Meditación budista. Instrucciones. Varios

LA MEDITACIÓN BUDISTA

Las meditaciones budistas dan una forma de trabajar en la mente usando la mente: permitiendo incrementar la capacidad de conciencia y positividad, que a su vez se puede usar para ver la naturaleza de las cosas como realmente son.
A pesar de que meditación es una palabra que se utiliza a menudo de una manera coloquial en Occidente, o es extraño que existan malentendidos al respecto.

Posibles malos entendidos de la meditación

Hay varios posibles malos entendidos de lo que es la meditación: uno de ellos es pensar que la meditación es tan solo un tipo de relajación. Otro puede ser que la meditación es un estado de trance.
Por otro lado a veces se piensa que la meditación es un agradable viaje lejos de la realidad o que la meditación es una forma de autohipnosis, incluso se afirma que la meditación es poner la mente en blanco.

Es cierto que la meditación es un antídoto poderoso contra la tensión, pero este beneficio es secundario y no su objetivo principal. La meditación así mismo no es un trance ni un estado hipnótico en el que se pone la mente en blanco.
La meditación es una forma de conciencia más amplia en la que se eleva a nuevas alturas y no una forma de reducirla a un estado semiconsciente.

Otro error común acerca de la meditación es identificarla como una técnica en particular. Obviamente el igualar cualquiera de esas técnicas de meditación con la meditación en su totalidad significa adoptar un criterio restrictivo.

La meditación es esencialmente un estado de ser, o más bien varios estados de ser y conciencia relacionados. No hay una forma de lograr este estado que sea la “correcta”.
Aunque algunas técnicas de meditación resultan muy eficaces para ciertas personas, en ciertos niveles de su desarrollo, no se debería de identificar a la meditación con ninguna de estas específicas técnicas.

Las muchas técnicas de meditación budista pueden dividirse en dos grupos principales dentro de su propósito progresivo.

– Estas son las técnicas que se agrupan con el término Samatha, una palabra sánscrita que aproximadamente significa ‘paz’ o ‘tranquilidad’,

– y las técnicas que se agrupan con el término Vipassana o técnicas para alcanzar ‘visión clara’, ‘percatación’ o ‘discernimiento’.

1. La Meditación Samatha que calma la mente. Paz y emociones positivas

La meditación Samatha calma la mente y orienta el sentido de la conciencia, fomenta las emociones positivas y expande nuestra perspectiva.
Esta forma de meditación es una preparación esencial para las técnicas Vipassana o de visión clara, que son más avanzadas; sin esta base Samatha es muy poco probable que surja la visión clara; que es el objetivo de la meditación Vipassana.

Nuestro estado mental normal se encuentra dividido y a veces muy poco concentrado, afectado por emociones negativas y limitado por sus puntos de vista; por lo tanto en este estado no es posible percibir las cosas como realmente son.
Nuestro nivel de conciencia normal puede compararse con una mala linterna, que produce una luz difusa al tener las pilas gastadas. Por lo tanto no nos sirve para alumbrar en la oscuridad.

El objetivo de la meditación Samatha podría verse como el concentrar la luz y recargar las pilas, de tal manera que podamos ver claramente.
O, si usamos una analogía budista más tradicional: nuestro estado mental normal podría compararse con agua turbulenta y llena de lodo, tan contaminada por la suciedad que no deja pasar la luz.
La meditación Samatha calma la turbulencia de la mente y permite que se asiente el lodo, de tal forma que el agua alcance transparencia, brillantez y claridad.

Dos métodos tradicionales de meditación Samatha

La mayoría de las técnicas de meditación Samatha utilizan un objeto de concentración, que puede ser el proceso de la respiración, un disco de color, la llama de una vela, incluso un mantra o una emoción positiva tal como el amor Universal.

a)      De todos éstos diferentes objetos probablemente el que más se usa es la respiración.

Esta práctica, generalmente conocida como “el seguimiento de la respiración”, es descrita por el Buda con detalle en los escritos tempranos y se usa, con variaciones, en la mayoría de las escuelas budistas.
El seguimiento de la respiración permite desarrollar un nivel de concentración que raramente se experimenta en nuestra vida normal; para muchos después de hacer esta meditación es una revelación sentirse tan conscientes.
La conciencia que se desarrolla en la meditación empezará a tener un efecto en nuestros estados mentales de todos los días, dando más claridad y más espacio en nuestra vida, con una nueva libertad para actuar de una forma más creativa.

Meditación Básica

La forma más básica de meditación se lleva a cabo atendiendo a la propia respiración.
Hay que empezar sentándose en una silla normal, manteniendo la espalda erecta si se puede.

Las posturas más tradicionales son la del loto, sentados sobre un cojín con cada pie apoyadosobre el muslo opuesto, y variaciones como el medio loto (un pie sobre el muslo opuesto y el otro estirado frente a la rodilla opuesta).
Esto es difícil para mucha gente. Algunos seponen de rodillas, sentados sobre sus piernas o sobre un cojín entre ellas. Muchos usan un  banco de meditación: una vez arrodillados depositan un pequeño banco bajo su trasero.
Pero a meditación también puede realizarse estando de pie, caminado lentamente, tendidos en el  suelo o ¡incluso en una butaca!

Tradicionalmente, las manos se dejan caer sueltas, con las palmas hacia arriba, una sobre la otra, y con los pulgares tocándose ligeramente. A esto se le llama el mudra cósmico, la primera de una larga serie de de posiciones simbólicas de las manos. De todos modos, se las puede dejar caer sobre los muslos, o en cualquier otra posición que uno encuentreconfortable.

La cabeza debe mantenerse en alto, pero no rígida.
Los ojos pueden estar cerrados, ofocalizados sobre un punto en el suelo un par de pies frente a uno, o mirando a las manos. Sisientes que te estás durmiendo, ¡mantenlos abiertos!

A los principiantes en la meditación se les pide a menudo que cuenten sus exalaciones hasta diez. Luego se vuelve a empezar desde el uno. Si se pierde la cuenta, simplemente se vuelve a comenzar.
La respiración debe ser lenta y regular, pero no forzada o controlada rtificialmente.
Simplemente hay que respirar con naturalidad e ir contando.

Unas pocas semanas después, se puede dejar de llevar la cuenta e intentar simplementeseguir la respiración.
Hay que concentrarse en la entrada y salida del aire.
Lo mejor es ser enteramente consciente de todo el proceso de la respiración, pero la mayoría de la gente se concentra en un aspecto o en otro: la sensación de frialdad seguida de calidez en la entrada de la nariz, o la elevación y descenso del diafragma.
Muchos meditadores sugieren que imaginemos el aire entrando y saliendo a través de un pequeño agujero de una o dos pulgadas bajo el ombligo. Mantener la mente en la parte baja del cuerpo ayuda a alcanzar una meditación profunda.
Pero si se tiene sueño, entonces es mejor centrarse más arriba, en la ariz.

Por supuesto, uno suele distraerse inevitablemente por los sonidos externos y por lospensamientos internos.
El modo de manejarlos es reconociendo estos distractores,aceptando su presencia, pero sin apegarse a ellos. No hay que dejarse atrapar por ellos.Simplemente hay que dejarlos existir, dejarlos pasar y volver a centrarse en la respiración.

Al principio, lo mejor es rascarse si sentimos picor y movernos un poco si nos sentimos incómodos. Más tarde,descubriremos que la misma atención disminuida que empleamos para los sonidos e ideas es igualmente útil para las sensaciones físicas.

Una forma de meditación más avanzada es shikantaza, o meditación en el vacío. Aquí, no se sigue ninguna instrucción. No existe la concentración, tan sólo una callada tranquilidad deconciencia. Retienes tu mente como si estuvieras preparado para que algo sucediera, pero nopermites que tu mente se apegue a nada. Las cosas (sonidos, olores, dolores, pensamientos,imágenes) entran y salen a la deriva, como nubes bajo una brisa ligera. Ésta es mi favorita.

Mucha gente tiene serias dificultades con sus pensamientos. Estamos tan acostumbrados anuestras mentes hiperactivas, que apenas nos damos cuenta de su estruendosa actividad. Así pues, cuando nos sentamos y nos ponemos a meditar por primera vez, toda esa actividadnos pilla fuera de juego.

Por ello, algunas personas encuentran útil emplear un poco deimaginación para ayudarse a meditar.
Por ejemplo, en lugar de llevar la cuenta o seguir larespiración, prefieren imaginar una escena idílica, quizá flotando en una cálida laguna, hastaque los sonidos de la mente terminan por extinguirse.

Es conveniente meditar durante quince minutos al día, preferiblemente al amanecer, antes de que la casa se llene de ruidos, o a última hora de la noche, cuando reina un completo silencio.Si esto es demasiado, se puede meditar una vez por semana si así se prefiere. O también más a menudo.

Ante todo, no hay que sentirse frustrado si las cosas no salen como uno imagina.Ni tampoco ser demasiado competitivo. No hay que empezar buscando de buenas a primeras la gran iluminación.
Si uno tiene grandes pensamientos, estupendo. Escríbalos, si así gusta.
Y luego vuelva a la respiración.
Si uno siente emociones poderosas, maravilloso.
Pero luego vuelva de nuevo a la respiración.
La respiración ES la iluminación. 

b) Otra práctica de meditación Samatha es el “desarrollo del amor Universal”, en la que el meditador genera un poderoso sentimiento de amor Universal hacia sí mismo y hacia otros, usando este sentimiento como el objeto de concentración.

La práctica del desarrollo del “amor Universal” proporciona una forma directa de trabajar con las emociones, incrementando la autoestima y el cariño por otras personas.
Muchas personas que hacen esta práctica por primera vez se sorprenden al ver que es posible sentir emociones tan positivas e intensas.
Si los efectos de la meditación se refuerzan con un comportamiento ético, estos sentimientos pronto empezarán a extenderse a toda nuestra vida, donde parecerá tener un efecto casi “mágico”, mejorando nuestras relaciones interpersonales y a través de ellas, toda nuestra vida.

Niveles de profundidad en la meditación Samatha

Todas las técnicas Samatha tienen el objeto de inducir estados de concentración, unificando en la conciencia partes de nuestro ser de una manera armoniosa, tranquila y clara.
Si estamos llevando una vida ética en un ambiente favorable, que fomenta la satisfacción y las emociones positivas, cuando se medita se llega a transformar el vagabundeo mental que hay en la cabeza para dar lugar a sentimientos agradables de serenidad, quietud y tranquilidad.

Empezarán a disolverse los conflictos internos, reemplazando los elementos inquietos y egoístas por perspectivas más amplias y objetivas.
Al desarrollar estados meditativos puede que se experimenten olas de gozo, que parecen surgir de las profundidades de aquel que medita; en algunas personas estas olas serán tan fuertes que producirán profundos y agradables escalofríos.

Por otra parte, uno se saturará de emociones cálidas, de tal forma que se fundirá la parte emocional y la parte mental en una sola facultad, experimentándose todo con una nueva luz, más clara y brillante.

Los meditadores más experimentados pueden alcanzar estados aún más profundos, hasta llegar a niveles de inspiración en los que se disuelven los límites normales entre uno y el resto del mundo. Entonces pueden surgir en algunas personas los denominados poderes sobrenaturales, tales como la capacidad de ejercer un efecto benevolente en la experiencia de otros.
No cabe duda que todo esto es sublime y es algo que puede estar al alcance de cualquier meditador regular.

Sin embargo la meditación no siempre es así.
En algunas ocasiones el meditador pasará por periodos en que meditar significa batallar con una mente llena de deseo insatisfecho, ira o conflicto. En estas ocasiones la meditación representa una tarea ardua.
Sin embargo, aún cuando se experimentan dificultades, la meditación es un trabajo realmente útil debido a que nos permite tener un control gradual de estados mentales torpes, tanto en las sesiones de meditación como en el resto del día.

A pesar de que la meditación Samatha es una preparación para la práctica Vipassana, debe estar claro queno es algo simplemente preliminar. No es algo que tengamos que llevar a cabo a prisa para poder así empezar con el trabajo auténtico.
Aunque no existiera la meditación Vipassana, todavía sería muy útil la meditación Samatha, ya que aún cuando puede ser ardua lleva a elevar los estados mentales dando al meditador calma y positividad. La meditación Samatha, en el mejor de los casos, es profundamente placentera y puede tener efectos muy grandes, dándole a nuestra experiencia de vida una perspectiva más amplia, clara y brillante.

2. La Meditación Vipassana

Para la mayoría de la gente el fruto inmediato de la práctica budista es un estado de mayor calma, positividad y conciencia, junto con una sensación de crecimiento, plenitud y satisfacción.
Sin embargo todas estas cualidades, por positivas que sean, no son todo el objetivo de la meditación. Son cualidades deseables pero sujetas al cambio.
Incluso el ser humano más sano puede verse afectado por el cambio cuando este sucede con la adversidad, la enfermedad, vejez o muerte. En estas situaciones necesitamos ser algo más que seres humanos saludables.

Los budistas usan prácticas de meditación Vipassana como métodos para fomentar la visión clara. Existe un gran número de prácticas Vipassana; quizás la mayoría de las muchas técnicas de meditación budista son de esta clase.
No sería muy útil describir ninguna de ellas en detalle en un articulo como éste, sin embargo todas cuentan con ciertas características comunes.  Todos los métodos Vipassana deben practicarse por meditadores experimentados.

El primer estadio común en las meditaciones Vipassana consiste en el establecimiento de una calidad meditativa firme usando alguna de las practicas Samatha.
Una vez que se ha establecido esta calidad meditativa, la persona tiene que dejar que su atención se centre en algo que represente o simbolice algún aspecto de la realidad última; esta representación puede darse por medio de palabras o de una imagen visual.
Dejamos que este “símbolo” impregne la conciencia serena y concentrada del meditador, de tal forma que pueda llevar a una visión clara y genuina de la verdad que representa.

Otra forma de llegar a Vipassana es cuando una vez que se establece el estado meditativo, la persona puedeconcentrarse en la naturaleza misma de la mente, o puede volverse intensamente consciente de su experiencia de cada instante, con el objetivo de alcanzar una visión clara de la naturaleza de la realidad que se está experimentando.

Ya se ha observado que la visión clara, dentro del contexto budista, no se refiere únicamente a una comprensión intelectual. Es importante que esto quede claro.
Nuestra mente racional ocupa tan solo una pequeña parte de nuestra psique. Un entendimiento intelectual del mundo o de nuestra persona puede ser una revelación, sin embargo no es suficiente para cambiar nuestra conducta o nuestra perspectiva.

La visión clara genuina impregna y altera nuestro ser en su totalidad.
Para experimentar una visión clara y verdadera necesitamos encontrarnos en un estado especial y más elevado.
Necesitamos establecer los cimientos de la meditación Samatha antes de que pueda ser eficaz nuestra meditación de la visión clara. No es posible alcanzar la meta del budismo, la Iluminación simplemente leyendo libros, estudiando o filosofando, por valiosas que puedan ser estas actividades.

El Objetivo Último

El objetivo último de la meditación Vipassana es permitir que la visión clara madure hasta, el punto en que cause, lo que se ha llamado, “un giro en el asiento más profundo de la conciencia” (Paravritti).
Una vez que esto ha sucedido no hay retroceso: ha ocurrido un cambio tan profundo y fundamental que no es posible regresar a las antiguas formas de ver la vida. A partir de este punto todo nuestro ser se desplaza hacia la Iluminación.

INSTRUCCIONES DE MEDITACIÓN
Venerable U Silananda
Traducción española por U Nandisena
INTRODUCCIÓN

Para practicar meditación es necesario un lugar adecuado. Un lugar que ofrezca el aislamiento necesario para la meditación. Hay lugares ideales en la naturaleza. Cuando se medita en una casa, debe buscarse el lugar más adecuado y usarlo cada vez que medite. Puede usarse una estatua o foto de Buddha, flores, una vela o incienso si así lo desea. Pero estos artículos no son tan importantes como establecer un lugar aislado en donde practicar la meditación siempre.
Para comenzar a meditar, se sienta con las piernas cruzadas (loto completo) manteniendo la parte superior del cuerpo erguida. Si esta postura resulta muy difícil puede sentarse en posición de medio loto colocando una pierna encima de la otra, sin trabarlas. Si, todavía, esta posición resulta difícil se puede sentar en la posición fácil o birmana colocando una pierna en frente de la otra. Debido a que cierta comodidad es necesaria para llevar a cabo la práctica de meditación, puede usar un cojín, una silla o un banco. Si bien la posición de piernas cruzadas es la ideal para meditar, deberá decidir cual es la mejor posición para usted. Importante en todas las posiciones es mantener la parte superior del cuerpo erguida.
La práctica incluye tres tipos de meditación. La primera es perdón, la segunda metta (desear por el bienestar de uno mismo y los demás) y la última vipassana.

Se practica perdón para eliminar el sentido de culpa. Alguna vez hizo daño a alguien y persiste un sentimiento de culpa. Especialmente cuando está meditando, desea mantener su mente pura, pero estos pensamientos de culpa aparecen una y otra vez y arruinan su meditación. Borrón y cuenta nueva, primero pide perdón a los demás. Éste es un aspecto.

El otro aspecto es perdonar a los demás. Tal vez hay alguien que le hizo daño y usted siente enojo o resentimiento hacia esa otra persona. Entonces, también hay que eliminar el enojo o el resentimiento. Para poder practicar metta debe poder perdonar a los demás. Si no puede perdonar, no puede practicar meditación. De esta manera, metta y perdón van juntos. Si no puede perdonar a alguien, no puede enviar metta a esa persona. Elimine el enojo o el resentimiento hacia cualquier persona que le haya hecho daño.

Tercero, se perdona a usted mismo. Algunas veces encontrará que es más difícil perdonarse a usted mismo que perdonar a los demás. Si no se puede perdonar a usted mismo, ese mismo sentimiento perturbará la meditación. Por lo tanto, antes de comenzar la meditación tiene que practicar perdón; después puede practicar metta.
Metta es un tipo de amor, un deseo genuino por el bienestar de todos los seres. Es amor sin apego o deseo. Es un amor y deseo puros hacia todos los seres incluyéndonos. De tal manera, cuando practique metta y desee por su propia felicidad: “¡Qué esté bien, feliz y en paz!”, esto no debería interpretarse como egoísmo; porque, para enviar amor hacia los demás, primero debemos generar estos pensamientos hacia nosotros mismos. Además, cuando envía estos pensamientos hacia usted mismo, se puede considerar como ejemplo. Esto significa que cuando dice: “¡Qué esté bien, feliz y en paz!”, usted piensa: “Yo deseo estar bien, yo deseo estar feliz, yo deseo estar en paz. ¡Qué la otra persona también esté bien, feliz y en paz!” Para practicar metta hacia los demás, primero tiene que practicar metta hacia usted mismo. Luego, puede enviar sus pensamientos hacia los demás. Puede enviar metta de diferentes formas. Puede enviar metta a todos los seres por lugar. Puede enviar amor a todos los seres en esta casa. Todos los seres incluyen animales, insectos, etc. Luego puede enviar amor a todos los seres en esta zona, ciudad, provincia, estado, país, mundo, universo; y, por último, a todos los seres en general.
Cuando recite mentalmente las oraciones, tenga la intención y trate de visualizar los seres que menciona, bien, felices y en paz. Sus pensamientos de amor estarán dirigiéndose hacia ellos y haciéndolos realmente bien, felices y en paz. Llevará aproximadamente quince minutos. Cuando practique perdón, junte las palmas de sus manos.

PERDÓN
• Por medio de este acto pido perdón a todos aquellos que en forma irreflexiva hice daño de obra, palabra y pensamiento.
• Por medio de este acto perdono a todos aquellos que me hicieron daño.
• Por medio de este acto me perdono a mí mismo.

METTA
Metta puede ser practicada por lugar o personas. Repita cada oración mentalmente.
Por Lugar

¡Qué yo esté bien, feliz y en paz!
¡Qué todos los seres en esta casa estén bien, felices y en paz!
¡Qué todos los seres en esta zona estén bien, felices y en paz!
¡Qué todos los seres en esta ciudad estén bien, felices y en paz!
¡Qué todos los seres en este condado estén bien, felices y en paz!
¡Qué todos los seres en esta provincia (estado) estén bien, felices y en paz!
¡Qué todos los seres en este país estén bien, felices y en paz!
¡Qué todos los seres en este mundo estén bien, felices y en paz!
¡Qué todos los seres en este universo estén bien, felices y en paz!
¡Qué todos los seres estén bien, felices y en paz!

Por Personas

¡Qué yo esté bien, feliz y en paz!
¡Qué mis maestros estén bien, felices y en paz!
¡Qué mis padres estén bien, felices y en paz!
¡Qué mis parientes estén bien, felices y en paz!
¡Qué mis amigos estén bien, felices y en paz!
¡Qué las personas indiferentes estén bien, felices y en paz!
¡Qué mis enemigos estén bien, felices y en paz!
¡Qué todos los meditadores estén bien, felices y en paz!
¡Qué todos los seres estén bien, felices y en paz!

Verso

¡Qué aquellos que sufren se liberen del sufrimiento!
¡Qué aquellos que sienten miedo conquisten el miedo!
¡Qué aquellos que sienten pesar abandonen el pesar! ¡Qué todos los seres encuentren alivio!

VIPASSANA

Después de haber enviado metta a todo el mundo, a todos los seres, puede practicar vipassana.
Cada inspiración o espiración dura aproximadamente cuatro o cinco segundos. Preste atención a la inspiración. Sentirá la sensación del aire en la punta de la nariz. Preste atención a la misma. Cuando espire, preste atención a esta sensación durante toda la duración de cuatro o cinco segundos. Concéntrese en la naturaleza del aire, su movimiento, en vez de su forma. Trate de percibir la inspiración y la espiración como dos cosas distintas; no como el mismo aire entrando y saliendo. No siga el aire hacia adentro o hacia afuera del cuerpo. Su mente es como un portero parado en la puerta, notando las personas que entran y las personas que salen. No aplique fuerza. Tranquilamente esté atento y observe la respiración. Si así lo desea, puede hacer una nota mental cuando inspira y cuando espira: “adentro y afuera,” o “adentro, afuera.” No es necesario que reconozca aquello que está interfiriendo en la meditación.

Solamente esté atento de la respiración. Lo importante es la atención completa. Sin embargo, para alguna personas es importante conocer aquello que los ayuda y aquello que no los ayuda a mantener la mente en el objeto de meditación. Si esto lo ayuda, puede usar rótulos o investigar que es lo que está ocurriendo.

Pero si interfiere con su concentración, no debe tratar de investigar lo que está ocurriendo, solamente esté atento.
Si su mente puede permanecer sólo en la respiración, está muy bien. Sin embargo, la mente tiene la tendencia a distraerse. Si su mente se distrae y no permanece atenta de la respiración y usted es consciente de esto, preste atención, observe la distracción. Puede repetir mentalmente: “Distraído, distraído, distraído,” dos o tres veces y luego regresa a la respiración.
Si ve algo o alguien en su mente, esté atento de esta actividad o dígase: “Viendo, viendo, viendo,” hasta que el objeto desaparezca y luego regresa a la respiración. Si escucha a alguien hablando en su mente, esté atento de ello o dígase: “Escuchando, escuchando, escuchando,” y luego regresa a la respiración. Si le habla a alguien en su mente o si se habla a usted mismo, esté atento de esta actividad o dígase: “Hablando, hablando, hablando,” y luego regresa a la respiración.
Si especula sobre algo, si analiza algo, esté atento de ello. Si hace juicios, esté atento de ello. Si recuerda algo en el pasado, esté atento de esta actividad o dígase: “Recordando, recordando, recordando” o “pensando, pensando, pensando,” y luego regresa a la respiración. Si piensa en el futuro y hace planes, esté atento de ello o dígase: “Planeando, planeando, planeando,” y luego regresa a la respiración.
Si siente pereza, esté atento o dígase: “Pereza, pereza, pereza.” La pereza desaparecerá después de algunos momentos, luego regresa a la respiración. Si está aburrido, esté atento o dígase: “Aburrido, aburrido, aburrido,” hasta que el aburrimiento desaparezca, luego regresa a la respiración. Si siente resistencia, está atento de la misma o dígase: “Resistencia, resistencia, resistencia.” Cuando la resistencia desaparezca, regresa a la respiración. Si tiene pensamientos de apego o deseo, esté atento de los mismos o dígase: “Apego, apego, apego” o “deseo, deseo, deseo,” hasta que ellos desaparezcan y luego regresa a la respiración. Si está enojado o molesto por cualquier motivo, esté atento, o en otras palabras, convierta al enojo o la molestia en su objeto de meditación. Concéntrese en el enojo o dígase: “Enojo, enojo, enojo” o “enojado, enojado, enojado” o “molesto, molesto, molesto.” Después de algunos momentos, el enojo desaparecerá y cuando desaparezca regresa a la respiración.
Si desea tragar la saliva, primero esté atento de la intención de tragar, dígase: “Intención, intención, intención” o “deseo, deseo, deseo.” Cuando junta la saliva en su boca, esté atento de esta actividad o dígase: “Juntando, juntando, juntando.” Cuando trague la saliva, esté atento o dígase: “Tragando, tragando, tragando,” luego regresa a la respiración.
Si siente comezón, no se rasque inmediatamente. Concéntrese en el lugar de la comezón y esté atento de esta sensación, diciéndose: “Comezón, comezón, comezón.” En la mayoría de los casos, la comezón desaparecerá después de algunos momentos. Cuando ha desaparecido, regresa a la respiración. Algunas veces la comezón no desaparecerá. Podría, aun, intensificarse. Entonces, esté atento de la comezón, tomando notas, observando todo lo que pueda. Si piensa que no puede resistir más, puede rascarse. Pero, antes de hacerlo, esté atento de la intención de rascarse. Cuando mueva la mano al lugar donde experimenta la comezón, esté atento del movimiento. Mueva su mano lentamente, siguiendo el movimiento con atención completa. Cuando sus dedos tocan el lugar, dígase: “Tocando, tocando, tocando.” Cuando se rasque, dígase: “Rascando, rascando, rascando.” Cuando retira la mano, dígase: “Moviendo, moviendo, moviendo.” Cuando su mano toque su falda, rodilla o la otra mano, dígase: “Tocando, tocando, tocando.” Luego regresa a la respiración.
Si tiene dolor en el cuerpo, entumecimiento, rigidez, calor, enfoque su mente en el lugar de estas sensaciones y esté atento de ellas. Si siente dolor en alguna parte del cuerpo, enfoque la mente en el lugar del dolor, esté atento del dolor y dígase: “Dolor, dolor, dolor.” Deberá tener mucha paciencia con el dolor. El dolor no desaparecerá fácilmente. Deberá tener paciencia y estar atento del dolor. El dolor podría desaparecer o intensificarse. Permanezca con el dolor lo más que pueda. En realidad, el dolor es un objeto de meditación muy bueno. Es un objeto intenso. Cuando hay dolor, la mente es atraída hacia el mismo. Entonces, esté atento y trate de ver que el dolor es primeramente una sensación. No se identifique con el dolor. No diga: “Este es mi dolor” o “yo siento dolor.” Existe solamente el dolor, solamente la sensación. Si el dolor se intensificara a tal punto que piensa que no puede soportarlo más, puede ignorarlo completamente y regresar a la respiración o puede moverse y cambiar de postura para aliviar el dolor. Pero cuando se mueva o cambie de postura, primero note la intención de cambiar y luego haga los movimientos lentamente, uno por vez, siguiendo los movimientos con atención completa. Luego que ha hecho los cambios, regresa a la respiración.
De esta manera, la respiración es el objeto principal de meditación. Cuando no hay otros objetos para prestar atención, atiende la respiración. Si hay objetos más prominentes, tome nota de ellos, obsérvelos, sea consciente de ellos; y, luego, regrese a la respiración. No use fuerza o tensión, tranquilamente observe los objetos, tome nota de ellos, esté atento de ellos. No intente rechazar las distracciones o las emociones o las sensaciones en el cuerpo, simplemente obsérvelas y déjelas que desaparezcan por si mismas.
Para algunas personas es difícil concentrarse en la respiración en la punta de la nariz. Estas personas pueden fijar la mente en los movimientos del abdomen y observar el movimiento de expansión y contracción del mismo. Cuando inspira, el abdomen se extiende o se eleva. Cuando espira, el abdomen se contrae o desciende. Estos movimientos de expansión y contracción pueden ser utilizados como objeto principal de meditación en vez de la respiración. Mantenga su mente en el abdomen y esté realmente atento de la expansión desde el comienzo hasta el final; y, también, de la contracción desde el comienzo hasta el final. Su mente es como jinete montando un caballo, su mente y el aire, ambos, se están moviendo. Aun podría colocar su mano en el abdomen para sentir los movimientos de expansión y contracción. Después de un rato podrá seguir los movimientos de expansión y contracción sin necesidad de colocar la mano en el abdomen. Si se siente cómodo observando la respiración no necesita observar el abdomen.
No tenga expectativas durante el tiempo de práctica. No espere experimentar algo extraño o tener visiones o lo que sea. Las expectativas son una forma sutil de deseo o apego. Son impedimentos para la concentración y deben ser eliminados. Si tiene expectativas, simplemente esté atento de ellas o dígase: “Expectativas, expectativas, expectativas.” Luego regresa a la respiración o a los movimientos del abdomen.
Después de haber practicado meditación sentado por diez o más minutos, puede practicar meditación caminando. Cuando practica la meditación vipassana, es importante mantener siempre atención. Entonces, cuando cambia de postura de sentado a parado, mantenga la atención. Antes de levantarse, esté atento de la intención de levantarse. Dígase: “Intención, intención, intención,” o “deseo, deseo, deseo.” Levántese lentamente, manteniendo la atención al ir hacia arriba en todos los movimientos de su cuerpo o dígase: “Levantando, levantando, levantando.” Cuando esté parado, esté atento de la posición o dígase: “De pie, de pie, de pie.”
Cuando camina, es aconsejable elegir una senda y permanecer en ella durante el período de meditación. Camine yendo y viniendo, lentamente, manteniendo su atención en el pie o los movimientos del pie, observando por lo menos cuatro etapas en cada paso.
Para dar un paso, primero levanta el pie. Mantenga su mente en el pie y esté atento del movimiento o dígase: “Levantando, levantando, levantando.” Luego mueve su pie hacia adelante. Esté atento del movimiento o dígase: “Moviendo, moviendo, moviendo.” Cuando coloca el pie en el suelo, esté atento de este movimiento o dígase: “Colocando, colocando, colocando.” Luego cambia el peso del cuerpo para dar otro paso. Mantenga su mente en todo el cuerpo o dígase: “Cambiando, cambiando, cambiando.” Luego da el paso siguiente, estando atento de levantando, moviendo, colocando y cambiando. Mantenga sus ojos abiertos y mire hacia el suelo, aproximadamente uno o dos metros adelante. No cierre sus ojos. Podría caerse, si cierra sus ojos. Mantenga sus ojos parcialmente abiertos y mire hacia el suelo, hacia abajo.
Al llegar al final del espacio designado se detiene. Esté atento del detenerse o dígase: “Deteniendo, deteniendo, deteniendo.” Cuando desea girar el cuerpo, esté atento o dígase: “Intención, intención, intención” o “deseo, deseo, deseo,” a continuación gire lentamente. Esté atento del movimiento de giro o dígase: “Girando, girando, girando.” Luego camina nuevamente, notando las diferentes etapas en cada paso, levantando, moviendo, colocando, cambiando, etc., hasta alcanzar el final de la senda. Deténgase allí y esté atento del detenerse. Esté atento de la intención de girar y del movimiento. Luego camina nuevamente. Cuando camina puede colocar sus manos adelante, atrás o a los costados. De esta forma, camina yendo y viniendo hasta el final del período de meditación.
Caminar está diseñado para ejercitar el cuerpo. Si medita por media hora o una hora, no es necesario caminar. Pero si está en un retiro de meditación y practica todo el día, necesita mover el cuerpo. Al final de cada período de caminar, regresa caminando lentamente, atento y haciendo notas de las diferentes etapas y pasos; y se sienta nuevamente a meditar. Antes de sentarse esté atento del deseo o intención de sentarse. Siéntese lentamente, manteniendo la atención en todo el cuerpo. Cuando el cuerpo toca el suelo, dígase: “Tocando, tocando, tocando.” Acomode sus piernas y manos y dígase: “Acomodando, acomodando, acomodando.” Luego regresa a la respiración y observa la inspiración y espiración. De esta forma, alterna meditación sentado y caminando y mantiene su observación tratando de no perderla en ningún momento durante el retiro de meditación. En el retiro también se come meditando. Hasta las actividades en el baño no deberían escaparse de su observación.

COMPARTIR MÉRITOS

Después de haber meditado compartimos méritos. Es una buena costumbre, cuando hemos realizado acciones meritorias, compartir nuestros méritos con todos los seres.
¡Qué todos los seres compartan estos méritos que nosotros hemos obtenido, para la adquisición de todo tipo de felicidad!
¡Qué los seres que habitan el espacio y la tierra, divinidades y otros de gran poder, compartan nuestros méritos!
¡Qué ellos protejan las enseñanzas!

PREGUNTAS Y RESPUESTAS ACERCA DE LA MEDITACIÓN VIPASSANA

Venerable U Silananda

Traducción española por U Nandisena

1.¿De dónde proviene la meditación vipassana?

La meditación vipassana proviene principalmente de la tradición del Budismo Theravada. Hay dos principales divisiones del budismo en el mundo hoy en día-Mahayana y Theravada. La tradición Mahayana se desarrolló cuando el budismo se propagó a los países del norte de Asia de Tíbet, China, Japón, etc. La tradición Theravada se encuentra en el sur de Asia y se propagó a Sri Lanka, Birmania (Myanmar), Tailandia, Camboya y Laos.

  1. ¿Qué significa vipassana?

El término vipassana está compuesto de dos partes-vi que significa “en varias formas” y passana que significa “ver.” Entonces vipassana significa ver en varias formas.

  1. ¿De qué me puede servir la meditación vipassana?

El objetivo final de vipassana es erradicar completamente las impurezas de su mente. Antes de esto, existen los beneficios de tranquilidad, paz mental y la capacidad de aceptar la cosas como vienen. Vipassana le ayuda a ver las cosas como realmente son y no como parecen ser. Las cosas parecen ser permanentes, deseables y substanciales, pero en realidad no lo son. Cuando practique meditación vipassana, experimentará el surgir y el cesar de los fenómenos mentales y físicos. Y tendrá una compresión más clara de lo que está ocurriendo en su mente y cuerpo. Usted podrá aceptar las cosas como se le presentan con menos agitación y podrá relacionarse con las situaciones de una manera más positiva.

  1. ¿Quién necesita la meditación vipassana?

La meditación vipassana es útil para eliminar o controlar algunos síntomas relacionados con ciertos trastornos mentales cuyo origen se encuentra en las impurezas mentales como el apego, el enojo y la ignorancia. En nosotros tales impurezas son constantes y para al menos tener control de ellas necesitamos la meditación vipassana. Por lo tanto vipassana es para todo el mundo.

  1. ¿Cuándo es necesaria la meditación vipassana?

Debido a que las impurezas mentales están casi siempre con nosotros, necesitamos la meditación vipassana casi todo el tiempo. No hay un tiempo fijo para la práctica de vipassana. La mañana, durante el día, antes de acostarse-cualquier momento es tiempo para vipassana. Y vipassana puede ser practicada a cualquier edad.

  1. ¿Tengo que ser budista para practicar vipassana?

No hay nada que pueda ser particularmente llamado budista en la meditación vipassana. No hay ningún elemento de religión. Es una investigación científica y una auto-examinación. Usted simplemente observa atentamente todo lo que se le presenta, lo que está ocurriendo en su mente y en su cuerpo en el momento presente.

  1. ¿Es la meditación vipassana difícil de practicar?

Sí y no. La meditación significa control mental y la mente es muy difícil de controlar. Usted experimentará esto personalmente cuando practique meditación. Entonces, no es fácil practicar meditación vipassana porque no es fácil controlar la mente-mantener la mente en un mismo objeto. Por otra parte, la meditación vipassana es fácil de practicar. No hay complejos rituales que uno debe seguir o mucho que aprender antes de poder comenzar la práctica. Simplemente se sienta, se observa a usted mismo y enfoca la mente en el objeto. Simplemente esto.

  1. ¿Hay requisitos previos para poder practicar la meditación vipassana?

Usted necesita un deseo genuino de practicar y la disposición de seguir las instrucciones de cerca, porque si no practica correctamente no obtendrá todos los beneficios de la meditación. También necesita tener confianza en la práctica y en el maestro y una mente abierta para intentar la práctica y ver de que le puede servir. La paciencia es también muy importante. Cuando medita, debe tener paciencia con muchas cosas. Habrá distracciones, sensaciones en su cuerpo y tendrá que observar su mente. Usted debe perseverar cuando estas distracciones se le presenten y no puede concentrarse en el objeto. También en el Budismo Theravada, se hace énfasis en la purificación de la moral porque sin una conducta moral pura no puede haber buena concentración o paz mental. Los pensamientos de algo malo que hizo vendrán una y otra vez, especialmente cuando está meditando, y será más difícil obtener buena concentración.

  1. ¿Qué implementos necesito para la meditación vipassana?

En realidad no necesita nada. Todo lo que necesita es un lugar en donde pueda sentarse, cierre sus ojos y enfoque la mente en el objeto. Si usted lo desea puede usar cojines, bancos o incluso sillas y otras cosas, que le permiten practicar con un cierto grado de confort. No debe causarse dolor innecesariamente, pero debe tener cuidado de no tener mucho apego al confort, porque experimentará somnolencia y se dormirá.

  1. ¿En que postura se debe practicar vipassana?

La meditación vipassana puede y debería practicarse en todas las posturas-sentado, parado, caminando y acostado. Usted debería observar todo lo que hace.

  1. ¿Es la postura de las piernas cruzadas esencial para la meditación sentado?

Si bien la costumbre y tradición es sentarse en el suelo para practicar meditación, esto no es esencial en la práctica de vipassana. Si no se puede sentar con las piernas cruzadas, puede sentarse como lo desee siempre que la postura sea confortable. Lo importante en vipassana es simplemente la observación y no la postura.

  1. ¿Deben mis ojos estar cerrados durante la meditación?

Es mejor mantener los ojos cerrados, pero los puede dejar abiertos si así lo desea, elija lo que lo distraiga menos. Pero si mira algo, debe estar consciente de “mirando” y hacer anotaciones mentales. Lo importante es tener buena concentración.

  1. ¿Qué debo hacer con mis manos durante la meditación?

No hay reglas estrictas con respecto a cómo colocar la manos en la meditación vipassana. Las puede colocar de la manera que desee. La posición más usual es colocar una mano sobre la otra en el regazo. O las puede colocar en sus rodillas.

  1. ¿Cuánto tiempo debo practicar cada vez?

Eso depende de cuanto tiempo puede dedicar a la meditación. No hay regla fija. Sería bueno si pudiera meditar sentado por una hora. Pero si no se puede sentar por una hora al comienzo, entonces puede sentarse por media hora o quince minutos, y poco a poco aumentar el tiempo. Si usted se puede sentar por más de una hora sin demasiada incomodidad, puede meditar sentado por dos o tres horas si así lo desea.

  1. ¿Debo practicar todos los días?

Nosotros comemos todos los días y cuidamos nuestros cuerpos todos los días. Debido a que casi siempre tenemos impurezas mentales necesitamos limpiar nuestras mentes todos los días. Yo recomiendo las horas de la mañana porque el cuerpo y la mente están descansados y usted ha dejado atrás las preocupaciones del día anterior. También sería bueno que medite en la noche antes de acostarse. Pero puede practicar en cualquier momento. Y si se habitúa a practicar todos los días, será bueno y beneficioso para usted.

  1. ¿Necesito un maestro para practicar vipassana?

Esto es importante. Cada vez que aprende algo nuevo usted necesita un maestro. Con la ayuda de un maestro, puede aprender más rápido y sin equivocaciones. Usted necesita un maestro que es competente para darle las instrucciones, corregir sus errores y servirle de guía cuando encuentre dificultades durante el curso de la meditación. Hay algunos meditadores que piensan que están progresando cuando en realidad no están progresando de ninguna manera. Y a veces, ellos están progresando pero piensan que no están meditando bien. Solamente el maestro puede determinar esto y en estos momentos el maestro es indispensable. Si no puede encontrar un maestro, puede usar libros, aunque ningún libro puede totalmente tomar el lugar del maestro. Usted podría leer y seguir las instrucciones correctamente, no obstante podría tener necesidad de discutir con un maestro ocasionalmente.

  1. ¿Puede vipassana aplicarse a la vida cotidiana?

Usted puede tener conciencia de cualquier actividad que realiza cuando está trabajando o caminando o sentado, etc. No tan intensamente como durante la meditación o durante un retiro, sino una observación más general. Y cuando aplica esta meditación a los problemas en su vida, podrá enfrentarlos de una manera más efectiva.

  1. ¿Qué es un retiro de meditación?

Un retiro de meditación provee una oportunidad para profundizar la práctica de meditación en un ambiente adecuado bajo la dirección de un maestro experimentado. Todo lo que hace durante el retiro es objeto de meditación.

  1. ¿Qué ocurre durante un retiro?

El día en el retiro consiste de períodos alternos de meditación sentado y meditación caminando, una clase nocturna y entrevistas individuales con el maestro. La continuidad en la práctica también se desarrolla practicando atención completa en todas las otras actividades durante día. Durante el retiro se observa noble silencio. Un retiro puede durar un día, un fin de semana, una semana o más.

  1. ¿Por qué debo ir a un retiro de meditación?

La práctica intensiva de un retiro es muy beneficiosa para desarrollar buena concentración y calmar la mente. Debido a que la concentración es esencial para hacer surgir el conocimiento de penetración, el retiro de meditación brinda la mejor oportunidad posible para poder experimentar por uno mismo la verdadera naturaleza de la realidad.

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *