es.

 

Int: ¿Entonces qué soy yo?

Mah: Es suficiente saber lo que usted no es.

Todo lo que usted puede decir es: «yo no soy esto, yo no soy eso», usted no puede decir a sabiendas «esto es lo que yo soy». Eso es una insensatez. Lo que usted puede señalar como «esto» o «eso» no puede ser usted mismo.

 

Esta esencia es la raíz, el fundamento, la «posibilidad» atemporal y aespacial de toda experiencia.

Int: ¿Cómo puedo llegar a ella?

Mah: Usted no necesita llegar a ella, pues usted lo es. Ella vendrá a usted si usted le da una oportunidad. Abandone su apego a lo irreal y lo real caerá en su propia cuenta rápida y suavemente. Deje de imaginarse que usted es tal cosa o que usted hace esto o aquello y la comprehensión de que usted es la fuente y el corazón de todo amanecerá en usted. Con esto vendrá un gran amor que no es elección o predilección, ni apego, sino un poder que hace a todas las cosas dignas de amor y amables.

 

Mah: Yo veo lo que usted también podría ver, aquí y ahora, si no fuera por el enfoque incorrecto de su atención. Usted no se presta ninguna atención a usted mismo. Su mente está toda con las cosas, las gentes y las ideas, nunca con usted mismo. Póngase a usted mismo en el foco, devenga consciente de su propia existencia. Vea como funciona usted, observe los motivos y los resultados  de sus acciones. Estudie la prisión que ha construido en torno a usted mismo, por inadvertencia. Al saber lo que usted no es, usted llega a conocerse a usted mismo.

La vía de vuelta a usted mismo es a través de la negación y del rechazo. Una cosa es cierta: lo real no es imaginario, no es un producto de la mente. La sensación de «yo soy» no es continua, aunque es un indicador útil; muestra dónde buscar, pero no qué buscar. Solo obsérvela.

Una vez que usted está convencido de que usted no puede decir verdaderamente nada sobre usted mismo excepto «yo soy», y de que nada que puede ser señalado, puede ser usted mismo, la necesidad del «yo soy» ha terminado —usted ya no intenta verbalizar lo que usted es.

Todo lo que usted necesita es deshacerse de la tendencia a definirse a usted mismo. Todas las definiciones se aplican solo a su cuerpo y a sus expresiones. Una vez que desaparece esta obsesión con el cuerpo, usted revertirá a su estado natural, espontáneamente y sin esfuerzo.

 

No desee, no tema, observe lo que acontece, cómo y cuando acontece, pues usted no es lo que acontece, usted es a quien ello acontece. Finalmente usted no es ni siquiera el observador. Usted es la potencialidad última de la que la consciencia omniabarcante es la manifestación y expresión.

Yo soy real porque yo soy siempre ahora, en el presente, y lo que está conmigo ahora participa en mi realidad. El pasado está en la memoria, el futuro —en la imaginación.

No hay nada en el acontecimiento presente mismo que lo haga destacar como real. Puede ser un suceso simple, periódico, como la campanada de un reloj. A pesar de nuestro conocimiento de que las campanadas sucesivas son idénticas, la campanada presente es completamente diferente de la anterior y de la siguiente —en tanto que recordada, o esperada. Una cosa enfocada en el ahora está conmigo, pues yo soy siempre presente; es mi propia realidad la que yo imparto al acontecimiento presente.

 

Antes de todos los comienzos, después de todos los finales —yo soy. Todo tiene su ser en mí, en el «yo soy», que brilla en todo ser vivo. Incluso el no ser es impensable sin mí. Ocurra lo que ocurra, yo debo estar ahí para presenciarlo.

 

Mi mundo es como el suyo. Yo veo, oigo, siento, pienso, hablo y actúo en un mundo que percibo, lo mismo que usted. Pero para usted eso es todo, mientras que para mí es casi nada. Sabiendo que el mundo es una parte de mí mismo, yo no le presto más atención que la que usted presta al alimento que usted ha comido. Mientras está siendo preparado y comido el alimento está separado de usted y su mente está con él; una vez tragado, usted deviene totalmente inconsciente de él. Yo me he comido el mundo y ya no necesito pensar más en él.

 

Cuando usted desea el bien común, el mundo entero quiere con usted. Haga suyo propio el deseo de la humanidad y trabaje usted por él. Ahí usted no puede fracasar.

 

Int: ¿Pero finalmente qué soy yo?

Mah: La negación última de todo lo que usted no es.

Int: Bien, usted me ha dicho que yo soy la Realidad Suprema. Yo le creo a usted. ¿Qué es lo siguiente que tengo que hacer?

Mah: Ya se lo he dicho. Descubra todo lo que usted no es. Ni el cuerpo, ni los sentimientos, ni los pensamientos, ni las ideas, ni el tiempo, ni el espacio, ni el ser ni el no ser, ni esto ni eso —nada concreto ni abstracto que usted pueda señalar es usted. Una mera afirmación verbal no bastará —usted puede repetir una fórmula inacabablemente sin ningún resultado. Usted debe observarse continuamente —particularmente su mente— momento a momento, sin omitir nada. Esta presenciación es esencial para la separación entre el sí mismo y el no sí mismo.

 

Interlocutor: Por favor, díganos cómo se realizó usted.

Maharaj: Encontré a mi Gurú cuando tenía 34 años y realicé a los 37.

Int: ¿Qué ocurrió? ¿Cuál fue el cambio?

Mah: El placer y el dolor perdieron su dominio sobre mí. Yo estaba libre de deseo y de temor. Me encontré a mí mismo pleno, sin necesidad de nada. Vi que en el océano de la presenciación pura, en la superficie de la consciencia universal, las innumerables olas de los mundos fenoménicos emergen y se sumergen sin comienzo ni fin. En tanto que consciencia, todos ellos están en mí. En tanto que eventos, todos son míos. Hay un poder misterioso que cuida de ellos.

Ese poder es la presenciación, el Sí mismo, la Vida, Dios, déle usted el nombre que quiera. Es el fundamento, el soporte último de todo lo que es, lo mismo que el oro es la base de toda la joyería. ¡Y es tan íntimamente nuestro! Haga abstracción del nombre y la forma de las joyas y el oro deviene manifiesto. Libérese del nombre y de la forma, y de los deseos y temores que crean —¿qué queda entonces?

Int: Nada.

Mah: Sí, el vacío queda. Pero el vacío está lleno a rebosar. Es la potencialidad eterna, como la consciencia es la actualidad eterna.

 

Yo nací en un lugar determinado, a una hora determinada, de mis padres, y ahora soy fulano, que vive en, casado con, padre de, empleado por, etc., no son inherentes a la sensación de «yo soy». Nuestra actitud usual es de «yo soy esto». Separe consistente y perseverantemente el «yo soy» de «esto» o «eso», y trate de sentir lo que significa ser, sólo ser, sin ser «esto» o «eso». Todos nuestros hábitos van contra ello y la tarea de combatirlos es larga y dura a veces, pero una clara comprensión ayuda mucho. Cuanto más claramente comprenda usted que en el nivel de la mente usted sólo puede ser descrito en términos negativos, tanto más rápidamente llegará usted al final de su búsqueda y realizará su ser ilimitado.

 

2.

 

EL UNIVERSO no está limitado por su contenido, porque sus potencialidades son infinitas; además es una manifestación o expresión de un principio fundamental y totalmente libre.

 

El impulso mismo de lograr es también una expresión del universo total. Muestra meramente que la energía potencial ha subido a un punto particular. Es la ilusión del tiempo lo que le hace a usted hablar de causalidad. Cuando el pasado y el futuro se ven en el ahora atemporal como partes de un modelo común, la idea de causa-efecto pierde su validez y Para cada cosa hay innumerables factores causales. Pero la fuente de todo lo que es, es la Posibilidad Infinita, la Realidad Suprema, que está en usted y que da su fuerza, su luz y su amor a toda experiencia.

Pero, esta fuente no es una causa y ninguna causa es una fuente. Debido a eso, yo digo que todo es incausado. Usted puede intentar descubrir cómo acontece una cosa, pero usted no puede averiguar porqué una cosa es como es. Una cosa es como es, porque el universo es como es.

 

Int: ¿Por qué le niega usted el ser al mundo?

Mah: Yo no niego el mundo. Yo lo veo como aparece en la consciencia, que es la totalidad de lo conocido en la inmensidad de lo no conocido.

Lo que comienza y acaba es mera apariencia. El mundo se puede decir que aparece, pero no que es. La apariencia puede durar mucho en alguna escala de tiempo, y ser muy breve en otra, pero finalmente equivale a lo mismo. Todo lo que está sujeto al tiempo es momentáneo y no tiene ninguna realidad.

Mi mundo es un mundo abierto, común a todos, accesible a todos. En mi mundo hay comunidad, penetración inteligible, amor, cualidad real; lo individual es lo total, la totalidad —en lo individual. Todos son uno y el Uno es todos.

 

3.

Justamente como el conocedor del CUERPO aparece en el nacimiento, así desaparece en la Muerte.

Int: ¿Y no queda nada?

Mah: Queda la vida. La consciencia necesita un vehículo y un instrumento para su manifestación. Cuando la vida produce otro cuerpo, otro conocedor viene al ser.

 

En la muerte solo muere el cuerpo. La vida no muere, la consciencia no muere, la realidad no muere. Y la vida nunca está tan viva como después de la muerte.

 

Mah: Yo no he sido, yo no soy, y yo no seré un cuerpo. Para mí esto es un hecho. Yo también estuve bajo la ilusión de haber nacido, pero mi Gurú me hizo ver que el nacimiento y la muerte son meras ideas —el nacimiento es meramente la idea: «yo tengo un cuerpo», y la muerte: «yo he perdido mi cuerpo». Ahora bien, cuando yo sé que yo no soy un cuerpo, el cuerpo puede estar aquí o puede no estar —¿qué diferencia constituye eso? El cuerpo-mente es como una habitación. Está aquí, pero yo no necesito vivir en ella siempre.

 

4.

 

El propósito principal de la MEDITACIÓN es devenir consciente y familiarizado con nuestra vida interior. El propósito último es alcanzar la fuente de la vida y de la consciencia.

Incidentalmente, la práctica de la meditación afecta profundamente a nuestro carácter. Nosotros somos esclavos de lo que no conocemos; de lo que conocemos somos señores. Cualquier vicio o flaqueza en nosotros mismos, cuyas causas y funcionamientos descubrimos y comprendemos, los vencemos por el conocimiento mismo; lo inconsciente se disuelve cuando se trae a lo consciente. La disolución de lo inconsciente libera energía; la mente se siente adecuada y se torna calmada.

 

Int: ¿Cuál es la utilidad de una mente calmada?

Mah: Cuando la mente está en calma, nosotros llegamos a conocernos a nosotros mismos como el presenciador puro.

 

Int: ¿Cómo puedo hacer que mi mente sea estable?

Mah: ¿Cómo puede una mente inestable hacerse a sí misma estable? Por supuesto no puede. La naturaleza de la mente es vagar de un lado a otro. Todo lo que usted puede hacer es llevar el foco de la consciencia más allá de la mente.

Int: ¿Cómo se hace?

Mah: Deseche todos los pensamientos excepto uno: el pensamiento «yo soy». La mente se rebelará al comienzo, pero con paciencia y perseverancia cederá y se tranquilizará. Una vez que usted esté tranquilo, las cosas comenzarán a acontecer espontáneamente y completamente naturales, sin ninguna interferencia de su parte.

 

Int: ¿Puedo evitar esta dilatada batalla con mi mente?

Mah: Sí, puede. Viva su vida como viene, pero siempre alerta, siempre vigilante, dejando que todo acontezca como acontece, haciendo las cosas naturales de modo natural, sufriendo, regocijándose —como la vida lo traiga. Eso también es una vía.

Usted es el Sí mismo aquí y ahora. Deje a la mente en paz, permanezca consciente y no implicado y usted se dará cuenta de que estar alerta pero desapegado, observando cómo los acontecimientos vienen y se van, es un aspecto de su naturaleza real

 

Desapéguese de todo lo que torna a su mente inquieta. Renuncie a todo lo que perturba su paz. Si usted quiere paz, merézcala.

 

Las reacciones emocionales nacidas de la ignorancia o de la inadvertencia nunca están justificadas. Busque una mente clara y un corazón limpio. Todo lo que usted necesita es mantenerse tranquilamente alerta, indagando en la naturaleza real de usted mismo. Ésta es la única vía hacia la paz.

 

Int: ¿Me ayudará la meditación a alcanzar su estado?

Mah: La meditación le ayudará a usted a descubrir sus ataduras, a aflojarlas, a desatarlas y a soltar sus amarras. Cuando usted ya no está atado a nada, usted ha hecho su parte. El resto se hará para usted.

Int: ¿Por quién?

Mah: Por el mismo poder que le ha traído a usted hasta aquí, que ha incitado a su corazón a desear la verdad y a su mente a buscarla. Es el mismo poder que le mantiene a usted vivo. Usted puede llamarlo Vida o lo Supremo.

 

Int: ¿Cuál es la utilidad de sattva? ARMONÍA

Mah: ¿Cuál es la utilidad de la verdad, de la bondad, de la armonía, de la belleza? Ellas son su propia meta. Se manifiestan espontáneamente y sin esfuerzo cuando las cosas son dejadas a sí mismas, cuando no se interfiere en ellas, cuando no se las elude, ni se las desea, ni se las conceptualiza, sino que sólo se experimentan en la presenciación plena. Tal presenciación es ella misma sattva. Ella no utiliza ni las cosas ni a las gentes —les da realidad.

 

5.

Int: Las gentes hablan de VER A DIOS.

Mah: Cuando usted ve el mundo usted ve a Dios. No hay ningún ver a Dios, aparte del mundo. Más allá del mundo, ver a Dios es ser Dios. La luz por la cual usted ve el mundo, que es Dios, es la pequeña chispa: «yo soy», aparentemente tan pequeña, y sin embargo lo primero y lo último en todo acto de conocimiento y de amor.

Int: ¿Debo ver el mundo para ver a Dios?

Mah: ¿Y cómo si no? Ningún mundo, ningún Dios.

Int: ¿Y qué queda?

Mah: Usted queda, como ser puro.

Int: ¿Y qué devienen el mundo y Dios?

Mah: Ser puro.

Int: ¿Por qué Dios me ha hecho como yo soy?

Mah: ¿De qué Dios está usted hablando? ¿Qué es Dios? ¿Acaso no es la luz misma por la cual usted hace la pregunta? «Yo soy» mismo es Dios. La búsqueda misma es Dios. Al buscar usted descubre que usted no es ni el cuerpo ni la mente, y que el amor del sí mismo en usted es por el sí mismo en todo. Los dos son uno. La consciencia en usted y la consciencia en mí, aparentemente dos, una en realidad, busca la unidad y eso es amor.

 

Int: ¿Cómo voy a encontrar ese AMOR?

Mah: ¿Qué ama usted ahora? El «yo soy». Déle su corazón y su mente, no piense en nada más. Esto, cuando es sin esfuerzo y natural, es el estado más alto. En él, el amor mismo es el amante y el amado.

Int: Todo el mundo quiere vivir, existir. ¿No es esto amor de sí mismo?

Mah: Todos los deseos tienen su fuente en el sí mismo. La cuestión es elegir el deseo justo.

Mah: ¿Actúa el amor deliberadamente? Sí y no. La vida es amor y el amor es vida. ¿Qué mantiene al cuerpo unido sino el amor? ¿Qué es el deseo, sino amor del sí mismo? ¿Qué es el miedo sino el impulso de protegerse? ¿Y qué es el conocimiento sino el amor de la verdad? Los medios y las formas pueden ser erróneos, pero el motivo detrás es siempre el amor —amor del mí mismo y de lo mío. El mí mismo y lo mío pueden ser pequeños o explotar y abarcar el universo, pero el amor permanece.

 

Int: ¿Es el amor un estado de la mente?

Mah: Nuevamente, depende de lo que usted entienda por amor. El deseo es, por supuesto, un estado de la mente. Pero la realización de la unidad es más allá de la mente. Para mí, nada existe por sí mismo. Todo es el Sí mismo, todo es mí mismo. Verme a mí mismo en todos, y a todos en mí mismo, es certísimamente amor.

 

 

Mah: Usted es el dios de su mundo y usted es ambas cosas, estúpido y cruel. Deje usted QUE DIOS sea un concepto —su propia creación (de usted). Encuentre quién es usted, cómo ha llegado usted a vivir, anhelando la verdad, la bondad y la belleza en un mundo lleno de maldad. ¿De qué utilidad es su argumentación a favor o contra Dios, cuando usted no sabe quien es Dios ni de qué está usted hablando? El Dios nacido del miedo y de la esperanza, formado por el deseo y la imaginación, no puede ser el Poder Que Es, la Mente y el Corazón del universo.

Int: Estoy de acuerdo en que el mundo en el que vivo y el Dios en el que creo son ambos criaturas de la imaginación. ¿Pero de qué manera son creados por el deseo? ¿Por qué imagino yo un mundo tan doloroso y un Dios tan indiferente? ¿Qué hay de malo en mí para que yo me torture a mí mismo tan cruelmente? El hombre iluminado viene y me dice: «es solo un sueño al que hay que poner fin», ¿pero acaso no es él mismo una parte del sueño? Me encuentro atrapado y no veo ninguna salida. Usted dice que usted es libre. ¿De qué es usted libre? Por amor del cielo no me alimente usted con palabras, ilumíneme, ayúdeme a despertar, puesto que es usted quien me ve agitándome en mi sueño.

Mah: Cuando digo que yo SOY LIBRE, meramente afirmo un hecho. Si usted es un adulto, usted está libre de la infancia. Yo soy libre de toda descripción e identificación. Oiga usted lo que oiga, vea usted lo que vea, piense usted lo que piense, yo no soy eso. Yo estoy libre de ser un percepto, o un concepto.

 

6.

Int: Esto no responde a mi pregunta. Tengo en mi MENTE AL OCCIDENTAL CRÍTICO Y ESCÉPTICO que niega la posibilidad misma de estados de consciencia más elevados. Recientemente las drogas han abierto una brecha en su descreencia, sin afectar a sus expectativas materialistas. Drogas o no drogas, el cuerpo sigue siendo el hecho primario y la mente es secundaria. Más allá de la mente, no ven nada. Desde el Buddha en adelante el estado de realización de sí mismo se ha descrito en términos negativos, como «ni esto, ni eso». ¿Es inevitable? ¿No es posible ilustrarlo, si no describirlo? Lo admito, ninguna descripción verbal funcionará, cuando el estado descrito está más allá de las palabras. Sin embargo, está también en las palabras, la poesía es el arte de poner en palabras lo inexpresable.

Mah: No hay escasez de poetas religiosos. Vuélvase a ellos para lo que usted quiere. En lo que a mí concierne, mi enseñanza es simple: confíe en mí por un tiempo y haga usted lo que le digo. Si usted persevera, encontrará que su confianza estaba justificada.

Int: ¿Y qué hacer con las gentes que están interesadas, pero que no pueden confiar?

Mah: Si pudieran estar conmigo, llegarían a confiar en mí. Una vez que confían en mí, seguirán mi consejo y descubrirán por sí mismos.

 

 

Int: LA MENTE INDIA ha sido preparada para los experimentos metafísicos por la cultura y la educación. Para el indio palabras como «percepción directa de la Realidad Suprema» tienen sentido y suscitan respuestas desde las profundidades mismas de su ser. Pero las mismas palabras significan poco para un occidental; aunque haya sido educado en alguna de las variedades del cristianismo, no piensa más allá de la conformidad a los mandamientos de Dios y a las prescripciones de Cristo. El conocimiento directo de la realidad no solo está más allá de su ambición, sino también más allá de su concepción. Algunos indios me dicen: «No hay esperanza. El occidental no lo logrará, pues no puede. No le diga nada de la realización de sí mismo; déjele vivir una vida útil y ganarse un renacimiento en la India. Solo entonces tendrá una oportunidad». Otros dicen: «La Realidad es para todos igualmente, pero no todos están igualmente dotados con la capacidad para aprehenderla. La capacidad vendrá con el deseo, que se convertirá en devoción y finalmente en una total autodedicación. Con integridad y seriedad y una determinación de hierro para vencer todos los obstáculos, el occidental tiene la misma posibilidad que el hombre oriental. Todo lo que necesita es el despertar del interés». Para despertar su interés en el conocimiento de sí mismo necesita ser convencido de sus ventajas.

Mah: ¿Usted cree que es posible transmitir una experiencia personal?

Int: Yo no lo sé. Usted habla de unidad, de identidad del que ve con lo visto. Cuando todo es uno, la comunicación debería ser factible.

Mah: Para tener la experiencia directa de un país uno debe ir y vivir allí. No pida usted lo imposible. La victoria espiritual de un hombre beneficia sin duda a la humanidad, pero para beneficiar a otro individuo, se requiere una relación personal estrecha. Tal relación no es accidental y no todo el mundo puede pretenderla. Por otra parte, el acceso científico es para todos. «Confíe-pruebe-saboree». ¿Qué más necesita usted? ¿Por qué hacer tragar la Verdad a gargantas que no quieren? Sea como sea, eso no puede hacerse. ¿Sin un receptor qué puede hacer el dador?

Int: Dénos al menos alguna visión del contenido de su mente mientras usted vive su vida cotidiana. Comer, beber, hablar, dormir —¿cómo se siente todo esto en usted?

Mah: Las cosas comunes de la vida: yo las experimento lo mismo que usted. La diferencia está en lo que no experimento. No experimento miedo ni codicia, odio ni cólera. No pido nada, no rechazo nada, no guardo nada. En estas cuestiones yo no transijo. Quizás es ésta la diferencia más destacable entre nosotros. Yo no transigiré, yo soy fiel a mí mismo, mientras que usted tiene miedo de la realidad.

Int: Desde el punto de vista del occidental hay algo perturbador en sus maneras. Sentarse en un rincón consigo mismo y estarse repitiendo: «yo soy Dios, Dios yo soy», parece simple locura. ¿Cómo convencer a un occidental de que tales prácticas conducen a la cordura suprema?

Mah: El hombre que pretende ser Dios y el hombre que lo duda —ambos se engañan. Hablan en su sueño.

Int: Si todo es sueño, ¿qué es la vigilia?

Mah: ¿Cómo describir el estado de vigilia en el lenguaje de la tierra de los sueños? Las palabras no describen, son solo símbolos.

Int: Nuevamente la misma excusa de que las palabras no pueden transmitir la realidad.

Mah: Si usted quiere palabras, le daré algunas de las antiguas palabras de poder. Repita cualquiera de ellas incesantemente; pueden hacer maravillas.

Int: ¿Habla usted en serio? ¿Le diría usted a un occidental que repita «Om» o «Ram» o «Hare Krishna» incesantemente, aunque carezca completamente de la fe y de la convicción que nacen del trasfondo cultural y religioso apropiado? Sin confianza ni fervor, repitiendo mecánicamente los mismos sonidos, ¿logrará alguna vez algo?.

Mah: ¿Por qué no? Es el impulso, el motivo oculto lo que importa, no la forma que tome. Cualquier cosa que haga, si lo hace por amor de encontrar su propio sí mismo real, puede estar seguro de que le llevará a su sí mismo.

Int: ¿No hay ninguna necesidad de fe en la eficacia de los medios?

Mah: No hay ninguna necesidad de esa fe que es solo la expectativa de los resultados. Aquí solo cuenta la acción. Todo lo que usted hace por amor de la verdad, le llevará a usted a la verdad. Solo sea serio y honesto. La forma que ello tome apenas importa.

Int: ¿Dónde está entonces la necesidad de dar expresión al anhelo de uno?

Mah: No hay ninguna necesidad. Da igual no hacer nada. El anhelo solo, no diluido por el pensamiento ni la acción, el anhelo puro, concentrado, le llevará a usted rápidamente a su meta. Es el verdadero motivo lo que importa, no la manera.

Int: ¡Increíble! ¿Cómo puede ser efectiva la pesada repetición en un aburrimiento que toca de cerca a la desesperación?

Mah: Los hechos mismos de la repetición, de la pugna continua, del aguante y de la perseverancia —a pesar del aburrimiento, de la desesperación y de la falta completa de convicción— son realmente cruciales. En sí mismos no son importantes, pero la sincerida sinceridad que hay detrás de ellos es importantísima. Debe haber un empuje desde dentro y un tirón desde fuera.

Mah: Permanezca conmigo durante algún tiempo, o entregue usted su mente a lo que digo y hago y surgirá la convicción.

 

Int: No todo el mundo tiene la suerte de encontrarle a usted.

Mah: Encuentre usted a su propio sí mismo. Estése usted con su propio sí mismo, escúchelo, obedézcalo, quiéralo, téngalo sin cesar presente. Usted no necesita ningún otro guía. Mientras su impulso por la verdad afecte a su vida diaria, todo irá bien para usted. Viva su vida sin hacer daño a nadie. No hacer daño es una poderosísima forma de Yoga y le llevará a usted rápidamente a su meta. Esto es lo que yo llamo nisarga yoga, el Yoga Natural. Es el arte de vivir en paz y armonía, en amistad y amor. Su fruto es la dicha, incausada y sin fin.

Int: Sin embargo, todo esto presupone alguna fe.

Mah: Vuélvase hacia dentro y usted llegará a confiar en usted mismo. En todo lo demás la confianza viene con la experiencia.

Int: Cuando un hombre me dice que conoce algo que yo no conozco, yo tengo el derecho de preguntar: «¿qué es eso que usted conoce, que yo no conozco?».

Mah: ¿Y si le dice a usted que no puede ser transmitido en palabras?

Int: Entonces le miro de cerca e intento descifrar.

Mah: ¡Y esto es exactamente lo que yo quiero que usted haga! Sea interesado, preste atención, hasta que se establezca una corriente de comprensión mutua. Entonces compartir será fácil. Es un hecho que toda realización es solo compartir. Usted entra en una consciencia más amplia y en ella comparte. La no disposición a entrar y a compartir es el único obstáculo. Yo nunca hablo de diferencias, pues para mí no hay ninguna. Usted sí lo hace, de modo que le corresponde a usted mostrármelas. Adelante, muéstreme usted las diferencias. Para esto tendrá usted que comprenderme, pero entones usted ya no hablará más de diferencias. Comprenda bien una sola cosa, y usted habrá llegado. Lo que le impide a usted conocer no es la falta de oportunidad, sino la falta de habilidad para enfocar su mente en lo que usted quiere comprender. Con solo que usted pudiera mantener en su mente que usted no sabe, ello le revelaría a usted sus secretos. Pero si usted es superficial e impaciente, no suficientemente serio para mirar y esperar, usted es como un niño que llora por la luna.

 

Mah: Dios da el cuerpo y la mente y el Gurú muestra la manera de usarlos. Pero retornar a la fuente es su tarea propia.

Int: Dios me ha creado, él cuidará de mí.

Mah: Hay innumerables dioses, cada uno en su propio universo. Ellos crean y recrean eternamente. ¿Va usted a esperar que ellos le salven? Lo que usted necesita para su salvación está ya dentro de su alcance. Úselo. Investigue lo que usted sabe hasta su último extremo y usted alcanzará las capas no conocidas de su ser. Vaya más lejos y lo no esperado explotará en usted y volatilizará todo.

Int: ¿Significa eso la muerte?

Mah: Significa la vida —por fin.

 

 

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