Adolescencia y sexualidad.Pcia de Mendoza

ADOLESCENCIA Y SEXUALIDAD
De lo personal a lo social

Dirección General de Escuelas. Formación docente
Subsecretaría de Planeamiento de la Calidad Educativa.
Dirección de Planeamiento y Evaluación Educativa de Mendoza

INTRODUCCIÓN

En la actualidad la juventud ha devenido una fase culminante para el desarrollo humano. Ha dejado de ser un momento de pasaje, transición. Las crisis de las familias o la familia en crisis tienen serias consecuencias para los jóvenes. Como por ejemplo, la poco clara diferencia generacional.
Algunas madres lucen como sus hijas y algunos padres intentan superar a sus hijos.En los adultos se observa un reciclaje permanente como forma, tal vez, de no quedar excluidos de lo social y/o laboral.

Se observa también escasa comunicación de los padres con sus hijos, lo cual generaun vacío comunicacional que conlleva a carencias en el sostenimiento de fuertes valores queles permita transitar con cierta seguridad este período de crisis adolescencial.
Beatriz Sarlo en “Escenas de la vida postmoderna” dice: “Hoy la juventud es másprestigiosa que nunca. No es sólo una edad, es… una estética de la vida”. ”La infancia casi hadesaparecido acorralada por una adolescencia tempranísima.
La primera juventud se prolonga hasta después de los 30 años. Un tercio de la vida, se desenvuelve bajo un rótulo convencional: juventud”.

En las edades primitivas se pasaba a la adultez a través de un rito simbólico que podía ser cazar un animal peligroso o tolerar, atado un árbol, el ataque de las hormigas, por ejemplo. El joven pasaba por la metamorfosis puberal y los ritos propios de cada pueblo y la actividad sexual era posible a partir de entonces.
En nuestros tiempos entrar en la “sexualidad”, no es simplemente el ejercicio de la sexualidad plena. Asistimos, en general a una degradación de la sexualidad. Observamos en esta “era de la imagen” a la sexualidad como valor de cambio y hasta a veces la supresión de la sexualidad sustituida por las adicciones.

Las cuestiones preocupantes más frecuentes:
– La iniciación cada vez más precoz de las relaciones sexuales entre adolescentes, con el correlato de consecuencias previsibles, como por ejemplo el incremento de embarazos adolescentes no deseados o abortos.
– Las infecciones de transmisión sexual
– El acoso, abuso y violencia infantil y adolescencial que con las nuevas tecnologías como SMS, Internet, correos electrónicos anónimos, páginas web, blogs y fotologs se usan como herramientas para victimizar.
– La expansión creciente de una cultura hedonista y consumista.

Es importante hacer referencia al valor simbólico que adquiere en los últimos años el signo “Juventud” manifestado a través de la promoción de estereotipos psicosociales,culturales y económicos, los cuales se han convertido en los referentes juveniles dominantes: modelos, conductores de TV., música, deportistas, jóvenes empresarios.
Se desvincula de esta manera la sexualidad de principios éticos fundamentales de la vida, la salud, el amor y la familia, con el incremento de la mentalidad postmoderna que privilegia otras dimensiones, otros valores. Entre ellos un vuelco hacia lo privado, lo microsocial, en definitiva, el cambio de la utopía global por la individual.
Los ritos de iniciación se fueron complejizando, lo cual hace pensar que la adolescencia está marcada por ritos de entrada y de salida que exceden la marca biológica. Con lo cual podemos concluir que la adolescencia no podemos definirla sólo desde loscambios biológicos o estatutos jurídicos, sino que queda sujeta a una conjunción de valores y símbolos.
Una adecuada comprensión de la sexualidad mediante una educación sexual, puede ayudar a hombres y mujeres a tener una vida más plena, más libre, más responsable, integrando aspectos de la personalidad, como autodominio, toma de decisiones y proyectos de vida.

Una publicación del Comité Regional de Educación Sexual para América Latina y el Caribe (C.R.E.S.A.L.C.) considera que el educador necesita mantenerse en un proceso de investigación que le permita interpretar las convicciones y creencias de los grupos concretoscon que trabaja no sólo para proporcionar respuestas sino para generar “preguntas”.
La diversidad cultural (rural, marginal, popular, clases altas, medias, etc.,) de las distintas zonas requiere de un enfoque desde la investigación que permita avanzar en el conocimiento del perfil del alumno y de su grupo familiar.
La Organización Mundial de la Salud en el año 2.001 definió a la salud sexual como “la experiencia del proceso progresivo para el bienestar físico, psicológico y socio-cultural relacionado con la sexualidad. La salud sexual es evidenciada por las expresiones libres y responsables de las capacidades sexuales, que están albergadas en un armonioso bienestar personal y social. Esta enriquece la vida individual y social. No es meramente la ausencia de disfunción malestar o enfermedad. Para que la salud sexual pueda lograrse y mantenerse es necesario que los derechos sexuales de todas las personas se reconozcan y sean respetados.

EL ADOLESCENTE, LA SEXUALIDAD Y LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

Hablar de la sexualidad ha sido considerado un tema “tabú” en nuestra sociedad.¿Qué es la sexualidad? ¿Cómo se define? Es una pregunta enigmática que resulta difícil de abordar a los adultos no sólo con alumnos y alumnas, sino también con nuestros pares,padres, hijas e hijos.
Según la UNICEF-FEIMUNIFEM, (2.003)
“La sexualidad y el sexo se encuentran relacionados. El sexo de las personas se reconoce por sus órganos genitales internos y externos. La sexualidad es un proceso dinámico,ligado a nuestra identidad, nuestra forma de movernos, de sentir, de expresarnos. La sexualidad no es sinónimo de genitalidad ni de relaciones sexuales, sino que se despliega en una forma de expresión mucho más amplia.Estamos expuestos en nuestra cotidianeidad a una continua sobreexposición en el tema referente a la sexualidad, con discursos comercializados donde existen continuas alusiones a las relaciones sexuales y a la genitalidad, en donde los cuerpos femeninos –sobretodo- y masculinos aparecen cosificados en oposición a experiencias vividas en el día a día y a lo largo de la historia personal y familiar.
Los “mandatos” recibidos familiar y socialmente através de las instituciones formadoras entran en francas contradicciones y generalmente son“silenciados”.

Existe mucha información sobre sexualidad. Lo que se requiere son acompañamientos sistemáticos dirigidos a diferentes grupos etarios. Las familias y los docentes continúan siendo clave. La educación sexual es una tarea de comunicación de saberes, valores y actitudes que comienzan en el seno de la familia y se va completando y complejizando en el proceso de socialización.
Asistimos también a una modalidad de “solitarismo” informativo característico de la realidad que los jóvenes viven en materia de sexualidad.
Los chicos tienen la información que demandan, pero no así las herramientas para apropiarse de esta. El acceso a Internet ha venido a satisfacer una necesidad en materia de sexualidad en niños, jóvenes y adultos.
Las nuevas tecnologías (televisión, computadoras y losmedios en general) proveen de un caudal de información vastísimo y se consume a cualquier hora y en cualquier forma, pero no siempre esa información tiene validez científica.La diversidad y cantidad de temas e imágenes que aparecen en cualquier buscador rebasa la capacidad de comprensión de cualquier adolescente valorando lo transitorio, lo efímero, la ausencia de obligación, el placer del momento.
También aparecen las “revistas porno”, que derivan en conflicto para padres,docentes y escuela.

La autora del libro “Temas de Sexualidad” señala: “Hacer un escándalo implica llamar más la atención sobre el hecho y estimular la incipiente rebeldía… Hacer como si nada, dejar correr, puede derivar en un incremento de la circulación de este tipo de material,incluso puede ocasionar serios problemas con los padres”. Por ello, en estos casos propone:“…enfrentar abiertamente la situación y encarar el tema sin horrorizarse ni tomarlo a la ligera”.
En realidad habría que ocuparse de las motivaciones que llevan a recurrir a este tipo de material, ya que expresa una búsqueda de información. También debemos aclarar que allí se maltrata y distorsiona el sentido de la sexualidad humana.
La figura del consumidor, así planteado, borra las diferencias entre niños, jóvenes y adultos, haciendo desaparecer las diferencias generacionales tan necesarias para instalar el tema de la autoridad, la filiación, la genealogía.
Las nuevas modalidades de acceso al conocimiento y, en este caso, al de la sexualidad abren, en este terreno, un vasto campo de investigación, análisis y debate.

Sabemos que la familia es la primera educadora pero una fuente de información importante son todavía los pares de la escuela, el barrio y los amigos. La interacción con sus amigos es muy importante para los chicos que, a veces, se convierte en el único espacio para contar su vida erótica, fantasías y relaciones amorosas.
Los jóvenes destinatarios de la educación sexual requieren el papel vital de losprogenitores, pues son los responsables en primer lugar de no sólo transmitir valores sino de practicarlos. En este sentido la Ley 26.150 crea el Programa de Educación Sexual Integral da el marco normativo no sólo para trabajar la cuestión de la sexualidad en las escuelas, sino también que establece la responsabilidad del Estado para llevarla a cabo.
De esta manera los estudiosos, los encargados de tomar decisiones y los educadores en esta temática coadyuvan en esta tarea con los padres abarcando todos los sectores de la sociedad.
La tolerancia, la prudencia, la confianza y el conocimiento son algunas de las cualidades a propiciar, valores de cuidado, compromiso respeto por las personas, sus vidas y sus elecciones.

LA EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL EN EL MARCO DEL PROYECTO DE VIDA Y DE LACONSTRUCCIÓN DEL FUTURO

Según P. Canesa en su “Manual para la Educación Reproductiva y Salud Integral deladolescente” (Washington, D.C. Organización Panamericana de la Salud) observa que, una vez cumplida la experiencia física y emotiva de la infancia, se evidencia con los cambios fisiológicos que dan paso a la pubertad la compleja relación existente entre el cuerpo y el mundo interno de la persona.
Paulatinamente el proceso de la independencia natural continúa en el adolescente hasta funcionar como un sujeto independiente, en el que se incrementa su seguridad y desarrolla una sexualidad propia que puede ser expresada.
Puede decirse, siguiendo a Parra Visoso, que no implica sólo cambios fisiológicos y psicólogos sino que también puede considerarse como fenómeno social.

Investigaciones realizadas en nuestro país en la Universidad Nacional del Nordeste en sus Comunicaciones Científicas y Tecnológicas del año 2000 demuestran que, adolescentes en situaciones desfavorables como es la concentración en las periferias de las grandes ciudades, sin escolarización acorde con la edad, sin canalización vocacional, en condiciones laborales precarias, carencias nutricionales, mal uso de la sexualidad y de los roles familiares en cuanto integridad o continencia son factores predominantes de riesgo individual y social.

Las conductas protectoras y de autocuidado se logran, siguiendo a A.Monroy, en su libro “La Sexualidad en la Adolescencia” con la información, la guía, tolerancia y comprensión de los adultos socialmente significativos y de las instituciones formadoras para que todo sujeto adolescente alcance la total integración de su vida infantil y así cumplir con las tareas de la vida adulta.
Distintos estudios han demostrado que niveles elevados de información, formación,instrucción y autoestima (entendida como valoración de sí mismo), mejor comunicación con la familia y uso del tiempo libre, existencia de proyectos de vida y adecuada supervisión por parte de los adultos permiten el desarrollo de conductas protectoras, toma de decisiones asertivas atrasan el inicio de la vida sexual de los adolescentes y el uso de los anticonceptivos, prolongando la procreación a etapas más maduras de la vida.

¿QUÉ ES LA PREVENCIÓN?

Es una actividad netamente humana que implica un desafío. No la concebimos como una acción linealmente orientada a la búsqueda de un efecto, como, por ejemplo decirles a nuestros alumnos lo que “deben hacer” o lo que “no deben hacer” sino que la consideramos como una promoción.
En el sentido de brindar una serie de alternativas, de protagonismo, de fortalecimiento de redes sociales, de orientar las oportunidades y proveer los espacios para que los alumnos y alumnas sean los actores en la construcción de su subjetividad, de sus proyectos de vida.
La propuesta de prevención educativa, si bien reconoce el valor de la información, se centra también en la capacidad de reflexión, en abrir espacios de interacción y comunicación y en la capacidad de crear proyectos significativos. El sentido que damos a nuestras acciones nos permite orientar nuestra vida, construir un proyecto que, en tanto significativo, nos aleja de las contingencias o fatalidad de los hechos para erigirnos en sujetos aptos, capaces de apropiarnos de los recursos necesarios para construir nuestro proyecto de vida, ligado siempre a proyectos solidarios comunes.

Desde esta perspectiva el ser humano no es sólo objeto de prevención sino sujeto activo en búsqueda de un proyecto personal.La prevención específica se centra directamente en una problemática -en este caso particular sexualidad- y la inespecífica apunta al desarrollo de actitudes de cuidado y condiciones de vida más saludables.
Educar para la prevención requiere intervenciones sistemáticas, sostenidas en el tiempo, desmitificando creencias, sustituyéndola por su propia comprensión del riesgo.

El sistema educativo, en general, proyectó en el universo niño y en el universo adolescente, la educación en función de las competencias necesarias para su desenvolvimiento en su futuro como hombres y ciudadanos.
Hoy debe luchar con una sociedad que valora lo efímero, lo transitorio, lo descartable.
Es importante, con una adecuada educación sexual, sumar a la información, la estimulación a la reflexión y a la realización de acciones dirigidas a los distintos grupos etarios para hacer más congruentes los marcos teóricos y conceptuales de sexualidad, salud sexual,educación de la sexualidad, maternidad y paternidad responsables.

El desarrollo psicosexual del adolescente, de acuerdo con las diferentes alternativas de conducta de nuestra sociedad, requiere resaltar la valoración positiva de la sexualidad ampliando las opciones y alternativas de la vida de los jóvenes y extender el período de la maduración sexual y la formación de una familia.
La adolescencia es un período de la vida muy vulnerable. Por ello la Educación Sexual propicia la formación en el auto concepto (juicio de valor que se logra de sí mismo, a través de experiencias interactivas y comunicacionales), autonomía, convivencia y salud donde es necesario fortalecer ciertos aspectos tales como las aptitudes para tomar decisiones, la conciencia de que se tienen opciones y la ventaja o conveniencia de un proyecto de vida.

Para lograr una articulación de la teoría con cambios de conducta positivos es necesario que en el proceso educativo , además de los conocimientos científicos y actualizados, se incluya componentes actitudinales para que haya una transferencia del aprendizaje a la vida cotidiana, desempeños eficaces en situaciones de vida concreta,favoreciendo su proyecto de vida individual y colectivo.

Alcances de la Educación Sexual

La adolescencia es una época llena de decisiones cruciales en todas las áreas y en especial en el área de la sexualidad.Es necesario comprender, el carácter complejo, desde la sociedad toda, el tema de la fecundidad adolescente y el de la paternidad y maternidad precoz propiciando el debate con los distintos actores de la comunidad en sus múltiples facetas subyacentes y en el que las soluciones dependen de la capacidad de entender el fenómeno subjetivo como producto del entramado familiar y social.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó recientemente una revisión de1.050 artículos científicos acerca de programas de Educación Sexual. Los investigadores “no encontraron apoyo en cuanto al argumento de que la educación sexual fomenta la experimentación o una mayor actividad sexuales. Cuando se observa un efecto, casi sin excepción, éste consiste en la tendencia a posponer el inicio de las relaciones sexuales o usar eficazmente la anticoncepción”.
Si no se proporciona información apropiada y oportuna se “pierde la oportunidad de reducir los resultados indeseables de un embarazo involuntario y de la transmisión de infecciones sexuales, y, por lo tanto, se perjudica a los jóvenes. Numerosos estudios han demostrado que la Educación Sexual puede ayudar a retrasar el primer acto sexual en los adolescentes que no están sexualmente activos.
Para los sexualmente activos, incluidos los casados, puede fomentar el uso correcto y sistemático de la anticoncepción y la protección contra las infecciones de transmisión sexual. Como así también información básica relativa a otras cuestiones de salud. Puede ayudar a mejorar los procesos de la comunicación y negociación, aclarar sus puestas en valores y modificar las conductas de riesgo.Los ejes que guían este proceso son:
– Conocimientos sobre aspectos biológicos, psicológicos y socioculturales de lasexualidad.
– Formación de actitudes que incluye el marco teórico ético referencial tratando de resolver las contradicciones del entorno. 

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