Sexualidad en la cultura de India. Rellin

LA SEXUALIDAD EN LA INDIA, AYER Y HOY

Por: Lucy Rellin

Para la mayoría del pueblo hindú, el hinduismo es una filosofía total, que comprende la religión y el estilo de vida. Este antiguo sistema de pensamiento indica a los hindúes cómo deben orar, lavarse, comer, incinerar a sus muertos, vestirse, hacer negocios y comportarse sexualmente.
La base histórica de la práctica sexual tiene sus raíces en la antigua cultura védica alrededor de 1500 a. de J.C.
Durante su larga historia y a lo largo de los años han cambiado radicalmente su actitud hacia lo sexual.
Para los hindúes, la sexualidad parece dividirse en dos categorías: la que se practica para el goce sexual y el éxtasis erótico, que conduce a la procreación; y las prácticas sexuales de intención religiosa y mística.

La literatura erótica está tanto en los escritos sagrados como en los profanos. El popular Kamasutra tiene como tema un sistema de técnicas eróticas, y es famoso como manual del amor sensual y el ayuntamiento carnal.
Como el coito era considerado una actividad física de la pareja moralmente aceptada, en ese texto se le presta una atención considerable. El Kamasutra fue escrito por un cierto Vatsyayana y es un libro erótico que ilustra cómo efectuar el coito. Comienza destacando el valor de la vida mundana y el tipo de mujer adecuada para la unión sexual. Los siguientes capítulos se dedican al arte de la unión sexual con consejos explícitos sobre cómo abrazar, besar, acariciar y morder a la pareja, los sonidos a emitir y una amplia selección de posiciones para el coito.
Una de las posturas es divertidamente descripta como “Si una de las piernas de ella se coloca en la cabeza y la otra se estira, la posición se llama clavar el clavo” También hay capítulos que explican cómo conocer mujeres, cómo entenderlas e incluso cómo deshacerse de un amante. Este manual erótico puede tener tanta actualidad hoy como cuando fue escrito.

Desafortunadamente, la mayoría de los actuales hindúes desaprobarían gran parte de su contenido. Los gurus indios que hay en Occidente evitan mencionar el Kamasutra y obligan represivamente a la castidad a sus seguidores. En la antigüedad, era concebido como un rito sagrado.
Hay famosas leyendas de uno de los dioses favoritos de los hindúes, Krishna: amante, salvador y apasionado de la sexualidad. ¿Cómo es posible que se hayan dedicado volúmenes de prosa y poesía a esta deidad ostentosamente insólita? Porque en la antigua India, la búsqueda del amor romántico y sexual era considerada un alto objetivo.
Desgraciadamente, los actuales miembros del culto a Krishna desaprueban todo contacto sexual con excepción del más circunspecto, es decir, el que, en el matrimonio, está destinado a la procreación.

Desde las épocas más remotas, el órgano masculino o Linga ha sido reverenciado en la India.
El origen de esta devoción se encuentra probablemente en antiguos cultos de la fertilidad que fueron adaptados posteriormente como ritos sexuales religiosos. En su forma más espiritual, la reverencia a la Linga se basa en la idea de que de ese órgano procede el semen de la regeneración. Es un símbolo principal del poder creativo de Dios.

Del mismo modo, el órgano femenino de la regeneración o Yoni, por considerarse lugar de la gestación, es símbolo de veneración. La Linga y el Yoni tomados en conjunto como un símbolo dual, representan el misterio básico de la creación. Dios puede sustentar la idea de la creación, pero es la actividad sexual del hombre lo que la perpetúa. En los templos religiosos de la India, el arte erótico impresiona al hombre occidental, a primera vista, como muy poco convencional.

Sin embargo, una mejor percepción del pensamiento hindú explica esta curiosa mezcla de lo espiritual y lo sexual. ¿Por qué hay esculturas eróticas en los muros de los templos religiosos hindúes? Porque la filosofía hindú considera la experiencia física más apasionada que el hombre puede experimentar (la unión sexual de hombre y mujer) paralela a la unión del hombre con Dios en éxtasis espiritual.
La unión sexual no sólo acerca al otro miembro de la pareja sino también a Dios, porque eleva al hombre sobre sí mismo, lo libera de la estrecha prisión de su individualidad. Si Dios creó todo lo viviente, ¿qué actividad más espiritual puede practicarse que aquella que continúa su obra? Sin embargo, las artes eróticas de los templos ya no se practican, el escultor hindú de hoy esculpe un elefante para venderlo a los turistas que un sermón erótico en piedra. Los hombres y mujeres de la India viven bajo el yugo de una rígida castidad heredada de sus invasores musulmanes y británicos.

El matrimonio, como vínculo permanente, era relativamente poco conocido en la antigua India y se aceptaban todas las formas de relación sexual libre. Los antiguos hindúes bendecían matrimonios de todo tipo: románticos, tradicionales, secretos, divinos y temporales. El matrimonio era un vínculo que podía durar o no.

Cuando la sociedad se hizo más rígida, después que los musulmanes llegaron a la India en el siglo VIII y mucho después los ingleses, el matrimonio se convirtió en un lazo muy convencional fundado en arreglos que tenían en cuenta la casta de los cónyuges y la dote de la novia. El matrimonio se tornó una relación económica y legal, en lugar de un libre compañerismo sustentado solamente por el deseo de los miembros de la pareja.

En el gran texto épico indio, el Mahabharata, escrito hace cientos de años, se afirma que en ciertas provincias había mujeres que, sin preocuparse del matrimonio, tenían relaciones sexuales con cualquier hombre que les gustara. Incluso la fidelidad matrimonial, en los tiempos épicos, no era una norma rígida.
Los matrimonios actuales son, en la India, sobrios, convencionales, prácticos y celosos de la castidad. Se aplican innumerables teorías para explicar este cambio en las costumbres sexuales: la influencia temprana de la castidad budista, la invasión de los mojigatos musulmanes en el siglo VIII, luego, los misioneros cristianos, los circunspectos británicos, etc.
Las noticias actuales de conductas y costumbres sexuales extrañas son, en su mayoría imaginarias o se limitan a hechos aislados. A pesar de todo, los antiguos templos e ídolos permanecen aún, sus esculturas eróticas constituyen el mudo testimonio de la perdida creencia de que la sexualidad y la espiritualidad pueden ir unidas.

Fuente: Revista Luz Año 28, Nro. 9

TANTRISMO

*Nota del Dr. Sapetti: se ha tomado como base una recopilación de material bibliográfico relativo al tema, con sus textos incluidos, de Lía Rodríguez de la Vega, a quien se le agradece el rico material, que se irá publicando en partes, debido a su extensión.

La palabra “Tantra” significa red o tejido y es explicada como “aquello que extiende el entendimiento”.
El tantrismo es un movimiento que surgió en la India hacia el siglo IV DC. Existen diversas escuelas tántricas, entre las que podemos mencionar: la Escuela de la Conciencia Vibrante o de la Vía Triple (que aparece a comienzos del siglo IX), la Escuela Kula (que se remonta al siglo V), la Escuela Krama (que aparece hacia el siglo VII) y la Escuela Pratyabhijña (fundada al final del siglo IX).Los textos tántricos, denominados Tantras, Agamas o Samhitas, son considerados el Quinto Veda y los apropiados para nuestra era, la era de Kali Yuga (la Edad oscura).

En la escritura Tantra, se revela la verdad con más claridad para que pueda beneficiar a toda la humanidad, si bien hay instrucciones especiales para cada clase de ser humano.La forma de redacción de estos textos es de un lenguaje sencillo del sánscrito, aunque a cada palabra suele dársele un significado literal y simbólico al mismo tiempo.
El secreto de su comprensión reside en conocer la clave de interpretación que se transmite de Maestro a discípulo. Es un pensamiento abarcador no fácil de resumir porque cada cosa que pueda decirse puede ser contradicha por alguna de sus escuelas.

Para todas sus escuelas, lo Divino no está separado de la creación por un abismo sino que el Mundo es un aspecto o manifestación de lo Divino. Esto permite abordar la idea de que si lo Divino está presente en y como el cosmos, la realización en Dios o iluminación no sólo no es una posibilidad remota sino que es la condición verdadera de todo ser en cada momento.
Esta idea revolucionaria se expresa en la fórmula “samsara=nirvana”, es decir el mundo cambiante que conocemos es idéntico a la Realidad eternamente inmutable.

El Tantra celebra la divinidad en todos los seres y de todos los seres y cosas; por esta razón, sus seguidores no rehuyen prácticas y métodos que, en otros contextos espirituales, se considerarían pecaminosos.
Su rasgo más distintivo es la adoración de la Diosa o Madre Diosa y, en la versión hindú, lo Divino omnipresente se polariza en dos principios, uno femenino, Shakti y otro masculino, Shiva. Shakti es creación, cambio y Shiva es perceptividad y conciencia.Â

En el nivel supremo, Shiva y Shakti existen en conjunción inseparable y, la meta del tantrismo, es trasladar esa fusión trascendente de los dos principios al individuo.
Una de las técnicas para hacerlo es la del encuentro sexual.

El tantrismo cobra auge en un medio donde la religión dominante era la de los brahmanes (la primera casta o casta sacerdotal), de lengua sánscrita, cuya teología giraba en torno del concepto de Brahman, lo Absoluto indiferenciado y por debajo de él había numerosas divinidades, mayormente masculinas.
Devolvió respeto y veneración a las deidades femeninas e implicó, en cierto modo, un triunfo de las creencias más antiguas de la India, que abrió las puertas a diosas más antropomórficas como Kali, Durga, Parvati. Parte de su metafísica asume la del Vedanta pero en vez de poner todo el acento en el Ser, lo pone en Shakti, el aspecto dinámico de lo Divino. Ella, Shakti es el poder y energía surgidos de la conciencia clara de Shiva;es la creadora de la naturaleza y la naturaleza misma.

Se presenta como un principio más accesible que Shiva y, en sus formas de Kali o Durga, es la fuerza del cambio, de la transformación espiritual y la destrucción del ego. Sin duda, Ella está en todas las mujeres pero sólo en algunas se manifiesta en toda su plenitud.El tantrik, practicante del Tantra, reorienta todas sus energías hacia la autorrealización, siendo ésta la función de los ritos que observa.

Todos ellos deben tener un carácter transformador y así, el practicante va uniendo y fusionando su energía (Shakti) y su conocimiento (Shiva). Se propone una superación de su condición humana, realizando la unidad de Shiva y Shakti, más aún, haciéndolo dentro de sí mismo.

Este coito místico interior da como resultado la iluminación.Â

Para el Tantra, sólo el tiempo sagrado es “real” y ese tiempo suprime las otras formas de tiempo. Así, la creación no es un acontecimiento único que se produjo hace mucho tiempo sino que es un proceso continuo, la creación actúa aquí y ahora; sólo subsiste un eterno ahora.La vida es un proceso continuo en el espacio y el tiempo, sin vacíos entre las diferentes formas de vida.

Shiva y Shakti
Shiva

Shiva es el sustrato del universo, la energía estática que fecunda todo mediante la fecundidad de Shakti. Es aquél que todo lo contiene, lo abarca, lo emite y lo reabsorbe. Ilimitado, transtemporal, inconmensurable, es el gran pacificador, siempre imperturbable, impávido en su penetración ilimitada y penetrante.
Es el dador de vida, el señor de la vida y la muerte, el señor de los chakras (centros de energía), el dueño del esperma, anciano entre los ancianos y joven y hermoso, es el que destruye para construir; el gran yogui (Mahayogui). Se emborracha en la danza cósmica (Shiva Nataraya), es el que se desdobla en su propia consorte, Parvati.

A lo largo de toda India es adorado en esa piedra fálica que se inserta sobre una vulva también de piedra (el lingam). Ese lingam es adorado, acariciado y ofrendado, bañado con manteca clarificada, perfumes y esencias; se le ofrecen alimentos y flores en toda India; es el órgano reproductor de Shiva, su aspecto otorgador de vida.
Su hijo es Skanda, nacido del fuego; su animal es el toro (Nandi). Es en sí mismo la unidad, masculino y femenino. Como veedor estático es masculino y pasivo, como energía dinámica que se despliega a sí mismo, es activo y femenino. Por ello, en la ceremonia de Maithuna, que veremos más adelante, que es una representación de la dualidad cósmica, el varón  adopta un papel más estático y la mujer uno más dinámico.

De su autocópula cosmogónica, se despliegan los vastos universos, es decir, de la cópula de Shiva y Shakti surgen los infinitos universos. Así, el verdadero Maithuna es un intento de hallar ese estado en que Shiva y Shakti se identifican, a través de la plenitud sexual. Shiva es el danzarín divino y así es representado muy habitualmente.

La danza de Shiva más conocida en el sur de India es la Nadanta (otra, muy popular en otros lugares es la danza Tandava). En ella Shiva aparece con sus cuatro brazos. Una de sus manos sostiene el tambor, elemento preario (pues los drávidas tocaban muy bien el tambor) que denota, simbólicamente, el damar o sonido primordial.Con su mano derecha levantada representa el abhya mudra, gesto que significa: “Yo protejo ”.
De la mano que toca el anillo inflamado surge el fuego que transforma y destruye.La mano que señala hacia el pie que tiene levantado libera a quien penetra en el mito revelándole la esencia del cosmos.
El pie izquierdo aplasta a un enano maléfico que simboliza al demonio Muyakala o al ex suegro ario de Shiva.Su cabellera tiene varios símbolos.
Las joyas que adornan su cabello, una cobra que se agarra de ellos sin hacerle daño, el cráneo es el de Brahma, el río Ganges surge de la cima de su cabeza que está coronada por una guirnalda de Cassia, planta sagrada.
Su oreja derecha tiene un pendiente para hombre y la izquierda uno para mujer, simbolizando que reúne en sí ambos sexos. En su cara se abre el tercer ojo que trasciende lo sensorial.Otras joyas acentúan su divinidad y lleva por vestimenta un calzón ajustado de tigre y un echarpe; lleva también el cordón sagrado.Su danza es un resumen cautivante de lo Último.

Shakti

Shakti es la madre universal, la energía que brota del mismo Shiva, la creadora de la naturaleza y la naturaleza misma, el pensamiento de Shiva, su energía para crear y recrear los vastos universos. Es femenina, activa, cambiante.
Shiva es uno pero se duplica con Shakti, su actividad es gracias a ella. Shiva es la totalidad y esa totalidad en movimiento es Shakti, que se convierte así en el poder de Shiva, el Ser.
Shiva es el observador, la conciencia testigo, y Shakti es el complejo mente-materia, el conjunto de todas las actividades psicofísicas.

La liberación consiste en desidentificarse del complejo mente-materia pero para eso hay que atravesar y sobrepasar ese complejo; debe retomarse a Shakti para que ella nos conduzca a su amado Shiva.

Si la actitud y la disciplina son las adecuadas, Shakti te conduce a Shiva, si no lo es, te extravía.

Shakti, la Madre cósmica, puede ser amada con forma o sin forma. Con forma se manifiesta en cada proceso físico o mental, con los objetos del exterior y hasta con las aspiraciones más mundanas; es representada en imágenes de distintas formas y sentidos (Parvati, Gauri, Kali).
Sin forma es la energía girando y fluyendo.Como energía dinámica, la Shakti es en el ser humano prana, la fuerza vital que regula su cuerpo físico y su cuerpo energético. Como energía estática, de naturaleza puramente  espiritual, es Kundalini, la semilla de Shiva en el ser humano.Cuando kundalini va penetrando en los centros de energía-conciencia (chakras) del practicante, éste alcanza nuevos planos de entendimiento.
Cuando kundalini llega al centro más elevado, sobreviene la liberación definitiva. Allí, en el centro más alto, el loto de mil pétalos, Shiva y Shakti se desposan y de esa unión surge toda la energía y toda la conciencia imperturbable. No existe otra unión como esa. El tantrik no se cierra a la fascinación de Shakti, no frustra el contacto para prevenir el deseo, sino que se abre a todo, se expande, pero sin olvidar jamás la atención pura, el dominio de la voluntad, con control del pensamiento.
El tántrico utiliza la unión místico-sexual para facilitar esa unión suprema en sí mismo. Porque, en última instancia, la boda es siempre interior y la consorte está dentro de nosotros

LA SEXUALIDAD TÁNTRICA

Cuantas más religiones hay en el mundo
prohibiendo el amor y la sexualidad natural,
mayor cantidad de enfermedades venÉreas,
perversiones, culpabilidad, …
existen en el mundo.

La sexualidad sagrada estuvo presente en la mayoría de las antiguas civilizaciones, y también en la del Indo, en la que esta práctica se asoció con la veneración a la Gran Diosa. Diversas excavaciones arqueológicas han hallado numerosas figuras de terracota de mujeres desnudas, consideradas representaciones de la Gran Diosa, Madre. Alguna de estas estatuillas tienen tocados muy elaborados y se supone que se utilizaban como objetos de culto en santuarios domésticos.En las excavaciones realizadas en las ciudades de Mohenjo Daro y Harappa se encontraron miles de moldes de sellos de esteatita.

Uno de ellos representa la sorprendente imagen invertida de una mujer que da a luz una planta, un motivo de fertilidad que se asocia con la Gran Diosa de la era Neolítica. Otro de los sellos muestra una figura femenina de largos cabellos, parada entre dos ramas de una planta muy estilizada, con otra figura arrodillada delante de ella. Ambas lucen cuernos, y sugieren una dimensión divina o sagrada.El texto Devi-Mahatmya, “Gloria de la Diosa”, que es una de las partes del Markandeya-Purana del siglo IV de nuestra era, incluye un versículo en el que la Diosa dice que sostiene al mundo con plantas que mantienen la vida, que crecen de su cuerpo.

Es muy probable que una de las divinidades hindúes, la Diosa Annapurna, “Totalidad de Alimento”, derive directamente de la Diosa Madre del Valle del Indo.Los hallazgos arqueológicos de Harappa incluyen también muchos objetos de forma cónica, que se consideran representaciones del falo (linga).
Asimismo, piedras con formas de anillo parecen representar el órgano femenino (yoni). Estos hallazgos permiten establecer una notable continuidad del motivo linga-yoni en la civilización hindú, y su invariable simbolismo sexual y de fertilidad que se remonta al periodo Neolítico.Existen numerosas conexiones entre el hinduismo y la cultura tribal de los invasores de las estepas rusas, quienes eran portadores de un importante compendio de conocimientos, plasmado en las escrituras sánscritas más antiguas: los cuatro Vedas.

Recordemos que antes de esto, la tradición tántrica escribía en una lengua de la rama dravídica, que nada tiene que ver con las lenguas indoarias, cuyo reprentante más importante es el sánscrito, de la cual deriva el latín.

Un representante actual de esa gran familia de lenguas dravídicas lo encontramos en el tamil, lengua que en la actualidad se habla en la provincia del sur de India, Tamil Nadu.Mientras que el hinduismo más corriente y difundido muestra una clara tendencia hacia el puritanismo y el ascetismo, que rechaza el gozo vital, la cultura de las tribus védicas y prevédicas de antes del 1.500 a.C. exaltaba la vida y mostraba una actitud positiva y favorable al sexo.
Este puritanismo se reforzó con las invasiones primero del Catolicismo, posteriormente del Islamismo y finalmente con el Anglicanismo y puritanismo victoriano. Y recordemos que siempre que se reprime alguna cosa, siempre que hay puritanismo, después a “escondidas”, se hacen las mayores barbaridades provocadas por mentes ignorantes y calenturientas.

Estas tribus védicas y prevédicas gustaban de la danza, la música y el juego, y no se oponían de ningún modo a la ebriedad, además oraban para alcanzar cien años de vida en la Tierra, fecundar muchos hijos y tener mucho ganado (por tanto, eran nómadas). En los himnos védicos es posible encontar numerosas exaltaciones de la actividad sexual, que en muchos casos poseen carácter simbólico, pero en muchos otros deben interpretarse literalmente.

Para las tribus védicas y prevédicas, el cosmos estaba formado por dos elementos principales: el masculino y el femenino. Veían a todo el universo dispuesto en parejas sexuales sagradas.Esta era la clave de la producción natural y de la germinación que producía la lluvia. Para activar el sexo cósmico cuando lo necesitaban, o para asegurar que las parejas cósmicas no los defraudarían, crearon rituales en los que el sexo se imitaba con acción o hechizo oral.

El erotismo cósmico es la fuente de la sexualidad sagrada. La unión de las divinidades Padre y Madre, o hija, se llamaba mithuna, que es la forma original del término maithuna. Ambas palabras provienen de la raíz mith, que posee un significado doble: “asociar con” y “estar en conflicto con”, un detalle ciertamente significativo. Las dos palabras significan, por tanto, “acoplamiento” en general y “unión sexual” en particular.La sexualidad sagrada tenía un importe papel en los antiguos rituales védicos y prevédicos. Para un Brahman devoto, todo contacto sexual con su esposa debía adoptar la forma de rito sagrado.

En el Brihad-Aranyaka-Upanishad, una escritura metafísica del siglo VIII o IX a.C. relata la siguiente ceremonia sexual:La esencia del hombre (purushna) es el semen. Para proporcionar una base sólida para el hombre, el Creador Prajapati modeló una mujer. Cuando terminó, la veneró “abajo”. La vagina es el altar; el vello púbico es el pasto de sacrificio con el cual se enciende el fuejo; los labios son el fuego de sacrifico.Aquel que conoce este secreto comparte el gran mundo del Creador. Pero, aquel que practica el sexo sin saberlo pierde su semen su mérito a la mujer.

Cuando se derrama aunque sea una diminuta cantidad de semen, debe reclamarlo y, con ello, su fuerza y su resplandor. Debe recogerlo con el dedo, y con el pulgar, frotarlo en su propio pecho y frente, mientras se recita: En mí, ¡sé vigor, poder, belleza, riqueza y mérito!
El hombre debe acercarse a su Diosa, su mujer, después de su menstruación. Si ella rechaza sus avances, debe seducirla, adorarla y besarla con el mayor de las devociones y AMOR. Es su Diosa, eso nunca debe olvidarlo, debe tratarla como tal … mientras recita el hechizo mágico:
Con poder y gloria, ¡venero tu gloria!
Sin embargo, si ella se le ofrece para complacerlo, debe recitar el siguiente mantra: Con poder y gloria, ¡te doy gloria!
De esta manera, los dos se llenan de gloria.
Después de penetrarla y unir “boca con boca”, debe recitar un verso, para que la mujer esté completamente absorta y entregada a su amado. Si no es el destino que la mujer conciba, el debe decir:
Con poder, con semen, ¡reclamo el semen de ti!
Pero si está destinada a concebir, debe decir:
¡Deposito el semen en ti!
En el segundo caso, debe separar las piernas de ella y decir:
¡Separados en cielo y tierra!

Este revelador pasaje de autor anónimo ofrece recetas mágicas para proporcionar fertilidad al útero con la invocación de las diferentes deidades. Pero si no hay una perfecta unión, pasión, fusión y amor entre ambos no funcionará. Recordemos que si no hay una meditación profunda, los mantras no funcionarán, serán tan solo meras frasecitas bonitas.Este es un texto védico, por tanto partiarcal, donde se ve la importancia de la fecundación y la obsesión de estos tántricos védicos por ella. Los tántricos prevédicos no le daban tanta importancia a esto, preferián entregarse a la pasión para que ésta les condujera a la Gran Diosa.

Los tántricos prevédicos, matriarcales, valorabán la entrega activa de su mujer, hasta el punto de honrarla y venerarla como una Diosa. Para ellas complacer a su amado era el camino directo para sentarse a la derecha de la Gran Diosa, Madre, también una forma de honrar y respetar a su amado. Los patriarcales tántricos védicos consideraban, como toda religión patriarcal, que si su esposa no se entregaba a ellos, era eso motivo de desobediencia. Ellos consideraban que era obligación de la mujer entrellarse activamente a ellos.

Aquí empezó el complejo de inferioridad del hombre … Inferioridad e ignorancia se encuentran unidas en la tradición védica.En la tradición tántrica prevédica la participación voluntaria y activa de la mujer en el maithuna era algo más que sagrado. Es por ello que en esa época existian muchísmas mujeres yôgis que eran las iniciadoras y maestras de esta tradición.
Con la invasión de los arios, la imposición de los Vedas, y el sistema de castas, la mujer fué discriminada y reducida a la última y más baja de las castas.La teología tántrica prevédica otorgó a lo femenino un sitio equivalente a lo masculino. La mujer era considerada como la encarnación del principio femenino más elevado, la Diosa, mucho más accesible que Dios, el principio masculino.

ÔM SHANTI

Notas extraídas del libro: T A N T R A, EL CULTO A LO FEMENINO.

HISTORIA DEL TANTRISMO

Cinco mil años atrás, los habitantes originarios del valle del Indo, eran conocidos como dravídicos, gente de piel oscura, que vivía en una sociedad antigua de la India de carácter lo que cambió bajo la influencia védica. El rishi de la India siempre ha asociado la actividad sexual con la hembra, en el culto a la esposa de Shiva en sus múltiples personalidades: Kali, Durga, Uma y la gentil Parvati. Consustancial a las bases de la sociedad dravídica fue este reconocimiento indirecto que: “La hembra de las especies es biológica y psicológicamente superior”.

Tantra es el legado de la India respecto del sexo, y aunque ha sido mal entendido, todavía es la corriente más fuerte y vital de la filosofía de la India. El hinduismo puede ser la religión dominante, pero el Tantra es la madre de la cultura de la India. Por esto muchos investigadores opinan que el Tantra, es el que da origen al yoga.

Qué es el Tantra

Tantra: En un sentido literal: telar, hilo, tejido, ritual, doctrina. Los hindúes consideran que pertenece a la era oscura, el Kali Yuga, porque reconoce directamente a la mujer como la más elevada materialización de la cabeza de Dios.
El Tantra ha permeado tanto en la cultura de la India que a pesar de que dicha sociedad es Patriarcal, los hindúes hablan de la maternidad de Dios, con la “Divina Madre ” en forma simbólica.
El semen, o bindú, se considera fuente y elixir de vida en el yoga tántrico.
El Hatha yoga considera el Brahmacharya como el medio principal para conservar el semen y para mantener la salud y alcanzar longevidad.
La medicina ayurvédica, medicina tracional de India, vigente aún hoy en día afirma que se requieren cuarenta gotas de sangre para fabricar una gota de semen, y aquel que desee prolongar la vida debe evitar su emisión. Para el hindú, el semen es equivalente a sangre destilada.

Tantra, Tantrismo y Sexo Tántrico

El hinduismo tiene opiniones divergentes en relación al uso del sexo para aumentar la energía espiritual. Las antiguas enseñanzas dravídicas tántricas proponen la obtención de la libertad (Moksha), a través del sexo, mientras que las corrientes del yoga influenciadas por los arios incorporaron el celibato sexual, o Brahmacharya, como casi exclusiva para la realización (Samadhi). El yoga con la influencia aria comenzó evitar la eyaculación a través del celibato.

El Tantra, no obstante, prefirió la relación en pareja ya que el intercambio de energías sutiles o pránicas entre el hombre y la mujer. Esta relación nutre, ya que el hombre puede evitar la eyaculación junto con experimentar su orgasmo. En una práctica conocida como vajroli mudra puede reabsorber su esencia eyaculada en la vagina de su pareja.

LA SEXUALIDAD SEGÚN EL TAOÍSMO

Cada vez más personas se inclinan desde Occidente a los misterios ancestrales del arte milenario del taoísmo, una teoría basada en el aprendizaje de técnicas que permiten al hombre alargar el mayor tiempo posible el coito. La filosofía del taoísmo surgió en China 14.000 años atrás, arraigándose en las costumbres culturales, artísticas, sexuales, y de pensamiento de la gente.

Probablemente sea más conocido ENIDOS hablar del “Kamasutra” o las leyendas de los encantos de la sexualidad de los emperadores orientales de esos tiempos, que practicaban en su mayoría de edad las enseñanzas y hazañas de este rito. Los taoístas buscan alcanzar la energía del cuerpo y llegar a la longevidad y a la inmortalidad por medio de esta teoría.
Es una reivindicación del erotismo por medio de la ceremonia.

Para el Tao, las distintas posturas sexuales permiten curar todo tipo de dolencias como la debilidad de huesos y articulaciones, las alteraciones de la presión sanguínea, problemas circulatorios e incluso la falta de regularidad en la menstruación femenina. El taoísta cree que el estado natural del hombre es ser eyaculador precoz. Y es por eso, que para lograr el placer mutuo de la pareja, debe demorar su propio regocijo para permitir el disfrute conjunto con su pareja, porque es una satisfacción que depende de dos.
A pesar que estas técnicas tengan un origen religioso, muestran un total conocimiento del funcionamiento del cuerpo y las emociones humanas de cada sexo. Tanto la China, como la India, dada su libertad sexual fueron los más profundos observadores de la sexualidad humana y los más creativos en su práctica.

Una ceremonia sexual

El secreto está en tomar el sexo como una ceremonia. Hay que preparar todos los pasos detalladamente, tomarse un tiempo antes para prepararse internamente para el instante de la relación sexual como parte de un gran momento en la vida de cada uno. Se cree que el placer puede ser cultivado y lograr aumentar cualitativa y cuantitativamente, valiéndose del erotismo. Este no se basa sólo en caricias mutuas sino en manifestar cada uno de los sentidos: tocar, oír, oler y saborear a la pareja.
Son conocidos desde ese entonces los masajes corporales con esencias aromáticas para comenzar a conseguir el clima. La doctrina taoísta apunta a que la pareja construya “su propio templo” antes de hacer el amor. Aquél en el cuál pueda manifestar sus sentidos libremente, con ropa atractiva, libertad de movimientos y con aromas y sabores que le ayuden a despertar y profundizar el apetito sexual.

Otro elemento importante para el sexo “oriental” es respirar suavemente, hacerlo por la nariz, relajándose, olvidándose de todo lo que acontece alrededor y de lo que ha pasado en el día, dejando como único importante el placer de disfrutar el momento.
Como tercer paso, es necesario liberar el propio cuerpo, queriéndolo y animándose a mostrar las mejores cualidades del mismo, sin trabas ni complejos, halagando al compañero. Para el taoísmo es importante mantener relaciones sexuales con continuidad, para enriquecerse mutuamente en todos los aspectos. Una vez que finaliza el acto sexual, se recomienda a la pareja no alejarse del compañero, ya que es un instante de extremada sensibilidad que conviene compartir juntos, cuerpo a cuerpo, intercambiando las experiencias positivas de haber disfrutado el momento.

Técnicas para mejorar el acto sexual

Para el instante mismo de hacer el amor, el taoísmo propone técnicas para un mejor y rápido alcance del orgasmo en la mujer y para que el hombre pueda conseguir retardar la eyaculación esperando satisfacer el placer de la pareja.
Para ello, le enseña al hombre a usar los músculos de la zona pélvica para mejorar su erección y a apretar con los dedos centrales de la mano el punto situado entre el escroto y el ano. La mujer aquí no es protagonista del acto y les enseñan a disfrutar del acto sexual, fortaleciendo el músculo pubococcígeo. Una de las modalidades consiste en utilizar un cascabel de plata con un cordel, introducirlo en la vagina y la mujer tiene que aprender a moverlo, subiéndolo y bajándolo. De esta forma, aprende a tensar y distender sus músculos pélvicos y conocerse en profundidad, para estar mejor orientada para un posterior amoldamiento del miembro masculino en su cuerpo.

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