Budismo y camino espiritual

BUDISMO Y CAMINO ESPIRITUAL

 

Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.

 

No todo es materia, no se puede descuidar lo que el espíritu demanda en su crecimiento, sobre todo, cuando este es eterno, resguarda la energía divina que nos permite manifestarnos con esta forma en esta dimensión, y en donde debemos saber aprovechar la oportunidad que se nos dio de  pasar por ella, sin descuidar lo que el espíritu requiere para su crecimiento.

 Se nos han legado  muchas enseñanzas que nos  favorecen  y  que al ponerlas en prácticas ayudan  al espíritu en su evolución, tal es el caso del  Budismo, que es un camino de práctica espiritual, enseñado por primera vez por el Buda hace 2500 años.

Según la tradición budista, el camino espiritual es el proceso de atravesar nuestra confusión, de descubrir el estado despierto de la mente, es decir mantenernos atentos, sorprendernos en la forma como utilizamos nuestra forma física, cómo gerenciamos nuestra mente en todo aquello que nos mantenga despiertos, atentos.

Piedad nos recuerda y comenta además, que el Budismo es un conjunto de enseñanzas  de carácter pragmático y experiencial, destinadas a erradicar el sufrimiento humano:

“No existen los problemas, sólo existen las soluciones”
“Creamos que todo  lo que nos pasa es perfecto para nosotros”
“No es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita”
“Debe Existir un equilibrio mental, material, social, y espiritual”
“No permitas que la ira lo invada”
“Debemos alcanzar la Iluminación o estado de Nirvana”
“Todos nuestros problemas se originan en la ignorancia pero se alivian con la práctica del Dharma”
“El Dharma es el método supremo para mejorar nuestra calidad de vida”
“El origen del sufrimiento está en los deseos que provienen del ego”
“Alentar el surgimiento y desarrollo de pensamientos virtuosos”
“Desarrollar y mejorar los buenos pensamientos ya surgidos”

 

A todo ello hay que agregar la confusión es que estamos continuamente preocupados por nosotros mismos. Nos centralizamos sobre nosotros y nos relacionamos con el mundo a nuestro alrededor, no con apertura y cordialidad, sino más bien con pasión, agresión o ignorancia.

Según el Buda, nadie puede alcanzar la cordura básica o iluminación sin practicar meditación. La práctica de meditación es una forma de trabajar con quien somos, con nuestra confusión y el continuo fluir de pensamientos, y hacer surgir la inteligencia y cordura que existen en nuestras mentes.

Las enseñanzas del Buda son un tesoro de sabiduría que ha sido transmitido de maestro a estudiante durante más de 2500 años. Se han desarrollado muchos estilos diferentes de enseñar, pero todas las escuelas de budismo presentan los medios para realizar el estado despierto de la mente, a través de formas de meditación y estudio.

Se agrega, que el budismo es una antigua enseñanza basada en la práctica de la meditación y el estudio de nuestras mentes y vidas, para despertar nuestra verdadera naturaleza, la iluminación.

A menudo el camino espiritual se toma como un camino de ascetismo, o de alcanzar un estado celestial superior. Pero en nuestra tradición, un camino espiritual trata sobre cómo trabajar más profundamente con nuestra mente y nuestro mundo, abriéndonos a nuestras experiencias y a las otras personas. Aunque para esto una conexión profunda con la práctica de la meditación es importante, también podemos trabajar con otras disciplinas y formas.

Nos aporta también  que  Buda nos enseñó la causa de nuestro dolor y el camino para extinguirlo, todo es revelado en las cuatro nobles verdades. El motivo de nuestro sufrimiento está dentro de nosotros mismos, y las herramientas para deshacernos de el se resumen en lo que el llama el Noble Sendero Óctuple:
Recta visión Ajustada y neutral perspectiva de las cosas tal y como son.
Recta intención Buena voluntad, actitud sincera y tolerante pensando primero en los demás.
Recta palabra: Ninguna maledicencia, ninguna falta a la verdad, lo que salga de nuestra boca ha de ser para el bien común.
Recta acción: Evita hacer aquello que no desees que te hagan; amor, compasión benevolencia hacia todos los seres, pues todos están en el camino.
Recto vivir: Justo modo de ganarse la vida y agradecimiento continuo por el trabajo, que nos permite comer y seguir aprendiendo.
Recto esfuerzo: Perseverar, tener paciencia y no desanimarse nunca pues la meta es segura. Cultivar la voluntad en la dirección adecuada.
Recta atención: Mantener los ojos abiertos, elegir libremente lo que somos y hacemos; todo se transforma en conciencia y felicidad.
Recta concentración: El gozo de la meditación la unión con todas las existencias, la intuición de Lo Sublime, la aprehensión de Lo Incognoscible.

Definitivamente, en la identificación con la enseñanza con el Budismo se debe interpretar y poner en práctica  las  cuatro nobles verdades

  1. El sufrimiento existe
  2. El sufrimiento surge del apego al deseo
  3. El sufrimiento cesa cuando el apego al deseo cesa
  4. La liberación del sufrimiento es posible mediante la práctica del noble camino óctuple

Los cinco obstáculos

  1. Apetito sensual
  2. Mala voluntad
  3. Apatía y pereza
  4. Inquietud y preocupación
  5. Duda escéptica

Los siete factores de iluminación

  1. Atención
  2. Estudio del Dharma
  3. Energía
  4. Elevación
  5. Tranquilidad
  6. Concentración
  7. Ecuanimidad

 

 

 

 

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